Pregúntale a las marcas cómo producen tu comida en México (campaña)

16 marcas casi hegemónicas de alimentos industriales; una campaña para confrontarlas.

Desde hace unos cincuenta años la comida industrial ha llenado frenéticamente nuestras mesas. Los tratados de libre comercio han hecho además que muchos productos de grandes empresas lleguen a países que han sustituido sus tradiciones milenarias por una dieta que toma poco tiempo; generalmente con productos empaquetados que en realidad merman la salud de las personas y del medio ambiente. 

Afortunadamente cada vez más personas son críticas con aquello que llega a su mesa y están buscando consumir productos más sanos y ecoamigables, como una manera de cuidarse a sí mismos y al entorno. En el caso de México, un país que ha sido atiborrado por la entrada de comida chatarra a bajos precios y con una accesibilidad temible, ha elevado cada vez más sus niveles de obesidad. En este contexto, Greenpeace México ha iniciado una campaña para hacer conciencia y además presionar a las grandes empresas de comida industrial en este país para que transparenten sus ingredientes, procesos y huella ambiental. 

Se trata de preguntar por medio de esta plataforma a 16 de las marcas más grandes de alimentos industriales, qué es lo que verdaderamente te están vendiendo y cuáles son sus implicaciones. 

Como parte de la misma campaña se busca también que los ciudadanos aprendamos a hacer nuestro propio huerto urbano, pues depender cada vez menos de las corporaciones es un lujo que afortunadamente podemos darnos. 

Entre las marcas a las que va dirigida la campaña están:

 

Bimbo

Maseca 

Bachoco

Hérdez

Jumex 

Nestlé

La Costeña

Coca Cola 

Pepsico

Kelloggs

Pascual Boing



29 agrotóxicos prohibidos en otros países son permitidos en México (listado)

Desde hace 10 años, no ha sido modificado el catálogo de agronómicos permitidos en los cultivos.

Foto:agrindex.com

Honestamente, pareciera que México, sobre todo en los últimos 30 años, se convirtió en un país permisivo con las grandes corporaciones a expensas de todo criterio: medio ambiente, salud de los mexicanos, etc.

En aras del libre comercio, el país fue convirtiéndose en un paraíso de libertad para muchas empresas extranjeras. En pocas palabras, es como si la clase política de las últimas tres décadas nos hubiese subastado poco a poco. El problema es que las dimensiones de este fenómeno en ocasiones pueden llegar hasta niveles deleznables, como en el caso de los agrotóxicos.

En México, al menos 29 agrotóxicos prohibidos en otros países son permitidos; en algunos cultivos, sobre todo de maíz, cebolla, el chile, algodón, jitomate, manzana y pepino, llegan a emplearse hasta 15 de ellos. Estos luego llegan a tu estómago, y, naturalmente, están vinculados con enfermedades como el desarrollo de cáncer. 

También, el catálogo de agroquímicos permitidos en el país no ha sido actualizado desde hace más de 10 años. Mientras miles intentan comer más sano, en realidad las autoridades como la Cofepris no ha hecho su trabajo para defendernos de esta situación.

Anteriormente habíamos ya publicado una denuncia de Greenpeace por este tema. Te presentamos la lista de estos 29 agrotóxicos.

*Si te suena, únete a la campaña de Comida Sana, Tierra Sana, pero sobre todo, exige aquí a la Cofrepis que se haga una revisión de esta lista en pro de la salud colectiva.

 

Twitter de la autora: @anapauladelatd



Persisten los anuncios de comida chatarra en horarios para niños en México; estudio

La organización El Poder del Consumidor monitoreó hasta 134 horas de transmisión de TV y los resultados son contundentes.

Hace un año en México entró en vigor una regulación de publicidad en alimentos calóricos. Sin embargo, organizaciones como la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM), ha denunciado sistemáticamente el que a la fecha sigan apareciendo anuncios comerciales de alimentos chatarra en horarios para niños.

Según la organización, las regulaciones implementadas por el gobierno carecen de rigor y y han sido influidas por la gran industria de alimentos y bebidas. Como prueba, la organización El Poder del Consumidor realizó un monitoreo de los Canales 2, 5, 7, 13 y Cartoon Network, entre enero y mayo, cubriendo más de 134 horas.

De su análisis se concluye que la regulación para la publicidad es extremadamente débil por las siguientes razones:

  1. La regulación es muy limitada ya que sólo se aplica a publicidad en televisión y cine, y permite se siga realizando esta publicidad en internet, espacios abiertos, puntos de venta, etc. Unicef ha realizado un reporte en el que muestra como el internet se ha convertido en un medio de impacto de este tipo de publicidad a la infancia.

2.Se siguen publicitando alimentos y bebidas no saludables en los programas regulados del “horario infantil” y en el cine porque los criterios nutricionales para establecer cuáles son los productos que no se pueden son muy laxos (ver anexo).

3. Los programas más populares entre los niños y las niñas durante el “horario infantil”, de acuerdo al estudio del IFT son las telenovelas. Estos programas no están regulados y en ellos se concentra gran parte de la publicidad de comida chatarra, mucha de ella dirigida de manera especial a los niños (ver anexo).

4. Los horarios más populares para niños y niñas en la televisión, de acuerdo al reporte del IFT, 8 pm a 10 pm, no están regulados y siguen publicitando anuncios de comida chatarra (ver anexo).

Si te suena, puedes presionar a la Cofrepis aquí para que realmente protejan a los niños eliminando la publicidad chatarra en horarios para niños.



¿Qué hay detrás de tus marcas favoritas?

Si crees que la valentía se limita a las películas de acción, te tenemos una noticia: elegir lo que comes es un acto de valor que realizas tres veces al día.

¿Cómo? Muy sencillo, como consumidores tenemos el poder de decidir qué llevamos a nuestra mesa y cómo nutrirnos. A veces se nos olvida la responsabilidad que tenemos de nuestra alimentación y dejamos que la publicidad y las marcas nos digan cómo hacerlo. Pero hoy tenemos un reto enorme como consumidores: recuperar nuestro poder de elección.

Los productos procesados que compramos en el supermercado tienen un origen dudoso, no sabemos cómo son producidos ni de dónde provienen los ingredientes para su elaboración porque las empresas que los elaboran no son transparentes con sus consumidores.

Las empresas de alimentos nos ofrecen comida para “hacernos la vida más fácil” e incluso han creado productos “más sanos” y nos los llevamos a la boca pensando en que  nos ofrecen los nutrientes necesarios para nuestro cuerpo. Hoy sabemos que esto no es así, la comida procesada está relacionada con los altos índices de obesidad  y sobrepeso a nivel mundial por sus altos contenidos de azúcar y grasas.

Si miramos más a fondo encontramos que los alimentos procesados también tienen un pasado oscuro que impacta al medio ambiente, y nosotros como consumidores somos cómplices involuntarios de estos daños cada vez que decidimos comprar alimentos que provienen de la agricultura industrial, que contamina recursos valiosos como el agua y el suelo, indispensables para tener comida sana en nuestra mesa. 

Además, esta forma de producción no solo pone en riesgo la biodiversidad, sino que amenaza la salud de los trabajadores del campo con el uso de agrotóxicos como el glifosato, catalogado recientemente por la Organización Mundial de la Salud como probable cancerígeno para el ser humano y que es utilizado sin ningún tipo de control en el campo mexicano.

Este panorama es alarmante para todos, y como consumidores tenemos en nuestras manos un papel clave en el rumbo de esta historia con cada elección de compra y pidiéndole a las empresas de alimentos que nos informen sobre la forma en la que elaboran sus productos. Juntos podemos transitar hacia una agricultura ecológica, que proteja al medio ambiente y a las personas.

Desde Greenpeace, te invitamos a ser parte de una comunidad a favor de la comida sana y a preguntarle a las 15 corporaciones más relevantes en el país sobre cómo producen y cuál es el origen de los ingredientes que utilizan, a través del sitio web: www.greenpeace.mx/comidasana.

Gobierno, empresas y consumidores, somos parte de un problema de alimentación que no permite el acceso a alimentos suficientes y de calidad, pero hoy más que nunca, también somos parte de la solución. 

 

agricultura_agricultura industrial

comida_rápida

 

Twitter del autor: @PrensaGPMX @greenpeacemx 



En dos minutos un video te dice cómo hacer tu propio huerto urbano

Más sencillo de lo que puede pensarse; mira cómo puedes iniciar con el cultivo de parte de tu alimento.

Para huir de los alimentos industrializados (y con ello de la mayoría de los agroquímicos) tenemos varias opciones: consumir orgánicos, productos locales de comercio justo, y quizá la más terapéutica de todas: ir construyendo nuestro propio huerto urbano que nos permita alejarnos lo más posible de los insanos alimentos. 

Los huertos urbanos en los últimos años han crecido aceleradamente en el mundo; como una manera de alimentarnos más sanamente pero también de conocer las propiedades terapéuticas de tener contacto con la tierra: una práctica que se ha perdido y de la que quizá inconscientemente necesitamos. 

Como parte de una campaña de Greenpeace llamada Comida Sana Tierra Sana para que las empresas transparenten de qué están hechos sus productos y que las personas hagan más consciencia de los alimentos que llevan a su mesa, se ha elaborado este video práctico para conocer el cómo iniciar un huerto urbano en casa.



Poco acceso a alimentos frescos y una invasión masiva de comida chatarra: causas de la crisis alimentaria en México; Ong´s

Los pequeños productores podrían revertir esta situación, aunque para ello es necesario el apoyo en la distribución de sus productos.

México es un país extraño en relación al tema alimentario. Por un lado, al menos 28 millones de personas viven carencias alimentarias, y por otro, más de 48 millones de personas tienen sobre peso y obesidad. Ya antes un informe había advertido sobre los cómos del proceso de invasión de comida chatarra había alcanzado a los principales centros de venta, y de alguna manera la gran disponibilidad de este tipo de alimentos hace cada vez más complicado encontrar comida sana. 

En el marco del foro Del Pequeño Productor al Consumidor: Diversidad y Nutrición, la Alianza por la Salud Alimentaria hizo un análisis del porqué la paradoja alimentaria en México. Entre sus conclusiones están el abandono de los productores pequeños del campo. La política económica favorece a las grandes transnacionales y a la agroindustria grande en detrimento del apoyo a los pequeños productores, que por tradición, hacen un cultivos ecológicos y son los responsables de la producción del 40% de los productos nacionales, y de al menos el 80% de la diversidad de los alimentos. 

Sin embargo el Estado ha ido soltando su responsabilidad para que estos productores puedes hagan llegar sus alimentos sanos a los consumidores, y que a su vez, reciban pagos justos.

La Alianza por la Salud Alimentaria apunta a que es muy importante que conozcamos que la solución para encontrar productos naturales y frescos está en el país. Una manera de alimentarte sanamente y contribuir a la seguridad alimentaria a partir del fortalecimiento de los pequeños productores es asegurándote de que compras productos locales, y que además, suelen ser menos costosos que los certificados como orgánicos. 

Recuerda, mientras más local, y a menor escala se produzca, estarás casi por ende frente al mundo de los orgánicos.

En este for además se lanzaron las siguientes exigencias al gobierno mexicano:

•Garantizar el derecho a la alimentación, mediante el acceso seguro a alimentos denominados estratégicos: frijol, verduras, frutas y hortalizas, maíz, amaranto, pescado, chía, semillas y aguacate.
• Las políticas agroalimentarias deben revalorar al pequeño productor como sujeto productivo, no como objeto de asistencialismo. De igual modo, se debe reconocer el papel de la mujer rural en la producción de los alimentos.
• Gobierno, academia y sociedad en general deben reconocer el importante papel que tiene el pequeño productor en la salud y la economía del país.
• Generar los recursos para fortalecer su producción y establecer los mecanismos para garantizar la comercialización de sus productos.
• Conocer, valorar y proteger nuestras cocinas tradicionales y sus contextos bioculturales.
• Invitar y facilitar el acercamiento entre consumidores urbanos y pequeños productores.
• Promover circuitos cortos basados en la producción local de alimentos para proveer a los distintos programas sociales de abasto que operan en el país. Incluso, se propone la creación de una empresa gubernamental que realice las compras directas a pequeños productores, fortaleciendo la economía local.
• Transitar a una agricultura ecológica que beneficia toda la cadena agroalimentaria además de llevar a cabo una prohibición progresiva de agrotóxicos como recomienda FAO a los Estados.

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Seguimiento a los asuntos ambientales y de ecología más urgentes de México.

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