¿El parkinson se origina en los intestinos?

Andrés Sierra nos cuenta cómo la evidencia sugiere que la salud intestinal y el equilibrio de nuestras bacterias intestinales juegan un rol importante, sino esencial, en el desarrollo de patologías neurológicas.

La enfermedad de Parkinson, es un padecimiento en el cual se ven afectadas las áreas del cerebro que gobiernan el movimiento y el equilibrio, ( la sustancia negra), pero puede afectar también otras áreas. Tradicionalmente se pensaba que la enfermedad se originaba en esa misma zona. La alteración de las células productoras de dopamina, que se expresa en trastornos del equilibrio y en temblores, eran considerados como la causa de la enfermedad.   

La evidencia reciente sugiere que  la salud intestinal y el equilibrio de nuestras bacterias intestinales juegan un rol importante, sino esencial, en el desarrollo de patologías neurológicas.  Diversos trabajos de investigación desarrollados en la última década,  muestran no solo que la enfermedad de Parkinson puede estar asociada con  la alteración de las bacterias intestinales, sino además, y en contra de la teoría oficial, que dicha enfermedad inicia en los intestinos. 

 

 

LA HIPÓTESIS DEL DR BRAAK. 

En 2003, el neuro anatomista Heiko Braak, de la Universidad J. F. Goethe , de Frankfurt,  formuló una hipótesis que ponía totalmente en tela de juicio a la teoría clásica sobre el Parkinson, propuso que ¡el Parkinson comenzaba fuera del cerebro¡, y sólo lenta y progresivamente se extendía, merced a un proceso degenerativo, hasta el tejido cerebral. El deterioro del tejido cerebral, sería en verdad una etapa final de un proceso iniciado muchos años antes a nivel del sistema nervioso intestinal. 

Heiko Braak, no es un advenedizo: en 1991 propuso una clasificación del desarrollo de la enfermedad de Alzheimer, dividiéndola en 6 etapas de acuerdo con un mapeo cerebral del proceso degenerativo que la caracteriza ( formación de agregados de proteínas beta amiloideas), que hoy en día se usa mundialmente para medir la progresión de la enfermedad. Así que de nuevo su trabajo lo llevaba a investigar la progresión celular de un proceso neurodegenerativo, en este caso el Parkinson. 

Sus descubrimientos , como cualquier verdadera innovación, modificaron para siempre nuestra comprensión de la enfermedad y sorprendieron al gremio médico. El Dr Braak estableció un parámetro para medir la progresión del Parkinson basado en la presencia de lesiones características de la enfermedad: conglomerados de unas proteínas llamadas alfa-snucleinas, en el tejido nervioso cerebral. Basado en autopsias de pacientes, Braak pudo constatar que las lesiones del Parkinson aparecían muy tempranamente a nivel del sistema nervioso  intestinal, inclusive en pacientes que no presentaban lesiones a nivel del tejido cerebral,lo cual se corresponde con la presencia temprana  de estreñimiento y malestares gastrointestinales en estos pacientes, sobretodo el estreñimiento. El Dr Braak, también asoció con esta correlación intestino-cerebro, el deterioro temprano en los pacientes con Parkinson de una región cerebral conocida como núcleo motor dorsal del vago, nervio que se conecta con el sistema gastrointestinal y contribuye en gran medida a regular su funcionamiento. 

Basado en este conjunto de evidencias , el Dr. Braak  propuso que el Parkinson se origina en el tejido nervioso intestinal y vía el nervio vago se extiende poco a poco hasta afectar  el núcleo motor dorsal y otras estructuras cerebrales.  

 

En 2010, un equipo de médicos franceses confirmaron, estudiando biopsias de tejido intestinal de pacientes con Parkinson, la presencia de lesiones idénticas a las cerebrales a nivel de las células nerviosas intestinales. Por su parte, el afamado investigador del Departamento de Anatomía y Biología Celular de la  Universidad de Columbia, el Dr Michael D. Gershon, quien acuñó el término de “El Segundo Cerebro” , título de su polémico libro publicado en 1999, considera que las lesiones parkinsonianas  a nivel intestinal aparecen  años antes de que se vea afectado el cerebro y de que aparezcan los primeros síntomas motores ( temblores, pérdida de equilibrio, etc.) . 

 

¿ CÓMO SE DIFUNDE EL DAÑO DEL TEJIDO NERVIOSO DESDE LOS INTESTINOS HASTA EL CEREBRO? 

 El DR Braak postuló la hipótesis de que el factor de progresión-difusión de la enfermedad podría ser un virus difícil de detectar. Las investigaciones posteriores apuntan mas bien hacia la propia alfa-snucleina.  

Esta proteína puede formar cadenas que terminan por generar fibrosis y degeneración del tejido afectado. En las lesiones cerebrales del Parkinson se forman cuerpos de Lewy, que son agregados de proteínas constituidas mayoritariamente por la alfa-snucleína. Numerosos investigadores concuerdan en que la fibrosis generada por dicha proteína es un factor común a todos los tipos de Parkinson.  

La función normal de la proteína alfa-snucleína es desconocida, pero su presencia patológica en las lesiones del tejido nervioso intestinal y cerebral de los pacientes con Parkinson está bien establecida. 

Los investigadores creen que el proceso degenerativo consiste en la replicación de pequeñas cadenas de dicha proteína, proceso de replicación que sale de control y se repite, formando poco apoco largas e irrompibles redes de fibras que lesionan el tejido nervioso. 

 

¿POR QUÉ SE ORIGINA LA REPRODUCCIÓN PATOLÓGICA DE LA ALFA-SNUCLEÍNA?  

El Dr. Nussbaun, de la Universidad de California,  señala que puede haber , de un lado, una susceptibilidad genética, de suerte que algunas personas   produzcan dicha proteína en exceso; por otro lado, la presencia de las lesiones a nivel intestinal , habla sin lugar a dudas de la intervención de un factor medioambiental: puede ser un factor químico, o algo que genere inflamación, o un conjunto de bacterias o de microorganismos que proliferen en los intestinos y generen toxinas. La susceptibilidad genética, aunada a un factor que actúa a nivel intestinal, sería suficiente para romper los mecanismos celulares que mantienen bajo control la agregación de la proteína alfa-snucleina. 

En 2009, el premio nobel de medicina 1997, Stanley Prusiner, laureado por su descubrimiento de los “priones” ( proteínas neurotóxicas), señaló que la alfa-snucleina podría ser un prión. 

 

ALGUNOS MODELOS ANIMALES APORTAN MÁS INFORMACIÓN. 

Los pesticidas son un factor ambiental que ha sido asociado con el Parkinson; en particular, el insecticida “rotenona” se ha utilizado para generar lesiones neurológicas semejantes a las del Parkinson en animales. Recientemente, investigadores de la Universidad de Pitsburg , llevaron a cabo un experimento exponiendo ratones durante 6 semanas a una dosis baja de rotenona, insuficiente para generar daño a nivel cerebral. Los investigadores pudieron constatar que los animales se mantenían saludables, salvo por la aparición de disturbios gastrointestinales, acompañados de la formación de agregados de alfa-snucleína en el tejido nervioso intestinal. Se trataba, sostienen los investigadores, de lesiones muy similares a las que se detectan en el tejido nervioso  intestinal de los pacientes afectados de Parkinson. 

Por otro lado, un equipo de investigadores , encabezados por el Dr Robert Nussbaum, ha realizado experimentos con ratones genéticamente modificados para desarrollar agregados de la proteína alfa-snucleína. En los experimentos , estos animales presentan, a los 3 meses de vida, lesiones del tejido nervioso intestinal, y desarrollan las lesiones cerebrales después de las lesiones nerviosas intestinales. Según el Dr. Nussbaum, su trabajo “no demuestra que el Parkinson comience fuera del cerebro pero sí aporta evidencia adicional en ese sentido”. 

 

NUEVAS EVIDENCIAS SEÑALAN EL PAPEL DE LAS BACTERIAS INTESTINALES. 

En un  estudio encabezado por el Dr Filip Scheperjans, del Hospital Central Universitario de Helsinki, en colaboración con investigadores de la Universidad de la misma ciudad, se comparó el patrón de los microbios intestinales de pacientes con Parkinson con el de personas sanas. Los investigadores reportaron dos datos de importancia:  

  1. A diferencia de las personas sanas monitoreadas en el estudio, los pacientes de Parkinson , casi sin excepción , presentan cantidades muchísimo menores en sus intestinos de una familia de bacterias, a saber:  Prevotellaceae 
  1. Por otro lado, los investigadores encontraron que cuanto mayor cantidad de bacterias de la familia Enterobacteriaceae  presentaban los pacientes , más severos eran el deterioro de la marcha y el equilibrio. 

No se sabe si la ausencia de las bacterias de la familia Prevotellaceae contribuye de alguna forma al desarrollo de la enfermedad. Se desconoce cómo influyen  en la severidad de los síntomas las Enterobacteriaceae.  En  todo caso, es muy probable que exista un vínculo entre el Parkinson y  cambios negativos en nuestras bacterias intestinales. 

 

LAS EXPERIENCIAS DEL DR BORODY. 

En una clínica en Sydney, Australia, el gastroenterólogo Thomas Borody, aportó accidentalmente más evidencias entorno a esta correlación entre las bacterias intestinales y el Parkinson. 

Un  paciente, aquejado de Parkinson durante 4 años, acudió al Dr Borody a causa de un estreñimiento tenaz. Se le diagnosticó una infección intestinal asociada con la bacteria Clostridium difficile y se le sometió a un tratamiento con antibióticos. Para sorpresa del médico y del paciente, se produjo al mismo tiempo que una mejoría del tránsito intestinal una notoria regresión de los síntomas del Parkinson. Posteriormente el Dr Borody tuvo la oportunidad de implementar esta misma estrategia de tratamiento con otros 7 pacientes aquejados de Parkinson. Observó mejoría de los síntomas del Parkinson en 6 de los 7 pacientes.  

 

¿CÚAL ES PUES EL PANORAMA ACTUAL DEL ORIGEN DEL PARKINSON?. 

.La evidencia a favor de un origen intestinal de la enfermedad resulta abrumadora.  

.Los mecanismos a través de los cuales se desarrolla desde el tejido nervioso intestinal hasta el cerebro, son desconocidos. 

.La causa del origen de la enfermedad a nivel intestinal no está clara, pero los desequilibrios de nuestras bacterias intestinales y la hiperpermeabilidad intestinal pueden estar asociados de forma esencial. 

.Estos nuevos descubrimientos permitirían una detección muy temprana del padecimiento y, por ende , un tratamiento mucho más eficaz. 

. Digamos , por último, que todo lo anterior apuntala la tesis de algunos destacados investigadores, como el Dr Seignalet, quienes abogan por el retorno a un régimen ancestral para poder mantener intestinos saludables. 

 

EL CEREBRO INTESTINAL Y LA ALIMENTACIÓN MODERNA. 

 El “Cerebro Intestinal”, está conformado por unos 400 millones de neuronas, más que en ningún otro órgano , excepto nuestro cerebro central; una cantidad semejante a las neuronas que conforman la médula espinal. Este complejo nervioso se encarga de coordinar las funciones digestivas, tiene actividad propia y también se coordina con nuestro cerebro; se extiende a todo lo largo del tubo digestivo. Fue la solución natural a la necesidad de regular la complejidad de las funciones digestivas. Está protegido del contacto directo con los alimentos y demás sustancias provenientes del exterior, gracias a la barrera intestinal. Con este nombre se identifica no sólo una capa celular que separa física y bioquímicamente el contenido de los intestinos respecto de  las paredes de dicho órgano, sino también se reconocen como parte de dicha barrera elementos como la mucosa intestinal, actividades inmunológicas, diversas barreras químicas y la flora intestinal.  

En una palabra: nuestros intestinos tienen la habilidad de recibir los alimentos ( elementos provenientes del medio externo y por ende potencialmente nocivos), extraer de ellos las sustancias y energías necesarias para la vida y expulsar los desechos inútiles y/o tóxicos.  

El problema de la dieta moderna es que introducimos sistemáticamente en nuestros intestinos objetos ingeribles ( comestibles) que no son alimentos, es decir, que   contienen sustancia muy ajenas a la naturaleza de nuestras enzimas , mucosas y funciones digestivas. El resultado a largo plazo es el deterioro de  la barrera intestinal, la alteración de los procesos digestivos y de la flora intestinal, y el desarrollo de  procesos inflamatorios y toxémicos crónicos que pueden, entre otros efectos, lesionar al cerebro intestinal. 

Siendo este el panorama, podemos sin temor a equivocarnos , amplificar estas novedosas hipótesis sobre el origen intestinal del Parkinson, y sugerir una alimentación más saludable y natural ( más cercana a nuestra propia naturaleza) como parte de la prevención/tratamiento del daño crónico-degenerativo de nuestro cerebro intestinal. 

¿ A qué me refiero en particular? 

A evitar el consumo cotidiano de numerosas sustancias antifisiológicas, más o menos deletéreas según la cantidad y la regularidad con que se consumen y la resistencia genética de quien las consume. Menciono algunas de las más comunes: 

. Azúcar refinada en todas sus presentaciones. 

. Harinas y cereales refinados en todas las formas. 

.Alimentos que contengan gluten: trigo y todos sus derivados, avena, cebada, centeno. 

. Alto consumo de productos lácteos. 

.Sal refinada ( de mesa). 

. Aceites industrializados y alimentos fritos a alta temperatura.( Deberíamos consumir sólo aceites obtenidos a baja temperatura y sin químicos, los llamados aceites de primera presión en frío.) 

. Grasas hidrogenadas, presentes en las margarinas y todos los productos industrializados chatarra. 

.Pesticidas y agroquímicos, así como otros químicos presentes en los alimentos y el agua potable. 

. Aditivos alimentarios. 

. Falta de consumo de frutas , verduras y de fibra. 

Es muy probable que en un futuro no muy lejano se establezca de manera sólida una rama de la medicina que bien pudiera llamarse gastro-psico-neurología. Las investigaciones sobre el eje cerebro-intestinal apenas han comenzado y ya los descubrimientos realizados modifican radicalmente diversas concepciones, antes muy sólidas, sobre nuestra salud psicológica, neurológica e intestinal. Más aún: el eje cerebro intestinal involucra procesos que determinan el equilibrio de los grandes sistemas y procesos reguladores de nuestro organismo: metabolismo, sistema inmunológico, endócrino y nervioso. La comprensión más profunda del eje cerebro-intestinal promete el desarrollo de nuevos tratamientos para muy diversas enfermedades y una mejor comprensión de la homeostasis de nuestro organismo. Pero además, y esto no es tomado en cuenta por la investigación a nivel internacional, ofrece una sólida base científica a la teoría/práctica milenaria de la Medicina basada en la Alimentación.  



¿Cómo adelgazar? El microbioma tiene la respuesta

Los investigadores encontraron que las bacterias fecales estaban fuertemente relacionadas con la diversidad microbiótica y los niveles de grasa abdominal.

Se dice que el microbioma es el segundo cerebro de nuestro cuerpo, modulado por el número total de microorganismos y material genético. Entre sus funciones más importantes se encuentra regular los procesos digestivos y metabólicos al generar vitamians del complejo B así como enzimas digestivas; ayudar a generar azúcares y grasas complejos aportados por la dieta, etcétera. Y de acuerdo con un estudio realizado en King’s College London, en Reino Unido, el microbioma parece regir también el tamaño del vientre –también conocido como panza– y cintura. 

En otras palabras, y tras el análisis de materia fecal de 1 313 gemelos así como de sus índices de masa corporal, la diversidad bacteriana que reside en nuestro estómago puede estar relacionado con el nivel de grasa en el cuerpo; lo cual facilita la creencia de que el riesgo a la obesidad puede estar influenciada por el microbioma. Fue así que en el estudio se exploraron las relaciones que existen entre la microbiota fecal y la adiposidad abdominal usando la composición corporal como medida base. 

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Dentro del análisis estadístico de marcadores de obesidad, los investigadores encontraron que las bacterias fecales estaban fuertemente relacionadas con la diversidad microbiótica y los niveles de grasa abdominal. Es decir que, mientras menos diversa sea el microbioma, mayor será la grasa abdominal –y viceversa–. 

Para Michelle Beaumont, autora de la investigación, notó que inclusive esta relación entre microbioma y grasa abdominal puede relacionarse también con el factor genético y la heredabilidad. De modo que para reducir el riesgo de obesidad, con sus respectivas consecuencias como enfermedades cardiovasculares, se pretende trabajar directamente con el microbioma. 

Actualmente los investigadores están probando una técnica en la que se congelas tabletas de materia fecal para promover un microbioma saludable. De modo que si las intervenciones, como transplantes fecales que pueden tener impactos efectivos, benéficos y seguros en el proceso. 

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“La vuelta al mundo en 80 comidas”, estos son los hábitos alimenticios de algunas regiones del planeta

Aunque existen cinco dietas saludables muy famosas –la del Mediterráneo, la Nórdica, de Okinawa, la asiática tradicional y la de la “paradoja francesa”–, en realidad el tipo de dieta ideal para el cuerpo depende de la región en que se nació.

La poderosa relación entre mente y cuerpo ha trascendido la lógica de teorías New Age, y llegado al dogmatismo de la ciencia. Gracias a ello, se han realizado numerosos estudios científicos que muestran cómo la dieta influye tanto en el óptimo funcionamiento del cuerpo como en la sensación de bienestar emocional. De hecho, se ha llegado a atribuir el Síndrome de fatiga crónica a una alimentación deficiente en nutrientes y alta en carbohidratos malos –basada principalmente en la famosa junk food o comida chatarra–. 

Aunque existen cinco dietas saludables muy famosas –la del Mediterráneo, la Nórdica, de Okinawa, la asiática tradicional y la de la “paradoja francesa”–, en realidad el tipo de dieta ideal para el cuerpo depende de la región en que se nació. Es como si el estómago estuviera acostumbrado, antes de haber nacido, a los alimentos naturales de la región. Por ello es importante consumir productos endémicos de la región; pero entonces, ¿cuáles son las dietas alrededor del mundo? 

El fotógrafo estadounidense Peter Menzel se dedicó a viajar por el mundo estudiando la dieta de las personas alrededor del planeta. Sin importar sus profesiones ni ubicación geográfica, él coleccionó y publicó las dietas en su libro ¿Qué como? La vuelta al mundo en 80 comidas? Fue así que logró registrar los hábitos alimenticios que crean un equilibrio entre las costumbres, cultura y la unión mente-cuerpo que dejan huella en sus vidas. A continuación, te compartimos sus fotografías. 



La ingesta de ciertas bacterias podría mejorar la salud mental

Pacientes han mostrado una disminución de la ansiedad y signos de depresión a partir de la ingesta de bacterias específicas.

Una de las premisas más conocidas en el mundo de la salud es la máxima de Hipócrates “que la salud sea tu mejor medicamento”. Ello basta para comprender que aquello que ingerimos provoca distintos estados en nuestra mente y cuerpo.

En los últimos años ha sido descubierto que nuestro microbioma, millones de microorganismos que viven al interior de nuestro organismo, sobre todo en los intestinos, está más relacionado con la salud de lo que creemos. Naturalmente este microbomia cambia dependiendo el tipo de alimentación que tengamos, y en este sentido, contamos con el poder de influir en él.

Nuevos estudios han comprobado que las bacterias que habitan el organismo influyen en la manera en que la mente trabaja. Sí, la ansiedad o la depresión pueden estar relacionadas con el hábitat de microorganismos que fluyen en tu cuerpo cada día.

De hecho, como apunta este artículo de sciencenews, una de las prescripciones que están mejorando enfermedades mentales como depresión, son tratadas con píldoras de bacterias. También, algunos estudios han probado que animales que han sido inyectados con bacterias de personas con depresión, presentan, posteriormente, signos de depresión. Es decir, el tipo de bacterias que llevamos dentro influye en nuestra salud o enfermedad.

Algunos de los científicos que están estudiando la relación entre el microbioma y la salud mental es Jhon Cryan de la University College Cork en Irlanda, o bien. el psiquiatra Ted Dinan, quien de hecho inventó el término psicobióticos para referirse a la posible medicina que podría emplearse en mejorar la salud mental humana a través de las bacterias.

No resulta descabellado pensar en la importantísima relación que tenemos con el microbioma, más del 90% de la información genética que cargamos en nuestro cuerpo proviene de bacterias, y de hecho, la vida misma viene de la evolución de estos organismos. Somos, de algún modo, ellos…

 



Esto es lo que provoca un beso en el microbioma (además de compartir de bacterias)

La boca alberga más de 700 variedades de bacterias, por lo que ayuda a la flora bacteriana oral a fortalecer el ecosistema del cuerpo.

En tan sólo un beso de diez segundos, dos personas pueden transferirse como mínimo 80 millones de bacterias. Y sorprendentemente, el impacto entre ecosistemas bucales durante un beso resulta ser benéfico para el microbioma.

El cuerpo requiere de un ecosistema de más de 100 miles de millones de microorganismos llamado microbioma, el cual ayuda para digerir los alimentos, prevenir enfermedades y sintetizar nutrientes. Cada cuerpo construye un microbioma único en función de la genética, dieta, edad y, sí, también, las personas a quienes besamos. Principalmente porque la boca alberga más de 700 variedades de bacterias, por lo que ayuda a la flora bacteriana oral a fortalecer el ecosistema del cuerpo.

Remco Kort, del departamento de Microbiología y Biología de Sistemas de la Organización Holandesa para la Investigación Científica Aplicada –TNO–, realizó un estudio con 21 parejas para analizar la composición de su flora bacteriana oral a lo largo de sus beso entre sí. Los resultados enfatizaron que, además de besarse con una frecuencia significativamente alta, las floras bacterianas salivales se vuelven similares. Es decir que en un promedio de nueve besos por día –como mínimo–, sus microbiotas salivales se volvieron significativamente común.

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El beso íntimo que implica un contacto completo con la lengua e intercambio de saliva parece ser un comportamiento de cortejo exclusivo de los humanos, y es común en más del 90% de las culturas que se conocen. Curiosamente, las actuales explicaciones respecto a la función del beso íntimo entre los seres humanos incluyen un papel importante para la flora bacteriana presente en la cavidad oral, aunque para nuestro conocimiento, los efectos exactos del beso íntimo en la microbiota oral nunca han sido estudiados. Quisimos averiguar en qué medida las parejas tienen una flora bacteriana similar, y lo que resultó es que cuanto más se besan, más la comparten.



5 indicadores de deficiencia de zinc en tu cuerpo, y los alimentos para recuperarlo

Si tienes sospechas de la falta de este este, primero consulta a un médico para conocer si necesitarás suplementos o solo una adecuación dietética.

Como sabes, todo va unido; si presentas estrés crónico, por ejemplo, esto derivará en síntomas como alergias y deficiencias en algunos nutrientes que son consumidos frenéticamente por tu organismo. Estas situaciones no puedes reconocerlas inmediatamente. Por ello, lo recomendable es que lleves una vida tranquila y sana en la medida de lo que puedas.

Hoy nos concentramos en el zinc, básico para muchos procesos esenciales para tu salud, como para la síntesis de las proteínas, el metabolismo correcto del fósforo, el desarrollo del esqueleto, el desarrollo del sistema óseo, la síntesis del colágeno, etc.

Sobre todo el zinc es fundamental en la lactancia y los primeros años de vida, pero será básico toda tu vida. Aquí te presentamos algunos de los síntomas que puedes tener si sufres deficiencia de este. No es un problema menor, cifras de la OMS apuntan a que el 31% de las personas en el mundo tienen deficiencia de zinc.

1.Deficiencia neuronal (poca atención, y en niños, desórdenes motrices)

El zinc es fundamental en el correcto de desarrollo neuronal. Estar bien proveído de zinc es también esencial para que tus niveles de atención sean óptimos. Si notas que presentas dificultad enorme para concentrarte quizá debas consultar con un médico tus niveles de este.

2. Estás enfermándote mucho (un sistema inmunológico débil)

El zinc es muy importante para la formación y fortalecimiento de las células que combaten las enfermedades, su importancia para el buen funcionamiento de los glóbulos blancos es básica.

3.Diarrea

Cuando tus niveles de zinc son bajos, entonces tu organismo es más fácilmente afectado por la enterobacteria coli. En países en desarrollo, en los niños, ante la falta de zinc es muy recurrente la desnutrición por diarrea.

4. Alergias a la comida y el ambiente

La deficiencia de zinc hace que más histamina sea liberada en los fluidos de los tejidos, lo que produce síntomas asociados con alergias y aumenta el nivel de sensibilidad ante reacciones alérgicas. Esto puede ser el resultado de un estrés crónico que provoca fatiga en la glándula suprarrenal, lo que significa una disminución en tus niveles de calcio, magnesio y zinc.

5.Adelgazamiento del cabello

La falta de zinc está asociada con el hipotiroidismo, una de las causas del adelgazamiento del cabello y la alopecia (pérdida excesiva del cabello).

6.Acné y salpullido:

Va de la mano con una deficiencia en el procesamiento en el estómago; por ello, algunas personas desarrollan salpullidos y acné.

 

Acá algunos alimentos ricos en zinc.

Semilla de calabaza

Semilla de sandía

Chocolate negro y cacao en polvo

Maní

Germen de Trigo Tostado

Semillas de sandía secas

Espinaca

Hongos

Germen de Trigo

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