Intimidan a ecologistas en México: detienen a 16 comuneros de Holbox y a un líder yaqui

Las detenciones se muestran como un intento por imponer dos proyectos que dañan derechos ambientalistas e indígenas

Los conflictos ecológicos y los vinculados a los recursos naturales son cada vez más usuales. En especial en países con legados de desigualdad social y de marginación indígena, estos conflictos son cada vez más concurridos. Primero, porque los grupos nativos han acumulado mayor apoyo por parte de la sociedad civil, tras años de injusticias. También, porque las comunidades están valiéndose de recursos jurídicos antes impensables. En México, por ejemplo, con la Nueva Ley de Amparo el ciudadano puede defenderse de decisiones de autoridades que considere atentan contra sus derechos.

Los conflictos ecológicos en México, pues, están inmersos, muchos de ellos, en pugnas por los recursos naturales que pueblos milenarios han protegido concienzudamente -con algunas excepciones de grupos que presentan descomposición en su tejido social. Hoy, los wixárikas pelean sus tierras de los poderosos intereses de las mineras; los rarámuris se defienden de la invasión de proyectos que los excluyen de sus propiedades; en el sur, comunidades mayas pelean libertad de los transgénicos y en la cúspide de la cultura maya, en Quintana Roo, comuneros de Holbox defienden su isla, un Área Natural Protegida, del proyecto La Ensenada, que erigiría hasta 875 unidades residenciales en la zona.

Describimos dos casos recientes en que luchadores ecologistas han sido encarcelados, evidentemente, bajo condiciones ligadas al activismo por los recursos naturales:

  1. 16 habitantes del paraíso natural de la isla Holbox, por un delito sin pruebas flagrantes, fueron dictados con auto de formal prisión por supuestamente talar manglares. Entre ellos están tres topógrafos, un joven universitario y 12 ejidatarios que, curiosamente, se oponen al proyecto La Ensenada de la empresa Península Maya Development. Sus familiares han denunciado férreamente que se trata de un acto de intimidación para los pobladores, en un delito que como única prueba cuenta con las declaraciones de la delegada de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) Ludivina Menchaca y de algunos inspectores de la misma dependencia. Los familiares exigen que Guillermo Haro titular nacional de la Profepa, dimita de los cargos en contra de los procesados.

 

  1. También, este 11 de septiembre la Procuraduría General de la República (PGR) anunció en rueda de prensa la detención del vocero de la tribu yaqui Mario Luna, fenómeno, por cierto, notablemente desproporcionado. Luna es un tajante opositor del Acueducto Independencia, un proyecto del gobernador Guillermo Padrés, que conecta dos presas siguiendo la cuenca del río Yaqui para dotar de agua a la ciudad de Hermosillo desde 2013. Los yaquis argumentan que el proyecto viola el decreto presidencial del general Lázaro Cárdenas quien, en 1940, determinó que 50% del líquido le pertenecía a la tribu.

 



Importancia de una cultura ambiental para el desarrollo de obras marítimas y de protección costera

En la zona costera y marítima también se construyen obras tales como puertos marítimos y obras de protección costera; sin embargo, esta zona es muy dinámica, y por tanto los impactos generados suelen ser en gran medida negativos.

Autor: Ricardo Moreno

Cualquier obra de infraestructura que el ser humano construye para su beneficio genera un impacto sobre el medio ambiente, sin embargo este impacto no siempre resulta ser positivo. En la zona costera y marítima también se construyen obras tales como puertos marítimos y obras de protección costera; sin embargo, esta zona es muy dinámica, y por tanto los impactos generados suelen ser en gran medida negativos, pues muchas veces lejos de dar solución a los problemas que se quieren resolver, al modificarse los procesos naturales que allí acontecen, se afectan de manera negativa los ecosistemas costeros perjudicando el ecosistema costero entero.

A pesar de que las obras costeras y portuarias tengan un óptimo diseño ingenieril, en algunos casos no siempre funcionan como fueron previstas, y esto se debe principalmente al mal enfoque que se les da, pues en su mayoría se diseñan y planean considerando solo la parte ingenieril, sin tomar en cuenta que el sistema costero es un sistema complejo en el cual intervienen también factores oceanográficos, ambientales, sociales, culturales, políticos y económicos.

En este ensayo se mencionan algunos de los principales problemas a los que se enfrentan los ingenieros para desarrollar proyectos marítimos y costeros, y a su vez los problemas ambientales que este tipo de obras conlleva. Se recalca también la importancia en que aquellos que desarrollan o están involucrados en este tipo de proyectos tengan una cultura ambiental en su formación para que de esta esta manera se basen en una gestión integral de zonas costeras y así tener un desarrollo de infraestructura costera más amigable con los sistemas costeros y marítimos.

Las obras marítimas como puertos, muelles, infraestructura pesquera, se utilizan como detonante económico ya sea a escala local, regional o nacional. Además, las obras de protección costera se utilizan generalmente para proteger las zonas de maniobras y obras interiores de los puertos, para evitar la erosión costera, contra inundaciones costeras, proteger contra aumento del nivel del mar, evitar el azolve de bocas de lagunas, encauzar corrientes costeras, interrupción del transporte litoral, ganancia de terrenos al mar y para proteger zonas de maniobras en el interior de un puerto por mencionar algunos. Para cualquiera de este tipo de obras es importante entender que la zona costera es un sistema natural único donde coinciden tres sistemas ambientales, la tierra, el agua y el aire, por lo que se dice que son sistemas muy complejos y dinámicos ya que intervienen gran cantidad de procesos (Carter, 1991 y Martínez, 2009).

Desafortunadamente no siempre se tiene presente la complejidad de los sistemas costeros, pues muchas veces la solución no es integral ya que comúnmente la alternativa propuesta considera solo la parte técnica, y solo de manera muy superficial los demás factores como el medio ambiente, la sociedad, la política, la cultura, los cuales también son importantes. La formación de recursos en este ámbito es una respuesta posible para atender la problemática. En México, la formación de recursos se da frecuentemente de manera disciplinaria. Por ejemplo, los ingenieros para diseñar obras no se les enseña adecuadamente la relevancia del medio ambiente y las consecuencias de modificarlo, por lo que no están conscientes de la verdadera problemática que trae consigo este tipo de obras.

En México, las personas que se preparan para ser ingenieros civiles llevan sólo de manera superficial el tema ambiental dentro de las obras de infraestructura. Existe desde mi parecer, un menosprecio por los posibles impactos y las consecuencias generadas que conlleva toda obra de infraestructura portuaria y costera. Por eso es importante generar una cultura ambiental dentro de la formación de las diferentes disciplinas que tienen relación con el desarrollo costero pues de esta manera podremos dar soluciones más integrales a los proyectos de infraestructura costera y portuaria.

Otro factor importante que influye en el buen planteamiento de los proyectos de obras marítimas y costeras es la información que se utiliza. Son varias las razones por las cuales la información utilizada para llevar a cabo los proyectos no siempre es la más adecuada. Por un lado, el tiempo para llevar a cabo los estudios es crucial, pues para este tipo de proyectos que involucran la zona costera se recomienda hacer campañas de medición por periodos largos y en varias temporadas, para poder tener datos objetivos y cuantitativos, sin embargo muchas veces estas campañas no se llevan a cabo como deberían, ya sea por falta de recursos o por falta de tiempo, lo cual incide de manera significativa en los estudios que son base para los proyectos. Por otra parte la carencia de información y bases de datos útiles para soportar los resultados también es muy escasa en nuestro país. En resumen, los estudios de impacto ambiental no se hacen como deberían y obviamente los resultados a largo plazo no son los esperados.

Las consecuencias de no llevar a cabo un buen proyecto de obras marítimas y costeras se ve reflejado en gran medida en el medio ambiente, ya que la construcción de este tipo de obras puede alterar los procesos naturales de transporte litoral, se generan cambios de salinidad de las aguas estuarinas, se incrementa la contaminación y en general se afectan las características de los ecosistemas naturales. Estos impactos, sumados a los de orige natural como son, tsunamis, ciclones, lluvia y los efectos del cambio climático, son una amenaza ya que pueden incrementar la vulnerabilidad de las poblaciones, biodiversidad, infraestructura, actividades económicas, y servicios públicos cercanos (Vergara, 2007).

Pero no basta con dar una solución integral a las problemáticas que enfrenta la zona costera, pues aunque exista tal solución, no siempre se lleva a cabo por diferentes razones. Una de ellas es debido a lo que se explica en la tragedia de los comunes de Hardin (1968), pues muchas veces los intereses personales de aquellos que quieren llevar cabo este tipo de proyectos son para obtener un beneficio propio lejos del bien común, por lo que poco les importa los daños ocasionados al medio ambiente o a las personas locales, las cuales lamentablemente no siempre resultan beneficiadas por este tipo de proyectos. De aquí la importancia de que aquellos involucrados en el desarrollo de este tipo de obras tengan una cultura ambiental que les permita dar la una solución integral para este tipo de proyectos.

Todo lo anterior nos hace pensar que es mejor no construir obras en la zona costera a menos que se haga un exhaustivo análisis, lo cual pareciera que es pedir mucho. Sin embargo, fundamentando los proyectos por medio de diversos estudios interdisciplinarios y basados en una gestión integral de zonas costeras como la expuesta por Pérez-Careiyo et al. (2016) o considerando manuales de manejo costero como los de Olsen et al. (1999) o Heileman (2006) lo cual permita prever los impactos positivos y negativos de este tipo de obras, es posible llevar a cabo proyectos amigables con el medio ambiente. Nuestra sociedad necesita de este tipo de obras para el progreso, siempre y cuando se respete el medio ambiente, ya que de seguir como hasta ahora, no tardaremos en acabar con nuestro planeta en menos tiempo del que se espera.



Activista Berta Cáceres gana: se suspende proyecto hidroeléctrico que provocó su muerte

Durante dos años se catalogaron de inútiles las muerte tanto de Berta Cáceres como otros ambientalistas latinoamericanos, quienes han luchado contra proyectos que atentan contra los derechos humanos y la biodiversidad del planeta.

La muerte de la activista ambiental de origen indígena Berta Cáceres, fue un evento que impactó a numerosas políticas ecológicas y sociales en varios países de Latinoamérica. De hecho su difusión logró evidenciar el alto riesgo en que habitan tanto las comunidades indígenas como el medio ambiente frente a la ambición glotona de grandes –tras–nacionales que invaden y contaminan recursos naturales. Ahora, a dos años de la muerte de la hondureña, el Banco Holandés de Desarrollo –FMO– y el Fondo Finlandés para la Cooperación Industrial –FINNFUND– retiraron definitivamente el apoyo al proyecto hidroeléctrico Agua Zarca de la empresa Desarrollo Energéticos Sociedad Anónima –DESA–. 

 

Durante dos años se catalogaron de inútiles las muerte tanto de Berta Cáceres como otros ambientalistas latinoamericanos, quienes han luchado contra proyectos que atentan contra los derechos humanos y la biodiversidad del planeta. Sin embargo, la reciente decisión de suspender el polémico proyecto hidroeléctrico entró en vigor de manera oficial el lunes 10 de julio del 2017, brindando un ápice de esperanza en relación con la reinvindicación, resistencia, resiliencia y perseverancia. Se trata del fin de una historia tráfica que dejó un saldo de varios indígenas y líderes del pueblo Lenca muertos. 

Esta decisión se transmitió a través de un comunicado del Desarrollo Energético Sociedad Anónima –DESA–, notificando la suspensión del proyecto a favor de la reducción de conflictos en la zona del río Gualcarque –occidente de Honduras–; así como la continuación de inversiones sociales en comunidades del occidente para mejorar la infraestructura y calidad de vida. Si bien en el mismo comunicado DESA aclara que “una parte de la comunidad estaba a favor de este proyecto porque ha generado empleos directos en algunas zonas de los departamentos de Santa Bárbara e Intibucá”; la líder ambientalista Berta Cáceres y el Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras –Copinh– luchaban contra este proyecto que atentaba contra el patrimonio natural, cultural, económico y hábitat funcional del pueblo lenca. 

 

Desde su muerte –mientras estaba en su casa y varios individuos ingresaron pasada la media noche para atacarla con varios disparos–, el Congreso de EE.UU. impulsa la “Ley Berta Cáceres para la defensa de los derechos humanos en Honduras”. 



#SalvemosHolbox: 50 proyectos en construcción amenazan la biodiversidad de la isla

El desarrollo turístico en Holbox tendrá consecuencias graves para el ecosistema, el cual ha provocado el desalojo de sus lugareños y la destrucción masiva de zonas costeras de manglares.

Holbox, isla ubicada a unos 160 km de Cancún, posee 49 por ciento de los anfibios y reptiles de la península yucatana y 79 por ciento de los que habitan en Quintana Roo, se ha encontrado en los últimos 20 años en constante peligro de desaparecer. Pese que esta región fue declarada como zona natural protegida desde 1994, existen 50 proyectos en construcción que amenaza su biodiversidad.

Desde el año pasado se dieron a conocer seis proyectos hoteles con vista al mar que provocaron no sólo el desalojo de sus lugareños, también la destrucción masiva de zonas costeras de manglares. Esto motivó que organizaciones –entre ellas CEMDA–, ambientalistas y activistas realizaran acciones para proteger esta zona natural; como por ejemplo, las cadenas humanas que exigían el cuidado de Holbox

Actualmente, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, hay alrededor de 2 000 habitantes; y un promedio de 20 000 turistas en temporada vacacional, los cuales dejan cerca de 360 toneladas de basura al mes. Esto ha impactado inevitablemente a la isla, principalmente desde que es refugio de más de 100 especies de aves –30 migratorias–, cacomixtles, cigüeñas, cocodrilos de río y pantano, halcones peregrinos, flamencos, manatíes, monos araña y aulladores, jaguares, ocelotes, osos hormigueros, tapires, tortugas blanca, laúd, caguama y carey, y zopilote rey. 

Aunque la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales –Semarnat– aclare que estas especies están bajo protección especial, su hábitat continúa siendo amenazado y por tanto, se en consecuencia en peligro de extinción. De hecho, en palabras de Dinora Caridad Bacelis Alcocer, dueña de Los Arcos, el primer hotel en Holbox desde 1986, ser el tesoro del Caribe ha tenido un alto costo pues “poco queda de cuando nos abrimos al turismo, con cabañas de madera y palma. […] Nos da miedo el desarrollo.” Para ella, el crecimiento será una amenaza. 

salvemos holbox
www.sinembargo.mx

El desarrollo turístico en Holbox tendrá consecuencias graves para el ecosistema: 

Pensemos, de nuevo, en la cantidad de desechos que podría generar. Según el dirigente de la asociación civil Comunicación y Ambiente,  Carlos Álvarez Flores, “En 2008 se recolectaba poco más de una tonelada diaria, y dos en vacaciones. En 2015 eran seis toneladas diarias en temporada baja, y 12 en la alta”. Esta basura se quema cuando la lluvia lo permite. Esto afectará, inevitablemente la llegada de tortugas, tiburón ballena y habitan delfines y distintas especies de aves y peces.

La ínsula está actualmente incluida en el Informe de riesgos del cambio climático de la ONU como zona de muy alto riesgo, por lo que prevenir la construcción de estos proyectos es indispensable. Principalmente desde que Alejandro del Mazo Maza, comisionado de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas –Conanp–, está considerando la construcción de hoteles alrededor de la isla de Holbox, en la zona marina “para no impactar la costa”, como búngalos o palafitos: “Es una propuesta. La estamos consensuando con expertos y otros actores de Quintana Roo para que tenga el menor impacto posible.”

Sin embargo, la organización Yo Defiendo a Holbox, con la presidencia de Carlos Martínez Correa, considera que construir palafitos en el mar en vez de hacerlo sobre la línea costera de Yum Balam dañará los ecosistemas: “Es lo mismo que construir en la costa porque el mar es paso de marea, de tortugas atravesando para llegar a la playa.” Mientras que el Centro Mexicano de Derecho Ambiental advirtió que estos proyectos violan el Programa de Ordenamiento Ecológico Marino y Regional del Golfo y Mar Caribe, pues, además, las autoridades y los ejidatarios –sin contar con la comunidad ni la sociedad civil– se reunieron en una asamblea ilegal que dividió la isla desarrollar proyectos como La Ensenada. 

Los hashtags para las redes sociales si estás interesado en sumarte a la exigencia de la protección de la isla son:

 ( Aquí el twitter de la Conanp para presionar) 

#ExigimosProgramaDeManejo

#ProtecciónYumBalam

#YoDefiendoAHolbox

#SalvemosHolbox

 


Microgrupos, el mejor formato para ejercer el activismo medioambiental

La formación de microgrupos de trabajo demuestra ser una excelente opción para activar la organización comunitaria en el cuidado del medio ambiente.

Imagen:thefrogblog.es

 

Para nadie es secreto el delicado panorama ambiental en la Tierra: basta con ver lo que pasa en las grandes ciudades con el aire, con las áreas verdes cada vez más escasas, con la polución a gran escala. No es menor entonces lo que ocurre en zonas desprotegidas del mundo, tales como los campos de Sichuan, en China, donde se llevó a cabo un largo estudio recientemente publicado en el periódico Proceedings of the National Academy of Sciences, sobre la conservación de los bosques. 

El estudio se concentra en la Reserva Nacional Natural de Wolong, donde habita el 10% de la población mundial de pandas en peligro de extinción. ¿Por qué aquí? Desde la década de los 70 la tala ilegal en la región pone en peligro a los panda. Lo que ha ocurrido es que las autoridades locales, desde el 2001, comenzaron a pagarle a los lugareños para que ellos se hicieran cargo del bosque, ya que a veces eran ellos mismos quienes talaban ilegalmente los bosques de la Reserva. Lo que las autoridades buscan, en base a las determinaciones de los especialistas, es que el grupo que vive en el lugar sea quien responda por ese lugar, que son el grupo idóneo para hacerse cargo –proceso de concientización mediante- del paisaje, del ecosistema, de la vida que los rodea. Hay una entrega de responsabilidad natural, por cuestión de ubicación, hacia la gente del lugar. Hay un empoderamiento político y ecológico.

Para optimizar estos procesos de empoderamiento, el estudio se enfocó en la comparación de los grupos que venían trabajando en terreno, puesto que hubo grupos que marcaron diferencias de efectividad respecto de los otros. Buscaban un equilibrio en el personal para la mantención de los bosques. Los resultados arrojaron que un grupo pequeño, entre ocho y nueve lugareños, mejora la conservación y es la óptima cantidad de gente por área.

En el fondo se trata de una cuestión organizacional, donde el cuidado del medioambiente depende de cómo se estructuren los grupos humanos que allí van a trabajar. Sin ir más lejos, los encargados del estudio, Wu Yang y Jack Liu, concluyen que un grupo grande dificulta la comunicación y un grupo excesivamente pequeño se ve sobrepasado. Además, dicho sea de paso, estos grupos pueden formarse espontáneamente si la gente busca organizarse y colaborar con el cuidado del planeta. Vale decir, no hay que esperar una subvención para tomar conciencia de que hay que cuidar el espacio donde nos es dado vivir.



Un gasoducto afectará el medio ambiente en la Sierra Tarahumara

Existe un plan por construir hasta 10 mil km de gasoductos adicionales a los que ahora están atravesando la sierra.

Foto: La Crónica de Chihuahua

En los próximos años, como parte de la Reforma Energética, el gobierno federal mexicano planea importar millones de litros de gas natural a México proveniente de Estados Unidos.

Violando los derechos de los pueblos originarios (sin consulta previa) el gobierno mexicano autorizó construir a una filial de la empresa canadiense TransCanada Corporation, un ducto de 524 kilómetros para distribuir gas natural desde una central ubicada al sur de la ciudad de Chihuahua  hasta el puerto de Topolobampo, en Sinaloa.

En el Convenio 169 Sobre Pueblos Indígenas, firmado por el gobierno mexicano en 1990, este se comprometió a hacer consultas a los pueblos indígenas cuando alguna concesión u obra pública afectara sus territorios. Sin embargo el gasoducto antes mencionado comenzó a construirse sin consulta.

Según una petición de Sin Embargo hecha a la empresa en cuestión, el agua de la zona sufrirá un “incremento de concentración de grasas, aceites y otras sustancias en el suelo”, para lo cual no plantea medidas de mitigación. También, dice el documento elaborado por la empresa, se afectarán, caminos y actividades “rituales o ceremoniales tradicionales”, así como “zonas, estructuras o recursos con valor arqueológico”.

El mismo reporte hecho por el sitio periodístico indica que el gasoducto afectará hasta a 70 pueblos rarámuris entre los que se encuentran San Luis de Majimachi, Pitorreal y Repechique, comunidades que ya interpusieron amparos en contra de este gasoducto.

Recordemos que existen ya casos exitosos de pueblos originarios, que a partir de amparos han conseguido revocar concesiones a poderosas corporaciones como el caso de grupos  mayas en Yucatán, quienes consiguieron revocar los permisos de soya transgénica, sobre todo otorgados a Monsanto.

[SinEmbargo]

 

Observatorio

Seguimiento a los asuntos ambientales y de ecología más urgentes de México.

Biblioteca Ecoosfera

Una compilación de lecturas (libros, ensayos, etc) disponibles en PDF sobre temas como sustentabilidad, medioambiente y salud.

Ir a Biblioteca