¿Sabías que el aspartame es un veneno que probablemente ingieres a diario? (evítalo)

Se encuentra en muchos alimentos cotidianos como un endulzante alternativo: múltiples estudios han probado sus efectos dañinos

El aspartame en un endulzante alternativo al azúcar. Es utilizado generalmente en productos dietéticos, y se encuentra en marcas de endulzantes como Natreen,  Canderel y NutraSweet, y en algunos productos tan populares como la Coca-Cola. 

Hacer un repaso por la historia del aspartame, por cierto, un producto creado en laboratorio, es un tanto macabro, pues van develándose los intentos sistemáticos de los promotores de la marca para legitimar con estudios dudosos el uso del producto, cuando por su parte, casi la totalidad de los análisis independientes prueban los efectos nocivos del aspartame, entre ellos, cancerígenos. 

 

Algo de la historia del aspartame

Fue descubierto por casualidad en 1965 por James M. Schlatter. Es un polvo blanco, cristalino, sin olor, y que se deriva de dos aminoácidos: el ácido aspártico y la fenilalanina. En 1975 se otorgó el permiso para la comercialización del aspartame, pero sólo unos meses después fue suspendido por considerarse que no existían pruebas suficientes sobre sus efectos en el organismo, sobre todo en el cerebro, aunque posteriormente fue permitido. Desde entonces, científicos independientes han estado propulsando estudios que prueban los efectos cancerígenos, sobre todo en el cerebro, del aspartame, mismos que han sido devaluados por la propia empresa comercializadora. 

En 1974, el defensor del consumidor James Turner y el neurólogo John Olney de la Universidad de Washington hicieron un comunicado dirigido al gobierno norteamericano en contra de la aprobación del aspartame, argumentando que destruía las células nerviosas en cerebros de ratones. Luego de esto se ha desatado una guerra de estudios en los que, curiosamente, la totalidad de los asociados a NutraSweet defienden el producto, pero al menos 92% de los análisis independientes han encontrado secuelas inadmisibles en la salud del organismo. 

Cabe anotar que, desde 1985, la antipopular empresa Monsanto compró G.D. Searl y creó James Hetfield Company, comercializando desde entonces el aspartame. Hasta la fecha este producto se continúa comercializando, a pesar de la incertidumbre respecto a los efectos del producto.

 

Recomendaciones

Revisa el etiquetado de tus productos y asegúrate de que no contenga aspartame o bien, evita las marcas Natreen, Canderel y NutraSweet. También te proporcionamos algunos productos que suelen contenerlo:

Coca-Cola Light

Coca Cola Zero

Pepsi Max

Sprite Zero

7Up Free

Fanta Zero

Dr. Pepper Zero

Danone Activia Cherry

Silver Spoon Sweetness y Light

Silver Spoon Light Granulated Sugar

 

También en Ecoosfera

Aspartame: La dulce historia de terror en el endulzante en las bebidas refrescantes.



Vaquita, ¿cómo hemos llegado hasta aquí?

En 1978, P. sinus, fue incluida en la lista roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) (Brownell & Robert. 1983).

Autor: Andrea Tapia García

Vaquita (Phoecena sinus), mejor conocida como vaquita marina. Es una especie endémica del Golfo de California que actualmente se encuentra en peligro crítico de extinción con una población cercana a los 30 individuos. ¿Cómo fue que esta especie llegó a este punto?

El Golfo de California, también conocido como Mar de Cortés, es uno de los mares biológicamente mas ricos y productivos en todo el mundo. Su riqueza ecológica y alta productividad, ha hecho que las actividades económicas aumentaran constantemente a lo largo del Golfo, convirtiéndolo en una región económicamente activa y causando un crecimiento incontrolado de la población (Urban, Rojas, Guerrero, Jaramillo & Findley, 2005).

Este mar es el hogar de cerca de 43 especies de mamíferos marinos, incluida la endémica vaquita. Debido a las diversas e insostenibles actividades humanas, como lo son la pesca, turismo, contaminación y cambio climático; los mamíferos marinos de esta área han sufrido diversas amenazas, logrando disminuir sus poblaciones, en algunos casos a un nivel crítico (Arrellano, Torreblanca & Smith, 2014).

Actualmente la vaquita es el cetáceo más amenazado en todo el mundo. Siendo la causa principal son las capturas incidentales en redes de pesca (Rohr, 2016). Durante las actividades pesqueras, los mamíferos marinos son capturados y mueren. Esto es conocido como captura incidental; y representa un problema para muchas especies de cetáceos alrededor del mundo (Danemann & Ezcurra 2007).

El poner en riesgo a esta especie, nos lleva a cuestionarnos ¿Qué se hizo bien?, ¿qué fue lo que faltó?, ¿queda algo más por hacer?. A partir de estas y otras preguntas, se tratará de dar un panorama sobre el porqué esta especie se encuentra al borde de la extinción.

La vaquita (P. sinus), es el cetáceo más pequeño de todo el mundo con un tamaño cerca de los 140 cm. De acuerdo a Norris y Mc Farland (1958; citados por Urban et al. 2005), su distribución se encuentra limitada a la parte Norte del Golfo de California. Suelen estar en grupos pequeños o solitarios y se calcula una vida media de 20 años, con una reproducción de un individuo cada 2 años. Aunque la edad de madurez sexual ha sido difícil de estimar, se cree que maduran alrededor de los 5 años (Mateos, 2017; Brownell & Robert. 1983; Rohr, 2016; Urban et al. 2005).

La vaquita comparte aguas con un pez conocido como totoaba, también endémico de la región. La vejiga de este pez, al que se le atribuyen capacidades afrodisiacas y medicinales, puede venderse en Asia con un precio que llega alcanzar hasta los 60 mil dólares, consumiéndose principalmente en China (El Universal, 2017). Desde el año de 1942, la pesca furtiva y el tráfico para su vejiga han provocado una pesca incontrolada e ilegal, involucrando tanto a pescadores mexicanos como traficantes estadunidenses (Brownell & Robert. 1983).

El primer reporte registrado de vaquita en una red de pesca data del año 1961 por Norris y Prescott. La captura incidental por las flotas pesqueras en la década de 1970, estaba en el rango de decenas a cientos de vaquitas (Brownell & Robert. 1983). En el año 1975, se declaró la veda permanente para la totoaba; sin embargo, la pesca con redes de enmalle siguieron operando.

En 1978, P. sinus, fue incluida en la lista roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) (Brownell & Robert. 1983). Se contrató personal profesional en áreas protegidas y se desarrolló un plan de manejo (Arrellano et al. 2014). A pesar de esto, las pescas incidentales, no se detuvieron, teniendo un rango de muerte de 32 vaquitas por año (Brownell & Robert. 1983).

En 1993, el Alto Golfo de California y el Río Colorado, son decretados Reserva de la Biosfera. El gobierno especifica la protección legal de la vaquita, complementando las regulaciones de la reserva. Al observar que la población seguía disminuyendo, se realizaron estudios de población que demostraron que el área protegida no coincidía con su distribución. Además, la zona de reserva no contaba con los señalamientos adecuados para la prohibición de pesca.

La International Whale Commission (IWC) basándose en un estudio con una mortalidad de entre 39 y 84 vaquitas en 1995 (D’Agrossa et al, 2000), propuso el cierre de la pesquería de totoaba. Se necesitaba reconsiderar los permisos de pesca, realizar acciones para detener el comercio ilegal de totoaba y desarrollar un plan de protección a largo plazo para la vaquita. En dicho plan necesitaba incluirse educación y alternativas para pescadores, así como acciones de monitoreo (Comité Internacional para la Recuperación de la Vaquita marina [CIRVA], 2014). De no ponerse en marcha, calcularon que la población bajaría durante los siguientes 15 años a 50 individuos (Urban et al. 2005).

En la década de los 90 la gestión de áreas litorales se basaba en un modelo integrador, donde se tomaba en cuenta el desarrollo sostenible junto con la participación pública (Pérez C. 2014). Si se observa el caso de la reserva de Cabo Pulmo en Baja California, resulta evidente que para que un plan de manejo sea exitoso, debe haber una implementación de las acciones por parte del gobierno y las personas afectadas por dicho manejo (Olsen et al 1999).

En el caso del Mar de Cortés, se prohibieron las redes de enmalle, pero sin dar una solución a los pescadores. Los pescadores locales argumentaron que las nuevas redes eran insuficientes para mantenerse y que mientras no se diera una solución eficaz, seguirían utilizando redes de enmalle (CIRVA, 2014).

La CIRVA sostuvo que debido a la falta de medidas eficaces para controlar la pesca, las vaquitas habían seguido un rápido camino a la extinción y que para detenerlo se debían retirar todas las redes de enmalle. (CIRVA, 2014). Después de que Omar Vidal, director de la WWF, comentara que las redes de enmalle eran la razón por la que la población de vaquitas se encontraba encolapso, la SEMARNAT (Secretaria de Medio Ambiente y de Recursos Naturales), comenzó a trabajar en una alternativa para sustituir este tipo de redes, trabajo que hasta la fecha sigue inconcluso. (Zamarrón, 2016).

A pesar de las advertencias, el gobierno Mexicano no realizó las acciones necesarias. Inclusive la IWC afirmó que si el gobierno hubiera seguido las recomendaciones, la vaquita probablemente no se encontraría en esta situación. (CIRVA, 2014). No fue hasta el año 2012, que se realizaron los primeros esfuerzos reales para detener el comercio ilegal (CIRVA,2014). A pesar de los esfuerzos en patrullar las zonas y hacer cumplir las normas, el proceso judicial es descuidado y no se logran las condenas establecidas. Consecuentemente, el comercio ilegal no ha podido ser detenido (Méndez E. 2017). En este punto, el retirar las redes de enmalle era insuficiente, se necesitaba prohibir todo tipo de pesca en la zona (CIRVA, 2014).

Debido a los pocos avances logrados, en el año 2016 se lanzó una iniciativa, donde se buscaba considerar la pesca de totoaba como un delito grave y sin derecho a fianza, con la finalidad de cesar con las redes de pesca de manera definitiva. Actualmente esta iniciativa sigue en proceso de revisión. (Garduño J., 2017).

De acuerdo a la CIRVA en noviembre de 2016 quedaban 30 individuos. Al no poder parar la caza ilegal y al borde de la extinción, científicos han propuesto capturar especímenes y colocarlos en un corral marino. Junto con ayuda de delfines entrenados por parte la marina de EUA, se buscaría localizar los individuos para transferirlos a un estanque temporal, construido dentro de su hábitat.

Sin embargo, aunque este plan pudiera llevarse a cabo, los científicos ven poco probable que la reproducción en cautiverio, pudiera restaurar la población. Este plan de manejo, representa una última alternativa, para evitar la extinción de la vaquita, que requeriría de grandes esfuerzos de manera continua, durante décadas (Mendez E., 2017).

Este caso de pérdida de biodiversidad debido al comercio y el tráfico ilegal, la falta de comunicación entre sociedad y gobierno, y la falta de acciones por parte del gobierno Mexicano, Estadunidense y Chino; deberá tomarse como referencia para poder realizar planes de manejo completos, eficaces e integradores. Se debe ayudar a la gente a ver en una perspectiva diferente. Informarlos, entender sus problemas y entre todos buscar una solución. Sólo de esta manera, los recursos marinos podrán ser aprovechados de manera sostenible; y la conservación y el manejo de recursos, podrán ir de la mano.



Alimentos cotidianos que debes evitar para cuidar tu salud

Algunos productos que suelen estar producidos con sustancias que dañan tu salud.

Los conservadores, alimentos industrializados, el uso de fertilizantes, herbicidas, y el cultivo de alimentos transgénicos, etc. Todo lo anterior permea nuestras mesas mientras la mayoría apenas contamos con tiempo para comer (en un ritmo de la frenética vida citadina). Sin embargo, aunque la realidad anterior es apabullante, hay ciertos básicos que debes conocer para cuidar tu salud: alimentos casi ubicuos que debes evitar siempre.

Tomates enlatados: generalmente contienen bisfenol, un químico tóxico asociado a deficiencias reproductivas, cáncer de próstata, diabetes y enfermedades cardíacas. Está probado como los niveles de acicidad del tomate hacen que estos absorban el bisfenol más que otros alimentos, lo que lo vuelve peligroso.

Carnes procesadas: el sabor delicioso de las carnes procesadas como jamón, salami, roast beef, etc., contienen componentes como el nitrato de sodio, hormonas de crecimiento y antibióticos. Los nitratos por ejemplo, están asociados con el cáncer.

Margarina: contiene grasas saturadas que son artificiales. Está asociada con enfermedades del corazón, cáncer, problemas óseos, desbalances hormonales, infertilidad y problemas en el embarazo y lactancia, entre otros. 

Azúcar artificial: esta contiene aspartamo, un ingrediente artificial que ha sido muy polémico y ha sido defendido férreamente por empresas tan oscuras como Monsanto. Está asociado a la formación de cáncer.



Aspartame: la dulce historia de terror del endulzante en las bebidas refrescantes

A sabiendas de que hay cosas que son “demasiado buenas para ser verdad”, el aspartame prometía endulzar bebidas y productos sin aumentar las calorias ni producir obesidad en los usuarios –pero a un costo demasiado grave para la salud.

aspartame

El 23 de abril del 2007, el doctor italiano Morando Soffritti recibió el premio Irving J. Selikoff en la escuela de medicina de Nueva York Monte Sinaí, uno de los galardones más prestigiosos de la medicina. Soffritti fue reconocido así por su “destacable contribución a la identificación de cancerígenos ambientales e industriales y por su promoción de la investigación científica independiente.” Soffritti es sólo uno de muchos científicos que han cuestionado el aspartame comercial como sustancia endulzante, a pesar de que el gobierno estadunidense siga ratificándolo como un producto no peligroso.

En el caso del aspartame como en el de pesticidas, semillas genéticamente modificadas e industrias como la del tabaco, la FDA (agencia gubernamental encargada de aprobar los ingredientes utilizados en medicinas y alimentos en Estados Unidos) ha hecho oídos sordos: los estudios independientes siguen demostrando los peligros de sustancias y productos de uso cotidiano mientras que los estudios conducidos por la FDA o fuentes corporativas alaban sus propiedades. ¿De qué lado está la ciencia?

¿Qué es el aspartame?

Es una combinación de metanol y dos aminoácidos, fenilalanina y ácido aspártico. Fue descubierta por accidente en 1965 por el químico James Schlattler, quien trabajaba en la empresa G.D. Searle, mientras trabajaba en otra sustancia. El aspartame resultó ser mucho más dulce que el azúcar convencional pero sin el añadido de las calorías.

La panacea de este químico de sabor a caramelo es amenazada por los metabolitos, que no son sino los remanentes de una sustancia cuando esta es absorbida (es decir, metabolizada, “descompuesta” a través de la digestión u otro proceso químico del cuerpo), y que pueden tener efectos secundarios con el paso del tiempo.

Casi todos los estudios científicos que provienen de fuentes corporativas sobre el aspartame no encuentran ninguna señal de los posibles efectos adversos de la sustancia; en oposición, casi todos los estudios independientes evidencian peligros para la salud. Uno de los más tempranos estudios data de 1967, cuando Harold Waisman, bioquímico de la Universidad de Winsconsin, suministró leche endulzada con aspartame a siete bebés mono. Uno murió y otros cinco desarrollaron convulsión tónico-clónica. El estudio puede consultarse aquí.

Pensando un poco en una teoría de conspiración, puede tratarse de que los gobiernos conozcan los efectos secundarios descritos por estudios independientes (aumento en la agresividad y el enojo) por lo que bebidas carbonatadas endulzadas con aspartame son entregadas puntualmente en el frente de guerra a los soldados desde hace décadas.

La etiqueta de los productos que consumimos, así como la información, son nuestra única arma para elegir conscientemente qué productos deseamos en nuestras vidas y qué sustancias no deseamos en nuestros cuerpos. Aquí una pequeña lista de los tipos de productos y bebidas comerciales que contienen aspartame:

Diet Coca Cola

Coca Cola Zero

Pepsi Max

Sprite Zero

7Up Free

Fanta Zero

Dr. Pepper Zero

Danone Activia Cherry

Canderel

Silver Spoon Sweetness y Light

Silver Spoon Light Granulated Sugar

etc.

[Global Research]



Consumir cotidianamente aspartame multiplica el riesgo de padecer leucemia, linfoma y otras enfermedades

Investigación de más de 20 años en más de 2 millones de personas concluye que beber diariamente una lata de refresco de dieta (en cuya composición regularmente se incluye al aspartame) aumenta notablemente el riesgo de desarrollar leucemia, linfoma y otras enfermedades de mutación celular.

El aspartame fue uno de los emblemas de la década de los 90: por un lado, cuando se introdujo al mercado, se ofreció como la solución endulzante que podía añadirse a los alimentos para evitar todas las complicaciones de salud que conlleva el consumo de azúcar. Sin embargo, pronto se descubrió que este edulcorante generaba más problemas de los que prometía evitar.

Con todo, hasta la fecha el aspartame continúa presente en diversos alimentos y bebidas, sobre todo aquellos catalogadas como “light” o de “dieta” y, dentro de estos, especialmente en los refrescos vendidos con alguna de estas denominaciones.

Recientemente un estudio sumamente detallado y al mismo tiempo preocupante, confirmó los efectos nocivos del aspartame como factor que incrementa notablemente la probabilidad de desarrollar leucemia y cáncer, dos de las enfermedades de mutación celular más agresivas.

La investigación fue realizada por un equipo de la Escuela de Medicina de Harvard en colaboración con otras instituciones. Según estos resultados, beber una lata de 355 ml de refresco de dieta diariamente aumenta hasta en 42% la probabilidad de leucemia en hombres y mujeres, en 102% de mieloma múltiple en hombres y en 31% de linfoma no-Hodgkin también en hombres.

A diferencia de otros estudios, en este caso se trató de un análisis exhaustivo, que tomó una muestra de 2 millones de personas analizadas con todo detalle en sus hábitos alimenticios durante 22 años. Durante este tiempo los participantes respondieron un cuestionario sobre su dieta sumamente detallado, además de que esta fue modificada cada cuatro años por el equipo de investigación. Además de enmarcarse en un modelo multifactorial de riesgo, el estudio tuvo siempre un grupo de control que no bebía refresco para comparar los datos obtenidos.

Hasta ahora esta es la investigación más completa que se ha hecho al respecto, lo cual en cierto modo también la vuelve notablemente precisa y concluyente.

Los artículos publicados al respecto en estos enlaces:

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/16507461

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23097267

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/17805418

[collective evolution]



Gobierno mexicano acepta venta de refrescos dietéticos en escuelas

En una medida deplorable, ya sea por torpeza o por intereses económicos, la Secretaría de Economía de México permitirá la venta de bebidas “light” (o de dieta) en escuelas de ese país

Una vez más los niños de México son víctimas de las decisiones de nuestros gobernantes. Hace apenas unos meses la Secretaría de Educación Pública, junto con la Secretaría de Salud, anunciaban con bombo y platillo el fin de la venta de bebidas gaseosas o refrescos, como se conocen en México.

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