Buenas noticias: el movimiento “cultívelo usted mismo” ha alcanzado extraordinaria popularidad

Según la NGA, entre 2008 y 2013, 5 000 millennials (la generación Y) han adquirido ese gusto por la jardinería.

En los últimos años, numerosos países han emprendido una cruzada contra consumismo excesivo  de ciertos productos para dar paso al “hágalo usted mismo” o “cultívelo usted mismo”. De acuerdo a un estudio de la National Gardening Association (NGA), en EE.UU., la comida cosechada en huertos propios ha adquirido una popularidad nunca antes vista. 

La NGA señala que el movimiento de “cultívelo usted mismo” ha crecido al grado de que los estadounidenses gastaron en 2013 alrededor de 3.5 miles de millones de dólares en semillas, tierra para macetas, suministros para el crecimiento y desarrollo de las plantas, entre otros utensilios. Es decir que, uno de cada tres hogares en EE.UU. cultiva ahora gran parte de la comida que consumen. 

De alguna manera, los jóvenes son los productores independientes más sobresalientes de ese país. Según la NGA, entre 2008 y 2013, 5 000 millennials (la generación Y) han adquirido ese gusto por la jardinería. En consecuencia, los alimentos cultivados han aumentado hasta un 43 por ciento, mientras que el apoyo comunitario en relación con la jardinería hasta un 200 por ciento. 

Además, el estudio también señala algunos factores que motivan a las personas a crear sus propios huertos: la comida cultivada en casa sabe mejor, es menos costosa, la calidad del alimento es mejor, y es mucho más saludable. Sin olvidar que también es una buena terapia ocupacional para liberarte del estrés, ansiedad y tristeza.

¿Quieres crear tu propio huerto urbano? Entonces te interesará descubrir los secretos de este tipo de jardinería al darle click aquí



Haz jardines colgantes al interior de tu hogar con peceras vacías (se ven increíbles)

Michael Anastassiades ha propuesto una nueva colección de muebles, accesorios y luces que incluyen una creativa integración de las plantas dentro del hogar citadino.

Cuando se vive en la ciudad, no siempre se cuenta con la posibilidad de tener un jardín extraordinario ni de suficiente espacio en el departamento para disfrutar de amplia diversidad de la naturaleza. Sin embargo, ¿qué pasa si se puede fusionar la presencia de la naturaleza en la cotidianeidad de lo urbano?

Michael Anastassiades ha propuesto una nueva colección de muebles, accesorios y luces que incluyen una creativa integración de las plantas dentro del hogar citadino. Pareciera si, los Jardines colgantes de Babilonia, estas Siete maravillas del mundo antiguo, revivieran en nuestro hogar a las faldas de los muros de concreto. Y es que, ambos jardines requieren de sobresalir para quedarse ensimismado al contemplarlos, y así recordarnos la necesidad básica del humano de vivir en el aquí y en el ahora.

Te compartimos algunas ideas

 



En dos minutos un video te dice cómo hacer tu propio huerto urbano

Más sencillo de lo que puede pensarse; mira cómo puedes iniciar con el cultivo de parte de tu alimento.

Para huir de los alimentos industrializados (y con ello de la mayoría de los agroquímicos) tenemos varias opciones: consumir orgánicos, productos locales de comercio justo, y quizá la más terapéutica de todas: ir construyendo nuestro propio huerto urbano que nos permita alejarnos lo más posible de los insanos alimentos. 

Los huertos urbanos en los últimos años han crecido aceleradamente en el mundo; como una manera de alimentarnos más sanamente pero también de conocer las propiedades terapéuticas de tener contacto con la tierra: una práctica que se ha perdido y de la que quizá inconscientemente necesitamos. 

Como parte de una campaña de Greenpeace llamada Comida Sana Tierra Sana para que las empresas transparenten de qué están hechos sus productos y que las personas hagan más consciencia de los alimentos que llevan a su mesa, se ha elaborado este video práctico para conocer el cómo iniciar un huerto urbano en casa.



Los muros verdes más allá de la moda: conoce todos sus beneficios

Jardines en ascendente que retan lo convencional y nos salpican con sus sorprendentes virtudes

Parecieran una moda de la última década: los muros verdes y bellos jardines verticales acoplados a las paredes van poblando los muros de hoteles, restaurantes, boutiques e incluso edificios públicos de muchos países. ¿Es una tendencia o es una apropiación real de su atributos en la cultura?

Como conocemos, las modas suelen ser efímeras, pasajeras, producto de un meme y, en ocasiones, sin una causa sencilla de detectar y por momentos superflua, como el hecho de que algún famoso use tal o cual cosa y por lo tanto, encante a una masa de personas que replican lo que esa persona ha adoptado. Pero también hay casos en los que lo que inicia como una mera tendencia o moda se queda en las costumbres por su trascendencia, cuando la conciencia y el conocimiento sobre tal hecho convencen por sus auténticas ventajas.

Es innegable que está creciendo un halo de conciencia en el mundo tras un siglo de producción industrial. Va aumentando la información sobre los productos que hemos consumido sin tener un conocimiento profundo de ellos; sobre conservadores y aditamentos que dañan nuestra salud y el riesgo de los transgénicos o de ciertas adicciones sociales de las que no teníamos idea, como el azúcar. Todo lo anterior no es una moda; son hechos que van permeando la cultura. Y es que jamás volverás a comer un bocadillo de la misma manera si descubres que está hecho con cancerígenos, ¿o sí?

Algo semejante está pasando con la tendencia de los muros verdes, estos bellísimos jardines verticales que van pintando cada vez más edificios e incluso espacios públicos. El antecedente más directo de estos muros se remonta a hace unos siglos cuando en Italia se comenzó a usar la vid, una trepadora que proporciona fruta para el vino; con esta planta, que crece en ascendencia por muros y pequeñas estructuras, paulatinamente se conoció cómo mejoraba la temperatura de los edificios y algunos otros beneficios. 

Las trepadoras se tornaron una tendencia a principios del siglo XX, sobre todo como ornamento de castillos medievales, que luego pareció asentarse en las casas de campo europeas y norteamericanas. Sin embargo, hace una década comenzaron a aparecer inesperadamente en edificios de toda índole: no llanamente como trepadoras, sino como verdaderos jardines verticales con eclécticas especies.

Te exponemos algunos de los beneficios de tener un muro verde cerca:

 

  • No atraen ni permiten la proliferación de insectos ni bacterias: su sistema aporta un tipo de repelente biológico.
  • Reducen hasta 5 grados la temperatura interior de un edificio en verano y, curiosamente, mantienen la temperatura en invierno; esto genera un importante ahorro de energía por el menor uso de calefactores o aires acondicionados. 
  • Atrapan el polvo y esmog.
  • Son un aislante natural de ruido, pues absorben y reducen sonidos de alta frecuencia, disminuyendo el ruido hasta en 10 decibeles. 
  • Cada metro cuadrado provee el oxígeno suficiente como para una persona durante todo 1 año.
  • Un muro verde de 30m2 atrapa y filtra 20 toneladas de gases nocivos por año, ademas de apresar y procesar 10kg de metales pesados. 
  • Está probado que reducen el estrés. 
  • Dan un toque estético de sofisticación y cuidado al entorno.
  • Aumentan la plusvalía de la zona.


Esto es lo que necesitas saber antes de crear tu propio huerto urbano

Es importante traer a conciencia que fuimos educados en una cultura urbana, cuyas fortalezas se basan en conocimientos e intereses pragmáticos y mercantilistas

Los huertos urbanos han invadido las ciudades en los últimos años. Este fenómeno ha ayudado a complementar la lucha en favor del cuidado del medio ambiente, de la economía y de la salud tanto física como mental. Inclusive, varios estudios han demostrado que este tipo de terapia, la horticultura, trae múltiples micro y macro beneficios a corto, mediano y largo plazo.

No obstante es importante traer a conciencia que fuimos educados en una cultura urbana, cuyas fortalezas se basan en conocimientos e intereses pragmáticos y mercantilistas, por lo que nuestra intuición asociada al cuidado de la naturaleza (y a nuestra supervivencia básica) se encuentra oscurecida. En consecuencia, probablemente tengamos algunos problemas a la hora de lograr que funcionen nuestros huertos urbanos, como por ejemplo:

-Traer a conciencia que, sin quererlo, mataremos a algunos de los retoños a pesar de nuestros mayores esfuerzos.

-Del espacio que usarás, toma en consideración que entre en contacto con el Sol. Las plantas necesitan al menos 6 horas a fin de que germinen sus frutos. Busca información y escoge las plantas cuyas necesidades se adecúen a la cantidad de luz que el espacio ofrece.

-Recuerda que los contenedores necesitan hoyos para que haya una ruta de escape para el agua (y así evitar desastres).

-Revisa la calidad del suelo para tener en mente qué tipo de trabajo necesita durante la temporada (y el próximo año).

-¿Sabes qué tipo de bebedora es tu planta? Las hay más sedientas que otras. Por ejemplo, los jitomates necesitan muchísima agua, a diferencia de otras que requieren poco a la semana. 

-Las plantas también necesitan comer… Es decir que necesitan fertilizantes o compostas que les permitan equilibrar sus nutrientes.

-¿Sabes quiénes son los mejores amigos de tus plantas? Si tienes insectos, es mejor que te deshagas de ellos. Sin embargo, si tus plantas se encuentran rodeadas de abejas o de catarinas, entonces déjalas ser en su medio ambiente.

-Requieres de mucha paciencia hasta que disfrutes del germinado de tu esfuerzo.

-Aprende a cortar a tus plantas y por qué lo necesitan. 

-Empieza a enfocar tus esquemas horticulturistas para una temporada de largo plazo.



Es tiempo de cosechar estas verduras para disfrutarlas en otoño

Para prevenir la carencia, te compartimos algunos de los alimentos que puedes cosechar en tu huerto urbano

Para el hemisferio norte el otoño acaba de iniciar y, con él, una serie de vientos helados y tenues rayos de Sol. Y mientras las hojas caen de los árboles adornando los suelos, el aroma desprende flores y frutas para las festividades del Día de Muertos.

No obstante, la naturaleza empieza el fin de un ciclo, por lo que sus frutos empiezan a escasear. Así que, para prevenir la carencia, te compartimos algunos de los alimentos que puedes cosechar en tu huerto urbano:

Espárrago

Haba (en especial, las variedades Aguadulce Claudia y Super Aguadulce)

Zanahoria, perejil, apio e hinojo

Guisantes

Ajo

Cebolla

Lechuga del invierno

Canónigo

Espinaca

Col de primavera

Repollo

Acelga

Rábano

Observatorio

Seguimiento a los asuntos ambientales y de ecología más urgentes de México.

Biblioteca Ecoosfera

Una compilación de lecturas (libros, ensayos, etc) disponibles en PDF sobre temas como sustentabilidad, medioambiente y salud.

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