Esta película consiguió una adopción masiva de perros: “Hagen y yo”

200 perros callejeros fueron los protagonistas de una entrañable historia que despertó la fascinación y la empatía de miles.

En la nueva película (Hagen y Yo) del director húngaro Kornél Mundruczó, previo ganador del premio Cannes, la historia gira alrededor de más de 200 perros que incluso recibieron entrenamiento de actuación. 

En la historia los impuestos para los caninos de razas mestizas suben desproporcionadamente, lo que obliga a un abandono masivo de perros por parte de la clase media que no pueden costear los gastos. Lili, una niña de 13 años, hace todo por proteger a su perro; luego muchos de estos pueden escapar y se genera un caos general por los caninos que buscarán tomar revancha. 

Es una película que mezcla la fantasía y la realidad y es una parodia sobre la manera en que muchas veces las minorías suelen verse encapsuladas por una realidad. Fuera del arte de la película, esta sirvió para que el director consiguiera la adopción de las decenas de caninos de perrera usados para el filme, un suceso que ha llamado la atención del mundo. 

Para los realizadores de la película, la cinta prueba la enorme capacidad de los perros ¿te imaginas a 200 caninos sorprendiendo a los creativos y a miles de espectadores?: muchos de ellos no se resistieron a la tentación de adoptarlos. 

 



Mira la emotiva reacción de un pit bull al ser adoptado

La excitación de Benny, luego de pasar un mes en un centro de adopción, es increíble.

Afortunadamente, en el mundo la adopción de animales abandonados o en situación de calle es cada vez más frecuente. Las redes sociales, como ejemplo, son un claro reflejo de esta beneficiosa tendencia. Cada vez hay más simpatizantes y partidarios de esta causa.

En California, el Carson Animal Care Center, ha publicado un video que se ha vuelto muy popular en internet con más de un millón de visitas. Benny, un pit bull de 8 meses, quien estuvo 4 semanas sin ser adoptado, al darse cuenta que será llevado, muestra una inusitada emoción. En las imágenes se ve a Benny tan feliz y confundido que apenas podía permanecer en pie.



Descifra la conducta de tus perros con estas pistas

Se sugirió entonces que esta respuesta en perros refuerza la conducta moral, donde ellos son capaces de experimentar un rango de emociones e, inclusive, de reconocer estas mismas emociones en otros caninos.

Los perros son increíblemente sinceros en sus movimientos. Sus saltos juguetones, la mirada vivaz y los mordiscos inofensivos, son simplemente una especie de energía positiva que remueve toda nostalgia, congoja o malestar tanto físico como emocional. Es como si sus movimientos, sus miradas y ladridos, revelaran un lenguaje –¿o un código?–, el cual, de acuerdo con Marc Bekoff, profesor de la Universidad de Colorado, implica una conducta primordialmente de… ¿dominación? 

El científico, tras estudiar la conducta animal en los últimos 40 años, encontró un patrón entre los perros, lobos y coyotes: el doblar sus patas delanteras y el de saltar uno encima del otro. Se sugirió entonces que esta respuesta en perros refuerza la conducta moral, donde ellos son capaces de experimentar un rango de emociones e, inclusive, de reconocer estas mismas emociones en otros caninos.

En especial cuando los perros doblan sus patas delanteras bajando la parte frontal, pues puede considerarse como una invitación a jugar. De modo que cuando veas a tu perro realizar esta posición hacia otros perros, quizá lo que está buscando es un compañero de juegos. No se trata de un acto de agresión, sino de una manera de transmitir que… quiere jugar.

play-bow

 

Otro ejemplo que implica una invitación a jugar es cuando el perro está dejando su vientre hacia el cielo. De hecho este acto puede significar más allá de un gesto de sumisión. Estudios realizados en la Universidad de Lethbridge y la Universidad de Sudáfrica demostraron que, aunque no todos los perros giraban, ninguno de los participantes lo hacía para exhibir sumisión ni disminuir el tiempo de los juegos. Parece ser que los 248 perros de la muestra simplemente lo hacían para facilitar el juego y la diversión 

El juego parecer ser realmente más importante en los caninos, pues, de acuerdo con un estudio realizado en 2008, los cachorros machos frecuentemente dejan que la hembra gane durante el juego –aún cuando él sea más grande y fuerte–. De hecho los machos se colocan inclusive en posiciones más vulnerables al ataque, dejando a las hembras la oportunidad de morderlas fácilmente. ¿La razón? Parece ser que crear un vínculo cercano entre sí ayuda al proceso del juego.

 Así que, quizá lo ideal es que dejemos a los animales disfrutar de su dinamismo nato, de lo que mejor pueden disfrutar: de sólo existir en su inocente jugueteo. ¿Por qué? Porque sólo son así. Sin más.

puppies wrestling.jpg.838x0_q80

 



¿Dónde y cómo comenzó la domesticación de los perros?

Se descubrió que los primeros domesticadores de perros habitaron en Asia central, un lugar entre Nepal y Mongolia.

Los perros, simpáticos y alegres, son seres de luz que transmiten energía positiva a sus dueños. Sin embargo, antes, hace aproximadamente 15 o 40 miles de años, no solía ser así. De acuerdo con algunos estudios genéticos, se sabe que los perros fueron domesticados primero por los lobos gris eurasiáticos; no obstante aún se desconoce cuándo y por qué estos caninos se convirtieron en el mejor amigo del hombre.

European_grey_wolf_in_Prague_zoo

 

Ahora, un estudio realizado por Cornell University, descubrió que los primeros domesticadores de perros habitaron en Asia central, un lugar entre Nepal y Mongolia. Esta costumbre se fue expandiendo primero por Asia oriental hasta recorrer el mundo entero. Lo interesante es que estos perros cuentan con una mayor diversidad genética, una mayor presencia geográfica y una mayor cantidad de camadas.

Si bien se desconoce las razones exactas para que haya sucedido esta domesticación, se especula que los humanos y los perros empezaron a interactuar entre sí mientras salían a cazar mamíferos de gran tamaño. Con el paso del tiempo los perros comenzaron a ser gradualmente domesticados con el paso de esas interacciones. Quizá esta sea la razón por la que los perros comenzaron a formar parte de la costumbre de caza de las familias acaudaladas en la antigüedad.

stick-dog_2603828b



¿Los perros son capaces de sentir emociones complejas?

Al hablar de estas emociones complejas es esencial comprender que, para sentirlas, se requiere la comparación de nuestra conducta o situación con una expectativa social.

La película de Inside OutIntensamente, en español latino– nos demostró cuáles son las emociones básicas que cada ser humano experimenta a lo largo de su vida: alegría, tristeza, temor, desagrado e ira. Son algo natural. Podríamos decir que se experimentan de manera impulsiva. Sin embargo, existen otras, la combinación de estas básicas, que se vuelven realmente más complejas pues requieren de una consciencia emocional o afectiva. Es decir que, mientras que las emociones básicas suceden automáticamente –sin mucho procesamiento cognitivo–, las emociones complejas requieren de una toma de consciencia de sí mismo, tales como la vergüenza, la culpa y el orgullo. En otras palabras, requieren de una reflexión y una evaluación de uno mismo, las cuales son características intrínsecas del raciocinio del humano. Por lo que, ¿qué tan real es que las mascotas sean capaces de sentir vergüenza tras haber tenido una conducta reprochable?

Al hablar de estas emociones complejas es esencial comprender que, para sentirlas, se requiere la comparación de nuestra conducta o situación con una expectativa social. Por ejemplo, cuando uno siente culpa se debe a una especie de reflexión acerca de la violación de una regla social –tuvimos que estar conscientes de esta regla para romperla y entonces sentirnos mal al respecto. Y ahora vemos a perros, en numerosos videos, sintiendo culpa por haber roto una regla social de conducta… Pero, ¿los perros son reflexivos y evaluadores de su propia conducta?

Entre los humanos, los niños empiezan a experimentar la empatía y otras emociones secundarias alrededor de los dos años –edad, la cual, se estima que es la habilidad mental de un perro. Esta conclusión permite comprender que si un perro mantiene la edad mental de un niño de dos años, significa que también mantiene las emociones. Por tanto, los perros tienen claramente emociones y puede ser que algunas de las que se encuentran en adultos humanos.

No obstante, los científicos se cuestionan si lo que realmente sienten los animales es culpa o miedo a una reprimenda. La evidencia de las emociones primarias, como el amor y la felicidad, es reconocida científicamente; pero apenas hay data empírica que afirma que también son capaces de experimentar emociones secundarias como celos y culpa. Por lo que, cuando un perro actúa con culpa, ¿es porque sabe que hizo algo mal o porque está esperando una consecuencia?

Sin darnos cuenta, quizá los animales –como seres sociales– cuenten también con toda una diversidad de emociones para mantener vínculos sociales. Sin embargo se necesita aún una serie de estudios científicos para comprobar que los animales cuentan con funciones cerebrales similares a los humanos, permitiéndonos sentir emociones complejas como la vergüenza, el orgullo y la culpa.

Scientific American explica que  los cerebros de los perros tienen regiones sensibles a la voz y que estas áreas neurológicas se parecen a las de los humanos. Al compartir estas zonas en ambas especies, procesan las voces y las emociones de manera similar. Ambos grupos responden con la misma intensidad de la actividad neuronal al escuchar voces que reflejan emociones positivas –como la risa: “Los perros y las personas, sin embargo, responden más intensamente a los sonidos de sus propias especies”. De modo que, sólo nos queda preguntarnos: ¿los perros son capaces de sentir vergüenza por comer la basura del basurero? Posiblemente. Quizá sólo sea una manera de neurotizar a los animales a manera de humanos… Y hasta que no se pruebe lo contrario, no hace ningún daño pensar que son seres emocionales.



Mira al perro que ha sorprendido a internet aprendiendo a decir “mamá” (VIDEO)

Un poco de risa, los momentos de apego y felicidad nata.

En internet circula toda una serie de videos acerca de las mascotas y sus hazañas: perros saltando eufóricos sobre pilas de hojas secas o gatos aventando un vaso de agua sólo porque sí. Estos videos, publicados por los dueños de las mascotas, pretenden brindar momentos de risa y alegría, haciéndonos recordar que a pesar de todo las crisis ambientales y humanas, existen cosas por las que vale la pena lucha. La risa, los momentos de apego y felicidad nata.

Por esto, en Ecoosfera decidimos compartirles un video que, seguramente, les recordará la belleza de la humanidad:

Cuando una madre en Utah, en EE.UU., decide enseñarle a su hijo la palabra “mamá” al ofrecerle un poco de comida… Sin embargo, nunca se contempló que Patch, el shepherd australiano a lado del niño, también estaría en esa valiosa lección; ya que fue el segundo quien aprendió a decir “mamá” antes que el humano:

 

Observatorio

Seguimiento a los asuntos ambientales y de ecología más urgentes de México.

Biblioteca Ecoosfera

Una compilación de lecturas (libros, ensayos, etc) disponibles en PDF sobre temas como sustentabilidad, medioambiente y salud.

Ir a Biblioteca