¿Insomnio? Prueba estos jugos

El insomnio puede causar ciertos cambios fisiológicos (y psicológicos) que afectan y degeneran la salud: envejecimiento prematuro, bajo desempeño académico y sexual y debilitamiento de todos los sistemas corporales, entre otros

En algún momento de nuestra vida, todos hemos experimentado cierta frustración al no poder conciliar el sueño. Damos vueltas interminables en la cama hasta dejarla inhabitable. Contamos borregos para alcanzar ese estado semiconsciente que nos indica que estamos a nada de dormir… Hasta que algo, un mínimo ruido o movimiento, nos saca abruptamente de esta fase del sueño. Y de nuevo, contamos borregos.

De acuerdo con la National Library of Medicine, el insomnio es el resultado de ciertos malos hábitos de sueño, como por ejemplo acostarse a diferentes horas cada noche, hacer siestas diurnas, pasar demasiado tiempo en la cama mientras se está despierto, no ejercitarse, consumir cierto tipo de fármacos o sustancias psicoactivas, sufrir de ansiedad, tristeza o algún malestar físico y pasar largos periodos bajo estrés, entre otros.

El insomnio puede causar ciertos cambios fisiológicos (y psicológicos) que afectan y degeneran la salud: envejecimiento prematuro, bajo desempeño académico y sexual, debilitamiento de todos los sistemas corporales, etcétera.

Para reducir al máximo esta afección es posible usar ciertos fármacos antihistamínicos, sedantes o antidepresivos. Sin embargo, es posible enfrentar esta situación a través de la comida. Existen ciertos tipos de alimentos ricos en minerales y vitaminas que facilitan el sueño, como por ejemplo la leche, el plátano, el calabacín, la espinaca, las zanahorias, la lechuga, el perejil, la naranja, la mandarina, el limón, el apio, la calabaza, el pepino, la papa, los dátiles, la cebolla y el aguacate.

Basta un poco de creatividad para crear platillos deliciosos para inducirnos un sueño reparador. Los más sencillos son los jugos, por lo que te ofrecemos algunos ejemplos accesibles de realizar:

  • Jugo de lechuga. Sólo necesitas lavar las hojas de lechuga bajo el chorro de la canilla. Coloca las hojas en la licuadora, añadiendo una pequeña cantidad de agua. Bébela todas las noches antes de dormir.
  • Jugo con 90gr de lechuga romana, cuatro flores de manzanilla, un plátano pequeño y ½ limón. Mientras hierves las flores de manzanilla, lava y desinfecta las hojas de lechuga. Al final, pon las hojas de lechuga y el plátano en la licuadora. Agrega el té de manzanilla y el jugo de limón. Si gustas, endúlzalo con un poco de miel. Toma una taza media hora antes de dormir.
  • Juego con tres duraznos, una manzana, un manojo de menta y agua. Lava, pela y pica tanto la manzana como los duraznos. Coloca todos los ingredientes en la licuadora, batiéndolo durante unos segundos. Bebe el jugo antes de dormir.

Recuerda que antes de dormir requieres de cierta higiene del sueño, que puedes poner en práctica de manera sencilla. Dale clic aquí para averiguar algunos fáciles métodos.



Remedios con cítricos que podrían ayudarte con tu gripa

Recurrimos a las recetas ancestrales que nuestros padres o abuelos solían darnos cuando éramos pequeños

Estamos entrando en épocas donde el frío predomina en el ambiente, convirtiéndonos en seres vulnerables a infecciones tales como la gripa. En consecuencia sufrimos de un interminable dolor corporal y muscular, ardor en la garganta, fiebre, pérdida de apetito, conjuntivitis, tos e inclusive vómito.

Al visitar al doctor este nos receta un sinfín de antibióticos y desinflamatorios para los ganglios y, de paso, una alimentación rica en vitaminas C y D, hierro y magnesio, entre otros. Entonces recurrimos a las recetas ancestrales que nuestros padres o abuelos solían darnos cuando éramos pequeños:

– Un jugo fresco de limón para elevar los niveles de vitamina C. Exprime ½ limón en una taza con agua purificada. Bébelo tres veces (o más) al día. En caso de querer eliminar la mucosidad de la gripa, añade al jugo pimienta negra o jengibre en polvo.

– Té con limón y vapor. Coloca una olla con agua a hervir, añadiéndole dos cucharadas de ungüento de menta o hierbabuena. Una vez hervida, coloca una toalla encima de la olla para contener el vapor; de esa manera podrás sentir los beneficios del vapor conforme tomas el té. En cuanto a la bebida, necesitas té de hojas de naranja, miel y jugo de limón: haz el té hirviendo las hojas, agregándole una cucharadita de miel y otra de jugo de limón. Es recomendable hacer este remedio antes de dormir, y lo más caliente posible. Así, al entrar en cama, sentirás el calor recorrer el cuerpo (relajándolo).

– Jarabe de limón y miel. Coloca en una olla dos vasos de zumo de limón y seis cucharadas de miel. Deja la mezcla a fuego lento durante 1 hora y media. Toma tres veces al día para aliviar los síntomas.

– Jugo de cítricos. Necesitas dos naranjas, un limón y dos cucharadas de miel. Extrae los jugos de las naranjas y el limón, agregándole la miel al final. Tómalo en pequeños tragos.

 Fotografía principal: José Luis Ruiz



Increíbles usos de algunas cáscaras de frutas

Solemos olvidar que cada parte de la fruta, incluyendo las cáscaras, puede emplearse para múltiples usos (más allá de la nutrición)

Las frutas, alimentos de la naturaleza, cuentan con una amplia gama de sabores, colores y texturas. Basta con disfrutar del sabor dulzón o cítrico de una de ellas para poder experimentar una explosión de sensaciones en cada pupila gustativa, para disfrutar de su jugo y de lo bien que nos hace sentir.

Gracias a sus propiedades orgánicas, estos alimentos brindan múltiples beneficios tanto a quienes los consumen como al medio ambiente. Sin embargo, solemos olvidar que cada parte de la fruta puede ayudar a múltiples acciones (más allá de la nutrición). Por ejemplo, la cáscara de algunos cítricos como la naranja, limón o mandarina, cuenta con altos niveles de antioxidantes, pudiéndola usar para:

– Un jugo. Hierve la cáscara de la manzana o de la piña con canela y clavo.

– Un té o infusión. Seca al Sol las cáscaras de algunas frutas para la mezcla.

– Frutas cristalizadas.

– Conservador natural. La pulpa de cualquier fruta, sin el jugo, se usa como materia prima para conservar alimentos. Basta un poco de azúcar y meterla al horno.

– Polvo de extracto de cítrico. Haz una ralladura de la cáscara de la fruta cítrica. Déjala secar durante unos 3 o 4 días,  y después métela en la licuadora. Al final, consérvala en un frasco de vidrio limpio.

– Azúcar cítrica. Primero haz el extracto de cítricos, añadiendo azúcar mascabado.

– Pimienta con polvo de extracto de limón.

Para uso de belleza personal:

– Exfoliador de azúcar y plátano. Espolvorea azúcar en el interior de la cáscara de plátano, usándolo como exfoliador suave. Frota suavemente en todo el cuerpo, y enjuaga en la ducha.

– Usa las cáscaras de manzana para combatir el acné.

– Cáscaras de papa para reducir las ojeras. Presiona la parte interna de las cáscaras frescas durante 15 minutos.

– Infusión de cáscara de papa para cuidar los estragos de úlceras.

Fotografía principal: Doug88888

 



Las agüitas para niños portarán un distintivo nutrimental en México pese a ser temibles (entérate por qué)

Entre sus ingredientes nocivos contienen azúcar de dieta, no recomendada para niños, y colorantes que causan hiperactividad (y algunos, hasta cáncer)

Hasta hace poco se tenía poca conciencia sobre los alimentos industrializados que tomamos. Afortunadamente está en incremento la noción sobre lo que consumimos, pero algunas regulaciones del gobierno en México han sido laxas con productos que dañan la salud, y más aún, la de los niños.

Recientemente la Cofrepis (Comisión Federal para la Protección de Riesgos Sanitarios) cambió algunos criterios para impedir la publicitación de chatarra en horario para niños, pero algunas de las pautas no convencen a organizaciones civiles pues hay algunos productos que, siendo nocivos para los niños, encajan en criterios nutritivos para la dependencia, tan así que llevarán un “distintivo nutrimental” y podrán publicitarse en medios masivos.

Un ejemplo fehaciente de lo anterior ha sido documentado por la organización El Poder del Consumidor, que analizó el contenido de las nominadas “agüitas para niños”(que en realidad son bebidas de azúcar que fingen contener fruta). Como ejemplo están los productos de Ciel, Bonafot y Nestlé, que emplean figuras de personajes de caricatura y frutas para atraer a los niños, cuando su contenido es un concentrado de jugo azucaroso, que equivale a entre 75% y 100% del azúcar que requiere un pequeño en un solo día.

Estos son los focos rojos, los ingredientes más perjudiciales contenidos en las “agüitas”:

Azúcar de dieta: es también conocida como sucralosa o Splenda, acesulfame K o Stevia, la cual no se especifica como dietética en las etiquetas y no es recomendada para menores. Tiene un promedio de 15gr por envase, lo cual equivale a tres cucharadas cafeteras de azúcar, que cubren de 75 a 100% de lo que un niño o niña puede consumir todo el día.

Sodio: empleado para diluir los sabores dulces, por las altas concentraciones de azúcar, lo que disimula los grados de endulzante contenido.

Colorantes: uno de los frecuentemente empleados en estos productos se llama caramelo IV, elaborado con amonios y sulfuros que al calentarlos producen unos subproductos llamados 2-metilimidazol y 4-metilimidazol (2-MI y 4-MI), los cuales se han demostrado como cancerígenos. Muchos productos también emplean tartrazina (o amarillo 5), amarillo ocaso (o amarillo 6) y rojo allura (o rojo 40), colorantes asociados a inducir cambios en la conducta e hiperactividad en niños y niñas.

Concentrado de jugo: es en realidad conocido como otro tipo de azúcar que ha sido procesada, congelada y rehidratada.



¿Sabes qué contiene realmente el néctar de manzana del Valle?

Aunque parece jugo y lo anuncian como natural, el néctar de manzana clarificado del Valle es todo menos bueno para tu salud.

En México se han tomado algunos pasos para concientizar al consumidor en términos de qué ingiere y por qué debe o no comprar ciertos productos. Es cierto que la mayoría de nosotros sabemos que los refrescos tienen altísimas cantidades de azúcar, calorías innecesarias para nuestra dieta y cuyo consumo puede causar serios problemas como diabetes y obesidad. Por otro lado, existen otras bebidas que podrían parecer alternativas más sanas, naturales y bajas en azúcares, sin embargo, una rápida evaluación de sus contenidos nos demuestra que en realidad no son mejores que una gaseosa.

En ese último grupo aparentemente sano, se encuentran los jugos y néctares comerciales. Sin duda alguna, muchos de nosotros nos dejamos llevar por la idea de que estos productos utilizan ingredientes naturales y, por ende, son buenos para nuestra salud. Lamentablemente, esto no es así. En promedio, un jugo o néctar comercial contiene la misma cantidad de azúcar que un refresco, es decir, unas nueve cucharadas cafeteras de azúcar por taza y media de líquido. Una sola porción equivale al 200% de azúcar máxima tolerada por un adulto.

A continuación se expone una breve radiografía de un néctar de manzana clarificado marca del Valle:

Azúcar: 45 gramos por botella de 413 mililitros. De acuerdo a la Asociación Americana del Corazón, esta cantidad rebasa por 2 a 4 cucharadas la cantidad recomendada para un adulto al día. Es tres veces la cantidad de azúcar recomendada para un niño.

Sodio: 25 miligramos.

Colorantes: no se mencionan en la etiqueta, sin embargo, los ingredientes incluyen un “concentrado del Valle sabor manzana”.

Los ingredientes dejan mucho que desear: Jugo de manzana concentrado (50%), agua, azúcares y “concentrado del Valle sabor manzana”, que podría ser cualquier cosa. Ahora, es importante prestar particular atención al hecho de que la etiqueta dice “azúcares”, ya que de acuerdo a la Norma Oficial de Etiquetado, “azúcar” describe que el contenido contiene sacarosa o azúcar de caña, mientras que “azúcares” se puede referir a glucosa, dextrosa o endulzantes artificiales como jarabes.

Entonces, ¿sabes qué contiene un néctar comercial? El etiquetado, que se mantiene un poco engañoso; sin embargo, podemos inferir que el contenido de azúcares (endulzantes artificiales) lo convierte en una amenaza innecesaria para tu salud. No se trata de un poco de azúcar adicional todos los días, sino de una sola bebida que duplica la cantidad de azúcares que consumes todos los días o triplica la cantidad que consume un niño.

Lo mejor que puedes hacer si quieres cuidar de tu salud es beber agua. Si realmente te apetece algo dulce, puedes preparar tus propias bebidas frutales con bastante agua y endulzarlas con azúcar mascabado o stevia. Lamentablemente, con un eslogan que dice: “Diversión que nutre” y con publicidad que parece estar dirigida a niños, lo que anuncia esta marca y lo que ofrece son dos cosas muy diferentes. 

Para más información al respecto puedes consultar El poder del consumidor



Consume frutas y no jugos para prevenir la diabetes

Un estudio demuestra que consumir jugos contribuye al desarrollo de diabetes tipo 2 mientras que ciertas frutas previenen esta enfermedad.

Un estudio reciente apunta a que consumir frutas enteras es mucho más saludable que consumir jugos naturales de las mismas. Investigadores del Reino Unido, Estados Unidos y Singapur estudiaron a casi 200 mil personas a lo largo de 25 años para determinar la manera en la que consumir ciertas frutas contribuye o previene el desarrollo de Diabetes tipo 2.

De las 187 mil personas que participaron en el estudio, 12, 198 (el 6.5%) desarrollaron diabetes tipo 2. La investigación seguía el consumo de ciertas frutas como lo son: uvas, duraznos, ciruelas, chabacanos, ciruelas pasa, melocotones, melones, manzanas, peras, naranjas, toronjas, fresas y arándanos de los sujetos. Cada cuatro años se les preguntaba qué tan seguido consumían una porción de cada fruta.

Los resultados indican que comer arándanos, uvas, manzanas peras y pasas reduce el riesgo de padecer diabetes tipo 2. Los investigadores determinaron que esto se debe a los beneficiosos niveles de Antocianina y Polifenoles en estas frutas.

Por otro lado el efecto de consumir jugo es lo opuesto: contribuye a un mayor riesgo de padecer diabetes tipo 2. De manera que remplazar una porción de jugo por una de arándanos reduce el riesgo de padecer diabetes por un 33% y remplazar el jugo por otras frutas tenía un efecto menor pero similar.

El investigador principal Qi Sun explica que al hacer jugo “nos deshacemos de la fruta y nos quedamos con líquidos que absorbemos rápidamente, llevando a un aumento de azucares en la sangre y en los niveles de insulina”. Por lo que nos recomiendan consumir frutas enteras en vez de jugos.

El estudio completo “Fruit consumption and risk of type 2 diabetes: results from three prospective longitudinal cohort studies” se publicó en BMJ el 29 de agosto del 2013.

También en Ecoosfera: ¡A disfrutar los mangos! Propiedades nutricionales y curativas de esta deliciosa fruta.

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