5 increíbles destinos ecoturísticos en México

Son cuidados por sus lugareños. En general recónditos espacios que aún se conservan como rincones de naturaleza virgen

La construcción de grandes complejos turísticos ha hecho de destinos maravillosos un centro de élite, pues sólo personas con altos recursos pueden gozarlos. Además de la expropiación o compra (generalmente barata) de tierras que envuelve el desarrollo turístico magno, también conlleva la degradación del medio ambiente, simplemente porque suelen ser edificaciones pensadas de manera aislada, sin integridad con el ecosistema.

En este sentido el ecoturismo, aunque también pudiera llegar a ser una actividad de élite, suele ser más cercano, lejos de los lujos y cerca de contacto directo y real con la naturaleza. En el ecoturismo, los beneficiarios directos son las propias comunidades que viven y a su vez cuidan los entornos. Áreas geográficas relativamente inalteradas que nos colocan de cara a la belleza y complejidad prístina del ambiente. Es un turismo limpio, responsable e inspirador.

Hacemos una lista de destinos ecoturísticos de México imperdibles, recónditos y preciosos que, además, benefician a los pobladores del sitio (por cierto toma en cuenta estos consejos para viajar por México):

1. Cerca de San Cristóbal de las Casas, Chiapas

El Arcotete

Increíbles formaciones rocosas rodeadas por bosques de pinos, encinos y cipreses habitados por ardillas, chachalacas y correcaminos. Abierto todos los días, de 9:00 a 17:00 hrs. A 4km al noreste de San Cristóbal de Las Casas.

Reserva Ecológica de Huitepec

Área Natural de una amplia vegetación de bosque mesófilo de montaña donde habitan eclécticas especies de fauna: aves, roedores, anfibios y reptiles. Abierto de martes a domingo, de 9:00 a 16:00 hrs. Ubicado a 11km al noroeste de San Cristóbal de las Casas.

Reserva Ecológica de Rancho Nuevo

Tiene una exuberante vegetación selvática; encontrarás flora típica del bosque de coníferas, zorrillos, comadrejas, murciélagos, armadillos, palomas, venados, pajarillo barranqueño y tlacuaches (es una asomada privilegiada a la selva chiapaneca). Ubicado a 10km al sureste de San Cristóbal de las Casas, por la carretera federal núm. 190.

 

2. Barrancas del Cobre, Chihuahua

El Parque Natural Barrancas del Cobre se erige entre los poblados de Urique y Creel, con una profundidad de 1,300m. Un impresionante acantilado de montañas rocosas rodeadas de la belleza de un bosque de gran variedad de pinos y encinos. Desde lo alto del mirador Mogótabo, no creerás el escenario de hileras de montañas que parecen infinitas. 

Barranca de Candameña

Alberga la Cascada de Basaseachi, de 246m de caída libre, una de las más altas del país, la 5a más alta de América y 21ª a nivel mundial. Desde su mirador La Ventana alcanzarás una espectacular vista de la cascada. Ubicada en la parte noroeste del Parque Natural Barrancas del Cobre, enclavada en el Parque Nacional Cascada de Basaseachi.

Cascada de Piedra Volada

Es una saliente rocosa de 453m de altura, considerada la más alta de las Barrancas del Cobre. Sus miradores posibilitan contemplar a 700m altura y la extensión de bosque de pino y encino. Ubicada en la parte noroeste del Parque Natural Barrancas del Cobre, a 7km de la comunidad de Basaseachi, dentro de la barranca de Candameña.

Barranca de Urique

Es la barranca más profunda de este complejo, con 1,879m. Desde sus miradores se puede recorrer un gran bosque de pino y encino y su abundante fauna como águilas, pájaros carpinteros, venado, mapache y nutria. Hay servicios de transporte desde Creel para llegar.

3. Alrededores de la ciudad de Oaxaca

Sierra de Ixtlán

Tiene más de 6 mil especies vegetales, muchas de ellas endémicas. Está situada a 68km al noreste de Oaxaca por la carretera núm. 175 con rumbo a Ixtlán de Juárez. La Sierra de Oaxaca es mundialmente conocida por su belleza y escenario enigmático. 

Hierve el Agua

Aquí yacen dos impresionantes cascadas pétreas (de más de 50m de altura) formadas por el escurrimiento de agua carbonatada. El escenario es magnificado por los increíbles brotes de aguas sulfurosas. Se ubica a 68km al este de la ciudad de Oaxaca por la carretera núm. 190 con rumbo al Istmo.

4. Derredores de Huatulco, en Oaxaca

Cascadas Mágicas de Copalitilla

Se ubican a 65km de Huatulco, sobre el río Copalita. Estas majestuosas cascadas pueden nadarse, pues se forma una alberca natural bajo su caída de agua. Tienen, además, una exuberante y emocionante vegetación.

Parque Nacional Bahías de Huatulco

Uno de los parajes más mágicos de las playas oaxaqueñas. Tiene unas 11 mil 890 hectáreas, más de 9 mil especies de plantas de selva baja, bosque de galería y manglares, en el litoral; 264 especies de pequeños animales como armadillos y venados cola blanca; 701 especies de aves como colibríes, pelícanos y halcones; 470 especies de reptiles como iguana negra, salamandra y víboras y en sus mares, delfines, tortugas y ballenas.

Playa Cacaluta

Un lugar casi virgen de agua cristalina. Es como una apacible laguna, donde la playa delicada es bañada por el mar como en una extensa alberca natural sin olas. Se ubica al suroeste de la bahía de Santa Cruz. En esta playa de 1km de longitud podrás hacer surf o windsurf, por sus aguas profundas de fuerte oleaje.

 

5. En San Luis Potosí

Sótano de las Golondrinas

Un pozo natural en la tierra de 512m de profundidad, donde cada noche descienden miles de aves y murciélagos, un espectáculo increíble: una lluvia de seres alados en búsqueda de un refugio. Está enclavado en un Área Natural Protegida de 285 hectáreas. Se ubica a más de 300km al sureste de San Luis Potosí, por la carretera núm. 70.

Cascada de Tamul

Es considerada por muchos como la cascada más espectacular de México. Es una exuberante caída de agua color verde turquesa, una de las más impresionantes de Norteamérica. Se ubica a 277km al este de San Luis Potosí, por la carretera núm. 70. La caudalosa cascada tiene 105 m de altura. Se puede nadar, acampar, hacer senderismo, ciclismo y rapel junto a la gran caída.

Puente de Dios

Este es un paraje, como su nombre alude, de apariencia divinosa. Aquí el río Tamasopo erosionó la piedra de dos cerros haciendo un puente de roca natural y además cavó una poza honda casi circular, una especie de cueva con una alberca natural con la peculiaridad de que allí dentro, el agua de un azul turquesa intenso brilla como si tuviese focos es sus profundidades. Es un lugar paradisíaco y cuidado por los lugareños. Está ubicado en la exuberante y preciosa Huasteca potosina.



¿Por qué el turismo no sostenible es un problema para las Áreas Naturales Protegidas?

Es mediante la actual forma de turismo (sostenible) que se busca minimizar el daño ejercido sobre el ambiente, maximizando los beneficios económicos.

Autor: Jaime del Carmen de Jesús

En México la actividad turística, ya sea de índole local o internacional, realizada dentro de las Áreas Naturales Protegidas (ANP) representa un importante problema ambiental, económico y social, debido al inconmensurable impacto que genera dentro de las mismas. En los últimos años, la globalización y el aumento del ingreso disponible han hecho del turismo una de las actividades más grandes y de más rápido crecimiento (UNCTAD, 2013), pues de acuerdo con ciertas estimaciones, en 2011 en solo este sector, se generó el 5 % del producto interno bruto (PIB) en el mundo y alrededor del 6 % y 7 % de los espacios de trabajo en todo el globo (OMT, 2012 en UNCTAD, 2013). Estos datos muestran que la actividad turística es de gran importancia, principalmente en términos económicos.

En el presente ensayo se examina el concepto de turismo sostenible, la importancia que tiene esta actividad para nuestro país, enfocándose principalmente en el turismo practicado dentro de las ANP, en los beneficios que conlleva, pero cuestionando a su vez, la eficacia de las estrategias y programas generados para su correcta gestión, los cuales por su “inadecuado” o “nulo” uso han llevado a la degradación de los ambientes que en un principio se buscaban preservar, se concluye haciendo mención de una Reserva Estatal, la cual, es un claro ejemplo de esta problemática, de las causas que la han y están llevando a tal condición y de los puntos que habría que emplear o mejorar para evitar un “turismo no sostenible” en esta u otras áreas protegidas.

En la actualidad, el turismo, así como sus diversas vertientes consideradas como “ambientalmente amigables” son visualizadas como una solución de gran potencial para incluir la conservación del entorno natural junto al desarrollo local (Durand, 2014). Coincidiendo con Barrera y Bahamondes (2012), sin lugar a dudas esta actividad representa una alternativa que favorece enormemente al desarrollo social y económico, al ser una de las actividades humanas más intensas y lucrativas, por lo que se prevé que, en un futuro cercano, sea el turismo la actividad más importante del mundo, consiguiendo superar incluso al petróleo (Morillo, 2007 en Barrera y Bahamondes, 2012). Reig y Coenders (2002), mencionan que los turistas o “viajeros” suelen elegir el lugar turístico de acuerdo a sus preferencias, por lo que las razones que los llevan a escoger entre uno u otro lugar turístico depende de varios factores, mismos que en la actualidad dependen de variables claramente ambientales, esta relación, entre el turismo y la reconsideración de conceptos ecológicos o la convivencia con el entorno natural, que a su vez sustentan los recursos turísticos, son el fomento de la idea del “Turismo Sostenible”.

Es mediante la actual forma de turismo (sostenible) que se busca minimizar el daño ejercido sobre el ambiente, maximizando los beneficios económicos (Delgado, 2004 en Barrera y Bahamondes, 2012) y generando a su vez un mayor bienestar social. El turismo sostenible por lo general suele llevarse a cabo en las áreas naturales (Turismo Responsable, 2010 en Barrera y Bahamondes, 2012), áreas en las que el consumo de los recursos puede ser consuntivo o no consuntivo (Merino, 2006), en México la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) presentó para el manejo y gestión del turismo sostenible la “Estrategia Nacional para un Desarrollo Sustentable del Turismo y la Recreación en las Áreas Naturales Protegidas de México” así como el “Programa de turismo en Áreas Protegidas 2006-2012”.

La primera, tiene como propósito principal fomentar el desarrollo sustentable en comunidades asentadas en las ANP, en las zonas de influencia y en otras áreas con alguna modalidad de conservación, así como la identificación de las acciones necesarias para abordar la amenaza que representa el turismo, mitigando su impacto y aprovechando las oportunidades que produce para lograr la conservación en las áreas protegidas (AP). La segunda, tiene como objetivo primordial que el turismo favorezca a la conservación y desarrollo sustentable de las AP de carácter federal, así como de algunas otras áreas que poseen diferentes modalidades de conservación, convirtiéndose en una alternativa económica que beneficie a las comunidades y usuarios locales a través del control y mitigación de impactos turísticos y de un desarrollo sustentable del turismo.

Ambas, tanto el programa como la estrategia buscan fomentar el desarrollo sustentable en las comunidades establecidas dentro y en las inmediaciones de las ANP, lo cual supondría un buen uso y manejo de los recursos naturales, en otras palabras, una correcta “gestión”, sin embargo, esto no sucede en la mayoría de los casos. Estos documentos no siempre son llevados a la práctica o en el mejor de los casos lo son, pero no de manera adecuada, lo que supone muchas veces la nula obtención de resultados positivos, que beneficie tanto al ambiente como a las comunidades y demás involucrados. El otro problema lo mencionaba hace mucho Hardin (1968) en su trabajo “La tragedia de los comunes” exponiendo como ejemplo a los parques nacionales, instancia en la que se muestra la forma en la que trabaja la tragedia de los recursos comunes, pues estos espacios al encontrarse abiertos para todos y sin ningún límite (mientras que su extensión si posee una extensión delimitada), ocasiona que los valores que los visitantes buscan sean erosionados.

Entonces ¿qué deberíamos hacer? La Reserva Ecológica Rio Pancho Poza, ubicada en el municipio de Altotonga, Ver., es un mero ejemplo de estos problemas. Derivado de la poca intervención por parte de las instancias de gobierno, que no integran e implementan formalmente el uso de la estrategia o plan de turismo antes mencionados, así como de las esporádicas campañas por parte de asociaciones civiles para la restauración y conservación del área, hoy en día esta ANP se encuentra seriamente alterada, pues aunque la zona posee potencial para la actividad turística, el poco interés mostrado por las autoridades en todos los niveles por manejar tanto al área como a los turistas apropiadamente ha propiciado el continuo deterioro de los recursos naturales (perdida de flora y fauna, contaminación, deforestación etc.).

En su momento la resolución de Hardin ante estos problemas fue simple, “hay que dejar de tratar a los parques como recursos comunes…”, hay que venderlos como propiedad privada, o asignando derechos de entrada en base a méritos o estándares.

Por último, debo decir que no puedo estar más en desacuerdo con las medidas anteriores, pues estos problemas derivados del inadecuado manejo turístico en las ANP y que afecta al ambiente y a nosotros mismos, posee una resolución aún más simple. El turismo sostenible puede ser posible si se maneja tanto a los recursos naturales como humanos correctamente, involucrando todos los sectores que de alguna u otra forma dependen o se involucran con las ANP, implementando las estrategias y planes turísticos de manera continua y ordenada, sin dejar de lado los objetivos e intereses de cada sector involucrado en el manejo de las AP; ambiental, económico y social.



5 actividades turísticas que deberás evitar en tus próximas vacaciones

Basta con tener consciencia sobre las actividades turísticas que no deberían continuar realizándose, para justamente evitarlas durante nuestros viajes.

Viajar es una de las actividades con mayor retroalimentación que facilita el crecimiento tanto emocional como psíquico, así como el desarrollo económico de los sitios turísticos que se visitan. Se trata de un apoyo mutuo que impacta positivamente en el viajero, los anfitriones e incluso el medio ambiente del destino que se está descubriendo; por eso es indispensable viajar de manera inteligente, responsable y sustentable. 

Una manera de hacerlo es mediante el ecoturismo, una tendencia que invita a realizar un turismo de manera responsable con el planeta y, en caso de ser necesario, con las comunidades que se encuentran en mayor contacto con su naturaleza. Poco a poco el ecoturismo ha ido ganando posicionamiento en la industria de los viajes; sin embargo, aún no es suficiente. Se requiere el apoyo del viajero para continuar fomentando el cuidado hacia el medio ambiente.

Basta con tener consciencia sobre las actividades turísticas que no deberían continuar realizándose, para justamente evitarlas durante nuestros viajes. A continuación te compartimos cinco actividades del turismo que no deberías hacer pues están relacionadas con abuso animal: 

– Las presentaciones con animales acuáticos como delfines, focas o ballenas –y mucho menos nadar con ellos–.

La mayoría de estos animales de la vida salvaje se encuentran en cautiverio, provocando la separación de sus grupos familiares y las constantes emociones de angustia y estrés. Esto genera que pierdan su habilidad de nadar largas distancias, se enfermen y reduzcan su esperanza de vida. 

– Montarse sobre el lomo de un elefante.

Es una de las actividades turísticas más populares en Tailandia y Vietnam, pese a ser una acción cargada de crueldad. En palabras de Humane Society, “La crueldad puede no ser evidente para los espectadores, ya que en muchas ocasiones ocurre detrás de los escenarios y en diversas formas – mediante el uso de métodos de entrenamiento abusivos; privándolos de contacto social con otros elefantes; condiciones denigrantes para sus patas, provocando artritis y otras enfermedades.” Los elefantes cautivos que los turistas cabalgan no son animales domesticados que siguen los deseos de los humanos; sino son animales que fueron abusados para volverse sumisos ante los humanos. En vez de ir a una cabalgada de elefantes, existen santuarios de elefantes en donde se encuentran varios ejemplares rescatados de esta crueldad. 

– Comprar souvenirs de coral.

Los arrecifes de coral implican 1/4 de la biodiversidad del ocean, fungiendo como un escudo contra las tormentas. Desafortunadamente la mina de los corales está afectando la salud de esta especie marina. Mineros marítimos extraen el coral de los océanos para usarlo como cemento para carreteras, joyería o rocas para acuarios. Esto provoca la degradación de los sistemas de arrecifes que provee vida al ecosistema marítimo y fungen como fuente de comida y economía para las comunidades locales. El hecho de que esté en venta no significa que proviene de fuentes legales. 

– Consumir bebidas con serpientes.

El vino o tequila de serpiente es una novedad fascinante; sin embargo es un problema para las cobras, una especie animal en peligro de extinción. Esta tradición se ha extendido durante siglos en Asia y alcanzado tierras latinas, encontrándose envuelta en actividades de crueldad animal: una serpiente puede tardar meses en morir en la botella, lo cual ha provocado numerosos accidentes posteriores a abrir la botella. 

 – Comer sopa de tiburón.

Habrá que agradecer a la antigua película de Jaws –1975– por producir una imagen ficticia de los tiburones como especies desalmadas y asesinas. Pero la realidad es que los tiburones son responsables de quizá una persona al año, mientras que los humanos son responsables de la muerte de 100 millones de tiburones al año. La pesca de tiburones se realiza principalmente por barcos asiáticos, los cuales venden sus ganancias a restaurantes que producen una sopa con el animal. En asia, la sopa de tiburón es considerada una delicia popular pese a no poseer ningún valor nutricional ni sabor significativo. 



Turismo no sostenible en Áreas Naturales Protegidas

Es mediante la actual forma de turismo (sostenible) que se busca minimizar el daño ejercido sobre el ambiente, maximizando los beneficios económicos.

Autor: Jaime del Carmen de Jesús

En México la actividad turística, ya sea de índole local o internacional, realizada dentro de las Áreas Naturales Protegidas (ANP) representa un importante problema ambiental, económico y social, debido al inconmensurable impacto que genera dentro de las mismas. En los últimos años, la globalización y el aumento del ingreso disponible han hecho del turismo una de las actividades más grandes y de más rápido crecimiento (UNCTAD, 2013), pues de acuerdo con ciertas estimaciones, en 2011 en solo este sector, se generó el 5 % del producto interno bruto (PIB) en el mundo y alrededor del 6 % y 7 % de los espacios de trabajo en todo el globo (OMT, 2012 en UNCTAD, 2013). Estos datos muestran que la actividad turística es de gran importancia, principalmente en términos económicos.

En el presente ensayo se examina el concepto de turismo sostenible, la importancia que tiene esta actividad para nuestro país, enfocándose principalmente en el turismo practicado dentro de las ANP, en los beneficios que conlleva, pero cuestionando a su vez, la eficacia de las estrategias y programas generados para su correcta gestión, los cuales por su “inadecuado” o “nulo” uso han llevado a la degradación de los ambientes que en un principio se buscaban preservar, se concluye haciendo mención de una Reserva Estatal, la cual, es un claro ejemplo de esta problemática, de las causas que la han y están llevando a tal condición y de los puntos que habría que emplear o mejorar para evitar un “turismo no sostenible” en esta u otras áreas protegidas.

En la actualidad, el turismo, así como sus diversas vertientes consideradas como “ambientalmente amigables” son visualizadas como una solución de gran potencial para incluir la conservación del entorno natural junto al desarrollo local (Durand, 2014). Coincidiendo con Barrera y Bahamondes (2012), sin lugar a dudas esta actividad representa una alternativa que favorece enormemente al desarrollo social y económico, al ser una de las actividades humanas más intensas y lucrativas, por lo que se prevé que, en un futuro cercano, sea el turismo la actividad más importante del mundo, consiguiendo superar incluso al petróleo (Morillo, 2007 en Barrera y Bahamondes, 2012). Reig y Coenders (2002), mencionan que los turistas o “viajeros” suelen elegir el lugar turístico de acuerdo a sus preferencias, por lo que las razones que los llevan a escoger entre uno u otro lugar turístico depende de varios factores, mismos que en la actualidad dependen de variables claramente ambientales, esta relación, entre el turismo y la reconsideración de conceptos ecológicos o la convivencia con el entorno natural, que a su vez sustentan los recursos turísticos, son el fomento de la idea del “Turismo Sostenible”.

Es mediante la actual forma de turismo (sostenible) que se busca minimizar el daño ejercido sobre el ambiente, maximizando los beneficios económicos (Delgado, 2004 en Barrera y Bahamondes, 2012) y generando a su vez un mayor bienestar social. El turismo sostenible por lo general suele llevarse a cabo en las áreas naturales (Turismo Responsable, 2010 en Barrera y Bahamondes, 2012), áreas en las que el consumo de los recursos puede ser consuntivo o no consuntivo (Merino, 2006), en México la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) presentó para el manejo y gestión del turismo sostenible la “Estrategia Nacional para un Desarrollo Sustentable del Turismo y la Recreación en las Áreas Naturales Protegidas de México” así como el “Programa de turismo en Áreas Protegidas 2006-2012”.

La primera, tiene como propósito principal fomentar el desarrollo sustentable en comunidades asentadas en las ANP, en las zonas de influencia y en otras áreas con alguna modalidad de conservación, así como la identificación de las acciones necesarias para abordar la amenaza que representa el turismo, mitigando su impacto y aprovechando las oportunidades que produce para lograr la conservación en las áreas protegidas (AP). La segunda, tiene como objetivo primordial que el turismo favorezca a la conservación y desarrollo sustentable de las AP de carácter federal, así como de algunas otras áreas que poseen diferentes modalidades de conservación, convirtiéndose en una alternativa económica que beneficie a las comunidades y usuarios locales a través del control y mitigación de impactos turísticos y de un desarrollo sustentable del turismo.

Ambas, tanto el programa como la estrategia buscan fomentar el desarrollo sustentable en las comunidades establecidas dentro y en las inmediaciones de las ANP, lo cual supondría un buen uso y manejo de los recursos naturales, en otras palabras, una correcta “gestión”, sin embargo, esto no sucede en la mayoría de los casos. Estos documentos no siempre son llevados a la práctica o en el mejor de los casos lo son, pero no de manera adecuada, lo que supone muchas veces la nula obtención de resultados positivos, que beneficie tanto al ambiente como a las comunidades y demás involucrados. El otro problema lo mencionaba hace mucho Hardin (1968) en su trabajo “La tragedia de los comunes” exponiendo como ejemplo a los parques nacionales, instancia en la que se muestra la forma en la que trabaja la tragedia de los recursos comunes, pues estos espacios al encontrarse abiertos para todos y sin ningún límite (mientras que su extensión si posee una extensión delimitada), ocasiona que los valores que los visitantes buscan sean erosionados.

Entonces ¿qué deberíamos hacer? La Reserva Ecológica Rio Pancho Poza, ubicada en el municipio de Altotonga, Ver., es un mero ejemplo de estos problemas. Derivado de la poca intervención por parte de las instancias de gobierno, que no integran e implementan formalmente el uso de la estrategia o plan de turismo antes mencionados, así como de las esporádicas campañas por parte de asociaciones civiles para la restauración y conservación del área, hoy en día esta ANP se encuentra seriamente alterada, pues aunque la zona posee potencial para la actividad turística, el poco interés mostrado por las autoridades en todos los niveles por manejar tanto al área como a los turistas apropiadamente ha propiciado el continuo deterioro de los recursos naturales (perdida de flora y fauna, contaminación, deforestación etc.). En su momento la resolución de Hardin ante estos problemas fue simple, “hay que dejar de tratar a los parques como recursos comunes…”, hay que venderlos como propiedad privada, o asignando derechos de entrada en base a méritos o estándares.

Por último, debo decir que no puedo estar más en desacuerdo con las medidas anteriores, pues estos problemas derivados del inadecuado manejo turístico en las ANP y que afecta al ambiente y a nosotros mismos, posee una resolución aún más simple. El turismo sostenible puede ser posible si se maneja tanto a los recursos naturales como humanos correctamente, involucrando todos los sectores que de alguna u otra forma dependen o se involucran con las ANP, implementando las estrategias y planes turísticos de manera continua y ordenada, sin dejar de lado los objetivos e intereses de cada sector involucrado en el manejo de las AP; ambiental, económico y social.

 



¿Qué significa que el 2017 ser el Año Internacional del Turismo Sostenible para el Desarrollo?

El 2017 será el año para promover el turismo internacional sostenible en función de tres pilares de la sostenibilidad: económico, social y del medio ambiente.

En 2015, la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas –ONU– declaró que el 2017 sería el Año Internacional del Turismo Sostenible para el Desarrollo; es decir el año para promover el turismo de manera consciente y responsable en función del desarrollo sostenible, los vínculos estrechos con otros sectores y la capacidad de crear empleos y oportunidades comerciales. 

Es decir que los Estados miembros empezarán a emplear medidas sostenibles en el ámbito del turismo, con el fin de entender la “riqueza del patrimonio de las diversas civilizaciones y de que se aprecien los valores inherentes de las diferentes culturas para contribuir a la paz en el mundo“; así como para “ampliar la contribución del sector del turismo a los tres pilares de la sostenibilidad: económico, social y del medio ambiente.” De esta manera la ONU pretende reconocer la importancia del turismo internacional sostenible para el desarrollo para:  

– una mejor comprensión entre los pueblos,

– una mayor consciencia de la riqueza del patrimonio de las diversas civilizaciones,

– una mejor apreciación de los valores inherentes de las diversas culturas,

– el fortalecimiento de la paz en el mundo.

– erradicar la pobreza, 

proteger el medio ambiente

– y mejorar la calidad de vida. 


Comenzará la incidencia del turismo y desarrollo sostenible con la colaboración de los gobiernos, las organizaciones internacionales y regionales, así como los esfuerzos de la Organización Mundial del Turismo, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura y la secretaría del Convenio sobre la Diversidad Biológica para promover el ecoturismo y el turismo sostenible en todo el mundo. De hecho se ha buscado promocionar aspectos del turismo sostenible como el ecoturismo, la erradicación de la pobreza con el consumo local y la protección del medio ambiente; principalmente en países en desarrollo como Centroamérica. 

Retomando el ejemplo del ecoturismo, se trata de una actividad que evoca un turismo cuidador del medio ambiente; sin embargo, en los últimos años se ha tornado en moda y tendencia que, al contrario de sus objetivos iniciales, contamina por simulación y ola de lucro. Para saber si el ecoturismo es fiel a sus ideales, Megan Wood, autora del libro Ecotourism: Principles, Practices and Policies for Sustainability, posee las siguientes cualidades:

– Contribuye a la conservación de la biodiversidad.

Sostiene el bienestar de la población local.

– Incluye una experiencia de aprendizaje / interpretación.

– Involucra la acción responsable por parte de turistas y de la industria turística.

– Es ofrecido primordialmente a grupos pequeños por pequeñas empresas.

– Requiere el consumo más bajo posible de recursos no renovables.

– Enfatiza la participación local, propiedad y oportunidad de negocios para la población rural.

 

Para conocer más al respecto, te recomendamos ¿Cuáles son los requisitos para hablar de un verdadero ecoturismo?



Zoológico argentino de 140 años cerrará y mandará a los animales a reservas naturales

La decisión de cerrar este zoológico vino de la polémica argumentación acerca de cómo mantener a los animales cautivos, era realmente un estilo de vida muy degradante.

Hace un par de días, Buenas Aires anunció el plan de cerrar un zoológico de 140 años, en el cual se han mantenido numerosos animales salvajes en espacios que continúan degradándose con el paso del tiempo. En su lugar, de acuerdo con Mayor Horacio Rodríguez Larreta, los 2 500 animales que se encuentran ahí serán trasladados gradualmente a otras reservas naturales argentinas, con el fin de convertir el zoológico en un ecoparque que brinde mayores cuidados al medio ambiente

La decisión de cerrar este zoológico vino de la polémica argumentación acerca de cómo mantener a los animales cautivos, era realmente un estilo de vida muy degradante: “No es una manera de cuidarlos“, enfatizó Rodríguez. Por ello, el nuevo ecoparque no sólo tendrá espacios nuevos en donde adultos y niños tomen consciencia acerca de los cuidados básicos de diferentes especies animales y vegetales, también brindará refugio y rehabilitación a los animales rescatados de tráfico ilegal. El objetivo es brindarle el valor que merecen los animales, “y la manera en que están viviendo no es definitivamente la manera en que lo hacen.”

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http://inhabitat.com/

Aunque el zoológico era una de las atracciones más importantes de la ciudad, en los últimos años había estado recibiendo mucha presión para mejorar sus condiciones de vida; principalmente desde que Winner, uno de sus osos polares, muriera por las abrasadoras temperaturas y las paupérrimas condiciones de vivienda, y que Sandra, una de sus orangutanes recibiera derechos de vivienda cuando se le declaró como una “persona no humana” por la corte de Buenos Aires.

Gerardo Biglia, abogado en derechos animales, explicó que este fenómeno logrará hacer una declaración en contra del modelo de cautiverio y exhibición: “Creo que habrá un cambio al que debemos preparar a nuestros hijos para que dejen de considerar que es obvio que los animales estén enjaulados.” Por ello, el ecoparque, el cual se abrirá a finales de año, tiene el objetivo de rendir homenaje a la vida animal en función de sus necesidades –y no de las del humano–.

Por mientras, algunas de las aves del zoológico se liberarán en la Reserva Ecológica, una reserva natural cerca de un río en Buenos Aires; mientras que otros animales se quedarán aún en el zoológico hasta conseguir los santuarios necesarios para su estadía. 

 

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