Estos ejemplos cotidianos muestran una relación telepática entre dueños y mascotas

Porque, más allá del condicionamiento y la rutina, la comunicación entre ambos miembros es genuinamente más sutil

La comunicación genuina entre mascotas y dueños es un hecho que derrite el corazón de muchos observadores. Se trata de una relación que sólo sus miembros se atreven a mandar, decodificar, interpretar y hasta expresar de múltiples maneras. 

Hay quienes consideran esta relación corporal como telepatía; por ejemplo, Rupert Sheldrake, biólogo de la Universidad de Cambridge. Él es uno de los pocos científicos con credenciales que se ha encargado de investigar la telepatía, en especial entre mascotas y dueños. 

Sus investigaciones han establecido que, en promedio, 48% de los dueños de perros y 33% de los dueños de gatos afirman haber experimentado una comunicación telepática con sus mascotas. Ejemplos como la anticipación de las mascotas a algunos fenómenos recurrentes como el regreso o la salida del dueño de casa, la excitación de las mascotas antes de que suene el teléfono o cuando apenas se ha pensado en alimentarlos o la súbita desaparición de algunos gatos antes de llevarlos al veterinario, son un hecho cotidiano.

Porque, más allá del condicionamiento y la rutina, la comunicación entre ambos miembros es genuinamente más sutil. Existen conexiones emocionales que vinculan a los campos sociales (los miembros de un grupo social) a pesar de la distancia o del rango de comunicación sensorial. Dichos campos mórficos son estas conexiones que proveen información sobre una dirección, como si se estuviera jalando al animal rumbo a casa (y eso explicaría por qué regresan al hogar  después de perderse). Gracias a este campo de información, basado en la emoción, el animal puede acceder a una distancia con mayor o menor resonancia. 

Así que, ¿qué es lo que te dice tu mascota sin usar palabras?



¿Sabes cómo los perros logran regresar a casa después de estar perdidos?

De acuerdo con los especialistas, los perros regresan a su dueño tras kilómetros de haberse perdido, pues la conexión entre ambos miembros es realmente poderoso

Se han sabido de increíbles historias donde las mascotas encuentran su camino a casa. Pareciera que 50 kilómetros –o más– no son suficientes para poner en práctica su increíble sentido del olfato o, quizá, su aprendizaje y llegar, victoriosos, al hogar en donde los esperan ilusionadamente.

Por un lado, las perros en la mayoría de los casos, han desarrollado su sentido del olfato al grado de seguir una línea directa del olor o rastro de un individuo hasta planificar un camino. Quizá sea el olor de este personal, entre los otros aromas del ambiente, que se mantenga en el aire que le permite trazar una ruta de regreso. Por otro lado, los gatos usan campos magnéticos como los pájaros para situar el norte y el sur de un lugar con el objetivo de llegar a su hogar.

De acuerdo con los especialistas, un factor determinante en su recurso de navegación es el temperamento del animal. Los perros regresan a su dueño tras kilómetros de haberse perdido, pues la conexión entre ambos miembros es realmente poderoso; mientras los gatos viajan a la misma distancia tratando de regresar al territorio que le es familiar.

Si bien hay todavía una larga lista de mascotas perdidas, cada vez más personas procuran rescatarlas del salvajismo de las calles. Dirán que, las mascotas, cuando logran por fin ser parte de una familia, sólo tenía que ser de ese modo.



¿Tienes mascotas? 7 consejos ecoamigables para cuidarlas

Si bien estos animales domésticos traen alegría y compañía, la realidad es que sus cuidados generan ciertos impactos en el medio ambiente.

En muchas civilizaciones, los animales habían fungido el papel de cuidadores, los cuales se encargaban de brindar bienestar tanto de la familia neutral como la de sus ancestros. Estas mascotas, animales domesticados (y hasta algunos teóricos dirían que neurotizados), son capaces de influir positivamente en nuestra salud tanto física como emocional. De hecho, hay algunas especies que, gracias a su sensibilidad empática, fungen como herramientas para tratamientos psicológicos o fisiológicos

Si bien estos animales domésticos traen alegría y compañía, la realidad es que sus cuidados generan ciertos impactos en el medio ambiente. De modo que, si estás en la búsqueda de tornar tu vida a una conscientemente más verde, es importante que leas los siguientes consejos:

– Adopta de un albergue, en vez de comprarlo. Al hacerlo no sólo estás salvando a un ser vivo, también estás ayudando a los albergues a reducir su gastos, los cuales tienden a ser muy limitados.

– Esteriliza a tu mascotas para reducir el número de animales en la calle (en otras palabras, disminuir la sobrepoblación). Cuando los animales callejeros (especialmente los gatos) se reproducen, pueden afectar el ecosistema en el que se encuentran, además que son una de las principales causas de muerte anualmente.

– Consumir productos ecológicos para animales puede generar un cambio positivo.

– Puedes hacer los premios caseros, en vez de comprarlos. Así, no sólo ayudas a reducir el impacto en el medio ambiente, también te aseguras que su alimentación sea libre de químicos. En la página web Dow Treat Kitchen puedes encontrar varias recetas para este tipo de alimentos.

– Elige alimentos más sustentables que estén comprometidos con el bienestar del planeta. En TerraCycle podrás encontrar marcas de comida para animales que tienen programas de reciclaje para las bolsas de la comida.

– Convierte en composta los desechos orgánicos de tus mascotas, los cuales pueden ser un contaminante peligroso (en especial en fuentes acuíferas). De hecho, los caninos son los responsables de generar 10 millones de toneladas de desechos cada año. Existen varios totorales que pueden brindarte una idea de cómo iniciar una composta con desechos animales.

– Considera juguetes ecoamigables. Los animales siempre adoran los rollos de papel de baño, una vieja pelota del garage, una botella vacía, etcétera.



Descubre por qué amamos tanto a las mascotas

Hay una teoría que sugiere que una mascota, tal como un perro, es un símbolo de la riqueza (financiera o emocional) del dueño.

Incontables investigaciones científicas han demostrado que la presencia de las mascotas en el hogar trae múltiples beneficios para la salud tanto física como emocional. Inclusive nuestros antepasados solían compartir su vida con animales como una muestra de la maternidad, una indicación de las cualidades de cuidado y empatía que una futura madre podía brindar.

Sin embargo, ¿por qué deseamos que estos animales se conviertan en nuestros compañeros de vida?

Hay una teoría que sugiere que una mascota, tal como un perro, es un símbolo de la riqueza (financiera o emocional) del dueño; ya que el cuidado implica que se goza de recursos extras para brindar atenciones a otros seres además de uno mismo.

Asimismo, James Serpell, profesor de Animal Ethics & Welfare de la Universidad de Pennsylvania, explica que además de la historia y la cultura, existe otro factor determinante en el deseo de las mascotas y se trata del instinto humano, “el cual solía usarse como un signo honesto de la habilidad de cuidar animales.” Por tanto, el cuidado animal cuenta con beneficios evolutivos, donde el ser humano está en una constante búsqueda de relaciones interpersonales; ya que “los humanos que no cuentan con un apoyo social son más vulnerables a enfermarse o  a contraer una infección.”

Serpell considera que la noción de una mascota puede sostenerse por el simple hecho de que las personas tienen este tipo de relaciones con los animales desde la antigüedad. Se trata de una atracción innata a los animales tiernos.

Sin embargo, esta teoría no se adecúa a las prácticas de algunas sociedades donde no acostumbran tener mascotas o que tratan cruentemente a los animales. Por esta razón, Harold Herzog, profesor de Psicología de la Western Carolina University en EE.UU., explica que estas diferencias muestras que las mascotas son meramente culturales:

Mantenemos a las mascotas porque otras personas lo hacen, porque es ‘socialmente contagioso’ […] Tenemos estas predisposiciones generales de sentirnos atraídos a cosas animadas – tenemos predisposiciones a encontrar a los cachorros y a los gatitos tiernos, pero un cachorro que sólo es tierno en EE.UU. puede ser considerado como comida en Corea del Sur, ¿entonces qué pasa ahí?

Para Herzog las mascotas entran en un ciclo de popularidad, donde, por ejemplo, un perro puede llegar a la cima y luego, casi inmediatamente, caer, y volver a subir en otro ciclo: “Por ejemplo, el bulldog inglés está pasando por un resurgimiento en popularidad, mientras que los perros sin arrugas ya no son tan populares. También ha habido un aumento en perros que fueron rescatados de albergues. Estas tendencias son similares a las tendencias de los ciclos de la moda.”

Cualquiera de ambas teorías explican que, sea una heredabilidad cultural o evolutiva, las mascotas son simplemente seres que merecen cuidados y cariños como cualquier otro ser. Por simplemente existir.



Necesitas saber esto antes de adoptar a una mascota

Una mascota necesita tiempo. Si no pasas tiempo con ellos, llamarán tu atención de otro modo

Quizá somos víctimas de tener un corazón de pollo, aquel que se vuelve chiquito a la hora de ver a un perro desorientado y sin dueño a la mitad de la calle. Deseamos acogerlo y adoptarlo. No obstante, pensamos en las implicaciones que en realidad puede tener: el tiempo para cuidarlo, el dinero para suplir sus necesidades y llevarlo al médico, entre otros. Por ello, te compartimos lo que debes saber antes de adoptar a una mascota:

Una mascota necesita tiempo. Si no pasas tiempo con ellos llamarán tu atención de otro modo, en la mayoría de las ocasiones a través de tus zapatos, ruidos incómodos, comportamiento agresivo, etc. Pasa tiempo con ellos cada día, ejercítate y camina, sal a tomar café con ellos. Asegúrate de que un perro sea compatible con tu estilo de vida.

Sus uñas necesitan ser cortadas, su pelaje cepillado, su cuerpo bañado. Prepárate para una plaga de pelos.

¿Eres alérgico a una mascota o a su pelaje?

Su salud… No sólo necesita ir al médico cuando está enfermo, sino también para revisiones regulares.

¿Tienes otras mascotas? Es prudente considerar qué acciones tomar para prevenir confrontaciones.

Estás comprometiéndote a reducir tu tiempo libre durante los próximos 10 a 15 años de tu vida.

Necesitas mantener una agenda disciplinada para establecer límites de comportamiento, desde la hora de la comida y los paseos hasta lo que está permitido dentro del hogar.



Protege a tus mascotas de enfermedades otoñales con estas medidas

Las enfermedades más frecuentes a las que nuestras mascotas -por ejemplo, los perros y los gatos- se enfrentan son el distemper virus, la traqueobronquitis canina, la rinotraqueítis y el síndrome respiratorio felino

El frío ya llegó a las calles de nuestras ciudades. Resentimos su fuerza a la hora en que ansiamos que el calor de una bebida caliente un poco nuestras manos, deseamos que una pila de cobijas nos resguarde mientras disfrutamos de un libro o una película y una taza de chocolate o anhelamos que la calefacción del coche reduzca el ligero dolor de la “piel de gallina”.

Estas son acciones fáciles de realizar, ya que los seres humanos contamos con el raciocinio suficiente para procurar nuestro bienestar y supervivencia. No obstante, existen algunos seres vivos que no cuentan con los suficientes recursos para protegerse del frío, y uno de los ejemplos son nuestras mascotas.

Las enfermedades más frecuentes a las que nuestras mascotas -por ejemplo, los perros y los gatos- se enfrentan son el distemper virus, la traqueobronquitis canina, la rinotraqueítis y el síndrome respiratorio felino. Todos son virales y se caracterizan por secreciones nasales y oculares, vómitos, diarrea y complicaciones respiratorias, entre otros síntomas.

Aunque todas las mascotas pueden encontrarse en riesgo de contraer estas bacterias, los más vulnerables al frío y a la humedad son los cachorros y los animales de mayor edad, ya que les resulta más difícil moverse debido a dolores articulares.

De modo que, para prevenir los malestares anteriormente dichos, es recomendable abrigar a nuestras mascotas: colocarles una manta en el piso o en su cama, darles vitaminas A, B y C para fortalecer su sistema inmunológico, cumplir con su calendario de vacunación, evitar que pisen zonas mojadas (o al menos, secarles sus patas) y reducir el uso de la calefacción.

Muéstrales tu atención y afecto a través de un cuidado en su salud, en especial por estas fechas en las que siempre son bienvenidos los abrazos y apapachos.

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