La contaminación marina en Hong Kong genera preciosas bioluminiscencias

Un microorganismo causado por la contaminación de los cultivos ha provocado impactantes y hermosas imágenes

En ocasiones el daño que hemos provocado al planeta tiene su rostro estético, pero no por ello menos macabro. De entre estas expresiones estéticas que son bellísimas y majestuosas pero no necesariamente saludables, las bioluminiscencias en las inmediaciones de Hong Kong causadas por la Noctiluca scintillans, un organismo unicelular que según científicos técnicamente tiene función tanto de animal como de planta, resultan especialmente hermosas.

La Noctiluca scintillans, también conocida como “chispa de mar”, es capaz de causar destellos de luz; sin embargo, su aglomeración es muy dañina y puede afectar notablemente la vida marina, además de volverse tóxica. Este organismo parecido a un alga es producido por la contaminación de los cultivos. En el caso que muestran las siguientes fotografías, la chispa de mar se ha convertido en un problema de contaminación en aguas marinas en las inmediaciones de Hong Kong. 

Las imágenes son impresionantes y aunque al conocer de qué se trata la majestuosidad puede apagarse, es como si con hermosura la propia naturaleza creara semáforos orgánicos para alertar a los humanos y llevarnos a hacer algo al respecto. 

 

 



¿Por qué las instalaciones de musgo son la solución a la contaminación en las ciudades?

Bajo el concepto de CityTree, estas instalaciones citadinas están cubiertas por musgo, aprisionando cierta materia como óxido nitrógeno y CO2 mientras produce cantidades significativas de oxígeno y refresca el medio ambiente.

Numerosas ciudades del mundo han tenido que adaptarse a la cada vez más creciente sobrepoblación; han tenido que desarrollar nuevas infraestructuras tanto públicos como privados para agilizar el transporte y efectivar la vivencia de millones de habitantes. Desgraciadamente no todas las ciudades cuentan con conceptos y diseños que sean capaces de ser sostenibles tanto con las necesidades humanas como con la resiliencia de la naturaleza. Frente a ello, surge una startup tecnológica llamada Green City Solutions, la cual instala fitros de aire mediante cultivos de musgo. 

Bajo el concepto de CityTree, estas instalaciones citadinas están cubiertas por musgo,  aprisionando cierta materia como óxido nitrógeno y CO2 mientras produce cantidades significativas de oxígeno y refresca el medio ambiente. Cada instalación es alrededor de 3 metros de anchoy 4 metros de alto, en donde hay plantas a lo largo de 2.19 metros de profundidad. Además, es capaz de ofrecer un beneficio ambiental de 275 árboles, absorbiendo 250 gramos de partículas al día y removiendo 240 toneladas métricas de dióxido de carbono cada año. 

De acuerdo con el cofundador de Green City Solutions, Zhengliang Wu, “los cultivos de musgo poseen mucha más área de superficie vegetal que cualquier otra planta. Esto significa que puede capturar más contaminantes.” Y gracias a que cada instalación posee sensores vía Wi-Fi, se puede medir la calidad de aire alrededor de ella: se ha comprobado su efectividad a un bajo costo –cada instalación cuesta alrededor de 25 000– para limpiar el aire. 

 

 

Este tipo de proyectos que busca la ecosustentabilidad de las ciudades proveería numerosos beneficios tanto a la salud general de la población como a la ecología de la región. Varios estudios han comprobado la toxicidad de los contaminantes derivados de los medios de transporte, la basura, entre otros. De modo que incorporar esta tecnología podría ayudar a fortalecer la infraestructura citadina, mejorar el medio ambiente y regular la temperatura de las ciudades. 

 



Vaquita, ¿cómo hemos llegado hasta aquí?

En 1978, P. sinus, fue incluida en la lista roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) (Brownell & Robert. 1983).

Autor: Andrea Tapia García

Vaquita (Phoecena sinus), mejor conocida como vaquita marina. Es una especie endémica del Golfo de California que actualmente se encuentra en peligro crítico de extinción con una población cercana a los 30 individuos. ¿Cómo fue que esta especie llegó a este punto?

El Golfo de California, también conocido como Mar de Cortés, es uno de los mares biológicamente mas ricos y productivos en todo el mundo. Su riqueza ecológica y alta productividad, ha hecho que las actividades económicas aumentaran constantemente a lo largo del Golfo, convirtiéndolo en una región económicamente activa y causando un crecimiento incontrolado de la población (Urban, Rojas, Guerrero, Jaramillo & Findley, 2005).

Este mar es el hogar de cerca de 43 especies de mamíferos marinos, incluida la endémica vaquita. Debido a las diversas e insostenibles actividades humanas, como lo son la pesca, turismo, contaminación y cambio climático; los mamíferos marinos de esta área han sufrido diversas amenazas, logrando disminuir sus poblaciones, en algunos casos a un nivel crítico (Arrellano, Torreblanca & Smith, 2014).

Actualmente la vaquita es el cetáceo más amenazado en todo el mundo. Siendo la causa principal son las capturas incidentales en redes de pesca (Rohr, 2016). Durante las actividades pesqueras, los mamíferos marinos son capturados y mueren. Esto es conocido como captura incidental; y representa un problema para muchas especies de cetáceos alrededor del mundo (Danemann & Ezcurra 2007).

El poner en riesgo a esta especie, nos lleva a cuestionarnos ¿Qué se hizo bien?, ¿qué fue lo que faltó?, ¿queda algo más por hacer?. A partir de estas y otras preguntas, se tratará de dar un panorama sobre el porqué esta especie se encuentra al borde de la extinción.

La vaquita (P. sinus), es el cetáceo más pequeño de todo el mundo con un tamaño cerca de los 140 cm. De acuerdo a Norris y Mc Farland (1958; citados por Urban et al. 2005), su distribución se encuentra limitada a la parte Norte del Golfo de California. Suelen estar en grupos pequeños o solitarios y se calcula una vida media de 20 años, con una reproducción de un individuo cada 2 años. Aunque la edad de madurez sexual ha sido difícil de estimar, se cree que maduran alrededor de los 5 años (Mateos, 2017; Brownell & Robert. 1983; Rohr, 2016; Urban et al. 2005).

La vaquita comparte aguas con un pez conocido como totoaba, también endémico de la región. La vejiga de este pez, al que se le atribuyen capacidades afrodisiacas y medicinales, puede venderse en Asia con un precio que llega alcanzar hasta los 60 mil dólares, consumiéndose principalmente en China (El Universal, 2017). Desde el año de 1942, la pesca furtiva y el tráfico para su vejiga han provocado una pesca incontrolada e ilegal, involucrando tanto a pescadores mexicanos como traficantes estadunidenses (Brownell & Robert. 1983).

El primer reporte registrado de vaquita en una red de pesca data del año 1961 por Norris y Prescott. La captura incidental por las flotas pesqueras en la década de 1970, estaba en el rango de decenas a cientos de vaquitas (Brownell & Robert. 1983). En el año 1975, se declaró la veda permanente para la totoaba; sin embargo, la pesca con redes de enmalle siguieron operando.

En 1978, P. sinus, fue incluida en la lista roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) (Brownell & Robert. 1983). Se contrató personal profesional en áreas protegidas y se desarrolló un plan de manejo (Arrellano et al. 2014). A pesar de esto, las pescas incidentales, no se detuvieron, teniendo un rango de muerte de 32 vaquitas por año (Brownell & Robert. 1983).

En 1993, el Alto Golfo de California y el Río Colorado, son decretados Reserva de la Biosfera. El gobierno especifica la protección legal de la vaquita, complementando las regulaciones de la reserva. Al observar que la población seguía disminuyendo, se realizaron estudios de población que demostraron que el área protegida no coincidía con su distribución. Además, la zona de reserva no contaba con los señalamientos adecuados para la prohibición de pesca.

La International Whale Commission (IWC) basándose en un estudio con una mortalidad de entre 39 y 84 vaquitas en 1995 (D’Agrossa et al, 2000), propuso el cierre de la pesquería de totoaba. Se necesitaba reconsiderar los permisos de pesca, realizar acciones para detener el comercio ilegal de totoaba y desarrollar un plan de protección a largo plazo para la vaquita. En dicho plan necesitaba incluirse educación y alternativas para pescadores, así como acciones de monitoreo (Comité Internacional para la Recuperación de la Vaquita marina [CIRVA], 2014). De no ponerse en marcha, calcularon que la población bajaría durante los siguientes 15 años a 50 individuos (Urban et al. 2005).

En la década de los 90 la gestión de áreas litorales se basaba en un modelo integrador, donde se tomaba en cuenta el desarrollo sostenible junto con la participación pública (Pérez C. 2014). Si se observa el caso de la reserva de Cabo Pulmo en Baja California, resulta evidente que para que un plan de manejo sea exitoso, debe haber una implementación de las acciones por parte del gobierno y las personas afectadas por dicho manejo (Olsen et al 1999).

En el caso del Mar de Cortés, se prohibieron las redes de enmalle, pero sin dar una solución a los pescadores. Los pescadores locales argumentaron que las nuevas redes eran insuficientes para mantenerse y que mientras no se diera una solución eficaz, seguirían utilizando redes de enmalle (CIRVA, 2014).

La CIRVA sostuvo que debido a la falta de medidas eficaces para controlar la pesca, las vaquitas habían seguido un rápido camino a la extinción y que para detenerlo se debían retirar todas las redes de enmalle. (CIRVA, 2014). Después de que Omar Vidal, director de la WWF, comentara que las redes de enmalle eran la razón por la que la población de vaquitas se encontraba encolapso, la SEMARNAT (Secretaria de Medio Ambiente y de Recursos Naturales), comenzó a trabajar en una alternativa para sustituir este tipo de redes, trabajo que hasta la fecha sigue inconcluso. (Zamarrón, 2016).

A pesar de las advertencias, el gobierno Mexicano no realizó las acciones necesarias. Inclusive la IWC afirmó que si el gobierno hubiera seguido las recomendaciones, la vaquita probablemente no se encontraría en esta situación. (CIRVA, 2014). No fue hasta el año 2012, que se realizaron los primeros esfuerzos reales para detener el comercio ilegal (CIRVA,2014). A pesar de los esfuerzos en patrullar las zonas y hacer cumplir las normas, el proceso judicial es descuidado y no se logran las condenas establecidas. Consecuentemente, el comercio ilegal no ha podido ser detenido (Méndez E. 2017). En este punto, el retirar las redes de enmalle era insuficiente, se necesitaba prohibir todo tipo de pesca en la zona (CIRVA, 2014).

Debido a los pocos avances logrados, en el año 2016 se lanzó una iniciativa, donde se buscaba considerar la pesca de totoaba como un delito grave y sin derecho a fianza, con la finalidad de cesar con las redes de pesca de manera definitiva. Actualmente esta iniciativa sigue en proceso de revisión. (Garduño J., 2017).

De acuerdo a la CIRVA en noviembre de 2016 quedaban 30 individuos. Al no poder parar la caza ilegal y al borde de la extinción, científicos han propuesto capturar especímenes y colocarlos en un corral marino. Junto con ayuda de delfines entrenados por parte la marina de EUA, se buscaría localizar los individuos para transferirlos a un estanque temporal, construido dentro de su hábitat.

Sin embargo, aunque este plan pudiera llevarse a cabo, los científicos ven poco probable que la reproducción en cautiverio, pudiera restaurar la población. Este plan de manejo, representa una última alternativa, para evitar la extinción de la vaquita, que requeriría de grandes esfuerzos de manera continua, durante décadas (Mendez E., 2017).

Este caso de pérdida de biodiversidad debido al comercio y el tráfico ilegal, la falta de comunicación entre sociedad y gobierno, y la falta de acciones por parte del gobierno Mexicano, Estadunidense y Chino; deberá tomarse como referencia para poder realizar planes de manejo completos, eficaces e integradores. Se debe ayudar a la gente a ver en una perspectiva diferente. Informarlos, entender sus problemas y entre todos buscar una solución. Sólo de esta manera, los recursos marinos podrán ser aprovechados de manera sostenible; y la conservación y el manejo de recursos, podrán ir de la mano.



Encuentran a la primera tortuga luminosa del mundo (VIDEO)

Hasta ahora se desconocía que esta especie de tortuga existiera acaso. Es es primer reptil descubierto capaz de reflejar luz en su cuerpo.

En el mundo de la naturaleza existen dos tipos de emisiones de luz por parte de los seres vivos. Una de ellas es la biofluorescencia y otra es la bioluminiscencia; la primera es aquella en la que los organismos reflejan la luz existente y pueden convertirla en otros colores; la segunda son los casos en los que los animales o plantas, sobre todo por sus bacterias, emiten su propia luz.

Ambos fenómenos son de lo más poéticos y al parecer animales más comunes de lo que solemos creer, es decir, no solo esos seres misteriosos de los fondos de los océanos, tienen la capacidad de reflejar la luz.

Un video publicado por National Geographic devela un capítulo reciente en el que el equipo de científicos liderado por el biólogo marino David Gruber descubrió un tipo de tortuga jamás hallada que es capaz de reflejar la luz de la superficie en otros colores como verde rojo y naranja.

Fue una sorpresa porque los investigadores buscaban cocodrilos en el área de las islas Solomón.

He estado estudiando tortugas por un largo tiempo y nunca nadie había visto esto…(…) Es increíble”. Declaró Alexander Gaos, director de  Eastern Pacific Hawksbill Initiative.

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[NationalGeographic]



2014 fue un año récord en la generación de basura electrónica (2 veces las distancia entre Tokio y Nueva York)

La ONU explica que es indispensable cambiar nuestra manera moderna de consumir así como de recolectar, procesar y reciclar basura electrónica.

Foto: Vicente Albero

Sin darnos cuenta, tirar los desechos electrónicos a la basura puede provocar graves consecuencias en el medio ambiente. Por ejemplo,  al mezclar los aparatos electrónicos en basureros producen lixiviados, los cuales resultan de la combinación entre basura, metales pesados y desechos tanto orgánicos como inorgánicos, que van permeando en los mantos acuíferos y contaminando con plomo, mercurio, platino o arsénico. Esto, en consecuencia, termina en el agua que usas y bebes, lo cual puede provocar daños neurológicos, respiratorios, cardiovasculares, hepáticos, renales, deformaciones, entre otras afectaciones.

En 2014, el mundo generó alrededor de 42 millones de toneladas en desechos electrónicos, cantidad que llena a más de un millón de camiones de transporte de 18 ruedas, que ocuparían dos veces la distancia entre Nueva York y Tokio. Desde refrigeradores, lavadoras, aspiradoras, máquinas de afeitar hasta teléfonos celulares, son algunos de las máquinas que ocupan el espacio en los basureros del mundo.

Desgraciadamente sólo un 17 por ciento de esa basura se recicla en el mundo, lo que significa que hay una pérdida estimada de 52 000 millones de dólares estadounidenses en oro, plata, aluminio y otros recursos. 

De acuerdo con Ruediger Kuehr, de BBC Mundo, una de las principales causas que potencializado la producción de basura electrónica es que ahora los aparatos electrónicos duran menos, por lo que se encuentra en un precio asequible y con un diseño de manera que no se pueden reparar.

No es de sorprenderse que haya países que generan más basura electrónica con este tipo de dinámicas, tales como EE.UU. y China. Estos producen alrededor de 6 000 y 7 000 millones de toneladas respectivamente, generando hasta 32 por ciento de la basura total mundial. Le siguen países como Noruega, Suiza, Islandia, Dinamarca, Reino Unido, Holanda, Suecia y Francia.

Mientras que en Latinoamérica hay países que forman parte de los primeros 40 en el mundo que cuentan con el mayor número de desechos electrónicos. Por ejemplo, Brasil ocupa la octava posición con 1.4 millones de toneladas de basura; mientras que en México sigue en la posición onceava con un millón. También en la lista se puede ver a Argentina, Colombia, Venezuela y Chile.

La ONU explica que es indispensable cambiar nuestra manera moderna de consumir así como de recolectar, procesar y reciclar basura electrónica. La mejor manera de empezar es que los consumidores quieran reducir el impacto ambiental de los productos electrónicos que consumen al fijarse en el precio, comprar lo indispensable (sin excesos), analizar el producto en función de su posible reparo, los años de vida útil, quién se encarga si se estropea, etcétera. Esto fomenta entonces la responsabilidad en la gestión de la basura electrónica, formando entonces su competitividad en el mercado.

Fotografía principal: Juanjo Payá

 



Planta genéticamente modificada para emanar luz (VIDEO)

Un grupo de especialistas tiene como objetivo insertar ADN de bacterias bioluminiscentes en un planta.

Qué mejor que reemplazar un foco, que es un consumidor de energía, por una planta. Por más extraño que parezca esto podría ser posible.

Un grupo de especialistas de Kickstarter está solicitando donativos para crear una planta genéticamente modificada que emane luz. Para esto el grupo ha preparado un laboratorio donde están seleccionando genes de bacterias bioluminiscentes. El paso siguiente sería utilizar un software llamado Compilador de Genoma para crear ADN que la planta pueda “leer”. Con más dinero el equipo de investigación podría sintetizar las bacterias luminiscentes e insertarlos en plantas.

Existe una lámpara hecha con este tipo de bacterias pero insertarlas en la planta es algo completamente nuevo y mucho más sofisticado.

El proyecto ya alcanzó su meta monetaria de 65 mil dólares, los patrocinadores han prometido más de 200 mil dólares y todavía faltan 34 días para que se cierren la recaudación.

[Popsci]

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