Esta nueva campaña busca impedir que el glifosato se use en el campo mexicano

Este herbicida ha sido usado en grandes cantidades en el mundo y ahora que la OMS advierte de su peligro es urgente prohibirlo.

Hace unas semanas la Organización Mundial de la Salud catalogó al Glifosato como tóxico y cancerígeno. Este ha sido usado por Monsanto desde hace más de treinta años, y recientes estudios revelan que la gran y oscura corporación conocía de los posibles efectos. 

Greenpeace ha iniciado una campaña en muchos países para que cada gobierno impida tajantemente el uso de este herbicida. Según sus cifras, en América Latina el uso del glifosato es alarmante. En 2014, cerca de 100 millones de hectáreas y pueblos latinoamericanos fueron rociados con este producto químico. En ese año, en Argentina se utilizaron más de 200 millones de litros de glifosato. En México, por cada mil hectáreas se utilizan 3 mil 307 toneladas de plaguicidas, el glifosato uno de los más consumidos.

“Es hora de avanzar hacia la eliminación de estas sustancias que dañan el suelo y la salud, y promover modelos de agricultura ecológica que garanticen una producción de alimentos sana para la tierra, para quienes los producen y para consumidores”, señaló Sandra Laso, campañista de Comida Sana de Greenpeace México.

La organización invita a los mexicanos a sumarse a esta exigencia contra el glifosato  para que el presidente Enrique Peña Nieto decrete una prohibición de urgencia y se promuevan políticas públicas para transitar hacia una agricultura ecológica libre de agrotóxicos y transgénicos que ponen en riesgo el medio ambiente y la salud de las personas. 

Aquí la campaña.



El agua: uno de los recursos más importantes y el menos valorado

No hay que olvidar que cotidianamente requerimos del agua para la elaboración de productos o servicios del ser humano y que son indispensables.

Nuestro Planeta es abundante en recursos naturales y como especie humana dependemos de ellos para sobrevivir. El aire, el suelo, la regulación del clima y el agua, son algunos de los servicios ambientales que podemos obtener de la naturaleza, siempre y cuando seamos responsables en su uso y aprovechamiento.

Uno de dichos recursos, el agua, es fundamental para todas las formas de vida en nuestro planeta y aunque la Tierra posee alrededor de 525 millones de kilómetros cúbicos de agua, en la actualidad los recursos de agua potable se han vuelto escasos con el crecimiento de la población mundial y con el mal manejo de desechos y residuos industriales.

Se estima que sólo el 3% del agua en el Planeta es dulce y de esa cantidad únicamente el 0.007% es potable. Debido a esta situación más de 1,100 millones de personas en el mundo carecen de acceso directo a fuentes de agua potable.

Hay regiones del planeta donde se debe caminar más de 10 kilómetros diarios para conseguir agua potable, lo que causa la muerte de hasta 3 millones y medio de personas al año. El 98% de esas muertes se producen en los países en vías de desarrollo.

El agua es parte de nuestra vida, pero también de nuestra esencia. Se calcula que el cuerpo humano se conforma en un 60% de agua, por ello este líquido es vital para nuestra supervivencia, ya que una persona puede sobrevivir hasta un mes sin alimentos, pero sólo siete días como máximo sin beber agua.

Además, es importante recordar que el ser humano no es el único ser vivo en este Planeta que requiere agua para sobrevivir. Existen millones de formas de especies que también dependen de este valioso líquido y debemos asegurarnos de mantener el abasto de agua en todo el mundo, ya que de no hacerlo la existencia del equilibrio ambiental podría verse afectado y al ser una cadena interconectada de vidas, seguramente la desaparición de alguna especie o alteración climática por falta de agua causaría daños directos en los humanos.

Lamentablemnte las principales fuentes de contaminación del agua están asociadas con la actividad industrial posterior a la Segunda Guerra Mundial y actividades consecuentes. Se estima que cada año se arrojan al mar más de 450 kilómetros cúbicos de aguas servidas, es decir, el agua residual doméstica y que es el resultado de las actividades cotidianas que realizamos. Por si esto no fuera poco, para diluir esta polución se utilizan 6,000 kilómetros cúbicos adicionales de agua dulce.

No hay que olvidar que cotidianamente requerimos del agua para la elaboración de productos o servicios del ser humano y que son indispensables; por ejemplo se necesitan alrededor de 25,700 litros de agua por día para producir los alimentos que consume una familia de cuatro personas, 148,000 litros de agua para fabrica un automóvil, 5,680 litros para producir un barril de cerveza o 200 litros para producir un solo litro de Coca-Cola.

El hecho es que sin el agua no tenemos vida y no es un slogan, es un hecho. Hay que gestionar para proteger el agua y verla no como un producto de consumo, sino como un recurso indispensable para la vida de todos los seres del Planeta.

COLABORACIÓN DE EARTHGONOMIC MÉXICO, A.C. Nuestra misión es fomentar el desarrollo de la sociedad en armonía con el entorno natural y el respeto a los seres vivos. Para más in información visita: www.earthgonomic.org @Earthgonomic y /Earthgonomic



OMS niega la toxicidad de glifosato de Monsanto

De acuerdo con David Eastmond, toxicólogo de la Universidad de California, es importante diferenciar entre “peligro” y “riesgo”.

Monsanto, esta empresa agroquímica y biotecnológica, se ha relacionado con numerosas consecuencias negativas tanto para el medio ambiente como la salud de la población humana y animal en general. De hecho, de acuerdo con varias investigaciones, los habitantes cercanos a los campos con herbicidas de Monsanto, son actualmente víctimas de:

  • Diferentes tipos de cáncer,
  • desordenes cutáneos,
  • supresión inmune,
  • anemia,
  • diabetes,
  • problemas de hígado.

El problema de las semillas transgénicas de Monsanto, es la tolerancia al herbicida glifosato, el cual produce sustancias tóxicas resistentes al ataque de ciertos insectos. Pese a que la Organización Mundial de la Salud –OMS–, categorizó el glifosato como una sustancia cancerígena que se dispersa en los cultivos, ecosistemas y cuerpos de agua superficiales y subterráneos, ahora pone sobre la mesa la duda acerca de su toxicidad  para la población. 

Mientras que un reporte de la OMS, las Naciones Unidas y elUS Environmental Protection Agency, el glifosato no implica un riesgo cancerígeno, otro reporte de la OMS y el International Agency for Research on Cancer, concluyó que el glifosato es probablemente cancerígeno. En otras palabras, no hay claridad en este tema, pese a que los estudios de la IARC muestran que este químico es una de las principales causas de cáncer en condiciones de la vida real –como al comer cereal elaborado con maíz transgénico–. 

De acuerdo con David Eastmond, toxicólogo de la Universidad de California, es importante diferenciar entre “peligro” y “riesgo”. Para él,

[s]e trata como los tiburones: si están nadando en un acuario, representan un peligro pero poco riesgo; pero si están en mar abierto, representan tanto un peligro como riesgo.  

Y para la IARC, el tiburón es tiene dientes filosos y una quijada poderosa, y no importa si se está en la playa o el acuario: “El problema con usar productos peligrosos es que no hay una relación inmediata con el mundo real.” Para el mundo real, las agencias regulatorias determinan “riesgo” a la hora de encontrar grandes niveles de glifosato en los trabajadores de granjas y consumidores al grado de desarrollar cáncer. 

Frente a los resultados contradictorios, Eastmond concluye que los resultados son diversos porque no siempre se trata de dos fronteras: blanco y negro. Esto produce una serie de juicios al respecto, principalmente desde la IARC y las agencias regulatorias llegaron a diferentes conclusiones sobre la peligrosidad y el riesgo que implica el glifosato. ¿A quién se deberá prestar atención?

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¿Es este el espeluznante legado de Monsanto? (FOTOS)

 



Monsanto sabía que su glifosato era cancerígeno desde hace 34 años

El centro Global Research devela cómo es que Monsanto conocía los peligros de este componente usado en uno de sus herbicidas más aplicado.

Hace unas semanas la Organización Mundial de la Salud sorprendió al mundo con la revelación de que el glifosato, contenido en el herbicida de Monsanto más usado en el mundo en los cultivos transgénicos, es cancerígeno. 

La organización lo calificó tan peligroso que se ubica en su reporte solo detrás del asbesto, un componente presente en la energía nuclear y los rayos X. Se trata de una noticia que potencia importantemente los argumentos científicos en contra de los transgénicos y la biotecnología basada en químicos artificiales.

Luego de la noticia de la Organización Mundial de la Salud, ahora el centro de investigación de la globalización, Global Research, ha revelado que al menos desde hace 34 años (1981), Monsanto conocía del potencial cancerígeno del glisofato.  

Global Research ha publicitado la evidencia revisando los registros de la EPA (Environmental Protection Agency). Entre otras cosas encontraron que hubieron muchas pruebas en animales con glifosato en animales como ratas, ratones y perros. Los resultados sugieren un significante daño en los riñones de las ratas aún después de tres generaciones. 

Estos estudios, además, están restringidos por supuestos motivos de seguridad, lo que da pie aún a más sospechas del conocimiento de Monsanto sobre la toxicidad del glifosato.

Aquí puedes encontrar mayor información y diversas declaraciones de científicos sobre estos estudios.



Tras clausurar simbólicamente Los Pinos, Greenpeace logra diálogo con la presidencia de México

Angélica Simón, de esta organización, narra cómo, luego de consistentes protestas, el gobierno de Enrique Peña Nieto escuchará sus propuestas para proteger el medio ambiente

Como sabrás una serie de legislaciones, en especial la Reforma Energética, que impulsa más que nunca el uso de hidrocarburos, amenazan el medio ambiente en México. Por esta legislación y otras que se vienen, Greenpeace y ambientalistas han estado presionando para que se tomen en cuenta las opiniones de los especialistas en la elaboración de las legislaciones secundarias de algunas ya de por sí nocivas leyes para el medio ambiente.

Angélica Simón, activista y colaboradora de prensa de Greenpeace narra cómo, con perseverancia, la organización logró, luego de meses, que se tomara en cuenta su postura desde la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT). ¿Los medios que usaron? La campaña Tiempo de Héroes y las significativas protestas.

Aquí su texto: 

Hablemos de Cómo Proteger el Medio Ambiente

Tener un medio ambiente sano, un planeta más habitable, con recursos naturales suficientes y saludables para todos, es el objetivo de Greenpeace. ¿Y no es el mismo objetivo y hasta el mandato de las autoridades, de los tomadores de decisiones del país: del presidente, de los legisladores, de los gobiernos municipales y estatales y muy particularmente de instancias como la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales? ¿No vamos todos hacia el mismo lado? ¿Debemos ser antagónicos cuando podríamos ser aliados?

El 23 de septiembre Greenpeace lanzó la campaña Tiempo de Héroes, un llamado a la ciudadanía a actuar en demanda de una política de gobierno y una legislación que eleve el nivel de protección de los ecosistemas.

¿Por qué en este momento? No, no es una mera ocurrencia. Los motivos de esta campaña son:

1.    Por lo que ya ocurre: los desastres ambientales y la impunidad alrededor de ellos es una realidad que está destruyendo México. Uno de los ejemplos más recientes es de la contaminación de los ríos Sonora y Bacanuchi por un derrame de tóxicos provenientes de la industria minera. Los ríos  fueron contaminados, la gente tiene afectaciones en su salud y en su economía. La minera responsable del desastre ambiental no ha sido cerrada…

2.    Por lo que no queremos que ocurra: esta es una campaña que busca prevenir. Queremos prevenir el debilitamiento de la legislación ambiental en el país; prevenir más desastres ambientales, prevenir la fragmentación de las áreas naturales protegidas; prevenir el cambio de  uso de suelo de un bosque o una selva para construir una termoeléctrica; prevenir el despojo y contaminación de las tierras que pertenecen a las comunidades… ¿Cómo? Aprovechando que se presentará un paquete de reformas legislativas vinculadas al sector hidrocarburos, en el cual tenemos la oportunidad de “incluir” candados de protección en lugar de debilitarlos para facilitar la destrucción de la naturaleza.

¿Qué hemos hecho desde Greenpeace con esta campaña para que eso suceda?

No sólo cuestionamos, también proponemos. Por eso entregamos al Ejecutivo Federal una serie de propuestas de modificaciones a diversas leyes, todas a favor del medio ambiente, y solicitamos audiencias con Enrique Peña Nieto.

Las propuestas y las demandas de audiencia fueron entregadas el 8 de octubre y el 29 del mismo mes, pero no fuimos atendidos.

A la par, hemos denunciado la destrucción de nuestros ecosistemas, que se está destruyendo México, y ante la incapacidad para resolver los problemas ambientales del país, realizamos una protesta en la que clausuramos simbólicamente la residencia oficial de Los Pinos… ¡Eureka! ¡Eureka! ¡Eureka! Después de esta acción decidieron desde Presidencia abrir un canal de diálogo con lo que podemos llamar el área experta del gobierno federal, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) para revisar las propuestas de Greenpeace y encontrar la viabilidad de las mismas.

Esa reunión tuvo lugar el viernes 21 de noviembre, entre una comisión de Greenpeace y funcionarios de SEMARNAT encabezados por el subsecretario de Planeación y Política Ambiental, Rodolfo Lacy. El acuerdo final del encuentro fue que entre el 1 y 3 de diciembre la dependencia federal responderá puntualmente a cada una de las iniciativas de Greenpeace, informando cuáles podrían ser incluidas en este proceso de elaboración de reformas legislativas que se encuentra encabezado por SEMARNAT, cuáles no y por qué.(1)  

Confiamos en que las propuestas de esta organización serán retomadas. ¿Por qué? No porque lo dice Greenpeace, no porque las acepten para evitar más protestas, no por imposición; simplemente porque tienen el mismo fin que el que las autoridades de esa dependencia y el gobierno federal deben estar buscando en concordancia con su mandato: el bienestar de los ecosistemas, el bienestar de los mexicanos.

Así que una vez iniciado este diálogo, hagamos de él algo constructivo… Hablemos, hablemos de cómo proteger el medio ambiente.    

 

(1) Comunicado de la reunión entre Greenpeace y SEMARNAThttp://www.greenpeace.org/mexico/es/Prensa1/2014/Noviembre/Inicia-dialogo-entre-Greenpeace-y-Semarnat-/



Greenpeace no es una organización de piratas; es una organización de activistas

¿Quién que conozca realmente el trabajo de Greenpeace -una organización pacifista por definición- creería las mentiras de un cuerpo militar acusándola de piratería?

¿Quién que conozca realmente el trabajo de Greenpeace -una organización pacifista por definición- creería las mentiras de un cuerpo militar acusándola de piratería? Más de 40 años de activismo en el mundo avalan las acciones de Greenpeace, cuyo único objetivo es preservar el medio ambiente. Por eso, que se pretenda acusar a esta organización de piratería, de haber causado las heridas de una activista y de mentir; que se pretenda proceder legalmente contra la organización y que se le incaute un barco tras realizar una protesta civil pacífica es indignante e inverosímil.

El sábado 15 de noviembre de 2014 una de las embarcaciones de Greenpeace, el Arctic Sunrise, ocupó el punto en el mar en Canarias, España, en el que la petrolera Repsol quería iniciar las prospecciones en búsqueda de petróleo en aguas profundas, a fin de realizar una protesta civil pacífica contra dichos planes que ponen en riesgo al ecosistema marino y condenan a la sociedad a un modelo energético basado en los combustibles fósiles y a más cambio climático.

A las 7:30 hrs, dos botes rápidos procedentes del barco de Greenpeace se pusieron en el agua para acercarse al buque plataforma de Repsol. A los pocos minutos fueron embestidos violentamente, tres veces, por los botes de la Armada española, tirando a una activista al agua, quien quedó gravemente herida en una pierna y sufrió numerosos cortes. La Armada afirmó que el corte fue con los botes propiedad de Greenpeace, pero la Armada miente… Miente porque las dos lanchas que participaron en la acción no tienen hélices; son botes con propulsión a chorro. En un intento por sostener esa mentira, la Armada fotografió y movió en redes sociales una foto del bote usado para medios de comunicación, pero ese no estaba cerca del accidente. Afortunadamente, todo quedó registrado en video.

  

En ese sentido, queremos reiterar que quien miente no es Greenpeace

¿Una activista de 21 años, de poco más de 50kg de peso, abordando sola una plataforma de prospecciones de 230m de longitud, frente a un buque de la Armada?, ¿cayéndose sola al agua, cortándose con las hélices de su zodiac? ¿Y la Armada tuvo que ir a socorrerla y salvarla? Dudo que alguna persona haya llegado a creerse esta historia. No sabemos muy bien qué pasaba por las cabezas del gabinete de comunicación de la Armada cuando decidieron sacar un comunicado con esta versión. Probablemente no contaron con que 1 hora más tarde saldrían las imágenes de lo que realmente pasó.

Y no conformes con mentir, ahora el Ministerio de Fomento de España -encargado de proponer y ejecutar las políticas de infraestructura para transporte terrestre, aéreo y marítimo- inició un procedimiento sancionador en contra del capitán del barco Arctic Sunrise de Greenpeace, Joel David Stewart, por una supuesta “infracción contra la ordenación del tráfico marítimo”, hecho tipificado como muy grave en la legislación de ese país y que puede ser sancionado con una multa de hasta 300 mil euros.

Además, la Dirección General de la Marina Mercante, que depende del Ministerio de Fomento, ha comunicado al capitán la retención del buque como medida cautelar hasta que los inculpados designen domicilio en España a efectos de notificaciones y constituyan aval o garantía suficiente por valor de 50 mil euros.

Greenpeace apelará este proceso sancionador a medida, por considerarlo totalmente desproporcionado. La organización ambientalista nunca elude la acción de la justicia, pero no aceptará una medida que considera un atropello. La organización ambientalista señala que, detrás de esta medida, se quiere esconder la también desproporcionada actuación de la Armada.

En España, en México y en todo el mundo, Greenpeace trabaja por la protección al medio ambiente, la justicia y la paz y seguirá haciéndolo a pesar de los intentos de los gobiernos por criminalizar la protesta social y de otros medios con los que intentan amedrentar su labor.  

Twitter del autor: @PrensaGPMX

 

 

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