Enférmate menos: 6 alimentos que fortalecen tu sistema inmunológico

La prevención desde tu alimentación es esencial para evadir las enfermedades.

Dicen que la mejor medicina es la prevención, y quizá la mejor prevención está en tus alimentos. Escoger tu dieta no solo por sus sabores sino por sus propiedades y efectos nutritivos es necesario para prevenir futuras contrariedades. 

En el cuerpo humano el sistema inmunológico es el responsable de generar anticuerpos para cuidar a tu cuerpo de las enfermedades; este a su vez  se compone de órganos, tejidos, proteínas y células especiales.

Te presentamos una lista de alimentos que mejorarán tu sistema inmune: 

 

Legumbres:

Tienen hierro y zinc, que ayudan a reforzar el sistema inmunológico, y también están repletos de Vitamina B6 que te ayudará a generar glóbulos blancos, también llamados linfocitos, para combatir las infecciones.

 

Yogurth:

Es un probiótico natural que ayuda a generar las bacterias benéficas para tu cuerpo. Según un estudio de la Universidad de Viena, las personas que ingieren probióticos tienen 33% menos días enfermos. 

 

Ajo:

Contiene alicina, que combate las infecciones y bacterias dañinas. Sus efectos son muy buenos para prevenir resfriados, por ejemplo.

 

Té negro:  

Un estudio de Harvard publicado por la revista prevention muestra cómo las personas que bebieron hasta 5 tazas de té negro por dos semanas mejoraron el desempeño de su sistema inmune.

 

Zanahorias y calabazas: pertenecen a la familia beta- caroteno que incrementan las células que combaten las infecciones.



Nosotros, la salud y la contingencia ambiental atmosférica

Diversas actividades antropogénicas (realizadas por el ser humano), generan impactos negativos al medio ambiente y en consecuencia a nuestra salud.

La Contingencia Ambiental Atmosférica no es ninguna novedad en la Ciudad de México, ya que durante varios años ha sido una estrategia para disminuir las concentración de partículas contaminantes en el aire, sin embargo, esta medida correctiva es una acción aislada que no forma parte de ninguna estrategia integral que contemple la permanencia de un programa de mejora en la calidad del aire.

Si bien es cierto que la vida en las grandes ciudades es divertida, interesante y dinámica, la mala planeación de su infraestructura, el desabasto o poca respuesta de servicios, la carencia de recursos naturales, así como el crecimiento desmedido de la población se ven reflejadas en la calidad de vida de las personas, principalmente en la salud.

Diversas actividades antropogénicas (realizadas por el ser humano), generan impactos negativos al medio ambiente y en consecuencia a nuestra salud. En las grandes ciudades, como la Ciudad de México, la contaminación sonora, visual e incluso lumínica son una constante, sin embargo, una de las más constantes y peligrosas es la contaminación atmosférica.

La Organización Mundial de la salud reveló que la contaminación del aire está vinculada con muertes prematuras por enfermedades del corazón, cáncer de pulmón y diversas enfermedades respiratorias. Incluso se estimó que las muertes prematuras han incrementado de 2 a 3.7 millones en sólo 5 años.

El Centro Internacional de Investigaciones sobre Cáncer de la OMS dio a conocer que la contaminación del aire es cancerígena para los humanos y las partículas contaminantes del aire están estrechamente relacionadas con el cáncer de pulmón, e incluso de vías urinarias y vejiga.

Un dato interesante revelado por la OMS es que una de las principales fuentes emisoras y contaminantes del aire en las zonas urbanas son las fuentes móviles, como los vehículos. Es por ello que cuando se detectas altos niveles de contaminantes se activa la Contingencia Ambiental Atmosférica para reducir el flujo de vehículos.

Sin embargo, aún cuando no se ha activado esta alarma, en la Ciudad de México los índices de contaminantes en el aire permanecen elevados, más allá de lo que podría resultar un poco menos peligroso a la salud de las personas. Lamentablemente, las afectaciones a la salud están directamente relacionadas con el nivel de exposición a dicha contaminación.

En diversos estudios se ha identificado que las mujeres embarazadas tienen hijos con bajo peso, altamente vulnerables a enfermedades e incluso expuestas a la mortalidad perinatal.

De acuerdo con la OMS y la Coalición del Clima y Aire Limpio, en el mundo fallecen 6.5 millones de personas por contaminación atmosférica. Tan solo en México mueren 16,798 personas por esta misma causa.

Lamentablemente la contaminación atmosférica es tan común que parce que las personas dejan de notarla a simple vista o se acostumbran a vivir de esa manera. La única reacción parece manifestarse cuando hay una Contingencia Ambiental Atmosférica, donde a pesar de peligrar la salud de todos, las personas emiten quejas quejas por no poder utilizar su vehículo, sin estar dispuestos a llevar una vida cotidiana más amigable con el medio ambiente.

Si bien es cierto que la mayor cantidad de contaminantes al aire es por los vehículos en la Ciudad de México, es importante que el cuidado de la calidad del aire sea una actividad cotidiana para todas las personas, a fin de que todos los días gocemos de una mejor calidad de vida y salud. ¿Qué haces tú a diario para reducir la contaminación del aire?

COLABORACIÓN DE EARTHGONOMIC MÉXICO, A.C. Nuestra misión es fomentar el desarrollo de la sociedad en armonía con el entorno natural y el respeto a los seres vivos. Para más información visita: www.earthgonomic.org @Earthgonomic y /Earthgonomic



Mineras en Colombia están provocando trastornos mentales y enfermedades graves en habitantes

Segovia es “el municipio con más casos de intoxicación por mercurio en Colombia, […] que es a su vez la tercera nación que más mercurio libera al medio ambiente en el mundo –75 toneladas al año–, detrás de China e Indonesia.”

La contaminación de recursos naturales como el agua, suelo y aire, es sólo una de las consecuencias más comunes de la actividad minera; otra se asocia con el abuso, acoso y violencia ejercidas por las empresas hacia las comunidades indígenas que no pueden defender sus tierras. Sin embargo, muy poco se habla acerca del impacto mortal que conlleva la liberación de vapores y líquidos en las minas en Colombia, China, Indonesia, México y más; como es el caso que se enfrenta la población de Segovia, en Colombia, a la intoxicación por mercurio. 

Para Natalio Cosoy, de la BBC Latinoamerica, Segovia es “el municipio con más casos de intoxicación por mercurio en Colombia, […] que es a su vez la tercera nación que más mercurio libera al medio ambiente en el mundo –75 toneladas al año–, detrás de China e Indonesia.” Este fenómeno que pone en riesgo la salud física y mental de los habitantes se debe a décadas de explotación aurífera y de uso del mercurio para extraer oro de las piedras. 

La intoxicación por mercurio comienza con náuseas, mareos; continúa destruyendo a los sistemas nervioso, digestivo e inmunológico, los pulmones, los riñones, la piel, los ojos; y termina con la muerte. Si bien en Segovia nadie ha fallecido por mercurio, alrededor de 45 000 personas están sufriendo los efectos de la intoxicación. 

Ahí, en donde se quema el mercurio en una especie de horno con una puerta abierta y los extractores empujan los vapores hacia los caños de la máquina, el riesgo continúa afectando a cada miembro de la población. Para Carlos Federico Molina Castaño, médico toxicólogo y especialista tanto en salud ocupacional como epidemiología, “el riesgo sigue presente siempre que se manipule mercurio, un metal que se evapora, por otra parte, a bastante baja temperatura, en torno a los 40 grados. Si en la orina hay más de 20 microgramos por gramo de creatinina, la persona se considera intoxicada. Es difícil encontrar a algún minero segoviano por debajo de 20. Uno me contó que llegó a tener 500. […] El máximo que me ha tocado ver a mí fue uno de 3 000.” Inclusive, bebés lactantes se encuentran bajo los efectos de la intoxicación: “Aunque en bajas cantidades, las mujeres pasan el tóxico a sus hijos a través de la leche materna. Ninguna de mis madres trabajaba con mercurio en el momento, llevaban un año sin exponerse en forma directa al mercurio, o sea que es una exposición ambiental.”

Más que la muerte, explica Molina Castaño, el mercurio “genera más discapacidad que mortalidad.” Afectaciones que implican el aspecto mental, las cuales pueden ir desde la psicosis hasta la bipolaridad. Los trastornos mentales son una consecuencia de la exposición a largo plazo al mercurio: “Es como cuando a usted le dice el nutricionista que si come mucha carne le va a producir enfermedades, o si come mucha harina; es igual, digo que si una persona está evaporando el mercurio, lo está aspirando, más adelante le puede traer efectos, pero eso no es muy común aquí”.



Los polos se están llenando de musgo como hace 3 millones de años (VIDEO)

“Nuestro trabajo está mostrando que partes [de la Antártica] se están volviendo verdes cada vez más. Incluso esos ecosistemas que eran relativamente remotos, aquellos que eran intocables por la humanidad, están mostrando los efectos del humano inducido por el cambio climático.”

El descongelamiento de los polos ha sido un tema alarmante en los últimos años. Investigadores y ambientalistas continúan buscando múltiples maneras de prevenir una catástrofe ambiental que someta a un riesgo significativo la biodiversidad del planeta. A lo largo de estas investigaciones, colegas de University of Cambridge, British Antartic Survey y University of Durham encontraron que en las tierras antárticas están creciendo increíblemente rápido cepas de musgos.

Esto ha evidenciado, comentan, el impacto irreversible del calentamiento global. En palabras de Matthew Amesbury, investigador de University of Exter en Reino Unido, “Nuestro trabajo está mostrando que partes [de la Antártica] se están volviendo verdes cada vez más. Incluso esos ecosistemas que eran relativamente remotos, aquellos que eran intocables por la humanidad, están mostrando los efectos del humano inducido por el cambio climático.” Es decir que si en los últimos 50 años, se había percibido un crecimiento anual de menos de un milímetro de estas cepas; ahora el crecimiento anual supera los tres milímetros. Las cepas están creciendo en el suelo congelado en los suelos deshielados de la Antártica. 

Se trata de una superficie de las cepas están construyendo una capa delagada en el verano, la cual termina eventualmente por congelarse durante el invierno. Estas capas que se van formando han preservado las temperaturas y por tanto su existencia en climas tan fríos. Frente a esto, Amesbury y Rob DeConto, de la Universidad de Massachusetts, explican, el suelo de esta región se está enfrentando a cambios dramáticos en torno a patrones de crecimiento de los últimos 150 años, e incluso de los últimos milenios:

Este es otro indicador que la Antártica está regresando a tiempos geológicos –lo cual tiene sentido, considerando los niveles atmosféricos de CO2 se han elevado a un grado que el planeta no había obtenido desde el Plioceno, hace 3 millones de años, cuando la capa de hielo Antártico era muy pequeña y los niveles de los mares eran más altos. Si los gases de efecto invernadero continúan, la Antártica tendrá un regreso a tiempos previos a la época geológica. Quizá la península se convertirá algún día en bosque de nuevo, como lo fue durante los climas de invernadero del Cretáceo y Eoceno, cuando el continente estaba libre de hielo. 

Los autores concuerdan que estos cambios recientemente observados son sólo el principio: “Estos cambios, combinados con una tierra libre de hielo, desencadenará una alteración en el funcionamiento biológico, en la apariencia, en los paisajes de la península Antártica por el resto del siglo XXI y más allá.” 

 



¿Y si el sistema inmunológico controlara nuestra conducta?

Es como si la constante lucha entre patógenos y el sistema inmune tuviera la fuerza para dictar nuestra personalidad.

La unión entre mente y cuerpo no es una idea tan descabellada, principalmente desde que los últimos estudios han demostrado que inclusive el microbioma es capaz de influencia el estado de ánimo –y por tanto, la conducta– o que la mente tiene el poder de producir o curar enfermedades psicosomáticas.

Sin embargo, el mundo científico y médico aún se encuentra renuente a creer, del todo, en este fenómeno que numerosas personas han identificado desde sus propias experiencias. Quizá por esta razón se han dedicado a realizar con mayor frecuencia estudios al respecto. Como lo fue el equipo de investigación de la Universidad de Virginia School of Medicine, en EE.UU., quien encontró que al suprimir una molécula del sistema inmunológico en ratones, cambian tanto la conducta  como la interacción social de los animales. 

¿Es posible que el sistema inmunológico pueda jugar un rol importante en condiciones como el autismo o la esquizofrenia?  Esta fue una pregunta base de los investigadores de este estudio, quienes encontraron una respuesta afirmativa. Bastaría, según ellos, cambiar la manera en que el sistema inmune reacciona ante ciertos patógenos para cambiar la conducta antisocial. 

Jonathan Kipnis, líder de la investigación, explica que aunque suene loco, quizá sólo se necesite “controlar” la molécula  interferón gamma en el sistema inmune para que la personalidad sea “normal”. Es como si la constante lucha entre patógenos y el sistema inmune tuviera la fuerza para dictar nuestra personalidad.

mindfulness

Interferón gamma comienza a activarse cuando el cuerpo entra en contacto con un patógeno, como un virus o una bacteria, provocando una respuesta adaptativa para combatir el germen que está impactando negativamente. Esto se logra gracias a que los vasos meníngeos crean un puente directo entre el cerebro y el sistema linfático –y así con el sistema inmunológico–: “Se pensaba que el cerebro y el sistema inmunológico trabajaban de manera independiente, y que cualquier actividad inmune en el cerebro era un signo de alguna patología. Pero ahora, que se sabe que interactúan cercanamente, podemos creer que algunos rasgos comportamentales puedan evolucionar por la reacción del sistema inmunológico ante los patógenos.”

 Esto podría ayudar a comprender los factores biológicos de la depresión, autismo y esquizofrenia: 

La relación entre las personas y los patógenos, sugieren los investigadores, podría afectar el desarrollo de nuestra conducta social, considerando que las interacciones sociales son necesarias para la supervivencia de la especie y necesitamos desarrollar maneras para que nuestro sistema inmunológico nos proteja de enfermedades que acompañan estas interacciones. 

 Para llegar a esta conclusión, los investigadores suprimieron el interferón gama en ratones, moscas, ratas y pez-cebra. En todas las especies hubo evidencia que esta molécula era esencial para la interacción social normal. Encontraron que al bloquear la molécula en los ratones, causaban una sobreactivación cerebral y, en consecuencia, un menor deseo de interactuar con otros. Pero al restaurar la molécula, también regresaba el cerebro a sus actividades sociales regulares, lo cual demostró la inevitable relación entre el sistema inmunológico y la conducta –al menos en ratones–. 

Kipnis concluyó que las moléculas inmunes están realmente definiendo el funcionamiento cerebral; pero quizá, la siguiente pregunta sea el impacto del sistema inmunológico en el desarrollo y funcionamiento del cerebro: “Pienso que los aspectos filosóficos en este trabajo son interesantes, pero también que el sistema inmunológico puede tener implicaciones clínicas.”



Fortalece tu sistema inmunológico con este elixir de cúrcuma

Esta bebida mejorará tu calidad de vida con un solo vaso, de manera sencilla y accesible cada día.

La cúrcuma, esta planta oriunda de la India, ha sido empleada en esta cultura desde hace unos tres mil años. Es quizá uno de los componentes en la gastronomía de este inmenso país más significativa. Sus propiedades colorantes son también milenarias, sobre todo para los textiles, y sus cualidades curativas son conocidas y tratadas ampliamente por la medicina ayurvédica. 

Entre las propiedades medicinales de la cúrcuma están sus beneficios para el tratamiento del cáncer, artritis y diabetes. Puede usarse para hacer múltiples “tés” y la siguiente preparación es un fortalecedor del sistema inmunológico, lo que evidentemente, prevendrá enfermedades en tu cuerpo y mejorará tus defensas: 

*Este elixir además está cargado de vitaminas y minerales 

¿Cómo funciona?

La combinación entre cúrcuma y jengibre es un desinflamatorio, elimina las toxinas y mejora del sistema digestivo. La miel ayudará a fortalecer tu sistema inmune con sus minerales; la pimienta mejorará tu metabolismo. El agua de coco ayuda a que absorbas mejor las propiedades de la bebida 

Ingredientes. Un par de piezas de cúrcuma, un par de piezas de jengibre, agua de coco, miel, pimienta roja y limón. 

Método: primero licúa las piezas jengibre y cúrcuma con agua. Vacía el resultado en una jarra y agrégale un poco de agua de coco. Luego añádele tres cucharadas de miel y una cucharada de pimienta roja. 

Este capítulo de FitLife TV te lo explica a detalle:

 

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