La col Vs la espinaca ¿Cuál es la más sana? (Infográfico)

Las propiedades de las verduras de hojas verdes son magníficas. Conoce la diferencia entre algunas de ellas.

Las verduras de hojas verdes son esenciales en tu dieta. El brócoli, la col, lechuga, las acelgas, etc., debieran formar parte de al menos la mitad de tus alimentos diarios (recordemos el famoso método del plato).

Ricas en fibra, antioxidantes o  hierro quizá su principal problema es su sutil sabor, que a muchos podría parecerles aburrido, aunque no es un pretexto válido pues siempre encontrarás la manera de aderezar las verduras de hojas verdes.

El sitio de salud prevention ha elaborado un infográfico para conocer las distintas ventajas y desventajas de los tipos de hojas verdes. En esta ocasión nos presenta la col vs la espinaca.

 

 

Traducción:

Porción

Col 1.5 tazas

Espinacas 3 tazas

 

Calorías: es el tema menor para las hojas verdes (suelen tener muy pocas) pero por conocimiento, la col tiene el doble que las espinacas con 50 Vs 30.

Fibra: es más alta en la espinaca.

Proteína: la col tiene tienen 14% más que la col.

Recomendaciones Diarias nutricionales (RDA): la col es más alta en calcio, la espinaca tiene más hierro. La espinaca contiene el 15% de las recomendaciones nutricionales diarias; de ella puedes conseguir 1/4 del magnesio que requieres al día por ejemplo.

La espinaca tiene 2% más de potasio pero la col tiene 4% más de vitamina C; también la col tiene más vitamina A. Por su parte la col cumple con el 900% de los requerimientos diarios de vitamina K.

Según este análisis y los puntajes otorgados, la col es la ganadora nutricional.

 

kale-spinach-B



¿Por qué un Estado informado y participativo podrá salvar a la biodiversidad de México?

Uno de los ecosistemas más importantes es el Sistema Arrecifal Veracruzano (SAV) el cual nos ofrece diversos servicios ambientales protegiéndonos contra los vientos y los huracanes.

El Estado de Veracruz ha enfrentado diversos conflictos ambientales en los últimos años debido a las actividades productivas que se desarrollan en el territorio (Rodriguez 2006). Como consecuencia se ha visto un impacto ambiental en sus ecosistemas.

Uno de los ecosistemas más importantes es el Sistema Arrecifal Veracruzano (SAV) el cual nos ofrece diversos servicios ambientales protegiéndonos contra los vientos y los huracanes. En el reporte de un área natural protegida amenazada del Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA) se puede concluir como el SAV se ha visto amenazado por un mal manejo de las autoridades permitiendo llevarse a cabo diversas actividades que han ocasionado un deterioro dentro de la poligonal. Algunas actividades que han ocasionado un daño son la sobrepesca, el turismo, la contaminación, la extracción de coral para material de construcción, e inclusive se ha visto amenazado por la artesanía, siendo un atractivo turístico en el Puerto, la cual utiliza  diferentes especies como corales blandos y duros, moluscos, crustáceos y otros grupos de animales. 

La gran amenaza que está enfrentando hoy en día el SAV es la ampliación del Puerto de Veracruz. Desde hace varios años diversas organizaciones como el CEMDA y la Asociación Interamericana de Derecho Ambiental (AIDA) se han manifestado para que este proyecto no se lleve a cabo y así poder salvaguardar este ecosistema, pero ¿cómo vamos a defender algo de lo que no estamos enterados? ¿Cuántos realmente conocen la importancia del Sistema Arrecifal Veracruzano? Y ¿Cuántos de nosotros estamos enterados de las amenazas por las que ha pasado? Debemos de saber que los arrecifes de coral son uno de los ecosistemas más diversos y complejos en la Tierra (Hernández y Vives, 2002). Éstos  empiezan a formarse cuando un pólipo se adhiere a una roca del lecho marino dividiéndose en miles de clones, se crean colonias gracias a la estructura calcacea de los pólipos que se conectan entre sí y cuando las colonias van creciendo estas se agrupan formándose arrecifes (National Geographic 2010).

La importancia de los arrecifes de coral reside en los servicios ambientales que brinde, otorgándoles una importancia ecológica, social y económica (AIDA 2015). Los servicios ambientales son las condiciones y procesos naturales de los ecosistemas por medio de los cuales cuáles el hombre obtiene algún tipo de beneficio (Cortina et al 2007).

Los servicios ambientales se pueden dividir en cuatro clases (MEA 2005):

– Servicios de suministro: son los productos obtenidos de los ecosistemas como el alimento.

– Servicios de regulación: son obtenidos mediante diversos procesos de los ecosistemas. Por ejemplo, sirven como amortiguamiento a los efectos negativos de los eventos hidrometeorologicos extremos.

– Servicios culturales: son los beneficios no materiales obtenidos de los ecosistemas. Por ejemplo, el valor científico que tienen diversos ecosistemas llevándose a cabo diversas investigaciones en el área o el valor recreativo que tienen algunos ecosistemas permitiendo diversas actividades.

– Servicios de soporte: mantienen los procesos de los ecosistemas permitiendo la provisión del resto de los servicios como el mantenimiento de la biodiversidad (Inecol 2010).

Como se observa, podemos obtener diversos beneficios a través de los ecosistemas, por ejemplo la industria turística se beneficia a través de los servicios culturales ya que dentro de ellos se encuentra un valor recreativo permitiendo de esta manera el ecoturismo. Analizándolo de esta manera son más importantes de lo que pensamos, como ciudadanos debemos generar una conciencia ambiental para preservarlos y protegerlos de las diversas amenazas que enfrentan hoy en día.

Una vez entendido lo importante que es un sistema arrecifal por los diversos servicios que nos ofrecen, debemos hacernos la pregunta ¿es necesario que el desarrollo de una ciudad implique un gran impacto ambiental sobre uno de sus ecosistemas? La respuesta es fácil y sencilla: no. Al permitir estos tipos de proyectos nos estamos olvidando del desarrollo sostenible que de acuerdo con la Declaración de Río de 1992: “el derecho al desarrollo debe ejercerse en forma tal que responda equitativamente a las necesidades de desarrollo y ambientales de las generaciones tanto presentes como futuras, es imposible considerarse de forma aislada ya que la protección al medio ambiente es parte integrante del proceso de desarrollo” (Principio 3 y 4 de la Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo de 1992). La Comisión Oceanográfica Intergubernamental nos informa que un aspecto fundamental del desarrollo sostenible es un medio ambiente sano y productivo ya que los ecosistemas que presentan buena salud y un funcionamiento óptimo brindan un mayor potencial de maximación a largo plazo de los beneficios sociales y económicos.

Retomando el caso del SAV, es necesario informarnos sobre la amenaza que está enfrentando, de qué manera está siendo afectado y con ello qué consecuencias se generarán en la ciudad, ya que al generar un impacto ambiental dentro del arrecife se puede generar una perdida en los servicios que nos ofrecen y estos son diversos, por ejemplo: los arrecifes nos proporcionan alimento, funcionan como barreras contra los impactos del cambio climático, generan beneficios para el turismo debido a su gran belleza (AIDA 2015), la flora y fauna que viven dentro de los arrecifes son proveedoras de sustancias útiles en farmacología (Romeu 1995).

Sin duda una comunidad informada toma mejores decisiones, es tiempo de tomar responsabilidad en estas problemáticas. La exigencia del cumplimiento de la normatividad ambiental requiere que esta sociedad sea activa y participante (Carmona, s.f). Un ejemplo claro es Cabo en Pulmo, un sistema arrecifal ubicado en el Golfo de California que se ha encontrado amenazado por diversos proyectos pero que gracias al esfuerzo de las comunidades aledañas en conjunto con diversas asociaciones civiles, académicos y científicos han logrado salvaguardar este parque nacional con resultados exitosos ya que el área se ha recuperado de la sobrepesca permitiendo el regreso de especies migratorias como el tiburón ballena y las tortugas marinas (Cabo Pulmo vivo, s.f).

Es esencial que la comunidad se involucre en las problemáticas ambientales, a fin de generar conciencia y con ello ser responsable de las decisiones que se tomen en el territorio. Debemos convertirnos en ciudadanos ambientales, es decir, aquellos voluntarios comprometidos a aprender acerca del ambiente para poder involucrarse por medio de la acción generando soluciones a favor del desarrollo sin descuidar el enfoque ambiental (Mrazek 1992, citado en Gaudiano 2003).

En conclusión, para poder convertirnos en esos ciudadanos ambientales necesitamos generar nociones de aprendizaje y de participación y sólo lo lograremos comprometiéndonos a informarnos sobre los problemas ambientales, sus causas y sus posibles soluciones para saber cómo actuar. Necesitamos crear un sentido de pertenencia a través de las diversas prácticas sociales y culturales. (García 1995, citado en Gaudiano 2003). Debemos asumir un compromiso con el bienestar común, necesitamos desempeñar un rol de protección al medio ambiente exigiendo el cumplimiento de nuestros derechos ambientales mediante el acceso a la información, uso de herramientas legales y a través de la participación en la toma de decisiones.



¿Por qué es mejor dejar tiradas las hojas otoñales de tu jardín?

Parece ser que las hojas de otoño en el suelo son capaces de reestructurar el piso y apoyar la salud de la tierra.

Otoño es hermoso. Se trata de una temporada de ensueño en donde la naturaleza se encarga de renovar sus cabellos a través del follaje. Sin embargo, ¿qué tan bueno son las hojas revueltas en el suelo de los jardines y terrenos?

Desde hace años ha permeado un mito acerca de cómo las hojas secas caídas de los árboles matan la yerba del terreno. Sin embargo, de acuerdo con un estudio realizado por David Mizejweski del National Wildlife Federation Naturalist, las hojas caídas brindan un beneficio doble a la tierra: “Las hojas son un mantillo natural que ayuda a eliminar las malas hierbas de la tierra. Por lo que, ¿para qué gastar el dinero en fertilizantes cuando se puede usar uno natural?”

Parece ser que las hojas de otoño en el suelo son capaces de reestructurar el piso y apoyar la salud de la tierra. Esto se debe gracias a que las hojas fungen como una capa física de materiales orgánicos que proveen cobijo a una variedad de vida salvaje de la zona; tales como los insectos. El suelo, por sí solo, recibe una serie de beneficios gracias a las hojas pues también se encargan de alimentar a una gran cantidad de microbios, dandole oportunidad a que crezcan más plantas según la biología del piso. En otras palabras, las hojas generan que la tierra sea fértil, ayudándola a que se vuelva fuerte y llamativa.



Cultiva tu propio limonero en 5 pasos

¿Alguna vez has intentado cultivar tu propio árbol frutal? Aquí te enseñamos a hacerlo.

La ciencia ha comprobado que rodearnos de naturaleza es bueno para la salud. Muchos justifican la falta de plantas en su hogar u oficina con excusas como falta de tiempo o quizá destreza. Estas razones no son validas: cultivar plantas es fácil si realmente lo intentamos.

La página Inhabitat.com publicó un video que nos muestra cómo cultivar un limonero, y nuestro guía en esta pequeña aventura es un niño, lo cual recalca la sencillez del asunto, así como su elemento más esencial: la diversión.

Necesitarás:

  • Un limón

  • Una maceta pequeña

  • Tierra

  • Una bolsa de plástico

  • Una liga

Los pasos son sencillos:

  1. Saca la semilla del limón (pártelo a la mitad para lograrlo).

  2. En una maceta con bastante tierra planta la semilla y cúbrela con un poco tierra.

  3. Agrega agua.

  4. Cubre la maceta con una bolsa y sujétala con la liga para conservar la humedad.

  5. Cambia la maceta de acuerdo al tamaño de la planta.

Los limoneros son ideales para cultivar adentro de casa, no requieren mucha luz y huelen delicioso.

¿Qué te cuesta intentarlo?

 



Cinco cultivos caseros para celebrar la primavera

Seas un jardinero experto o no, estas cinco plantas son nutritivas, muy fáciles de cultivar y te darán una excelente razón para pasar más tiempo en el jardín.

La primavera ha llegado y para la mayoría de nosotros eso significa más sol, calor y florecimientos. La mejor manera de aprovechar el buen clima es plantando y cultivando. Si eres nuevo en el arte de la jardinería, no te preocupes. Aquí te presentamos cinco cultivos para principiantes (que los  expertos también pueden disfrutar).

Dependiendo de tu ubicación, podrás plantar las semillas directamente en tu jardín o en un espacio techado pero ventilado y con bastante sol, por ejemplo, al lado de una ventana o en un balcón. Si todavía hace mucho frío de noche, puedes sacar las macetas o botes con las semillas durante el día y meterlas a la casa durante la noche.

Les recomendamos empezar con estos cinco cultivos porque son de temporada, son fáciles de cuidar y, además, crecen rápidamente, de manera que en un mes podrían ya estar disfrutando de una deliciosa ensalada cuyos ingredientes sembraron ustedes mismos.

Espinacas6a00e551c66e3b8834011570a32dac970b

La espinaca tierna es deliciosa y también muy nutritiva. Hay estudios que han demostrado que es excelente para la concentración, la digestión y, además, regula el hierro en la sangre. Existen muchas variedades de ellas: algunas tienen hojas planas, mientras que otras son un poco más corrugadas, entre otras. Si tienes la oportunidad de plantar varios tipos, te los recomendamos, ya que es la mejor manera de saber cuáles te gustan más y cuáles crecen mejor en tu jardín. Puedes cultivar la espinaca al colocar las semillas muy cerca una de otra y puedes consumirlas cuando estén muy tiernas (esto puede ser tres semanas a partir de cuándo las plantaste). Cabe resaltar que la espinaca también se puede cultivar en cualquier otra temporada si vives en un país cálido. Aquí te presentamos una excelente receta para desintoxicarte con las espinacas.

Acelgaschard seedlings

Las acelgas, al igual las espinacas, son multifacéticas y contienen mucho hierro. Puedes comerlas cuando todavía están tiernas, cocinarlas, incluirlas en ensaladas o en un delicioso smoothie. Te recomendamos colocar las semillas cerca una de la otra, así podrás seleccionar algunas para consumirlas cuando estén tiernas, mientras  dejas que otras maduren un poco más. Algunas variedades estarán listas para consumirse 21 días después de plantarlas.

Lechugaspringgreensundercover.jpg.662x0_q100_crop-scale

Hay muchas variedades de lechuga (romana, iceberg, trocadero, hoja de roble, lollo rosso, radiccio, escarola, endivia, canóningo, etc) y, por la misma razón, hay muchos tipos de semillas. Te recomendamos, como con la espinaca, comprar varios tipos de estas y cultivarlas todas para ver cuáles se dan mejor en tu espacio y cuáles te gustan más. Si tu jardín no tiene mucho espacio y ya te estás preocupando por como acomodar todo, sencillamente plántalas cerca una de la otra y cultívalas cuando estén tiernas y no ocupen demasiado espacio. Si lo haces de esta manera, tendrás lechuga hasta el final del otoño.

Rábanos
Radishes1_LW

Es difícil equivocarte cuando cultivas rábanos: crecen muy rápido, no ocupan mucho espacio y están listos para consumirse cada tres semanas. Las semillas de los rábanos son grandes, lo cual significa que son fáciles de plantar y, si tienes familia, los pequeños pueden estar a cargo de colocar las semillas. Para consumirlos sólo tienes que sacarlos del suelo, también requieren poco trabajo y van bien con muchas ensaladas y otros platillos.

Col rizadakale-robinson-herb-garden-cornell-6-19-07-resize-crop

Como todas las otras plantas cultivables de la lista -excepto el rábano-, la col rizada es muy sana y se puede consumir en su versión “bebé” o cuando ha crecido más. Puedes incluirla en ensaladas, guisados o en tu smoothie para darle un poco más de fibra. Las hojas más tiernas se pueden consumir tres semanas después de sembrarlas y las maduras hasta 40 o 60 días después.

También en Ecoosfera: 10 deliciosas maneras de comer vegetales crudos



Eco-receta: Crema de Espinaca

Esta deliciosa crema es ideal para cualquier clima y además es muy sana.

Las espinacas son uno de los alimentos más sanos del planeta. Estas hojas ricas en hierro y fibra son excelentes para la concentración y la digestión. Las espinacas además se pueden consumir de muchas maneras, en ensaladas, guisados, caldos y cremas. Aquí les presentamos una deliciosa (y fácil receta):

Ingredientes:

  • 5 tazas de fondo de verduras
  • 1 o 2 papas cortadas en trozos pequeños
  • 350 gramos de espinacas (desinfectadas)
  • Jugo de medio limón
  • ½ taza de crema o leche entera (omitir en versión vegetariana)
  • Sal y pimienta al gusto

crema de espinacas

Método

  1. Calentar en una olla grande el fondo, hasta que esté a punto de hervir. Añadir las papas hasta que estas estén prácticamente suaves (unos 10 minutos).
  2. Agregar las espinacas hasta que se marchiten y las papas estén completamente cocidas. Licuar hasta tener una mezcla suave.
  3. Agregar el jugo de limón y la crema. Probar y después sazonar al gusto. Puede servirse con un chorrito de aceite de olivo y queso parmesano.

Observatorio

Seguimiento a los asuntos ambientales y de ecología más urgentes de México.

Biblioteca Ecoosfera

Una compilación de lecturas (libros, ensayos, etc) disponibles en PDF sobre temas como sustentabilidad, medioambiente y salud.

Ir a Biblioteca