Conoce esta campaña mundial para proteger al maíz nativo

Las luchas ambientalistas se han convertido en un interés que trasciende fronteras, culturas y países

El maíz tiene a nivel mundial una reputación loable; esta planta icónica y endémica de México y Centroamérica se ha convertido en un referente global de seguridad alimentaria, nutrición y sabor. El maíz es tan democrático que su uso se da en muchísimas nuevas culturas que lo han adoptado para hacer todo tipo de aditamentos, como harinas para la creación de alimentos tan comunes como los cereales del desayuno de miles de personas. Sin embargo, tras la máscara de una producción global ambiciosa que supuestamente palie los problemas alimentarios mundiales están las ambiciones de empresas transnacionales, de las más oscuras del planeta, como Monsanto. 

Una de las críticas más emblemáticas contra el uso del maíz transgénico es que este cultivo ha pertenecido por milenios a los campesinos e indígenas que lo han adoptado y lo han heredado a nuestra cultura como símbolo identitario, pero también como un medio de supervivencia. Los sembradíos de maíz transgénico suelen contaminar los cultivos que se encuentran a kilómetros de distancia y luego los campesinos pueden ser injustamente demandados, como ya lo ha hecho Monsanto en la India. 

Pareciera que el objetivo de las empresas transgénicas transnacionales es obligar al mundo a comprar sus semillas, de las cuales tienen los derechos de propiedad intelectual. Así, todos los campesinos del mundo deberán pagarles por producir alimentos, y las semillas nativas se irán perdiendo como un aliciente gratuito y natural que ha sido un patrimonio mundial por años. 

Más allá de los efectos imprecisos que pueden tener los transgénicos en el medio ambiente y en la salud (que es quizá la parte más importante de este polémico tema) está el hecho del poder desmedido que van sumando las empresas transgénicas al volverse los dueños intelectuales del alimento en el mundo. Dimensionar lo anterior es tenebroso. 

En México, la cuna más reconocida del maíz en el mundo, los esfuerzos civiles han logrado que el maíz transgénico aún no sea legal para su uso y comercialización, pero las transnacionales están emprendiendo un feroz lobby que muchos temen. Las medidas legales que hasta hoy han puesto candados al maíz transgénico podrían ser compradas por las grandes cantidades financieras de que disponen estas empresas y gracias a la imperante corrupción en México. En este escenario, las organizaciones sociales se perciben a sí mismas como limitadas para hacer frente a estos consorcios; por ello, han lanzado una campaña mundial a través de Greenpeace para conseguir fondos en la lucha contra el maíz transgénico.

La campaña transferirá los recursos a la organización radicada en Puebla, México, llamada Alternativas y Procesos de Participación Social A.C. (Alternativas), una coalición de organizaciones que defiende los derechos humanos de luchadores ambientalistas y que cubrirá los costos del proceso legal en la lucha contra el maíz transgénico. La campaña es ambiciosa y ha llamado la atención del mundo, hoy que las luchas ambientalistas ya no atañen a las fronteras sino a una conciencia global. 

Si quieres encontrar mayor información de la campaña, da clic aquí.

 



Logran que siembra comercial de #MaízTransgénico sea detenida por completo hasta juicio definitivo

En lo que se resuelva el caso en tribunales federales, ninguna autoridad podrá otorgar permisos para el cultivo de maíz transgénico.

No ha sido sencillo, pero la persistencia de la sociedad civil en el tema de la protección del maíz nativo sigue teniendo buenos resultados. Enormes empresas transgénicas como Monsanto, Pioneer, Syngenta, Dupont y Dow han estado presionando por años para que las autoridades mexicanas permitan el cultivo comercial de maíz transgénico.

Primero el colectivo Sin Maíz no Hay País consiguió una medida precautoria que durante años varó el cultivo de maíz transgénico, ahora este tema está resolviéndose definitivamente en tribunales federales. Sin embargo, en agosto de 2014, un juez dejó sin validez la medida precautoria; inmediatamente el colectivo interpuso un amparo.

Hace unos días, el Segundo Tribunal Unitario en materias Civil y Administrativa encabezado por el magistrado federal, Benjamín Soto Sánchez notificó que, mientras se resuelva el juicio las autoridades deberán definitivamente de abstenerse de otorgar permisos a las empresas interesadas.

Este es considerado un triunfo más de la sociedad civil en contra del maíz transgénico y en un comunicado de prensa la Colectividad del Maíz apunta:

Los científicos y especialistas que firman y encabezan la demanda colectiva actúan sin conflicto de interés, puesto que no dependen ni tienen relación alguna con las empresas trasnacionales. Los científicos demandantes son Antonio Turrent Fernández, en agronomía; Víctor Manuel Toledo, en el área socio ambiental; en las materias de antropología, historia y cultura, Julio Glockner y Narciso Barrera Bassols; en ética y patrimonio gastronómico, Raúl Hernández Garciadiego; en el área de derechos humanos, Miguel Concha Malo, director del centro Fray Vitoria; y en el ámbito de patrimonio alimentario, Luciano Concheiro y Patricia Moguel.

 

 



Es urgente difundir las mentiras sobre el maíz transgénico, y son estas

En el proceso legal para la prohibición definitiva del cultivo del maíz transgénico, tanto las dependencias de gobierno como las empresas, han incurrido en inconsistencias que deben conocerse.

Hemos entrado en una nueva etapa contra la siembra de maíz transgénico. Primero la colectividad Sin Maíz No hay País (integrada por científicos y más de 20 organizaciones) consiguió una suspensión temporal del cultivo de este para proteger el maíz nativo. Ahora mismo, en el ámbito legal, está discutiéndose en un juzgado federal si la suspensión será definitiva.

Los intereses son monumentales, por un lado están 5 grandes empresas transnacionales, entre ellas la oscura Monsanto, cuya presión a los funcionarios mexicanos es grande, y por otro está la sociedad civil armada de argumentos científicos, muchos de ellos producto de investigaciones independientes (incluyendo a muchos miembros prestigiados de la UNAM, científicos e intelectuales).

En estos meses de proceso legal para la suspensión definitiva, ambas partes, tanto la sociedad civil como las empresas transgénicas, han interpuesto sus argumentos. Entre ellos, los del gobierno y las empresas transgénicas, llevan contradicciones que han sido documentadas por la Colectividad del Maíz pues es muy importante seguir el proceso.

Entre este ejercicio también ha estado involucrado Greenpeace quien en un artículo ha expuesto los argumentos-mentiras que han usado los actores en pro del transgénico y pueden verse aquí.

Entre las inconsistencias de los argumentos registradas por la Colectividad del Maíz, están las siguientes:

 

Si los maíces nativos se contagian de transgénicos, su entorno se verá afectado. Al contestar al juez, la Sagarpa afirma:

1. Que ante el contagio de transgénicos a maíces nativos…

2. Habría un supuesto beneficio…

3. RECONOCE que con ello se modificaría el entorno…

4. Afectar el entorno implica violar el derecho humano a la conservación de los elementos específicos de la especie maíz.

5. RECONOCE que los contagios continúan activos generación tras generación y su propiedad insecticida también continuará afectando organismos de los agro-ecosistemas.

d.       A pesar de que debiera existir CERO caso de nativos contagiados de transgénicos, el gobierno encontró 89 casos. En un estudio del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático de la SEMARNAT, que el Colectivo presentó a los jueces, se encontraron 89 casos de maíces nativos contagiados por transgénicos, en 6 estados del país durante la última década. Conforme a la Ley ninguno de los 89 casos debió suceder. Por lo que resulta obvio que si se siembran a gran escala los transgénicos contagiarían todo el territorio mexicano. Algunas consecuencias son que los campesinos perderán el derecho a elegir, pues la presencia de transgénicos sería generalizada; igualmente se verían afectadas actividades como la cocina mexicana, que es patrimonio mundial de la humanidad, dejarían de ser libres de transgénicos.

e.      Las generaciones futuras tienen el derecho humano de utilizar la diversidad de maíces nativos, en el entorno donde se desarrollaron (sin transgénicos). Una vez reconocido ante los jueces que los transgénicos contagiarían a los maíces nativos, también se afectaría a las generaciones futuras protegidas por el CONVENIO  DE DIVERSIDAD BIOLÓGICA. Nuestros hijos tendrían que enfrentar cambios climáticos con maíces contagiados de transgénicos. Por tanto también perderían los mercados de libres de transgénicos.

Públicamente hacen creer que:

F.     Los transgénicos de maíz están debidamente aprobados por las autoridades sanitarias.

Ante la justicia reconocen que:

f.      Las autoridades sanitarias NO evalúan los impactos de la siembra de transgénicos de maíz, lo que significaría que todo el maíz que comeríamos sería transgénico. En la opinión que la Secretaría de Salud dirige a los jueces, se acepta que no hay ni habría estudios sanitarios sobre la siembra de maíz transgénico, puesto que se declaran incompetentes en la materia.

Públicamente hacen creer que:

G.    Los transgénicos producen más toneladas que los demás.

H.    Los transgénicos pueden tener mejor  rendimiento porque aunque no produzcan más, podría ser más barato producirlos.

Ante la justicia reconocen que:

g.     Los transgénicos NO producen más. En la contestación de Sagarpa a los jueces, reconoce que los transgénicos NO incrementarían la producción de maíz.

h.     Producir transgénicos es más caro que los demás. Las semillas transgénicas son más caras, así lo reconoció la CIBIOGEM (Comisión del gobierno encargada del tema) a través de la opinión que envió a los jueces, la que enumeró diversas investigaciones científicas que financió. Las autoras de uno de estos estudios explicaron a los jueces que en su investigación documentaron el incremento en los costos.

Públicamente hacen creer que:

I.      Los transgénicos representan avances en investigación científica.

Ante la justicia reconocen que:

i.      Las empresas trasnacionales buscan explotar a los transgénicos comercialmente y en forma exclusiva. En la contestación dirigida al juez, Syngenta reconoce que con la siembra de maíz transgénico las empresas transnacionales buscan aprovechar y explotar en forma exclusiva su tecnología, lo que significa que sólo buscan ganancias comerciales; es decir que no tienen fines científicos como algunos afirman.

El colectivo hace finalmente un llamado a la ciudadanía para difundir estas contradicciones y pueda hacérsele ver a los jueces que los requisitos para sembrar transgénicos establecidos en la Ley de Bioseguridad de Organismos Genéticamente Modificados no se están cumpliendo, y que debe suspenderse definitivamente la siembra durante el juicio.

Puedes también, si te suena, unirte a la campaña digital en contra del cultivo de maíz transgénico acá.



Descubre cómo apoyar la suspensión definitiva de la siembra del maíz transgénico en México

El problema del maíz transgénico es esta tolerancia al herbicida glifosato, el cual produce sustancias tóxicas resistentes al ataque de ciertos insectos.

*1) viaorganica.com

Frente al abandono del campo y sector agrario, la dependencia al mercado internacional en México se vuelve una evidencia palpable. ¿Cómo enfrentar las consecuencias en el mercado nacional cuando existe un cabildeo entre los poderes ejecutivo y legislativo, la práctica de “puertas giratorias” –rotación de altos cargos del sector público y privado–, la formación de alianzas entre empresas y miembros de la comunidad científica –como Alianza Pro Transgénico– y la implementación de corporaciones multinacionales de semillas transgénicos de Monsanto, Cargill, Dow AgroSciences y Syngenta?

El problema del maíz transgénico es esta tolerancia al herbicida glifosato, el cual produce sustancias tóxicas resistentes al ataque de ciertos insectos. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud –OMS–, el glifosato es una sustancia catalogada como posible cancerígeno, el cual se dispersa y alcanza cultivos, ecosistemas y cuerpos de agua superficiales y subterráneos.

Esto supone, como resultado, un riesgo potencial en poblaciones humanas vecinas y para la biodiversidad. Principalmente desde que hace 15 años, el 30 por ciento de los mexicanos consumen el maíz transgénico que llega al país. Un ejemplo de los efectos del glifosato es la disminución de la población de la mariposa monarca debido a la muerte de las plantas de su ruta migratoria con el aumento de este químico tóxico.

Como respuesta a este factor de riesgo para la biodiversidad y el mercado mexicano, organizaciones sociales como el Colectivo Sin Maíz no Hay País, han buscado suspender la siembra de maíz transgénico. Pese a haberlo logrado, y que esto representara un gran triunfo para la sociedad civil, aún continúa la lucha sobre si el maíz transgénico daña o no el derecho humano de generaciones presentes y futuras a la diversidad biológica de los maíces nativos y criollos. La siguiente lucha legal en tribunales federales pretende prohibir la siembra de transgénicos en el país; como un candado definitivo como un símbolo de respeto a las tierras mexicanas.

2) esmateria.com
2) esmateria.com

México es el centro del origen y diversificación del maíz. Es aquí en donde existen 64 razas de maíz y miles de variedades que se mantienen como resultado de una herencia milenaria entre comunidades humanas y ecosistemas agrícolas. Hoy por hoy, el maíz representa en el país el 53 por ciento de la ingesta calórica y el 39 por ciento de la proteína.

Sin embargo,  en los últimos cinco años se detectaron maíces contaminados con productos transgénicos, alterando gravemente los genes de las plantas silvestres. Esto supone un riesgo potencial de contaminación para la diversidad nativa de plantas, para la bioseguridad y el control de variedades del maíz nativo. Pues, de acuerdo con la Alianza por la Salud Alimentaria:

  • Nueve de cada diez de las líneas transgénicas en el mercado, son tolerantes al Round-up, cuyo componente activo es el glifosato.
  • El glifosato es un disrruptor endócrino que provoca daño hepático y renal, malformaciones y daños en animales experimentales. Su presencia se ha asociado con una mayor incidencia de malformaciones en bebés de madres que viven cerca de siembras de transgénicos; mayores alteraciones celulares y genéticas en trabajadores en plantíos de soya transgénico; un aumento en la incidencia de enfermedades hepáticas, renales y cáncer en zonas cercanas a siembras de transgénicos.
  • El glifosato se acumula en el agua, suelo y aerosoles, llegando incluso al agua que bebemos. Se ha detectado glifosato en orina, sangre y leche materna.

3) Ecoosfera
3)Ecoosfera

En palabras de Pánfilo Hernández Ortiz,  integrante de la organización campesina Grupo Vicente Guerrero del estado de Tlaxcala, “Estos maíces son la riqueza que los campesinos han venido guardando, reproduciendo y que también tienen temor de perderlo ante la entrada de algunas semillas que podrían ser transgénicas o en el caso de las híbridas que no son productivas, en cambio las nativas criollas se enfrentan a las condiciones climáticas de cada año, en diferentes parcelas los campesinos sembramos toda esta diversidad de colores.”

Por esta razón se hace un llamado a la ciudadanía para que mediante la difusión de estas contradicciones, se pueda lograr un llamado de atención a los jueces en función de la Ley de Bioseguridad de Organismos Genéticamente Modificados. Debe suspenderse definitivamente la siembra de transgénicos durante todo el juicio.

Para más información: 

Demanda Colectiva Maíz

Change.org: Lic. Enrique Peña Nieto, mantener la suspensión de la siembra de maíz transgénico en México a campo abierto

 



Otra victoria: juez ratifica la suspensión del maíz transgénico en México

Monsanto interpuso un amparo que fue validado hace un mes, pero gracias a más de 20 organizaciones esta decisión fue revertida.

Foto:inecex.com.mx

Desde 2013, el colectivo Sin Maíz no hay País, entre otras organizaciones civiles, consiguieron un recurso legal para varar el cultivo del maíz transgénico. Naturalmente, este ha recibido casi un centenar de impugnaciones por parte de las empresas afectadas, como la impopular Monsanto.

Hace un mes, aproximadamente, un juez invalidó esta medida precautoria en lo que se resuelve el permiso en tribunales federales, sin embargo miembros de Acción Colectiva Maíz impugnaron la resolución y este 3 de noviembre se informó que un tribunal federal confirmó la suspensión provisional del cultivo de maíz transgénico.

El argumento del Tribunal consistió en que la ley ordena preservar la materia del juicio durante la tramitación de la apelación “puesto que si se siembran los transgénicos el daño sería irreversible”. Según René Sánchez Galindo, abogado del colectivo, en una declaración publicada por Sin Embargo.

En solo tres años, además de las 97 impugnaciones interpuestas por las corporaciones afectadas, han sido por ellas también solicitados 22 amparos, de los cuales 17 han sido resueltos en tribunales federales, todos ellos dando razón a la medida precautoria que aun sigue vigente para impedir la siembra del maíz transgénico.

Finalmente, en Abril de este año, se decidió que una autoridad federal será la que dictamine tajantemente si será permitido o no a largo plazo el cultivo de maíz transgénico en México. El argumento de las organizaciones ambientalistas en contra, es que esta práctica resultaría en la pérdida de la biodiversidad del maíz en el país, pues los cultivos transgénicos contaminan los campos circundantes. También, existe incertidumbre sobre los efectos de estos productos a la salud humana.



Únete a defender el maíz nativo en el marco del #DíaNacionaldelMaiz

El pasado 29 de septiembre se celebró este día; hoy más que nunca en los tribunales crece la lucha por defender el maíz nativo.

En estos momentos, la lucha por salvar al maíz endémico en México (59 especies), con el combate al maíz transgénico, vive un estado crucial. Se encuentra en tribunales una apelación que hicieron organizaciones sociales, luego de que un juez hace unas semanas diera su consentimiento para el cultivo de este tipo de maíz modificado (decisión que fue obstaculizada).

Todo esto se dio hace unas semanas luego de casi 2 años de que ciudadanos organizados lograron una medida precautoria, que, en contra de los intereses de algunas de las corporaciones quizá más oscuras y poderosas del mundo, las transgénicas,  varó por dos años la siembra de maíz transgénicos.

En este momento la lucha contra las corporaciones es más fuerte que nunca; de hecho, organizaciones han comprobado cómo el juez que justo liberó la siembra del maíz transgénico, y la cual los ciudadanos obstruyeron con una apelación, envió incompleto el expediente al omitir la información donde las compañías reconocen la existencia de flujo de genes entre regiones.

En el expediente inicialmente no enviado viene en donde las compañías reconocen la existencia de flujo de genes entre regiones. Eso qué quiere decir, que el maíz transgénico va llegar al maíz nativo, porque se reconoce que los genes van por distintas regiones del país. Ellos [las empresas] lo reconocieron en el juicio pero no estaba en el expediente de la medida precautoria y ahora el Magistrado ya ordeno al juez que le dé esta documentación”, explicó Sánchez Galindo.

*Si te suena, puedes firmar aquí la campaña encabezada por Francisco Toledo. También seguir aquí las acciones que se están haciendo mientras se resuelve la apelación interpuesta.

[SinEmbargo]

 Twitter de la autora: @anapauladelatd

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