¿No puedes conciliar el sueño? Estos 5 consejos te pueden ayudar

Ya sea que sufras de insomnio una vez al año o por temporadas largas, estas técnicas de relajación te pueden llevar de la mano hasta el mundo de los sueños.

Todos, en algún punto u otro, hemos sufrido de insomnio. Pocas cosas son tan molestas o frustrantes como estar listos para descansar y sin poder dormir.  Hay muchos factores que pueden detonar el insomnio: estrés, depresión, alcohol o hasta una cena pesada.

A continuación te presentamos algunas técnicas que te pueden ayudar a lidiar con el problema, cortesía del Huffington Post:

  1. Visualización guiada: imagina que tu cuerpo está relajado de pies a cabeza. Esta técnica es similar a la meditación de atención plena la cual nos pide que escuchemos y observemos nuestro cuerpo. Si conscientemente recorremos nuestro cuerpo pensando en relajar nuestra frente, cara, mandíbulas, lengua, cuello, etc. En el proceso nos perdemos e inevitablemente dejamos ir un poco de la ansiedad, enojo o estrés que nos aqueja. Si no puedes hacerlo solo puedes bajar, gratuitamente, la aplicación de meditaciones guiadas de UCLA.
  2. Analiza tu ciclo de sueño: según Ari Meisel, fundador de Less Doing More Living, tener un registro de tus horas de sueño (hay una serie de aplicaciones que pueden medir desde el movimiento de tu cuerpo mientras duermes, hasta tu ritmo cardíaco) te puede ayudar a encontrar patrones, los cuales puedes emplear a tu favor después. Esta técnica es un tanto psicológica, ya que en casos extremos, como cuando sientes que solo dormiste 15 minutos cuando en realidad lo hiciste por tres horas, podría ayudarte a darte cuenta de que no estás tan mal como creías.
  3. Acepta y trata tu ansiedad: en el mundo en cambio constante en el que vivimos, es casi imposible no sentir ansiedad de vez en cuando, lo cual no es necesariamente malo. Es parte de nuestras vidas y por lo tanto debemos aceptarla y lidiar con ella antes de que nos cause más problemas. Algunos de los mejores métodos para controlar el exceso de estrés o ansiedad incluyen practicar yoga, meditar, ir a museos, o quizá pasar más tiempo en familia.
  4. Cuenta hacia atrás: el secreto de esta técnica es hacerlo lento. Empieza con el 100 y tómate tu tiempo. Domina tu frustración y mantén la calma, que el ritmo sea lento lo convierte en un acto casi hipnótico.
  5. Imágenes guiadas: pensar en imágenes específicas te puede ayudar a promover el sueño. Puedes imaginar una bola de estambre, esta contiene la tensión de tu cuerpo. Imagina que mientras la bola se desenreda tu tensión disminuye, mientras más se aleja la bola, mientras más pequeña se vuelve, tus músculos se relajan. Una vez que todo el estambre esta suelto en el piso, también tu cuerpo entrará a un estado de descanso y soltura.

También en Ecoosfera: ¿Sufres de insomnio? Un tiempo bajo el sol puede ayudarte



¿Podemos aprender mientras dormimos?

Se cree que las ondas lentas que se registran en el cerebro mientras dormimos, actúan como un eco en la data de la memoria que se retoma a la hora de despertar.

Dormir no sólo brinda un placer excesivo, también una diversa lista de beneficios para el cuerpo y la mente: renueva las células corporales, refuerza los procesos congitivos como la memoria y el aprendizaje, regula las emociones y el estado de ánimo, e inclusive reduce el riesgo de contraer enfermedades graves.

De acuerdo con las últimas investigaciones del neurocientífico Jordan Lewis, dormir ayuda tanto a recuperar energía invertida en las actividades diurnas, como a potencializar el aprendizaje y la memoria mientras se está en los brazos de Morfeo. Se cree que las ondas lentas que se registran en el cerebro mientras dormimos, actúan como un eco en la data de la memoria que se retoma a la hora de despertar.

En palabras de Lewis, las ondas lentas durante el sueño profundo forman una especie de consolidación de la memoria de corto y largo plazo: “Durante el sueño profundo, el cual suele suceder durante la primera mitad de la noche, las células del cerebro están altamente sincronizadas. Cuando se mide el sueño con electrodos pegados al cuero cabelludo, el sueño profundo aparece con oscilaciones de amplitudes largas y lentas.”; lo cual es un fenómeno ideal para el proceso del aprendizaje.

Por decirlo de algún modo, el cerebro desarrolló un mecanismo increíble que facilita numerosos procesos cognitivos, principalmente el del aprendizaje y la memoria. Así que si estás en época de exámenes académicos o en entregas importantes en el trabajo, lo indispensable será dormir las horas con las que tu cuerpo esté cómodo y vital.

También en Ecoosfera:

7 errores que están afectando tu sueño (INFOGRÁFICO)

¿Qué tanto afecta a nuestro cuerpo la falta de sueño?

¿No puedes conciliar el sueño? Estos 5 consejos te pueden ayudar

¿Por qué hoy debes dormir las horas que necesitas?



La meditación es más fácil si crees que lo es

En el contexto de la meditación, hay que entender que la sencillez es el principio del bienestar.

A pesar de que existen prácticas de meditación ancestrales, enfocadas en la obtención de estados mentales que requieren del dominio de complejas técnicas, este paradigma se ha ido diluyendo gradualmente a favor de la simplicidad. Recordemos que la meditación nos lleva al estado natural de la mente: de calma, quietud, y conexión con la armonía, dejando atrás deseos, miedos y las preocupaciones que estos conllevan.

Generalmente, quizá como inercia cultural, transitamos preocupados por la vida. Una mente preocupada en consecuencia se encuentra intranquila. Para lograr la concentración necesaria para meditar es requerido que aceptemos la simpleza que esta demanda. Dicha sencillez tiene qué ver con ese no preocuparnos ni siquiera, o mejor dicho particularmente, por alcanzarla.

Hasta los practicantes más especializados en meditación coinciden en que todos experimentamos pensamientos durante la misma. El verdadero reto consiste en volver al presente, no solo estar en el presente, así lo afirma el profesor y estudioso Peter Russell. Para él, ese reto en sí mismo constituye un acto meditativo.

Cualquier persona puede disfrutar de las bondades de conseguir una mente en calma. La meditación es un recordatorio de la armonía que existe –previo al intenso bagaje psicosocial que le añadimos–, y a la cual puede accederse sin más requisito alguno que la sencillez –y la humildad implícita en esta cualidad–. Más allá de buscar la iluminación o cualquier otro logro acequible mediante esta práctica, al dotar nuestra mente con calma ella misma guiará tus ejercicios. No le exigas nada, no generes expectativas, simplemente dejate llevar por la simplicidad original que reina en todo. Respira y observa.



Descubre lo que la meditación hace a tu cerebro (FOTO)

En su aparente no actividad, paradójicamente en realidad tu masa gris está más activa de lo que crees, pero de una manera equilibrada.

Hace apenas unas décadas hablar de meditación en Occidente era considerado parte de una creencia de tipo religiosa que poco tenía que ver con una veracidad contundente. Ello ha ido cambiando, más allá de una conexión a un estado más místico, los beneficios físicos de la meditación han sorprendido a muchos y esta data ha ido incorporándose a la cultura, por ello es cada vez más aceptada en la cotidianidad como una práctica imprescindible para la salud, sobre todo psicológica.

La neurociencia, además, ha conseguido escaneos que nos permite conocer el interesante y magnético estado del cerebro cuando se encuentra meditando.

Según las conclusiones de la neurocientífica Sara Lazar, y quien en un inicio era escéptica al respecto de las bondades de la meditación, ha comprobado luego de iniciar a un grupo de voluntarios en la meditación por 8 semanas (sorpresivamente solo 8 semanas) que el cerebro de estas personas presentó 4 cambios representativos en al menos 4 zonas:

En la corteza cingulada posterior, asociada con la divagación y la importancia de sí.

El lado derecho del hipocampo, asociado con el aprendizaje, la cognición, la memoria y la regulación de las emociones.

La juntura temporoparietal, en donde se procesan la toma de perspectiva, la empatía y la compasión.

El puente troncoencefálico, en donde se produce una buena cantidad de los neurotransmisores con los que funciona nuestro cerebro.

Lazar además había anteriormente estudiado a un grupo que había hecho meditación una buena parte de su vida, en el análisis de los cerebros de estas personas encontró que tenían más desarrollao el córtex frontal en comparación con otro grupo que jamás había meditado. Esta área está vinculada a la memoria y a la toma de decisiones.

La imagen siguiente imagen de quo muestra en colores las zonas que presentan una mayor actividad en el cerebro en comparación con un estado de no meditación; vinculadas estas zonas de coloreadas a un mayor procesamiento de sentimientos y pensamientos.

 

cerebro_en_meditacion

Es curioso, como si tu cerebro a partir de la aparente no actividad de la meditación, fuese capaz de trabajar procesando aún más información dándote con ello más claridad en tu vida diaria, e incluso herramientas cognitivas para afrontar problemas complejos y completamente lógico-racionales.



Tribus comprueban que quizá no necesitamos dormir tanto como creemos

Las 8 horas de sueño recomendadas globalmente quizá lo sean mucho en comparación con el tiempo que duermen comunidades que aún viven como tribus.

 

Foto:photography.nationalgeographic.com

 

Todo lo que vemos o parecemos es solamente un sueño dentro de un sueño

Edgar Allan Poe.

El sueño es la necesidad quizá más poética. En esas horas de reposo, los niveles de actividad del organismo bajan más que nunca, y los estímulos externos afectan a lo mínimo a los sentidos. Estos últimos parecieran apagarse para activar la maquinaria de imágenes formadas en nuestro cerebro mientras ocurre esta no-actividad.

Un buen sueño está ligado naturalmente a una buena calidad de vida, y su contraparte puede resultar en problemas físicos como obesidad, diabetes, depresión, alta presión sanguínea, etc. Por ello, millones de personas en el mundo se esfuerzan diariamente por alcanzar como mínimo las 8 horas de sueño que recomiendan múltiples estándares en el mundo ( aunque se reconoce que esta puede variar también según la persona).

Pero ¿cuánto dormían nuestros ancestros? Estos solían seguir más los ritmos naturales del día, levantarse al amanecer y acostarse simplemente al oscurecer. No existía la luz eléctrica y mucho menos los dispositivos electrónicos que hoy absorben nuestra atención nocturna. Para resolver este interrogante, un grupo de científicos investigó a 3 tribus actuales, que aún viven bajo las condiciones prístinas de los primeros asentamientos humanos, e incluso algunas son cazadoras.

Este trabajo publicado en el diario Current Biology, estudió los hábitos de sueño de los Tsimané (Chimané), cazadores y horticultores de Bolivia; los Hadza, cazadores que viven cerca del Parque Nacional Serengeti de Tanzania y los San, cazadores que habitan en el desierto Kalahari de Namibia.

Los resultados apuntan a que en este trío de tribus las horas de sueño son de un promedio de 6 horas, uno que en occidente sería considerado como deficitario. Los resultados están basados en las necesidades de sueño de los adultos de la tribu. La mayoría duermen unas tres horas luego de que se ha puesto el sol y despiertan al inicio del amanecer.



Tomar la siesta podría salvarte la vida; un estudio

No solo te da alivio mental; también tiene compensaciones cardiovasculares extraordinarias.

En numerosas culturas, desde la totalidad de las hispanohablantes hasta en Oriente Medio, India y algunos sitios de Asia como China o Taiwán, la siesta, un remanente también de la cultura romana, es una costumbre añeja.

Asociada con la palabra romana de sexta, era la hora en que se hacía pausa en el día para reponer la energía (alrededor de las 14 hrs). Esta costumbre permitía hacer un “receteo” de la mente y el organismo; y si eres una persona que la acostumbra, sabrás que verdaderamente pareciera que a tu cerebro le inyectan una fresca dosis de oxígeno.

Más allá de los mitos, numerosos estudios prueban cómo la siesta tiene efectos muy positivos para tu vida; no solo en el tema psicológico, también con efectos físicos contundentes. Un estudio de Journal of Clinical Endocrinology and Metabolism mostró como la siesta puede ayudarte a compensar tu déficit de sueño en las noches malas, con resultados positivos para tu sistema inmunológico y neuroendocrino.

Por su parte, otro estudio reciente, encabezado por el doctor Manolis Kallistratos, cardiólogo del Hospital General de Asklepieion Voula en Atenas, ha comprobado que el hábito de la siesta podría salvarte la vida pues esta reduce la presión en la sangre en los niveles suficientes, en comparación con personas que no la toman, como para evitar un ataque cardíaco, por ejemplo.

[Treehugger]

Observatorio

Seguimiento a los asuntos ambientales y de ecología más urgentes de México.

Biblioteca Ecoosfera

Una compilación de lecturas (libros, ensayos, etc) disponibles en PDF sobre temas como sustentabilidad, medioambiente y salud.

Ir a Biblioteca