¿Estamos al borde de una extinción masiva de peces?

Científicos y expertos en el tema estiman que si continuamos con los métodos insustentables de pesca, para el 2050 nuestros mares estarán vacíos.

Desde hace algunas décadas, los científicos del mundo han advertido un cambio radical en nuestros mares: los peces que más disfrutamos comer se están extinguiendo. Una de las consecuencias de nuestro gusto por este alimento, el rápido crecimiento de la población y la desmesura de nuestra pesca comercial, ha impactado en los mares tan profundamente que algunos científicos han llegado a una conclusión escalofriante: en solo 36 años, (quizá antes) nuestros mares estarán despoblados de peces.

El pescado es una de las fuentes de alimento principales para más de 3 billones de personas en el mundo. La mayoría de nosotros consumimos pescado obtenido del mar bajo condiciones que, lejos de ser sustentables, han diezmado por completo las poblaciones de peces como el salmón del Atlántico, atún, hipogloso, pez espada, y el bacalao del Atlántico. Si no cambiamos por completo el funcionamiento de la industria pesquera y establecemos algún tipo de moratorio a estas especies, desaparecerán por completo en unos cuantos años.

¿Y cómo podemos modificar a la industria pesquera si tantísimas personas dependen de ella?

El Chef estadounidense Dan Barber cree haber encontrado la solución al problema: piscicultura sostenible. En su plática TED, explica el camino que lo llevó a encontrar la solución a la crisis pesquera: en España una granja de peces sustentable que no abusa del medio ambiente, ni utiliza hormonas y menos antibióticos.

Este recorrido es particularmente relevante porque la piscicultura se ha hecho de muy mala fama. Y es que la solución al abuso de los mares no es más abuso a la naturaleza, y los actuales métodos de producción de alimentos hacen precisamente esto. Una piscicultura sustentable y transparente podría ofrecer una solución relativamente sencilla a un problema enorme, pero, para hacerlo, primero debemos renovar la manera en la que percibimos la producción de alimentos. Debemos pensar a largo plazo y no en la inmediatez de nuestros deseos.

Algunos ejemplos de piscicultura sustentable incluyen: Sustainable Blue, en Canadá, Sustainable Seafood Coalition del Reino Unido y Urban Organics en Estados Unidos.



La Tierra tiene la suficiente agua para rellenar los océanos tres veces

De acuerdo con Jacobsen, el agua subterránea se encuentra encerrada en una capa de mineral llamada ringwoodita.

Tras décadas de investigación científica, el geofísico Steve Jacobsen de la Northwestern University, en EE.UU., señaló que el agua de la Tierra puede venir desde su interior, de donde sale a la superficie por procesos como la actividad geológica (en vez de ser depositada por cometas de hielo). 

De acuerdo con Jacobsen, el agua subterránea se encuentra encerrada en una capa de mineral llamada ringwoodita, la cual se encuentra  presionando hacia el interior a unos 660 km por debajo de la corteza de la Tierra. Este gigantesco reservoir contiene la suficiente agua como para rellenar los océanos del planeta… ¡tres veces! 

screen_shot_2014-06-13_at_9.44.50_amEste descubrimiento está transformando potencialmente la manera de comprender la composición física y química del planeta; ya que: 

[L]os procesos geológicos de la superficie de la Tierra, como las erupciones volcánicas o los temblores, son una expresión de lo que hay en el interior de la Tierra, fuera de nuestra vista. Creo que por fin podemos observar evidencia de todo el ciclo del agua de la Tierra, lo que ayuda a explicar la vasta cantidad del agua líquida en la superficie de nuestro planeta habitable. Los científicos han estado buscando esta agua faltante durante décadas.

Jacobsen es el primero en ofrecer evidencia directa de que exista agua en el manto llamado “zona de transición”, donde el mineral ringwoodita actúa como esponja debido a su estructura cristalina, atrayendo el hidrógeno y atrapando el agua. Esto lleva a un proceso donde el agua puede compenetrarse y unirse con la roca: “Si [el agua de reserva] no estuviera ahí, no habría agua en la superficie de la Tierra, y los picos de las montañas serían los únicos terrenos fértiles.”



“El océano está roto”, relato de un marinero en su viaje al mar

El marinero aun está tratando de asimilar el horror que encontró en su último viaje en barco.

El marinero Ivan Macfayden relata la colosal desilusión que experimentó en su último viaje por lo océanos de Australia, Osaka, Japón, Nueva Guinea y Estados Unidos. Un testimonio devastador sobre cómo los mares están siendo destruidos por el hombre… Y nadie parece estar haciendo nada al respecto.

“Fue el silencio lo que hizo a este viaje distinto de todos los anteriores”, apuntó Macfadyen para el Herald. “El viento todavía azotaba las velas y chiflaba en las escotas. Las olas aún rompían contra el casco de fibra de vidrio. Y había muchos otros sonidos… Pero lo que faltaba eran los alaridos de los pájaros que, en viajes previos, habían rodeado al barco. Los pájaros faltaban porque los peces faltaban”.

Exactamente diez años antes, el marinero Macfadyen había veleado exactamente el mismo curso desde Melbourne hasta Osaka, y lo único que tenía que hacer para pescar era tirar una línea con carnada.

 Esta vez, en esa gran porción del océano, el total de peces que pescamos durante 28 días fueron dos”, apuntó. “Sólo la desolación del océano rodeó nuestro barco mientras recorríamos un mar fantasma”.

Después de esto, al norte del ecuador, arriba de Nueva Guinea, los marineros vieron un gran barco pesquero trabajando en un arrecife a la distancia.

Estuvo ahí toda la noche y todo el día. Y en la mañana nos dimos cuenta que habían mandado un bote de motor hacia nuestro barco. Obviamente me preocupé. Estábamos desarmados y los piratas están por todas partes en esas aguas. […] Pero no eran piratas, o al menos no en el sentido convencional. El bote llegó a nosotros y los malayos nos ofrecieron cinco bolsas de azúcar llenas de pescado. Era pescado bueno, grande, de todos los tipos. Algunos estaban frescos, pero algunos evidentemente habían estado en el sol por algún tiempo.

Les dijimos que no podíamos comer todo ese pescado, sólo éramos dos, sin lugar donde almacenar todo eso. Sólo se encogieron de hombros y nos dieron que los tiráramos por la borda. Que eso es lo iban a hacer de todas maneras.

Nos dijeron que esa sólo era una pequeña fracción de la pesca del día. Que ellos sólo estaban interesados en el atún y que para ellos todo lo demás era basura.

Macfadyen pensó en todos los barcos como ese, que se están acabando el océano poco a poco. Con razón el mar está muerto. Con razón sus líneas con carnada no pescaron nada. No había nada qué pescar. La historia continuó empeorando mientras avanzaban desde Osaka a San Francisco.

Cuando dejamos Japón, se sintió como si el mar estuviera en sí muerto. Casi no vimos cosas vivas. Vimos una ballena que estaba dando vueltas en la superficie con lo que parecía un gran tumor en su cabeza. En mi vida he recorrido muchas millas en el océano y estoy acostumbrado a ver tortugas, delfines, tiburones y grandes parvadas de aves de caza. Pero esta vez, por 3 mil millas náuticas no había nada vivo que ver.

En lugar de vida había basura en volúmenes impresionantes. Parte de ello era el debris del tsunami que atacó a Japón hace un par de años. La ola levantó una cantidad inconcebible de cosas y las llevó al mar. Y ahí siguen, en todas partes a donde volteas.

Macfadyen y su hermano encontraron nudos gigantes de cuerda sintética, hilo de pecar y redes; millones de pedazos de espuma de polietileno; manchas de petróleo y aceite; postes de luz con todo y cables que fueron arrancados por el tsunami; botellas de refresco; contenedores gigantes flotando en la superficie; una chimenea de una fábrica; y mucho más cosas. Tantas que no podían encender su motor por miedo a enredarse con algo si lo hacían.

“Estábamos serpenteando alrededor de toda la basura. Era como velear en un pozo de basura”.

De regreso en New Castle, Ivan Macfadyen aún está tratando de asimilar el horror que vivió en su viaje. “El océano está roto”, dijo.

Reconocer este problema es una tarea vasta, y parece que ninguna organización o gobierno tiene interés en hacer algo al respecto. Macfadyen panea convocar a ministros del gobierno, esperando que ayuden. Más inmediatamente se acercará a los organizados de competencias marítimas de Australia para que enlisten marineros en un plan internacional que utilice marineros voluntarios para monitorear el debris de la vida marina.

También en Ecoosfera: Cómo ayudar al océano desde tu casa



El cambio climático afectará cada centímetro del océano

Para determinar el futuro de los océanos, un nuevo estudio tomó en consideración la temperatura, la acidez y el oxígeno disuelto.

Estudios anteriores que habían medido los efectos del cambio climático en el futuro de los océanos, pero tendieron a enfocarse en los efectos del amento de temperatura y la acidez de ecosistemas marinos. Sin embargo, otras condiciones oceánicas, incluyendo la disolución de oxígeno y productividad, o la abundancia de pequeños organismos y plantas que se forman la base de la cadena alimenticia marina, también juegan un papel importante en la salud general del mar.

De acuerdo a un nuevo estudio de la Universidad de Hawai, cada esquina del océano –desde los polos y la superficie marina hasta el suelo marino– atravesará cambios químicos asociados con el cambio climático global para el 2100, poniendo en jaque no sólo a toda la vida marina, sino las vidas de miles de millones de personas que subsisten de los ecosistemas marinos.

El mismo estudio reporta que los cetáceos (el grupo de mamíferos que incluyen ballenas, delfines y marsopas) así como los pinnípedos (así como focas y morsas) enfrentarán la mayor cantidad de cambios.

“Ya sabíamos que los arrecifes de coral son muy susceptibles al cambio de temperatura, pero nuestros modelos muestran que serán los menos impactados”, apunta Camilo Mora, co-autor del estudio. “Así que pueden imaginar como será para otros ecosistemas”.

La mayoría de nosotros, aunque no vivamos en la costa o cerca de la costa, ignoramos en gran medida lo mucho que nuestra vida depende de la salud oceánica. El hecho de que el ecosistema marino cambie por completo, como refleja este estudio, afectará de maneras inimaginables a las generaciones futuras. En Ecoosfera 10 tips para ayudar al océano desde tu casa, y Tips para reducir la emisión de gases nocivos.



La elegancia etérea de las mariposas de mar

El fotógrafo Alexander Semenov nos presenta una serie fotográfica de pequeños animales traslucidos en el fondo del mar.

Hay muchas cosas que desconocemos de las extrañas especies que sobreviven en los fondos más oscuros y profundos de nuestros mares. Esta serie de fotos, que podemos apreciar en el Flickr del fotógrafo Ruso Alexander Semenov nos muestran criaturas traslucidas flotando en un fondo completamente negro. Algunas de las fotos de la serie “Laboratory” se pueden apreciar en la fotogalería.

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Diez tips para ayudar al océano desde tu casa

Aunque no vivas cerca del mar, te sorprendería saber cómo la mayoría de las cosas que haces y consumes lo afecta. Te ofrecemos diez tips para ayudar a su conservación y regeneración desde tu casa.

Tristemente, el océano es el mayor receptáculo de casi toda la basura del mundo. Es en gran medida por ello, además del calentamiento global y la pesca desmedida, que sus ciclos vitales están colapsando. Pero todos podemos ayudar, aunque no vivamos cerca del mar. A continuación algunos consejos para ayudar a su conservación y crecimiento.

1. Compra alimentos del mar sustentables

Asegúrate que los alimentos marinos que consumes sean sustentables. El programa Monterey Bay Aquarium Seafood es un gran recurso para saber qué especies son las mejores en cada temporada.

2. Minimiza tu basura

Desafortunadamente mucha basura termina en los océanos del mundo, donde potencialmente puede tomar millones de años en desintegrarse. En el Océano Pacífico hay unos bancos gigantes de bolsas de basura, y mientras la basura lentamente se desintegra, los animales se la comen y reducen su posibilidad de procrear, o simplemente mueren.

3. Reduce tu uso de electricidad

Investigadores aseguran que la demanda de energía es una de las partes responsables del cambio climático. Considera contactar a un electricista para instalar aparatos de eficiencia energética; deja tu auto en casa si puedes y busca renovaciones ecológicas para tu casa. Al reducir tu demanda de energía ayudaras a bajar tus gastos y ayudar al medioambiente.

4. Cuida de la playa

Si eres tan suertudo como para vivir cerca del mar, ¿por qué no regalarle algunos días del año? Participa en una limpieza grupal o en un programa de conservación de playas. También puedes simplemente recoger toda la basura que encuentres a tu paso y dejarla en un basurero para que no se la lleve el mar.

5. Compra cosméticos, joyas y demás accesorios que sean amigables con el mar

Aléjate del coral, productos hechos con conchas o caracoles u otros materiales que sean parte de la explotación del océano.  En lugar de eso puedes explorar el mundo de opciones recicladas que existen. Ten cuidado con el escualeno, un compuesto orgánico comúnmente derivado de los tiburones, aunque también puede derivarse del aceite de olivo. Y ya que esta en eso, evita los empaques de plástico muy aparatosos: busca envolturas naturales o sustentables.

6. Cuidado con el fertilizante

Cuando cuides tu jardín ten cuidado con los fertilizantes. Si aplicas demasiado, no llegará a tus plantas; llegará a una escorrentía que eventualmente entrará al océano, causando un problema conocido como “contaminación de nutrientes”, que lleva a lo que se conoce como “zonas muertas” en el océano que son lugares repletos de brotes de alga que ahogan cualquier otra clase de vida marina.

7. Ya que estás en eso, considera volver orgánico tu jardín

Si estas usando pesticidas, herbicidas y otros químicos en el jardín, considera un cambio. Esos químicos son malos para el jardín, malos para el ambiente, malos para tus mascotas y malos para ti. Y al igual que los fertilizantes, cuando se van en el agua terminan contaminando los acueductos y llegando al océano. Comprométete a hacer el cambio e investiga todos los productos orgánicos que existen para los mismos efectos que los químicos.

8. Vuélvete no-tóxico en casa

Busca productos de limpieza que no tengan ingredientes tóxicos o ahorra dinero usando productos de cocina como el vinagre para limpiar. Estarás haciendo tu parte en evitar que los químicos se vayan al caño y a los sistemas de agua. Asegúrate que tu plomería esté en buenas condiciones también, especialmente si vives en la costa donde se drena directamente al mar.

9. Si vas de vacaciones al mar, demuéstrale un poco de amor 

Trata de visitar los lugares respetuosamente. Y si tienes tiempo, trata de limpiar el océano de basura y monitorear el nacimiento de tortugas para que lleguen a salvo al agua.

10. Tira responsablemente toda la basura peligrosa

Quizá tengas un poco de pintura que te sobró de pintar un cuarto, o baterías viejas, o medicamentos caducos. Asegúrate de recolectarlos responsablemente y tirarlos en los lugares específicos para ellos. Recicla también tus teléfonos y computadoras viejas regalándolas a alguien o regresándolas a la tienda de dispositivos eléctrónicos.

[MNN]

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