Descubre los increíbles usos alternativos de la cáscara de naranja

Al consumir la pulpa de la naranja dejamos a un lado su cáscara, perdiendo así la oportunidad de aprovechar sus beneficios.

La naranja, cuyo origen lingüístico que proviene del tamil narandam, es uno de los frutos con mayor consumo en el mundo. Gracias a sus propiedades químicas, se recomienda implementarlo en la dieta cotidiana para reforzar el sistema inmunológico, ya que cuenta con efectos antioxidantes, antiinflamatorios, antitumoral y anticancerígeno.

Al consumir la pulpa de la naranja dejamos a un lado su cáscara, perdiendo así la oportunidad de aprovechar sus beneficios. Existe una amplia gama de alternativas para reutilizar este deshecho natural, no obstante es indispensable que, antes de dejar fluir la imaginación, sepamos cómo lavarla adecuadamente para eliminar los restos de pesticidas nocivos: basta con sumergir la cáscara en una mezcla de agua tibia, bicarbonato de sodio y vinagre; después de que haya hervido el agua, enjuaga bien la cáscara, masajeándola bajo el chorro de agua. 

Conoce algunos métodos creativos para gozar de los beneficios de la cáscara de la naranja: 

– Como una infusión para la tos. Este remedio clásico ayuda a liberar la mucosidad y las flemas durante esos días incómodos de congestión nasal. Prepáralo en la noche antes de dormir, con un vaso de agua y una cáscara de naranja. Coloca agua a hervir, y cuando se rompa en hervor, agrega la cáscara, reduciendo el fuego a la mínima potencia. Deja que se la mezcla hierva durante diez minutos más, sírvelo en una taza y listo. 

– Como limpiador de acero inoxidable. Después de haber quitado y limpiado los restos de suciedad de la superficie que queremos lustrar, entonces frota enérgicamente con la parte externa de la cáscara. Este procedimiento no sólo le dará brillo, sino también quitará los malos olores (en especial si se trata del fregadero de la cocina). 

– Como limpiador multiuso y quitamanchas. En caso que quieras limpiar el hogar con productos libres de químicos tóxicos, esta es una alternativa natural para la higiene en los rincones de la casa. En un frasco de vidrio limpio, coloca las cáscaras de naranja, bicarbonato de sodio y vinagre blanco o de manzana. Cuando el frasco esté lleno, deja reposar la mezcla durante diez días, luego traspásala a un atomizador y listo.

– Como antiapelmazante de azúcar. El azúcar mascabada o morena tiende a apelmazarse después de algunos días. Para evitarlo, puedes añadir al montón, un par de cáscaras de naranja. 

– Como desodorante de zapatos. Este puede ser un remedio a las personas que sufren de pies olorosos, y basta con colocar durante la noche unas cáscaras de naranja dentro de los zapatos y listo. Las cáscaras son buenas absorbentes de malos olores. Sólo recuerda cambiarlas constantemente, ya que cuando se secan ya no cuentan con la misma eficacia. 

 

 



Un vaso diario de jugo de naranja mejorará tu memoria, según un nuevo estudio

Los participantes tomaron 500 ml durante ocho semanas; su desempeño cognitivo, en general, mejoró.

La naranja es parte del desayuno de millones de personas en el mundo. Esta fruta tiene minerales, vitaminas y carbohidratos y entre sus bondades está el que incluso puede limpiar a tu cuerpo de la comida chatarra. 

Ahora un nuevo estudio publicado por The Independent ha revelado cómo la naranja puede ayudar a mejorar la memoria, sobre todo en personas mayores. 

En esta investigación, 37 adultos mayores consumieron durante 8 semanas 500 ml diarios de jugo de naranja.Luego de una serie de pruebas, encontraron que los participantes tuvieron hasta un 8% de mejoramiento en su desempeño cognitivo, sobre todo en el ámbito de la memoria.  

Según los investigadores, este descubrimiento abre una brecha para el estudio de los beneficios de los nutrientes de la naranja para el cerebro como parte básica de una dieta balanceada.



Increíbles usos de algunas cáscaras de frutas

Solemos olvidar que cada parte de la fruta, incluyendo las cáscaras, puede emplearse para múltiples usos (más allá de la nutrición)

Las frutas, alimentos de la naturaleza, cuentan con una amplia gama de sabores, colores y texturas. Basta con disfrutar del sabor dulzón o cítrico de una de ellas para poder experimentar una explosión de sensaciones en cada pupila gustativa, para disfrutar de su jugo y de lo bien que nos hace sentir.

Gracias a sus propiedades orgánicas, estos alimentos brindan múltiples beneficios tanto a quienes los consumen como al medio ambiente. Sin embargo, solemos olvidar que cada parte de la fruta puede ayudar a múltiples acciones (más allá de la nutrición). Por ejemplo, la cáscara de algunos cítricos como la naranja, limón o mandarina, cuenta con altos niveles de antioxidantes, pudiéndola usar para:

– Un jugo. Hierve la cáscara de la manzana o de la piña con canela y clavo.

– Un té o infusión. Seca al Sol las cáscaras de algunas frutas para la mezcla.

– Frutas cristalizadas.

– Conservador natural. La pulpa de cualquier fruta, sin el jugo, se usa como materia prima para conservar alimentos. Basta un poco de azúcar y meterla al horno.

– Polvo de extracto de cítrico. Haz una ralladura de la cáscara de la fruta cítrica. Déjala secar durante unos 3 o 4 días,  y después métela en la licuadora. Al final, consérvala en un frasco de vidrio limpio.

– Azúcar cítrica. Primero haz el extracto de cítricos, añadiendo azúcar mascabado.

– Pimienta con polvo de extracto de limón.

Para uso de belleza personal:

– Exfoliador de azúcar y plátano. Espolvorea azúcar en el interior de la cáscara de plátano, usándolo como exfoliador suave. Frota suavemente en todo el cuerpo, y enjuaga en la ducha.

– Usa las cáscaras de manzana para combatir el acné.

– Cáscaras de papa para reducir las ojeras. Presiona la parte interna de las cáscaras frescas durante 15 minutos.

– Infusión de cáscara de papa para cuidar los estragos de úlceras.

Fotografía principal: Doug88888

 



Los insospechados beneficios de la naranja (y en particular del jugo de naranja)

El etnólogo Andrés Sierra hace un discernimiento detallado de las increíbles propiedades de la naranja.

 ¡México es  el consumidor número uno de refrescos en el mundo!

Consumimos –y hablo en plural porque a veces tomo alguno;  ¿usted también, querido lector? ¿qué tanto?– 163 litros per cápita, por año,  en promedio. Lo cual arroja la espeluznante cifra de 17930 millones de litros por año.

El consumo de refrescos y bebidas azucaradas contribuye significativamente a la epidemia de  sobrepeso y obesidad en México, a la de diabetes y a la de infartos. Su ingesta representa, en promedio, una cuarta parte del total de las calorías de la dieta de los mexicanos, lo cual, dicho sea de paso, nos habla de que vivimos una situación de desnutrición generalizada: dichas bebidas no solo no nutren, sino que desplazan a los verdaderos alimentos. ¡Obesos pero desnutridos!

Los gastos generados solo por la obesidad en México absorberán, en 5 años, 170 mil millones de pesos: el equivalente al total del presupuesto actual de la Secretaría de Salud. El 30% de nuestros niños – la fuerza laboral del mañana- sufre hoy de sobrepeso u obesidad: ¿ Qué futuro nos espera?

De acuerdo con la OMS y la FAO (Fomento del consumo mundial de frutas y verduras, 2004): “Un consumo suficiente de frutas y verduras podría salvar hasta 1,7 millones de vidas cada año. La ingesta insuficiente de frutas y verduras es uno de los diez factores principales de riesgo de mortalidad a escala mundial. Se calcula que la ingesta insuficiente de frutas y verduras causa en todo el mundo aproximadamente un 19% de los cánceres gastrointestinales, un 31% de las cardiopatías isquémicas y un 11% de los accidentes vasculares cerebrales”.

Sin embargo, las recomendaciones mundiales (OCDE, Naciones Unidas) para que los gobiernos acoten de inmediato y severamente el consumo abusivo de todo tipo de bebidas azucaradas es mediante la aplicación de impuestos, la regulación de su venta en las escuelas, la normatividad en la publicidad, etc. Pero no han tenido eco en México.

Ahora, ¿alguna ves has visto un comercial sobre las virtudes del jugo de  naranja o de zanahoria?

Es evidente que el cambio debe originarse en los hogares, en las elecciones de cada individuo. Claro, siempre tomando en cuenta las condiciones socioeconómicas de la población. México produce frutas y verduras todo el año; podemos fácilmente optar por el consumo de jugos y/o de aguas de sabor (sin azúcar) como una medida práctica para transformar esta situación. En esta ocasión quiero compartir con mis lectores algo de información sobre la naranja, fruta que nos deleita con uno de los jugos más sabrosos, versátiles y saludables que podemos encontrar.

UN POCO DE HISTORIA

Al parecer esta fruta es originaria de la India y el sureste de China. Existen las variedades amargas (Citrus aurantium) y la dulces (Citrus cinensis).

ED109281-Oranges-Opener-041-340x453La palabra “naranja” viene del sánscrito “narang”, idioma que a su vez la tomó de otras lenguas. El nombre y la fruta viajaron poco a poco hacia Occidente: del sánscrito “narang” pasó al persa “narensh”, luego al árabe “naranj”  para el árbol, y “naranjah”, para el fruto, y desde ahí al español: naranjo y naranja. Durante la edad Media, en Europa solo se conocía la naranja amarga, hubo que esperar hasta el  hasta el siglo XV para que los portugueses introdujeran las variedades dulces traídas de la India. Durante los siglos XV y XVI, los navegantes españoles, portugueses, árabes y holandeses plantaron naranjos a lo largo de las rutas comerciales para prevenir el escorbuto (enfermedad asociada con deficiencia de vitamina C, que segó a miles de vidas entre las tripulaciones de marinos de aquellos tiempos), contribuyendo así a la difusión mundial de la naranja. En su segundo viaje a América, Colón llevó semillas de naranja y de limón al Caribe. El conquistador Juan Ponce de León las introdujo en la Florida en 1513.

En la actualidad son muy numerosas las variedades de naranja que se cultivan a lo largo y ancho del mundo. Los principales productores son Brasil, Estados Unidos, India, China y México, en ese orden.

La producción mundial de naranjas se aproxima a los 70 millones de toneladas anuales, sólo superada por la producción de uva, cuya mayor parte se destina a la producción de vino. La naranja es, pues, la fruta más consumida en el mundo, seguida por los plátanos (sólo los que se consumen crudos).

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CONTENIDO NUTRICIONAL ( 100 G.)

CARBOHIDRATOS 11.57 G.
Azúcares 9.35 g.
Fibra 2.4 g.
GRASAS 0.12 G.
PROTEÍNAS 0.94 G.
AGUA 86.75 G.
FLAVONIODES 5-10 MG/ 100 ML.

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VITAMINAS

Vitamina A 11 μg (1%)
 • β-caroteno 71 μg (1%)
Tiamina (Vit. B1) 0.087 mg (7%)
Riboflavina (Vit. B2) 0.040 mg (3%)
Niacina (Vit. B3) 0.282 mg (2%)
Ácido pantoténico (B5) 0.250 mg (5%)
Vitamina B6 0.060 mg (5%)
Ácido fólico (Vit. B9) 30 μg (8%)
Vitamina B12 0 μg (0%)
Vitamina C 53.2 mg (89%)
Vitamina D 0 μg (0%)
Vitamina E 0.18 mg (1%)
Vitamina K 0 μg (0%)

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MINERALES

Calcio 40 mg (4%)
Hierro 0.10 mg (1%)
Magnesio 10 mg (3%)
Manganeso 0.025 mg (1%)
Fósforo 14 mg (2%)
Potasio 181 mg (4%)
Sodio 0 mg (0%)
Zinc 0.67 mg (7%)

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( % respecto de la  cantidad diaria recomendada. Tabla según datos de la Secretaría de  Agricultura de Estados Unidos.)

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LAS VIRTUDES TERAPÉUTICAS DE LA NARANJA A LA LUZ DE LA CIENCIA MODERNA

La naranja pertenece a la familia de los cítricos, grupo de frutas que ha despertado un gran interés por parte de la ciencia moderna debido a su riqueza en flavonoides. En la actualidad, el así llamado “síndrome metabólico” constituye el núcleo principal de las patologías propias de los países del primer mundo y de los países en desarrollo. Este síndrome incluye el sobrepeso y la obesidad, la diabetes, las enfermedades cardiovasculares, algunos tipos de cáncer, el hígado graso y ciertas patologías del aparato reproductor femenino.

El síndrome metabólico está asociado principalmente con malos hábitos alimenticios: alto consumo de carbohidratos densos (azúcar refinado, harinas blancas, glucosa de maíz, y otros), bajo consumo de frutas y verduras y consumo elevado de grasas de mala calidad (sobretodo grasas trans): margarina, aceites comerciales de cocina, grasas hidrogenadas presentes en todas los productos chatarra y en muchos alimentos industrializados. La vida sedentaria y el estrés son también factores que han contribuido a la masificación del síndrome metabólico.

Hoy sabemos que dos de los principales mecanismos patológicos involucrados en el síndrome metabólico son la inflamación silenciosa crónica y el incremento del estrés oxidativo. Se trata de procesos que cursan sin producir grandes síntomas, pero de manera  persistente e insidiosa, de suerte que, a mediano o largo plazo, son suficientes para contribuir de manera decisiva al desarrollo de enfermedades crónico degenerativas.

Diversas investigaciones han demostrado que el consumo de jugo de naranja puede contribuir a combatir la inflamación silenciosa y el estrés oxidativo producido por la mala alimentación moderna, ayudándonos a prevenir patologías asociadas con estos procesos. Vale la pena, a título de ejemplo, reseñar los trabajos realizados por un grupo de investigadores del Departamento de Endocrinología de la  Universidad de Búfalo en Nueva York, que han demostrado sin lugar a dudas “ el poderoso efecto protector” del jugo de naranja.

En un estudio preliminar, los investigadores compararon los efectos producidos en el organismo por el consumo de 75 g de glucosa, o de una cantidad de jugo de naranja que aporta 75 g de azúcares (sucrosa, glucosa y fructosa), equivalentes a 300 calorías en ambos casos. A pesar de representar la misma ingesta calórica, el efecto fisiológico fue muy distinto: mientras que la glucosa generaba un incremento agudo en el estrés oxidativo y en la respuesta inflamatoria en el organismo,  el jugo de naranja no. Paralelamente, los autores demostraron en tubos de ensayo que dos flavonoides presentes en el jugo de naranja (a saber: la esperidina y la naringenina) lograban disminuir en un 50% el estrés oxidativo a nivel celular, lo cual no se obtenía con vitamina C, que según vimos también está presente en cantidades importantes en el jugo de naranja.

En otro estudio, estos investigadores demostraron que la ingesta de una comida rápida, rica en grasas y carbohidratos, generaba un efecto deletéreo semejante a la ingesta de glucosa. Hoy sabemos, comentan dichos autores, que el consumo regular de alimentos rápidos, ricos en grasas y carbohidratos, tienen potencial aterogénico (contribuyen a formar las placas que obstruyen las arterias), alteran la función de las células que revisten los vasos sanguíneos, producen vasoconstricción y promueven la formación de coágulos sanguíneos;  además, generan una cascada de sustancias y procesos proinflamatrios y oxidativos.

Continuando con su investigación, decidieron averiguar si el jugo de naranja también era capaz de inhibir el efecto deletéreo de una comida rápida alta en grasa y carbohidratos. Para esto, los científicos proporcionaron a un grupo de 30  individuos sanos una comida rápida alta en grasas y alta en carbohidratos (muffins de huevo y de salchicha y papas horneadas: en total 900 calorías) y después los dividieron en tres grupos de 10 personas cada uno, que,  después del alimento, consumieron una bebida: agua o jugo de naranja (3 tazas) o glucosa,  respectivamente, (equivalentes a 300 calorías , las dos últimas). Se tomaron muestras de sangre antes de la comida y  1, 3 y 5 horas después de ingeridos los alimentos y bebidas. Los autores evaluaron diversos parámetros celulares, moleculares y genéticos que permiten medir la respuesta inflamatoria y el estrés oxidativo en nuestro organismo. Todos los parámetros se elevaron considerablemente en los grupos que consumieron glucosa o agua , pero no ocurrió así en el grupo que consumió jugo de naranja.

Uno de los diversos mecanismos estudiados por estos autores puede servir de ejemplo hacia la importancia de sus hallazgos. La ingesta de una comida rica en grasas activa un mecanismo genético conocido como TLR4, que se ha demostrado que juega un papel importante en la activación genética de mecanismos inflamatorios útiles para nuestro sistema inmunológico, pero cuya activación excesiva juega un papel fundamental en la formación de las placas que obstruyen las arterias, en el desarrollo de la obesidad ligada a la dieta y  en el origen de la resistencia celular a la insulina; uno de los disturbios básicos del síndrome metabólico. AL SER CONSUMIDO JUNTO CON DICHA COMIDA, EL JUGO DE NARANJA TIENE LA CAPACIDAD DE INHIBIR TODOS ESTOS EFECTOS.

En los comentarios de este artículo, los autores señalan varias cosas que vale la pena destacar:

1)     Por primera vez, hasta donde ellos alcanzan a saber, se demuestra científicamente que el jugo de naranja puede inhibir los procesos inflamatorios y el estrés oxidativo desencadenados por la ingesta de una comida chatarra rica en grasa y en carbohidratos, acompañada de agua o de bebidas azucaradas. Asimismo, se demostró que el jugo de naranja pudo inhibir también los mecanismos inflamatorios genéticamente mediados que se asocian con la ingesta de una dieta rica en grasas; mecanismos relacionados con el origen de la ateroesclerosis, la resistencia a la insulina y la obesidad ligada a la dieta, según vimos.

2)     Los datos ofrecidos en su artículo, comentan nuestros autores, enfatizan que la ingesta de una comida rica en grasa y carbohidratos acompañada de glucosa, “es profunda y rápidamente proinflamatoria”; proceso que ocurre a nivel celular y molecular e involucra mecanismos genéticos.

3)      En la actualidad es común que estos efectos deletéreos se hagan permanentes en gracia a la masificación de una dieta rica en grasas y carbohidratos.

4)      Los autores del estudio han demostrado que el jugo de naranja permite inhibir francamente estos efectos perniciosos de la dieta típica moderna, por lo cual puede contribuir a prevenir enfermedades crónico-degenerativas masificadas hoy en día, como la resistencia a la insulina, el sobrepeso y la obesidad, la diabetes, los infartos y otros males cardiovasculares. El jugo de naranja puede ayudar a prevenir la formación de las placas que obstruyen las arterias.

5)     Los autores hablan del “POTENTE EFECTO DEL JUGO DE NARANJA” y se declaran sorprendidos de que la ingesta del jugo de naranja logre regular los niveles de glucosa después de la mencionada comida chatarra.

Por último, los autores amplifican los resultados observados –siempre guardando la conservadora formalidad cientificista-  al señalar que:  “deben existir productos alimenticios no inflamatorios y protectores contra los efectos proinflamatorios de otros alimentos”. ¡Por supuesto, alimentos que durante millones de años sostuvieron la salud de las poblaciones que seguían dietas tradicionales¡. Hoy redescubrimos sus cualidades terapéuticas, no meramente nutricionales,  de la mano de la ciencia. Qué bueno, pero no hay que olvidar que  los saberes médicos tradicionales han insistido milenariamente al respecto.

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EL JUGO DE NARANJA Y LA SALUD CARDIOVASCULAR

Mencionemos otro trabajo reciente, realizado por un equipo de investigadores del Departamento de Ciencias Humanas de la Universidad de Texas.

Este estudio observó los efectos del consumo diario, durante 90 días seguidos, de 600 ml de jugo de naranja recién exprimido en un grupo de 24 personas que presentaban niveles elevados de colesterol y de triglicéridos. Los investigadores controlaron la presión arterial, las grasas sanguíneas, las hormonas metabólicas, la oxidación de las grasas en sangre y diversos  marcadores inflamatorios. Durante esos 90 días los participantes en el estudio no introdujeron ninguna modificación en sus dietas salvo la ingesta del jugo de naranja. Los resultados obtenidos mostraron que la ingesta de jugo de naranja no generaba cambios en la presión arterial, ni en los niveles de grasas sanguíneas, ni en los perfiles de grasa corporal, ni en las hormonas metabólicas, ni en los marcadores de la inflamación. Sin embargo, los autores encontraron un incremento significativo de  los niveles totales de actividad antioxidante en la sangre de los paciente y una disminución significativa en la oxidación de las grasas sanguíneas. Todo esto los llevó a señalar en sus conclusiones que beber jugo de naranja puede tener un efecto cardioprotector. Y es que, déjeme recordarle, estimado lector(a), que si  no es aconsejable tener elevados el colesterol y/o los triglicéridos, lo que en verdad resulta mortífero es su oxidación.

Para el lector que quiera profundizar en esta área, resulta recomendable revisar la bibliografía resumida que ofrece el “Departamento de Cítricos de Florida”. Paso a resumir algunas de las publicaciones ahí reseñadas:

1) PUBLICACIÓN: Nutrition Research 2010;30(10):689-94.

DÓSIS: consumo de 250 ml de jugo de naranja al día durante 60 días.

OBJETIVO: efectos sobre los niveles de colesterol en personas con el colesterol en niveles normales y personas con niveles elevados de colesterol.

RESULTADOS: en las personas con colesterol alto que consumieron jugo de naranja se observó una disminución de 12% en el colesterol de baja densidad (el que agrede a las arterias).

 

2) PUBLICACIÓN: Maturitas 2010;67(4):342-7.

DÓSIS: consumo de 2 tazas de jugo de naranja al día por 90 días, en combinación con un programa de ejercicio aeróbico.

OJETIVO: observar los efectos sobre los niveles de colesterol, en mujeres con sobrepeso de edad mediana.

RESULTADOS: las mujeres que tomaban jugo de naranja tuvieron un descenso del 15% mayor de su colesterol de baja densidad y un incremento del 18% mayor en su colesterol de alta densidad (que protege a las arterias), en comparación con las mujeres que no tomaban el jugo de naranja.

 

3) PUBLICACIÓN: Journal of Nutrition 2008;138(7):1274-81.

OBJETIVO: estudiar in vitro los mecanismos de acción de los jugos cítricos vs los niveles altos de colesterol.

RESULTADO: los flavonoides hesperidina y nobiletina, presentes en el jugo de naranja , demostraron ser capaces de disminuir los niveles elevados de colesterol en sangre.

4)  PUBLICACIÓN: The American Journal of Clinical Nutrition 2000;72(5):1095-1100.

DÓSIS: 3 tazas al día de jugo de naranja, durante 4 semanas.

OBJETIVO: observar los efectos en 25 individuos sanos con niveles de colesterol total elevado de la asociación entre el consumo de jugo de naranja y una dieta coadyuvante para combatir los niveles altos de colesterol.

RESULTADOS: se observó un incremento del 21% en los niveles del colesterol protector de las arterias (el de alta densidad) y una disminución  del 16% en la proporción entre colesterol de baja/ colesterol de alta densidad.

 

5) PUBLICACIÓN: The American Journal of Clinical Nutrition, 2011, 93(1):73-78.

DOSIS: 2 tazas de jugo de naranja natural diariamente durante 2 meses.

OBJETIVO: observar los efectos sobre la presión arterial en  varones saludables con leve sobrepeso.

RESULTADOS: reducción notoria de presión diastólica, mejoría de la vasodilatación en los microcapilares y disminución de los niveles de ácido  úrico. La elevación del ácido úrico se puede considerar un signo de incremento del  estrés oxidativo y se ha asociado con mayor riesgo de enfermedad cardiovascular. Los autores atribuyeron la disminución del ácido úrico al aporte de vitamina C por el consumo de jugo de naranja.

 

6) PUBLICACIÓN: The American Journal of Clinical Nutrition, 2003; 78(3): 454-60.

DÓSIS: 500 ML al día de jugo de naranja, por 14 días; 6 hombres y 6 mujeres.

OBJETIVO: observar los niveles de vitamina C en sangre y los efectos benéficos asociados.

RESULTADOS: mientras consumieron el jugo de naranja los niveles de vitamina C en sangre se mantuvieron elevados, los niveles de ácido úrico disminuyeron y el estrés oxidativo disminuyó.

 

Comentario:

La investigación científica actual pone en evidencia la importancia de una alimentación natural para el cuidado de nuestra salud. Antes que el recurso farmacológico, a todas luces muy limitado, debemos poner en práctica una mejora de los hábitos de alimentación y de vida, mismos que constituyen la base natural de nuestra vida y de nuestra salud.

¿Qué más podemos decir? ¡Ah … sí! Recuerde: si nos pasamos de grasa, en lugar de una drogacola, un juguito de naranja.

 

 BILIOGRAFÍA.

-American Journal of Clinical Nutrition, 03/210/; 91(4):940-9. “Orange juice neutralizes the proinflammatory effect of a high-fat, high-carbohydrate meal and prevents endotoxin increase and Toll-like receptor expression”. Husam Ghanim, Chang Ling Sia, Manish Upadhyay, Mannish Upadhyay, Kelly Korzeniewski, Prabhakar Viswanathan, Sanaa Abuaysheh, Priya.

 – J Med Food, 2014, Jan 29.

Drinking Orange Juice Increases Total Antioxidant Status and Decreases Lipid Peroxidation in Adults

Foroudi S1, Potter AS, Stamatikos A, Patil BS, Deyhim F.

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Andrés Sierra es licenciado en Etnología. En 1983, por necesidades de cuidado de su propia salud, se acercó a las Medicinas Alternas. Desde entonces se ha dedicado al estudio, la práctica y la enseñanza de la Medicina Natural, con especial énfasis en el uso curativo de los alimentos. Ha participado en numerosos programas de radio, y ha impartido múltiples cursos y diplomados en la materia. Actualmente funge como subdirector académico de la Licenciatura en Medicinas Alternativas y Complementarias, impartida en la Escuela de Estudios Superiores en Medicinas Alternativas y Complementarias MASHACH en la ciudad de Puebla, y dirige el Centro Naturista “Naturalmar” en esa misma ciudad.

 



Louie Schwartzberg capta sublimes instantes de la naturaleza (TIMELAPSE)

El cinetasta Louie Schwartzberg capta momentos en los que los animales y la naturaleza revelan su sublimidad a través de distintas acciones. La serie de video Stunning Nature muestra detalladamente momentos que difícilmente el ojo humano podría apreciar.

A menudo, la vida citadina no permite que nos percatemos de la maravillosa espontaneidad que la naturaleza nos ofrece, pero gracias a la tecnología y a la sensibilidad de Louie Schwartzberg, podemos ser partícipes de instantes en los que toda la naturaleza se pudiese resumir en ese momento: un aTleph microcósmico.

Bajo el título Stunning Nature, Schwartzberg realizó una serie de videos en los que se permite mirar el momento justo en el que una planta florece, el incesante movimiento del mar, la metamorfosis de una oruga y la cadencia del aleteo de una mariposa.

El resultado es óptimo: cuadro a cuadro se puede mirar el proceso natural de alguna situación que imposiblemente pudiésemos captar a simple vista.



Descubren un exótico cocodrilo naranja en Florida (Video)

Una mujer halló de camino a su casa en Venice, Florida, un cocodrilo de color naranja; expertos aun no pueden determinar la causa de la estrambótica pigmentación del lagarto

Un cocodrilo anaranjado es el nuevo vecino de los residentes de Sorrento Woods, en Venice, Florida. Sylvia Mythen encontró el cocodrilo el pasado miércoles en su camino a casa y le tomó una foto emocionada por enseñarselo a sus nietos. Mythen contactó a la estación de noticias local y de ahí se ha generado una ola de atención mediática que ha llevado a este cocodrilo a los primeros lugares de Google Trends. En un principio un biólogo marino había especulado que el cocodirilo naranja era el resultado de un intermedio entre albino y normal. Nuevos análisis de las imágenes sugieren que el color del cocodrilo es el resultado de algún tipo de teñido o mancha producida por el ambiente, posiblemente óxido de hierro.

Por otra parte los Gators de la Universidad de Florida utilizan el color naranja en su escudo y uniformes, junto con el azul, por lo cual se especula que se podría tratar de un eleaborado truco publicitario. Mientras tento el color naranja ciertamente no le ayudará a este especímen a mantenerse oculto de posibles cazadores o presas.

Nota cortesía de Pijama Surf

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