Intelectual piensa crear una Constitución y un Parlamento de la naturaleza

El popular sociólogo y antropólogo, Bruno Latour, creará un Parlamento del “Estado de la Naturaleza” para cuidarla.

En algún momento de la historia el hombre hizo una tajante separación entre la naturaleza y él. Se trata de una herencia, que según el popular sociólogo y antropólogo francés, Bruno Latour, retomando a Hobbes, pudo haber sido marcada por la idea reinante, por siglos, de que la vida en la Tierra era solo pasajera y la del cielo lo era eterna. 

Por lo anterior, todo lo considerado terrenal fue desdeñado por la conciencia colectiva; concibiendo a la naturaleza solo como un medio al servicio del hombre en su vida en la tierra. Sin embargo, este desfase ha provocado la tan fácil proliferación del capitalismo en los últimos siglos, bajo un esquema en el que la Tierra pareciera infinita para este sistema: un ejemplo de ello es la meta del eterno crecimiento, una producción en aumento insostenible para cualquier planeta. 

En este sentido, Latour, autor del libro “Políticas de la Naturaleza”, propone una nueva política que considere el sistema social y la naturaleza como una misma cosa. ¿No es una catástrofe ecológica simultáneamente una catástrofe social? 

Para el reconocido intelectual francés, son necesarias nuevas constituciones que redimensionen a la sociedad como un sistema unido a la Tierra; Gaia, como en la mitología griega, y cuyo concepto fue también desarrollado por James Lovelock, como un ser vivo unido a los humanos. 

Como parte de sus planes, Latour creará un parlamento del “Estado de la Naturaleza” regido por su propia constitución, donde se reconsidere al ámbito social sin estar separado del planeta. El proyecto prescindirá de las Naciones Unidas y se espera que las discusiones que ahí se generen se materialicen en acciones más enérgicas, a partir de un cambio de mentalidad sobre la “sociedad” para cuidar de sí misma; pues es ella misma también la naturaleza. 



El tesoro azul de los manglares Tumbes son una oportunidad máxima de conservació

Existe una falta de reconocimiento científico, legal y administrativo de la capacidad de captura y almacenamiento de carbono de los Manglares en Tumbes.

Autora: Diana Luna

Es un hecho que los mecanismos de secuestro de dióxido de carbono (CO2) en la actualidad son un tema de interés progresivo, especialmente por su relación con el Cambio Climático. En efecto, la conservación de los bosques ha tenido gran éxito gracias a que se ha considerado su protección a través del mecanismo REDD+ 1 (Mulyani & Jepson 2013). Por otro lado, investigaciones recientes han puesto en relieve la valiosa función que desempeñan los ecosistemas costeros y marinos en el secuestro de CO2, específicamente los bosques de manglares (Alongi, 2002; Mcleod et al., 2011). El carbono azul se define como el CO2 en forma de carbono orgánico que es captado y almacenado por los ecosistemas costeros de manglar, pastos marinos y marismas. (SEMARNAT, 2017). No obstante, cada año se pierden hectáreas de estos ecosistemas; a nivel mundial, se estima que han desaparecido el 50% y que gran parte de los manglares restantes se encuentran en peligro (WRM, 2002).

A pesar que el Perú tiene el privilegio de contar con manglares en el norte del país, las autoridades no han manifestado mayor interés en la capacidad de los manglares como sumidero de carbono. Ante esta situación, la pregunta que surge es ¿El Santuario Nacional de Manglares de Tumbes 2 cuenta con algún lineamiento político o estrategia de manejo relacionada al carbono azul?

Este ensayo tiene como finalidad analizar brevemente la falta de reconocimiento científico, legal y administrativo de la capacidad de captura y almacenamiento de carbono de los Manglares en Tumbes. Por ello, hablaré en primera instancia sobre la creación del Santuario Nacional de Tumbes, seguidamente expondré las limitaciones y fortalezas de la administración del Área Natural Protegida (ANP) y por último, mencionaré las oportunidades nacionales e internacionales que se pueden generar a partir del reconocimiento al carbono azul.

La principal causa de pérdida de los Manglares del Perú es la deforestación; debido a la fuerte demanda por construir pozas productivas para langostineras (ONERN, 1983). Ante esta situación, la población y autoridades locales exigieron la protección de los manglares y esteros. Como consecuencia en 1978 los manglares son declarados intangibles 3 . A pesar de estos esfuerzos, la extensión del manglar en Tumbes continúo disminuyendo un 22% en tan solo 10 años, reportándose 5964 ha en 1982 y 4541 ha en 1992 (ONERN, 1992). Por esta razón, universidades, entidades gubernamentales y no gubernamentales participaron para promover la creación del Santuario Nacional Los Manglares de Tumbes, mediante el Decreto Supremo N°018-88- AG. A partir de esta acción, la actividad langostinera disminuyó en un 60 % (FPCN, 1993).

Después de la creación del Santuario Nacional de Tumbes, los principales esfuerzos por regular el ANP estaban dirigidos a gestionar la actividad langostinera. Si bien en los siguientes años, se exponen diferentes dispositivos legales que buscan regular la actividad langostera (INRENA, 2007), estos no garantizaron el control de acciones ilícitas (OEFA, 2016). Un caso curioso ocurrió en algunas langostineras que mantuvieron equivocadamente dentro de sus planos de aplicación, extensas áreas de manglares como parte de sus concesiones (FPCN, 1993). Según el Dr. Ugarte (CIDE, 2012) esto ocurre por la falta de capacitación de los 1 Reducción de las Emisiones derivadas de la Deforestación y la Degradación de los bosques., 2 Área natural protegida creada por el Decreto Supremo Nº018-88- AG, 3 Prohíbe la tala de mangle en los esteros de Tumbes por langostineras a través de RM Nº 184-78- VC. inspectores municipales y el insuficiente monitoreo y vigilancia en las actividades, razones por lo cual no siempre es de carácter aplicable la ley.

Algo semejante ocurre con los programas de gestión, donde predominaron las actividades económicas sobre las de conservación. Reflejo de esto son la serie de planes de manejo que se realizaron (para la extracción de cangrejos y conchas negras, sobre el potencial turístico y capacidad de carga turística) (Malca, 2009 1 , Malca, 20092; Murrugarra, 2008; Angulo, 2009). Además, habría que mencionar que uno de los objetivos principales del Plan Maestro 2007-2011 era promocionar el turismo. Esta situación, pone en evidencia a una gestión sectorial que se caracteriza por haber estado orientada a enfocar sus esfuerzos en el desarrollo de múltiples actividades económicas en un mismo espacio (Pérez-Cayeroa, 2015); ignorando el potencial de su conservación.

En contraposición con lo antes mencionado, en estos últimos 6 años es cuando comienza a surgir la posibilidad de un manejo más sostenible para el ANP. Esto se logra gracias a un proyecto sobre el Impacto del Cambio Climático en los Manglares de Tumbes (Takahashi & Martínez, 2015). Esta experiencia ilustra un acercamiento al Enfoque Basado en los Ecosistemas para la Gestión (EBM, por las siglas en inglés), ya que demostró contar con estrategias basadas en el trabajo multidisciplinario e interinstitucional, gestión cooperativa, participación local y conocimiento científico, algunos de los componentes que describe la EBM (PNUMA, 2015) Así, es necesario recalcar que en sí mismo, el proyecto, es una estrategia de adaptación ecosistémica (EBA, por sus siglas en inglés) pues busca prevenir los posibles problemas que pueden surgir a partir del cambio climático (Allan & Henry,2009). Además, los objetivos del Plan Maestro 2017-2021 fueron modificados, permitiendo dar más reconocimiento al eje ambiental. (SERNANP, 2017). Ante esta situación, surge la necesidad de mejorar el entendimiento de las oportunidades en la política peruana para integrar el concepto de carbono azul (López, 2016; México Sostenible, 2017). Un primer alcance son los Acuerdos Internacionales; ya que la conservación de los manglares permite el cumplimiento de estos acuerdos al ser considerado como mecanismo frente al cambio climático. En el Perú se puede aplicar el convenio de Paris: COP21 y el convenio de Biodiversidad (MINAM, 2014; Pulgar-Vidal, 2015). Una segunda oportunidad se establece a partir del marco legal, con la creación de mecanismo de pago por servicio ambiental. Lo que permitiría la regulación del pago de derecho de uso de concesión (IIJUNAM, 2016), ya que permitiría priorizar actividades que busquen la conservación, frente a aquellas que lo degradan. La tercera oportunidad dependerá de la voluntad política, si bien esta puede resultar ser la más difícil de lograr, existen iniciativas atractivas en países latinoamericanos que nos sirve de guía para dar los siguientes pasos.

Así, en México se establece el programa denominado Ecovalor que incentiva el estudio de valorización a sus ecosistemas de carbono azul (EcoValor Mx., 2016). Por último, los manglares de Tumbes pertenecen al Gran Ecosistema Marino (LME, siglas en inglés): Costa Central-Pacífico Americana (Heileman, s.f) en este sentido se debe buscar establecer cooperaciones transfronterizas, que permitan crear espacios donde se pueda compartir experiencias y la gestión pueda adoptar un enfoque más integral (GEF, 2015). En conclusión, queda en evidencia que en el Perú, el carbono azul aún no ha sido estudiado, regulado ni gestionado y que su administración, únicamente se ha encomendado a promocionar actividades económicas dentro del ANP y de crear un sinfín de leyes escasamente aplicables. A pesar de ello, ha comenzado a surgir un gran potencial administrativo, gracias al interés del sector científico y de las experiencias internacionales.

Es preciso comprender que para poder conservar estos ecosistemas es necesario adoptar por un pensamiento más holístico y cooperativo. Creo que la única manera de salvar a este maravilloso ecosistema es que cada uno de nosotros investigue, se informe, comente, comparta y sienta la verdadera conexión que existe entre el humano y la naturaleza, al fin y al cabo cualquiera de nosotros podría ser el próximo científico o político que proponga nuevas estrategias de gestión.



¿Qué son los destellos que surgen de los arrecifes de coral?

Entre los habitantes de arrecifes, los corales han empezado a desarrollar proteínas fluorescentes que actúan como un protector solar.

Muchas de las especies que habitan en las oscuras profundidades del océano poseen un destello propio para iluminarse en su camino. Se trata de un mecanismo de supervivencia que, además de ser místico, ayuda a las especies a adaptarse a un nuevo ambiente y a brindar una mayor amplitud a la biodiversidad. Ahora, los científicos han descubierto a una serie de especies de coral que poseen destellos vibrantes. 

Entre los habitantes de arrecifes, los corales han empezado a desarrollar proteínas fluorescentes que actúan como un protector solar. Para los corales que viven en aguas superficales, estos destellos son un protector contra la eterna guardia del Sol. Es decir que este protector solar fluorescente provee un filtro perfecto para que tanto los corales como las algas microscópicas que realizan el 90 por ciento de su fotosíntesis, continúen sobreviviendo pese al exceso de radiación que ha provocado el exterminio de muchos arrecifes de coral. 

De acuerdo con los expertos, este proceso es diferente en los arrecifes de coral de aguas profundas, pues éstos poseen una relación simbiótica con las algas para sobrevivir. De modo que, a diferencia de los corales de aguas superficiales, requieren mayor cantidad de luz solar para la fotosíntesis; sin embargo, también han comenzado a iluminarse como método adaptativo al ambiente. Esto parece deberse como un método que les permite producir su propia luz solar para que, en vez de bloquear el destello, la absorban para emitir luz anaranjada y se pueda realizar la fotosíntesis. 

Para más información, dale click aquí. 



¿Ojo por ojo? Jóvenes defienden a perro que lanzaron a lago (VIDEO)

A través de redes sociales se viralizó un video en que un chico lanzó, con afán de divertimento, a un cachorro de perro a la laguna El Infiernillo, la cual es conocida por la zona por sus altos contenidos de basura y contaminación.

La violencia a animales es una conducta cada vez más penalizada a nivel social y judicial. Es decir que cada vez hay más personajes tanto del ámbito civil como policial que se entregan en cuerpo y alma a defender a animales que no poseen los recursos para hacerlo por su cuenta. Un ejemplo de esta situación fue la que se vivió en Mazatlán, Sinaloa, en México. 

A través de redes sociales se viralizó un video en que un chico lanzó, con afán de divertimento, a un cachorro de perro a la laguna El Infiernillo, la cual es conocida por la zona por sus altos contenidos de basura y contaminación. Frente a esto, un grupo de jóvenes decidieron arremetar en contra del chico en defensa del perro: lo arrojaron a la orilla de la laguna, de la cual pudo salir sin complicaciones. Los eventos se mostraron en el siguiente video: 



Estrenarán en Xochimilco trajinera fabricada a partir de materiales reciclados

Una trajinera fabricada a partir de PET, con una vida útil de alrededor de 100 años

El lago de Xochimilco, uno de los sitios más icónicos de la ciudad de México, ha sido el protagonista de festejos, guías turísticas y tradiciones. Alimentado por unos pocos canales que riegan la mitad norte de la delegación Xochimilco, este sitio es un emblema histórico.

Inició como un sistema de cultivo conocido como chinampa. Desde entonces, se ha transformado en un centro de reunión de locales y turistas para recorrer dichos canales en trajineras de madera. Desgraciadamente, el constante uso de esta zona ha generado una cantidad impresionante de basura y contaminación: botellas de vidrio y residuos de plástico, entre otros.

De manera que, después de continuos problemas relacionados con la rentabilidad, mantenimiento y contaminación de esta vía turística, los canoeros decidieron acercarse a la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación del Distrito Federal (SECITI) y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), para buscar alternativas a la problemática.

¿La solución? Una trajinera fabricada a partir de PET, con una vida útil de alrededor de 100 años. Se estima que la producción en serie de este tipo de producto será de 15 mil pesos (a diferencia de una de madera, que oscila entre unos 35 y 40 mil pesos).

Mauricio León Salazar, encargado del proyecto, explica que esta solución pretende ser amigable con el medio ambiente, ya que se recolecta el plástico, reduciéndolo a semipolvo (con textura de arcilla) para, así, mezclarlo con el filamento de PET. De ese modo se pueden confeccionar los tablones con los que se hizo la trajinera.

Además de ser más económica (a corto, mediano y largo plazo), esta solución también es un acercamiento revolucionario para el cuidado del medio ambiente y el reforzamiento del turismo en la ciudad: una adecuación de la artesanía tradicional a los menesteres urgentes de hoy.

 



¿Vives en un departamento? Mira estas 11 formas en que puedes cuidar al medio ambiente desde tu hogar

Si vives en la ciudad también puedes ayudar a proteger el medio ambiente y, de paso, ahorrarte algunos gastos domésticos.

Si bien, históricamente, la vida urbana se construyó a partir de cierta oposición tácita o abierta a la naturaleza o la vida rural (“la vida en los bosques”, como la llamó Thoreau), actualmente esa dicotomía resulta insostenible. De hecho puede decirse que es la naturaleza y el medio ambientes quienes reciben la factura de los hábitos y las demandas de las grandes metrópolis, signados por el consumo desmedido e irreflexivo, por las necesidades creadas y por otras prácticas derivadas de la industrialización de la cotidianidad.

Por fortuna, así como cada uno de nosotros es parcialmente responsable de dichos efectos adversos, así también tenemos la posibilidad de revertirlos, incluso viviendo en un pequeño apartamento adonde, podría pensarse, no llegan los problemas ambientales.

Hace un par de días el sitio treehugger publicó 11 sencillas recomendaciones para contribuir en el cuidado del entorno desde nuestras acciones diarias, ese margen que sin importar el tamaño o el impacto potencial que tenga, es útil desde el momento mismo en que se aprovecha a favor de esta causa. Un beneficio añadido es que estos pequeños cambios también podrían ahorrarte algún dinero de tus gastos domésticos.

Sin más, compartimos el listado, pidiéndote que, si es posible, también lo hagas circular para que más personas se den cuenta de que todos podemos hacer algo para cuidar ese hogar compartido que llamamos planeta.

1. Apaga y desconecta

A veces, sin razón aparente, un foco se queda encendido en una habitación donde no hay nadie. Más común es que aparatos como impresoras, estéreos, cafeteras eléctricas o computadoras permanezcan conectada a la corriente aunque no se utilicen, gastando lo que se conoce como “energía fantasma”, pues aun apagados estos aparatos consumen electricidad. ¿Cómo evitar este desperdicio? Simple: solo apaga y desconecta.

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2. Regula tu temperatura, no la de todo tu apartamento

Los sistemas de calefacción se encuentran entre los dispositivos que más energía consumen y, por lo tanto, más afectan al medio ambiente. En casa, si tenemos frío o calor, nos puede parecer sencillo solo levantarnos y encender alguno de estos aparatos, sin considerar que cuesta más regular la temperatura de toda una habitación que la de nuestro propio cuerpo. Quizá baste con ponerte un suéter (o con quitártelo), con usar pantaloncillo cortos y abrir las ventanas (o cerrarlas), con beber un vaso de agua fría o una taza de café caliente, o con emplear alguna de estas 8 maneras de mantener el calor en tu casa en un día helado.

3. Cambia a bombillas LED

Actualmente, la tecnología LED permite que un foco tenga una duración mucho más extensa que otras bombillas del mercado (hasta 25 veces más que una de tipo incandescente). Su popularidad también ha provocado que sean más baratos, por lo que son una excelente alternativa de iluminación para el hogar.

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4. Consume alimentos de temporada y locales

A diferencia de los productos de importación, los alimentos de temporada y locales carecen de los altos costos ecológicos de transportación que sí tienen aquellos. Además, habitualmente su precio es menor y su consumo implica el apoyo a las economías locales. En general recuerda siempre tomar conciencia de tu consumo, un ámbito que si bien ha provocado mucho daño, también es clave para propiciar beneficios.

5. Come menos carne

Si comes carne más 4 o5 veces por semana, podrías probar a cambiar una de esas ocasiones por un platillo hecho con lentejas, habas, frijoles o soya, leguminosas con alto contenido proteínico que fácilmente puede sustituir lo que se obtiene de un bistec o una pieza de pollo. Como sabemos, la cría intensiva de ganado afecta de manera notable el medio ambiente y, en términos domésticos, un plato de lentejas es notablemente más barato que un filete.

6. Deja de comprar agua embotellada

Consumir agua embotellada es uno de los hábitos más lesivos para el medio ambiente. Además de que alienta a que voraces empresas como Nestlé continúen saqueando los recursos naturales del mundo, la basura generada inunda los depósitos de las grandes ciudades, mina tu bolsillo (pues en promedio cuesta 200% más de su valor inicial) e incluso te puede enfermar por el plástico en que se envasa. A cambio puedes invertir en un buen filtro o probar alguna una alternativa natural de purificación, además de utilizar un recipiente reutilizable para tu consumo diario (por ejemplo, una botella de acero inoxidable).

7. Planifica tus comidas

Desperdiciar comida no solo implica que una parte de tu dinero se va directamente al cesto de la basura, sino también que todos los recursos empleados en esas zanahorias que se pudrieron en tu refrigerador, el agua y el trabajo de los campesinos, los abonos y el combustible de las máquinas que las hicieron llegar hasta tu casa, también se invirtieron en vano. Haz un plan real de lo que vas a comer durante la semana. Sé responsable en tus compras. Al respecto te recomendamos el artículo “Inicia tu propia revolución contra el desperdicio de comida”.

clothes_line.jpg.492x0_q85_crop-smart8. Seca tu ropa al aire libre

¿Por qué usar una secadora automática de ropa si ahí están el sol y el viento? Cuelga tu ropa en el exterior y ahórrate la electricidad o la cuenta de la lavandería.

9. Camina o usa la bicicleta, o recurre al transporte público

Hay trayectos que puedes recorrer por ti mismo, sea caminando o a bordo de una bicicleta. Ir al trabajo, al súper, a visitar a un amigo. Otros más largos los podrías hacer en transporte público. Piénsalo. No gastarás en gasolina o en estacionamiento, mejorarás tu salud e incluso tu ánimo.

10. Compra productos de segunda mano

Algunas de las cosas que de pronto necesitas en casa no necesariamente tienes que comprarlas nuevas. Quizá en una venta de garaje encuentres una mesa como la que estabas buscando, o en un mercado de pulgas se venda el cuadro de una bicicleta en perfecto estado con el que puedes empezar a armar la tuya. De esta manera evitas que algo todavía útil se deseche. Mira esta lista de 5 cosas que debes pensar dos veces antes de comprarlas nuevas.

11. O consíguelos gratis

Con cierta frecuencia amigos y familiares tienen cosas que no utilizan e incluso permanecen olvidadas en un clóset de su casa, juntando polvo sin que nadie les saque provecho. Pregúntales y quizá estarán encantados de obsequiártelos o prestártelos por un tiempo. O quizá eres tú quien puede realizar este gesto de cooperación. Mira a tu alrededor y piensa en el amigo que recién se mudó a una nueva casa. Quizá él o ella necesiten ese librero que en la tuya está vacío.

Observatorio

Seguimiento a los asuntos ambientales y de ecología más urgentes de México.

Biblioteca Ecoosfera

Una compilación de lecturas (libros, ensayos, etc) disponibles en PDF sobre temas como sustentabilidad, medioambiente y salud.

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