Buzos encuentran un intrigante bosque prehistórico subacuático

Varios botes han extraído fósiles de mamuts y leones, así como herramientas y armas prehistóricas de individuos que habitaban en esta área

El Reino Unido, aquella masa de tierra con una historia casi inmemorial, cuenta con múltiples vestigios que evidencian su origen, desde rastros humanos en terrenos lejanos hasta figuras de la naturaleza que la ciencia aún no logra explicar.

Uno de estos vestigios es el reciente descubrimiento de Doggerland, bosque que solía mantener unido al Reino Unido y Europa incluso después de la Era del Hielo, cuando los niveles del mar inundaron la zona. Instituciones como Seasearch se encargaron de buscar, a diestra y siniestra, rastros de él. Y parece ser que por fin lo encontraron.

Los buzos Dawn Watson y Rob Spray, voluntarios del grupo de Seasearch, se encontraban estudiando la vida marina a 300m de la costa, cuando de pronto vieron algo que los impactó: madera comprimida y estrellas de mar habitando en los troncos y ramas de varios árboles en perfecta calidad.

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Al investigar al respecto, el bosque, ubicado en la costa de Norfolk, cuenta con 10 mil años. Este bosque llegó a unir a Inglaterra y Alemania, y actualmente habita en las profundidades del mar desde hace más de 1 milenio. Varios botes han extraído fósiles de mamuts y leones, así como herramientas y armas prehistóricas de individuos que habitaban en esta área. 



Descubren prehistórico bosque en las aguas del Reino Unido

Pese a haber sido golpeado por tormentas severas, este bosque ancestral subacuático cuenta con una amplia información de personas y animales de la era Mesolítica.

En una expedición amateur cerca de la costa de Norfolk, recientemente se descubrió un bosque subacuático de más de 280 m2. A cargo de la buza Dawn Watson, quien nadó hasta 6 000 m de profundidad y encontrarse un bosque cuyas raíces se expandían en un área de aproximadamente 8 000 m.

De acuerdo los investigadores sobre el tema, la madera es similar a la del ocre con rasgos de una época prehistórica –cerca de 10 000 años–; por lo que se cree que se trata de Doggerland, el Atlantis prehistórico. Este sitio fue conocido como uno de los bosques más extensos de la zona europea, pues alcanzaba desde Reino Unido hasta Alemania.

Pese a haber sido golpeado por tormentas severas, este bosque ancestral subacuático cuenta con una amplia información de personas y animales de la era Mesolítica. Se cree que hay fósiles protegidos por la capa de árboles al fondo del mar, por tanto se hará una extensa investigación para conocer más sobre esta mística tierra.

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En sólo 20 años, México perdió casi 35% de sus selvas y bosques

Aún es uno de los países más megadiversos del planeta, pero la degradación de sus recursos está aumentando drásticamente

México figura entre los cinco países con mayor diversidad en el mundo por la cantidad de ecosistemas que habitan su paisaje, pero la aceleración demográfica y el mal manejo de los recursos naturales han provocado que perdiera, según el INEGI, 34.86% de sus bosques y selvas en 20 años.

La deforestación es uno de los hábitos más lacerantes en este país, efectuada constantemente por la tala clandestina, pero también por el cambio de uso de suelo en algunas Áreas Naturales Protegidas que puede permitirse, según el caso, por distintos niveles de gobierno. En 1990, según el INEGI, 52% del territorio de México estaba poblado con bosques y selvas y en 2011, 20 años después, apenas 18%.

En total 353 mil 173 kilómetros cuadrados (km2), que equivalen a los estados de Chihuahua (247 mil 87 km2), Oaxaca (95 mil 364 km2), Aguascalientes (5 mil 589 km2) y Colima (5 mil 455 km2) fueron perdidos en bosques y selvas. Estas cifras se publicaron en el pasado Día Mundial del Hábitat, que fue decretado por la ONU para celebrarse cada lunes 1o de octubre.

Aunque las cifras son desoladoras se puntualizó que México aún figura entre los cinco países con mayor diversidad y se recalcó, por ejemplo, que alberga 46 especies endémicas de 111 de las especies de pinos existentes y posee 25 mil especies distintas de flores. Hoy México tiene numerosos enemigos de sus bosques y selvas: según el Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sostenible (CCMSS), uno de los problemas principales es la sobrerregulación aplicada por la SEMARNAT y la PROFEPA a los productores forestales. Esta última ha frenado el manejo sustentable de los bosques como estrategia para detener la deforestación y evitar cambios en el uso del suelo. También, el crimen organizado ha traficado en los últimos años con los recursos forestales.

 



Fotos de personas que escaparon de la ciudad para vivir en el bosque

Con su serie Escape, la fotógrafa Danila Tkachenko sigue a aquellos que han decidido dejarlo todo y reencontrarse con su naturaleza interior

¿Dónde está la naturaleza humana? Estamos tan acostumbrados a la vida en las ciudades que raramente nos preguntamos quiénes seríamos si no tuviéramos asfalto bajo nuestros pies todo el tiempo.

La fotógrafa rusa Danila Tkachenko ha decidido salir a retratar a aquellos que han elegido abandonar a la manada y buscar su propia naturaleza en las profundidades del bosque. En su serie Escape documenta la vida de seres solitarios que han hecho del paisaje ruso y ucraniano su hogar, habitando en espacios construidos con sus propias manos.

Cada sujeto retratado por Tkachenko es diferente: difieren de la uniformidad de los tipos citadinos, algunos llevan en su rostro y en su caminar una calma extraordinaria, otros parecen demacrados, absorbidos por la vida, y alguno más lleva en los ojos una animalidad que nos es desconocida.

Ya sea que hayan decidido habitar en árboles, cuevas, o simplemente dormir en una banca a la orilla de un viejo camino, el verse reducidos a lo mínimo hace que cada objeto, cada detalle, tengan una fuerza y un simbolismo inusitados. Todo lo exterior se vuelve una manifestación de lo que sucede en su mente.

Si quieres saber más del proyecto de Tkachenko, puedes encontrarlo publicado en Peperoni Books.



Marzo 21: Día Internacional de los Bosques. Aquí algunas razones para amarlos más

Sí, los bosques y selvas nos dan sombra y oxígeno, pero estas maravillas ancestrales hacen mucho más, y hoy, su día oficial de acuerdo a la ONU, sobran razones para celebrar y cuidarlos.

Un tercio del planeta está cubierto por zonas forestales que proveen al planeta con oxígeno y otros recursos que garantizan nuestra supervivencia. De ellos dependen 1.6 billones de personas que los habitan e incontables especies de flora y fauna; sin embargo, seguimos talándolos, legal e ilegalmente, de manera insustentable, amenazando nuestro futuro colectivo.

Por estas y otras razones, las Naciones Unidas declararon en el 2012, que el 21 de marzo sería celebrado como el Día Internacional de los Bosques. Este es un esfuerzo global para concientizar a las personas alrededor del mundo sobre la importancia de estos ecosistemas y los riesgos que enfrentan.

Para celebrar la belleza, fuerza y resistencia de los bosques, te presentamos algunas razones para amarlos más:

  1. Nos ayudan a respirar: los bosques producen el oxígeno que necesitamos para respirar mientras que absorben en dióxido de carbono que emitimos. El plancton es todavía más eficiente en esta conversión, produciendo la mitad del oxígeno del planeta.
  2. Protegen la biodiversidad que los habita: más de la mitad de las especies (y más del 80% de las terrestres) viven en bosques. Las selvas más ricas son el hogar de muchas especies que actualmente enfrentan una posible extinción.
  3. Poblaciones humanas también los habitan: aproximadamente 300 millones de personas habitan los bosques y selvas del mundo, de estas aproximadamente 60 millones son poblaciones indígenas cuya supervivencia depende completamente de estas zonas.
  4. Nos mantienen frescos: crean espacios sombreados que, además, mantienen más humedad.
  5. Crean lluvia: los bosques grandes pueden influir sobre los patrones del clima y pueden crear microclimas propios. Se estima que la selva del Amazonas crea lluvia local pero que llega a resonar en el Norte de América.
  6. Limpian la tierra: además de mantener la tierra en su lugar, las raíces de los árboles son capaces de filtrar algunos contaminantes de la tierra, es decir, son capaces de absorber todo tipo de químicos resultantes de las aguas negras, derrames petroleros y vertidos.
  7. Son una fuente de alimentos: además de darnos frutas, nueces y sapia, también son el hogar de animales, hongos y mantienen el ecosistema de venados, pavos, conejos y peces.article-2235452-161E5AEB000005DC-21_964x446
  8. Nos permiten relajarnos y explorar: de acuerdo a la hipótesis de la biofilia, el ser humano sostiene una relación instintiva con otros sistemas vivos, según Edward O. Wilson, quien popularizo la hipótesis con su libro homónimo, esta es “la necesidad de afiliarnos con otras formas de vida”. La biofilia nos lleva a acercarnos a cuerpos acuosos, bosques y demás paisajes naturales, de manera que al rodearnos de ellos nos volvemos más creativos, productivos y felices.
  9. Mantienen la contaminación acústica bajo control: todos los que se han adentrado en un bosque saben que el silencio, excepto por uno que otro pájaro y el crujido de las hojas debajo de nuestros pies, reina en esos espacios. Esto es porque los árboles son una barrera natural que aísla sonidos.
  10. Son majestuosos: la belleza natural es uno de los beneficios más obvios y a la vez intangibles que nos ofrecen los bosques. Es casi imposibles no sentirnos impresionados, con falta de aliento, y un poquito enamorados cuando nos adentramos en un uno. Simplemente pasar tiempo ahí siembra una semilla de conservación en todos nosotros.

Entonces, ¿qué esperas? Sal, planta y cuida un árbol, de ellos depende nuestro futuro. Celebra el Día Internacional de los Bosques cultivando nuevos hábitos.



Descubren el bosque más antiguo del mundo en Nueva York

Investigando el suelo de un bosque de 385 millones de años en una zona excavada de Nueva York, cazadores de fósiles encontraron evidencia de un complejo ecosistema bullicioso de vida vegetal.

Restos de una inmensa colección de árboles y plantas han sido descubiertos en la presa de Gilboa, en Nueva York. Los investigadores creen que este bosque de 385 millones de años podría ser el bosque más viejo de mundo.

Los troncos de árboles de Gilboa han sido estudiados desde 1850, cuando fueron por primera vez descubiertos, pero desde entonces han avanzado tanto las investigaciones que ahora se puede saber exactamente cómo se veía ese profundo bosque hace tantos millones de años. Lo más revelador de este descubrimiento ha sido los sistemas de raíces, encontrados varios metros debajo de la superficie. Estos sistemas son esencialmente mapas de árboles antiguos, a partir de los cuales los científicos pueden saber qué tipo de árboles había, dónde estaban y qué tan altos eran.

El profesor de biología de la Universidad de Birmingham, Dr. William Stein llama al descubrimiento “el equivalente botánico a las huellas de dinosaurio”, un acontecimiento que nos acerca aún más a entender los ecosistemas del pasado antiguo y su efecto en el cambio climatológico del futuro del planeta.

[inhabitat]

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