10 contundentes motivos para oponerse al maíz transgénico

Argumentos agrupados en un infográfico para rehusarnos a los transgénicos por sus implicaciones

Para muchos está muy claro: la historia de los transgénicos ha estado envuelta en sospechosos capítulos donde sus principales promotoras, como Monsanto, han bloqueado información que alude a los efectos nocivos para la salud al consumirlos. 

Esta misma empresa también ha demandado injustamente a campesinos pobres cuyos cultivos fueron contaminados de transgénicos por el aire; además, que algunas empresas ostenten la propiedad intelectual del alimento, mientras van terminando con los cultivos de semillas nativas (por la contaminación) es un peligro por el descomunal poder que están acumulando. ¿Te imaginas tener en tu poder la autoría intelectual de la producción mundial de alimentos?

Sin embargo, para muchos otros el uso de transgénicos es parte de una evolución natural de la ciencia; para este sector, su uso está polemizado y en realidad se trata más de un asunto ideológico. Lo interesante es que realmente existen argumentos sólidos que apelan contra la siembra de transgénicos, en particular del maíz mexicano, muchos de ellos con base en episodios históricos (como las demandas a campesinos de la India) y otros con un toque de ciencia, como en el caso de cuestiones de salud

No resulta sencillo explicar de una manera simple las implicaciones del maíz transgénico, pero un infográfico de Greenpeace lo hace muy bien. Sea cual sea tu postura, estos argumentos te darán para reflexionar:

razones-openerse-transgenicos

 

 



4 mil chefs piden más transparencia en los alimentos

En Estados Unidos la Ley DARK impediría que los productos informen si contienen transgénicos.

Foto:munchies.vice.com

El tiempo mismo va documentando cómo no solo no existe certeza de que los transgénicos son seguros para la salud; también el cómo las grandes corporaciones que venden estos productos han sistemáticamente incurrido en macabros casos y en el boicoteo de información por parte de científicos independientes.

La premisa es sencilla: si no está probada la seguridad de un producto, este no debiese estar en el mercado. Y si lo está, como mínimo los consumidores habrían de tener el derecho a conocer el contenido de sus productos.

Una nueva ley en Estados Unidos llamada Ley de Negación a los Estadounidenses al Derecho de Saber, que ahora está en revisión en el senado pero que ya fue aprobada por la Cámara de Representantes, permite que los productos prescindan del etiquetado que informe a los consumidores si estos llevan o no transgénicos entre sus ingredientes.

Naturalmente, es una ley sospechosa (¿por qué la corporaciones no quieren que se sepa si sus productos llevan transgénicos?) y atenta contra los derechos del consumidores. Esto ha causado preocupación entre muchos ciudadanos, y entre ellos está Tom Colicchio, un chef que es el fundador y miembro del comité de Food Policy Action.

Este grupo tiene entre sus objetivos “mantener la responsabilidad de los legisladores respecto a los votos que tienen efecto en la comida y la agricultura”. Colicchio ha solicitado a chefs de todo el país que firmen una petición en contra de la ley antes citada.

Les conminamos a rechazar cualquier intento de impedir el etiquetado obligatorio de los alimentos genéticamente modificados. Apunta la petición.

Hasta ahora esta campaña ha conseguido resultados sorprendentes: hasta 4.200 chefs de 46 estados han firmado la petición.

Los activistas llaman a la ley anterior la ley Dark, pues conlleva una nula transparencia al momento de decisión de un consumidor respecto a los transgénicos. ¿Y quiénes están detrás de esta ley? En una reciente entre vista Colicchio responde:

Todas, desde Big Ag hasta compañías de comida, están detrás de la Ley DARK. La Asociación de Fabricantes de Alimentos la está apoyando y también compañías como Monsanto, Syngenta y Dow.



Logran que siembra comercial de #MaízTransgénico sea detenida por completo hasta juicio definitivo

En lo que se resuelva el caso en tribunales federales, ninguna autoridad podrá otorgar permisos para el cultivo de maíz transgénico.

No ha sido sencillo, pero la persistencia de la sociedad civil en el tema de la protección del maíz nativo sigue teniendo buenos resultados. Enormes empresas transgénicas como Monsanto, Pioneer, Syngenta, Dupont y Dow han estado presionando por años para que las autoridades mexicanas permitan el cultivo comercial de maíz transgénico.

Primero el colectivo Sin Maíz no Hay País consiguió una medida precautoria que durante años varó el cultivo de maíz transgénico, ahora este tema está resolviéndose definitivamente en tribunales federales. Sin embargo, en agosto de 2014, un juez dejó sin validez la medida precautoria; inmediatamente el colectivo interpuso un amparo.

Hace unos días, el Segundo Tribunal Unitario en materias Civil y Administrativa encabezado por el magistrado federal, Benjamín Soto Sánchez notificó que, mientras se resuelva el juicio las autoridades deberán definitivamente de abstenerse de otorgar permisos a las empresas interesadas.

Este es considerado un triunfo más de la sociedad civil en contra del maíz transgénico y en un comunicado de prensa la Colectividad del Maíz apunta:

Los científicos y especialistas que firman y encabezan la demanda colectiva actúan sin conflicto de interés, puesto que no dependen ni tienen relación alguna con las empresas trasnacionales. Los científicos demandantes son Antonio Turrent Fernández, en agronomía; Víctor Manuel Toledo, en el área socio ambiental; en las materias de antropología, historia y cultura, Julio Glockner y Narciso Barrera Bassols; en ética y patrimonio gastronómico, Raúl Hernández Garciadiego; en el área de derechos humanos, Miguel Concha Malo, director del centro Fray Vitoria; y en el ámbito de patrimonio alimentario, Luciano Concheiro y Patricia Moguel.

 

 



La historia de los 113 niños contra un desarrollo turístico en un manglar de Cancún

Luego de que estos menores firmaran y presentaran un amparo, por fin ha sido varado uno de los mega proyectos que destruirían el ecosistema de la zona.

 

 

Como sabrás, en las luchas ambientales de los últimos años los recursos legales han sido decisivos para encontrar vías de solución. Cuando el Estado no prioriza el bien común y más bien lo hace con las agendas de las corporaciones, suelen haber otros cauces, como el poder judicial, que pudiese estar más ajeno a esos intereses.

En México específicamente en los últimos años las luchas ambientalistas han ido volcándose al recurso de los amparos para detener megaproyectos que dañan el medio ambiente. Algunos de los casos más icónicos sobre victorias con este tipo de herramientas es la obstaculización del cultivo de maíz transgénico o de soya transgénica (por cierto uno de los sectores con más intereses puestos, y por parte de mega corporaciones muy poderosas).

Un nuevo caso está siendo muy sonado por su peculiaridad. Hace 10 años, algunas de las instancias que supuestamente velarían por el medio ambiente como la Semarnat autorizaron una propuesta de un mega proyecto ubicado a solo 1 km de la laguna de Nichupté, y por ello, una zona de manglares.

El tamaño de este es tan grande como 800 mil m2, equivalente a 114 campos de fútbol y de 5, 096 unidades de alojamiento. Desde que el proyecto está aprobado, 10 años, decenas de habitantes de Cancún han estado movilizándose para impedir el proyecto. Sin embargo hasta hace poco es que ha ido atrayendo la atención de la autoridad, cuando se tuvo la idea de que fueran menores los que firmaran también y presentaran el amparo en contra del proyecto.

151126060919_mexico_cancun_menores_624

Foto: BBC

Con este amparo firmado por los niños, por fin ha sido lograda la suspensión, aunque temporal, del las obras del proyecto Malecón Tajamar Cancún.

Cabe apuntarse que los permisos fueron otorgados en 2005, cuando era ya prohibido en la ley modificar la zona de manglares. Está documentado, también, como Fonatur (la instituución de turismo promotora del proyecto) había mentido al señalar que en realidad no se trataba de una zona de manglar.  Por lo anterior (argumentos por demás contundentes), bien podría conseguirse la suspensión definitiva por parte de estos niños y adultos activistas.

[BBC]

 



Otra victoria: juez ratifica la suspensión del maíz transgénico en México

Monsanto interpuso un amparo que fue validado hace un mes, pero gracias a más de 20 organizaciones esta decisión fue revertida.

Foto:inecex.com.mx

Desde 2013, el colectivo Sin Maíz no hay País, entre otras organizaciones civiles, consiguieron un recurso legal para varar el cultivo del maíz transgénico. Naturalmente, este ha recibido casi un centenar de impugnaciones por parte de las empresas afectadas, como la impopular Monsanto.

Hace un mes, aproximadamente, un juez invalidó esta medida precautoria en lo que se resuelve el permiso en tribunales federales, sin embargo miembros de Acción Colectiva Maíz impugnaron la resolución y este 3 de noviembre se informó que un tribunal federal confirmó la suspensión provisional del cultivo de maíz transgénico.

El argumento del Tribunal consistió en que la ley ordena preservar la materia del juicio durante la tramitación de la apelación “puesto que si se siembran los transgénicos el daño sería irreversible”. Según René Sánchez Galindo, abogado del colectivo, en una declaración publicada por Sin Embargo.

En solo tres años, además de las 97 impugnaciones interpuestas por las corporaciones afectadas, han sido por ellas también solicitados 22 amparos, de los cuales 17 han sido resueltos en tribunales federales, todos ellos dando razón a la medida precautoria que aun sigue vigente para impedir la siembra del maíz transgénico.

Finalmente, en Abril de este año, se decidió que una autoridad federal será la que dictamine tajantemente si será permitido o no a largo plazo el cultivo de maíz transgénico en México. El argumento de las organizaciones ambientalistas en contra, es que esta práctica resultaría en la pérdida de la biodiversidad del maíz en el país, pues los cultivos transgénicos contaminan los campos circundantes. También, existe incertidumbre sobre los efectos de estos productos a la salud humana.



La agricultura transgénica como megaproyecto ¿Por qué debes verla así?

Más allá de proyectos aislados, la agricultura transgénica es un paradigama, un proyecto en conjunto…

Al referirnos a megaproyectos pensamos en grandes proyectos extractivos como la minería  o de infraestructura como presas, carreteras, entre otros. Algunos criterios que se consideran para definirlos son la inversión que involucra su desarrollo, el tiempo de ejecución o su alta complejidad tecnológica, jurídica y ambiental. Sin embargo, pocas veces se habla de los proyectos agrícolas como megaproyectos aún cuando sus efectos tengan un impacto significativo en el territorio y medio ambiente de las comunidades; además de provocar desplazamientos y violaciones a los derechos humanos.

De acuerdo con datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) hasta el 2001 de los 52 millones de ha de cultivos transgénicos, el 63% correspondía a soya, 19% a maíz, 13% a algodón y 5% a canola. Para esta misma superficie el 69% se cultivó en Estados Unidos, 22% en Argentina, 6% en Canadá, 3% en China y menos de 2% en Australia y Sudáfrica. Datos más recientes del International Service for Acquisition of Agro-Biotech Applications (ISAAA), calculan que en el 2010 ésta área se había al menos triplicado; México contribuye con 0.2 millones de ha en cultivos de soya y algodón.

Este ensayo pretende analizar el efecto de la implementación proyectos agrícolas basados en la modificación genética de los organismos. Iniciaremos explicando a grandes rasgos qué son los organismos transgénicos u organismos genéticamente modificados (OGM), y se analizarán algunos aspectos de esta agroindustria y sus implicaciones. En las reflexiones finales si discutirá si es posible y pertinente clasificar determinados tipos de proyectos agrícolas como megaproyectos.

La seguridad alimentaria ha sido tema de interés internacional. A fin de atender esta preocupación, en la década de los cincuentas la revolución verde transformó al sector agrícola de forma muy importante. Grandes extensiones de tierra se dedicaron a la siembra de monocultivos, se desarrollaron semillas mejoradas y agroquímicos, se mecanizó el arado y se establecieron sistemas de riego tecnificado. Estas modificaciones, que resultaron en mejoras de la productividad en los cultivos, contribuyeron al deterioro ambiental (Pérez y Landeros 2009), encarecieron la producción y generaron cambios socio-culturales del sector rural y campesino en México (Pichardo, B. 2006).

Según predicciones de la FAO (2002) la producción agrícola mundial para el 2050 deberá incrementarse un 70% sin embargo, señala que restricciones como la disminución en el acceso a tierras cultivables y al agua potable, afectarán la capacidad de los países de lograr este crecimiento. Plantea como alternativa el uso de la biotecnología en lo que ella misma ha llamado una revolución doblemente verde.

Las nuevas técnicas agrícolas, consisten en transferir genes entre especies que de manera natural no pueden cruzarse (Greenpeace, 2006); los organismos transgénicos se crean insertando secuencias genéticas entre bacterias, plantas y/o animales, para conferir a los cultivos características que los hacen resistentes a herbicidas, a insectos, a condiciones ambientales adversas, a enfermedades, alargan su vida comercial, incrementan su tasa de crecimiento y aceleran su producción de masa (Leo, 2002; Pérez y Landeros, 2009). Sin embargo este nuevo tipo de manipulación nos pone ante un panorama cuyas consecuencias económicas, en la salud humana y en el equilibrio ecológico, no podemos prever con certeza (Leo 2002; Greenpeace, 2006).

Los paquetes tecnológicos, asociados a esta forma de producir son muy costosos. Están diseñados para grandes superficies de monocultivo con riego tecnificado, que utilizan maquinaria y aplican fertilizantes y herbicidas. Cada temporada de siembra, el productor debe adquirir nuevas semillas y los agroquímicos necesarios para su cultivo -herbicidas, fertilizantes o sustancias activadoras de las características transgénicas de las semillas-. Así se beneficia a un pequeño grupo de grandes agroindustriales y se pone en riesgo al 80% de los productores del campo en México; contribuye a desplazar la mano de obra de una actividad productiva fundamental para países en desarrollo, la agricultura (Greenpeace, 2006; Leo, 2002).

Son pocas las empresas que concentran toda la producción de semillas y plantas transgénicas a nivel mundial: Monsanto ocupa el primer lugar con el 80% del mercado, seguida por Aventis con el 7%, Syngenta con el 5%, BASF con el 5% y DuPont con el 3%. Dada la creciente adopción de este tipo de agricultura y que, estas empresas producen el 60% de los plaguicidas y el 23% de las semillas comerciales que se utilizan en la actualidad (Control Biológico de Plagas, 2015), es posible inferir que a corto plazo la seguridad alimentaria mundial estará en manos de unas pocas transnacionales (Greenpeace, 2006).

Cuando la biotecnología modifica a los organismos para hacerlos resistentes a herbicidas, contribuye a incrementar su uso y por tanto su concentración en el medio ambiente. La Organización Mundial de la Salud ha señalado que por el uso de pesticidas mueren cada año en el mundo 220 mil trabajadores del campo y se producen entre 3.5 y 5 millones de envenenamientos no mortales (Leo, 2002).

El paquete tecnológico para el cultivo de soya transgénica RR[1]que incluye el herbicida Roundup Ready cuyo principio activo es el glifosfato, es un buen ejemplo de lo anterior. Para obtener el máximo rendimiento, los agricultores aplican grandes cantidades de herbicida que, en principio acaban con las malezas sin afectar sus cultivos, pero eventualmente pueden generar resistencia en dichas malezas (Riley,Cotter,Contiero y Watts, 2011). Cuando esto ocurre, Monsanto provee a los productores fórmulas herbicidas mucho más agresivas o semillas nuevamente modificadas, a las que agregan genes para conferirles resistencia a sustancias herbicidas distintas al glifosfato (Riley et al, 2011). Así se establece un circulo difícil de romper, se consolida la dependencia del productor hacia la empresa proveedora, y se vuelve imposible predecir el tipo de impactos que en el mediano y largo plazos podrán manifestarse en la salud humana, en el funcionamiento de los ecosistemas y a nivel económico.  

Glifosfato_greenpeace

 El glifosfato tiene efectos perjudiciales probados científicamente. En términos de salud se le ha vinculado a la incidencia de cancer, de problemas reproductivos y de condiciones neurológicas como el Parkinson. Es arrastrado por la lluvia hacia cuerpos de agua superficial, puede filtrarse hacia los acuíferos y contamina también el suelo. Al ser trasladado por el aire, puede ocasionar diversos efectos sobre la flora y la fauna fuera de las áreas de producción, reduce la expectativa de vida de algunos organismos, inhibe la reproducción y aumenta la mortandad, entre otros efectos (Riley et al, 2011)

Cuando las semillas genéticamente modificadas se introducen el campo, su comportamiento ante condiciones climáticas no previstas, puede tener efectos inesperados (Leo, 2011), no obstante se ha comprobado que a través de procesos naturales de dispersión y polinización la probabilidad de que los OGM alcancen otras plantas o actividades productivas, es alta. Datos de Greenpeace (2013) muestran que en el 2007 México ocupó el 2o. lugar de contaminación transgénica en America y el 8o. a nivel mundial.

Además su efecto en los organismos, este tipo de contaminación tiene también implicaciones legales, económicas y/o comerciales. Las semillas transgénicas, propiedad de quienes las producen, están patentadas. Las empresas biotecnológicas ejercen el control sobre su uso, comercialización y cultivo (Greenpeace, 2013; Leo,2011). Aludiendo a esta condición inspeccionan tierras  agrícolas alrededor de sus zonas de producción y cuando encuentran transgénicos, demandan a los agricultores por sumas millonarias, aún cuando esta presencia sea producto de contaminación transgénica accidental (Greenpeace, 2013).

En conclusión, hemos revisado aquí sólo algunos aspectos de la agricultura transgénica. Además de los impactos inherentes a esta actividad, la forma de proceder de las empresas biotecnológicas atenta contra los esquemas de producción tradicional. Al apropiarse directa o indirectamente de los recursos naturales van minando también la vida cultural y comunitaria en las zonas rurales. Nuevamente en la búsqueda de la modernidad y el progreso, se socializan los impactos negativos y se privatizan los beneficios, excluyendo de estos, a los propietarios originales de los territorios y sus recursos naturales. Es posible afirmar que la agricultura transgénica, es un nuevo tipo de megaproyecto.

Por Silvia Iliana Philippe Cárdenas

Twitter de la autora: @silianaphi

Referencias bibliográficas

Control Biológico de plagas (2015) Los Transgénicos en el Mundo: El Qué, Quién, Cuánto, Cuándo, Dónde y Porqué de los Transgénicos. Recuperado de: http://www.infoagro.com/agricultura_ecologica/transgenicos.htm.

García López, L. (2010). Modelo de sustitución de Importaciones. Recuperado de  http://modsus.blogspot.mx/

Greenpeace México (2006) Guía Roja y Verde de Alimentos Transgénicos. 2a.Edición Recuperado de:http://www.greenpeace.org/mexico/es/Footer/Descargas/reports/ Agricultura-sustentable-y-transgenicos/copy-of-gu-a-roja-y-verde-de-a/

Greenpeace México (2013) Cultivos transgénicos ¿Quién pierde?. Recuperado de:http://www.greenpeace.org/mexico/Global/mexico/report/2013/FOLLETO%20TRANSGENICOS%2022%20julio-corregidoweb.pdf

Guillen, G. (30 de julio de 2000) México, sexto en venta de transgénicos:UE. El Universal, pp. A4

International Service for de acquisition of Agri-Biotech Applications (2010) Informe Anual sobre la situación mundial de la comercialización de cultivos biotecnológicos genéticamente modificados. Recuperado de: http://www.isaaa.org/resources/ publications/default.asp

Leo, J. (2002) Comercio Internacional y Ambiente en América del Norte. Tesis de Licenciatura  Universidad Nacional Autónoma de México. Recuperado de:  http://www.economia.unam.mx/secss/docs/tesisfe/LeoLJA/cap4-2.pdf

Mendoza, E. (2013) Soya Transgénica Invade México. Contralinea.com.mx. Recuperado de: http://contralinea.info/archivo-revista/index.php/2013/03/10/soya-transgenica-invade-mexico/

Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (2002). Agricultura Mundial: Hacia los años 2015 a 2030, Informe Resumido. Roma Italia: Editado por FAO.

Pérez, A. y C. Landeros (2009). Agricultura y deterioro ambiental. Elementos, 23, 19-25.

Pichardo, B. (2006) La Revolución Verde en México. Revista Agraria, Sao Paulo, 4 , 40-68.

Riley, P., J. Cotter, M. Contiero y M. Watts (2011) Tolerancia a herbicidas y cultivos transgénicos Por qué el mundo debería estar preparado para abandonar el glifosato  Editado: Becky Price y Myrto Pispini. Publicado por Greenpeace International,


[1]                Estas RR brindan información del tipo de modificación que incluye una semilla. En este caso las semillas RR han sido modificadas para resistir las aplicación de herbicidas con glifosfato. 

Observatorio

Seguimiento a los asuntos ambientales y de ecología más urgentes de México.

Biblioteca Ecoosfera

Una compilación de lecturas (libros, ensayos, etc) disponibles en PDF sobre temas como sustentabilidad, medioambiente y salud.

Ir a Biblioteca