“Bioartefactos”, una exposición que desnuda los transgénicos a partir del arte

Exposición en MACO (México D.F.) que desde la ciencia y el arte explora las implicaciones del maíz transgénico en tu vida.

Los bioartefactos son las herramientas usadas por el hombre para aprovechar la naturaleza. Hoy estos bioartefactos han mutado a intervenciones mucho más agresivas, a partir de  la  incorporación de los transgénicos. Este polémico método ha sumado mayor número de oponentes por las prácticas antiéticas de las mayores empresas que promueven estas transformaciones.

El arte detona nuevas discusiones en la cultura, y también ha efectuado, históricamente, señalamientos muy puntuales sobre la sociedad, críticas y denuncias que invitan a la reflexión, y también a la acción. En la ciudad de Oaxaca, México, el Museo de Arte Contemporáno (MACO), por cierto un espacio impulsado por la sociedad civil, exhibe una muestra que desnuda el complejo tema del maíz transgénicos desde el arte, como una expresión de denuncia.

 24 personas, entre artistas, ingenieros y científicos conjugan creativamente una compleja descripción sobre lo que hay detrás del maíz transgénico. ¿Qué es el maíz? Más allá de un alimento o una planta, es  un eslabón crucial de identidad y salud en la vida de los mexicanos, y hoy, de todo el mundo.

Se trata de una denuncia, pero también de una sofisticada  intersección entre creativos y expertos que desmenuzan las implicaciones de este milenario producto intervenido con transgenia. Encontrarás creaciones conceptuales que te adentran en una profunda meditación sobre el tema.

Otra de las propuestas son experimentos que los científicos efectuarán simultáneamente con los espectadores para que encuentren métodos y descuban si  un maíz es o no transgénico. Se trata de una mezcla entre arte y ciencia para abrir tu criterio, sin tabúes, sobre este tema.

La muestra estará abierta desde 14 de junio, al 15 de Septiembre de 2014.

Para mayor información visita: http://www.museomaco.com/actividades/bioartefactos-desgranar-lentamente-un-maiz 



Continúa lucha por la defensa del maíz mexicano contra invasión de transgénicos

Para el abogado que conduce la parte legal de la Demanda Colectiva, René Sánchez Galindo, las próximas semanas serán cruciales.

Han pasado ya cuatro años desde que inició la defensa abierta hacia la biodiversidad endémica de México en contra de la recurrente invasión de transgénicos internacionales –principalmente estadounidenses–. Empezó con la suspensión de la siembra de maíz transgénico por demanda colectiva, y continúa con un debate judicial sobre los posibles daños que promueven hacia la biodiversidad y la salud humana. 

De acuerdo con Desinformémonos, los tribunales mexicanos han abierto el debate judicial en torno a las posibles consecuencias del maíz transgénico sobre la biodiversidad y la salud humana para abarcar numerosos temas al respecto: desde afectaciones que provoca cualquier organismo genéticamente modificado –OGM– sobre las reservas genéticas de los maíces nativos y parientes silvestres en México, hasta las afectaciones a los derechos humanos a la salud y alimentación. De hecho Demanda Colectiva que incitó la suspensión de siembra de maíz transgénico han solicitado que en el debate se contemplen estos puntos como “objeto de análisis por parte de los Tribunales, y esperan que resuelvan también uno de los pendientes solicitados por los demandantes para que escuchen, en audiencias, a especialistas en los temas.” 

Para el abogado que conduce la parte legal de la Demanda Colectiva, René Sánchez Galindo, las próximas semanas serán cruciales ya que “entre las resoluciones pendientes se espera que se ratifique de forma definitiva que los permisos de siembra comercial se suspendan hasta que el juicio finalice y la siembra con fines de investigación tenga una permanente vigilancia judicial.” Y dado que el juicio no se ha ganado aún, “es necesario no confiarse redoblando esfuerzos para la defensa del maíz en su centro de origen.”

De hecho, entre los puntos más importantes para Demanda Colectiva que deben presentarse en el debate judicial se encuentran: 

Sometidos a juicio todos los transgénicos de maíz en el país

· 4 años de impugnaciones abren debate judicial sobre daños a la biodiversidad y a la salud humana

· Pendiente aprobación de audiencias con especialistas

· Llamado a seguir defendiendo al maíz nativo dentro y fuera de los tribunales

Por primera vez en la historia de los organismos genéticamente modificados (OMG) uno de sus cultivos, el maíz, objeto de alteraciones, será sometido a juicio en toda una nación. Tribunales mexicanos, después de 4 años de impugnaciones, han abierto el debate judicial sobre si su siembra acarreará daños a la biodiversidad y a la salud humana, en el territorio que es centro de origen mundial de este cultivo. Y es que, en el juicio no sólo se analizará cada zona de cultivo, sino los potenciales daños a larga distancia y entre las diferentes regiones. Esto supera las evaluaciones que hasta antes de 2013 había practicado la Secretaria de Agricultura (SAGARPA) para siembras de tipo experimental y en programas piloto, que solo se enfocan al área de liberación de los transgénicos.

A diferencia de los juicios sobre transgénicos que se han realizado o realizan en otros países, en que solamente se estudian a los herbicidas, o los daños que puede ocasionar exclusivamente un evento transgénico, el debate judicial en México comprende las afectaciones que cualquier organismo alterado genéticamente pueda ocasionar sobre las reservas genéticas de los maíces nativos y sus parientes silvestres en México, es decir sobre la biodiversidad de la cual depende el cultivo de este cereal en todo el orbe. Las afectaciones a los derechos a la salud y a la alimentación también serán objeto de análisis; sin embargo, aún no se ha definido si estas afectaciones pueden estudiarse dentro de un juicio colectivo como parte de los daños que ocasiona la liberación de OGM al ambiente.

El juicio federal de acción colectiva que fue impulsado por la Colectividad del Maíz[1] desde julio de 2013, espera que se cumpla la finalidad que consiste en que la autoridad judicial federal declare que la liberación o siembra de maíces transgénicos dañará el derecho humano a la diversidad biológica de los maíces nativos, de las generaciones actuales y futuras; así como los derechos relacionados: derecho a la alimentación, derecho a la salud y derechos de los pueblos originarios y por lo tanto la negación de permisos.

Desde septiembre de 2013 los tribunales federales han dictado diversas órdenes para suspender la siembra comercial. En marzo de 2016 un tribunal de apelaciones sujetó a vigilancia judicial las siembras con fines de investigación científica; sin embargo, la SAGARPA ha pospuesto la tramitación de tales permisos. Lo anterior arroja un logro de 46 meses en los que no se ha autorizado en el país siembra alguna de maíz transgénico, por mandato judicial.

En el tiempo que ha pasado, con base en las resoluciones de los tribunales de apelaciones y de amparo, las partes implicadas en el juicio han tenido la oportunidad de proponer sus pruebas, no obstante, entre las resoluciones que quedan pendientes está, por un lado, “que se aprueben las audiencias con especialistas que como demandantes propusimos para demostrarlo, por otro que se ratifique -definitivamente- que los permisos de siembra pre comercial y comercial estén suspendidos hasta el final del juicio y finalmente que se confirme -también definitivamente- que los permisos con fines de investigación científica estén sujetos a vigilancia judicial, con la amenaza que de no hacerlo se reinstale la suspensión”, explicó el Colectivo. De esta forma, las próximas semanas serán cruciales para conocer cuál será el futuro del maíz transgénico en México según los tribunales de este país.

Finalmente la Colectividad Ciudadana señala que el juicio aún no está ganado y lanza el llamado a seguir defendiendo al maíz nativo dentro y fuera de los tribunales ante las latentes amenazas que enfrenta el maíz nativo, la soberanía alimentaria y los derechos campesinos, y ante la presencia del maíz transgénico en el campo y en nuestra comida. “Es necesario no confiarse y redoblar esfuerzos en la defensa del maíz en su centro de origen, salvaguardar la riqueza biocultural del maíz en su centro de origen, proteger el ambiente, la salud y estar alerta a las decisiones del Poder Judicial sobre nuestro principal alimento y bien común de la humanidad”.

Anteriormente en Ecoosfera, en el artículo “La situación del maíz transgénico en México” mencionamos el impacto de este juicio sobre el futuro tanto de la biodiversidad como de las futuras generaciones: 

El tema central de esta demanda es la defensa de los derechos de las generaciones presentes y futuras de aprovechar la diversidad de los maíces nativos. En lo que va del juicio, tanto las empresas transnacionales –Monsanto, Syngenta Agro, Dow Agrosciences, PHI-Pioneer Dupont– como el Gobierno Federal –Semarnat y Sagarpa– han impugnado esta demanda al menos 97 veces. Sin embargo, desde septiembre de 2013 se logró por mandato judicial que se suspendiera la siembra de maíz transgénico en todo el territorio nacional. 

[…] El maíz se originó y diversificó en México, esta plata se domesticó hace cinco mil años y actualmente tenemos 64 razas de maíz y miles de variedades, que son el resultado de la interacción de las comunidades y sus sistemas agrícolas. Se estima que para los mexicanos, el maíz representa el 53% del total de calorías que consumimos y el 39% de todas las proteínas, siendo así el cultivo más importante para el país. Lamentablemente, desde el 2001 se empezó a detectar contaminación de maíces nativos con genes transgénicos. Esto es extremadamente grave porque la diversidad genética de las razas nativas es uno de los más grandes legados de México. Considerando que las condiciones climáticas en todo el mundo están cambiando, la diversidad genética de los maíces nativos mexicanos será una pieza clave para garantizar la seguridad alimenticia de las siguientes generaciones.

[…] Es importante saber que el maíz transgénico tiene una tolerancia al herbicida glifosato y al mismo tiempo produce una sustancia tóxica que funciona como insecticida. Por lo tanto, cuando se rocían grandes cantidades de glifosato sobre los cultivos, todas las plantas mueren excepto las transgénicas, pues son resistentes. El glifosato es una sustancia catalogada como posible cancerígeno por la Organización Mundial de la Salud. Comúnmente, el glifosato se rocía utilizando avionetas en grandes extensiones de tierra. Este herbicida se dispersa con el viento, el riego y la lluvia y llega a otros cultivos, ecosistemas y cuerpos de agua tanto en la superficie como en el subsuelo. Evidentemente, esto pone en riesgo tanto a las poblaciones humanas como a la biodiversidad. Por ejemplo, ya se ha detectado glifosato en al agua subterránea en Chiapas y se tiene evidencia de que la mariposa monarca ha disminuido su población debido al aumento de glifosato en su ruta migratoria.

[…] La industria de los transgénicos se ha caracterizado por disfrazar los peligros de soluciones. Sin duda, México debe unirse a la creciente lista de países que prohíben la siembra de organismos transgénicos en sus territorios. Pues no hay argumento que justifique poner en juego nuestra soberanía alimentaria.

De este modo la toma de consciencia sobre este tema es el inicio para asegurar un futuro prolijo tanto de la biodiversidad del territorio mexicano como la salud plena de sus habitantes. Es decir mediante un llamado a la ciudadanía para difundir estas contradicciones, y así, a su vez, se pueda lograr un llamado de atención a los jueces en función de la Ley de Bioseguridad de Organismos Genéticamente Modificados. El objetivo es suspender definitivamente la siembra de transgénicos durante y después de todo el juicio. 

 



Estudio confirma toxicidad del maíz transgénico

Los argumentos científicos insisten en tomar precaución frente al maíz transgénico, reduciendo en la medida de lo posible la importación de grano y la semilla de maíz de EE.UU. y otros países similares

El futuro de la agricultura campesina y la alimentación mundial se encuentra en riesgo debido a la continua presencia de organismos genéticamente modificados –OGM–. Si bien hasta ahora no habían pruebas científicas contundentes sobre la toxicidad de estos productos, en el último año hay un importante grupo de la ONU, científicos y activistas que promueven su desuso. 
 
En México, el uso del maíz transgénico está poniendo en riesgo la diversidad de esta especie autóctona, la calidad tanto de la tierra como del agua y la salud de los consumidores de este producto. Frente a esto, el primer tribunal colegiado en materia civil de la Ciudad de México ha puesto en suspensión el otorgamiento de permisos para la siembra de maíz transgénico en nuestro país. 
 
A 20 años de haberse introducido en tierras mexicanas, los transgénicos han impactado negativamente en el país: 
 
– No aumentan los rendimientos ni aminoran los costos ambientales de la agroindustria; 
– la siembra implica costos inaceptables en salud pública;
– afectan a la biodiversidad de la especie y la región. 
 
 

 

El segundo punto se demostró en un estudio publicado en Nature, en el cual se demuestra que ratas alimentadas con el grano genéticamente modificado presentan disminución en longevidad y aumento en tumoraciones cancerígenas. Además, el “plantar semillas transgénicas trasnacionales se ha convertido en un atentado histórico en contra de todos”. En palabras de Elena Álvarez Buylla, colaboradora para el periódico La Jornada, “sus impactos no podemos enumerarlos o predecirlos, y eventualmente serán dañinos e imposibles de revertir. Una decisión así atentará contra un bien común, sustento de millones de campesinos en México y el mundo, y base de la diversidad genética del cereal más importante del planeta.”

Los argumentos científicos insisten en tomar precaución frente al maíz transgénico, reduciendo en la medida de lo posible la importación de grano y la semilla de maíz de EE.UU. y otros países similares: “Todos debemos exigir que se cuide nuestro alimento básico –el maíz– de esta contaminación desde el campo hasta nuestras mesas.”



Logran que siembra comercial de #MaízTransgénico sea detenida por completo hasta juicio definitivo

En lo que se resuelva el caso en tribunales federales, ninguna autoridad podrá otorgar permisos para el cultivo de maíz transgénico.

No ha sido sencillo, pero la persistencia de la sociedad civil en el tema de la protección del maíz nativo sigue teniendo buenos resultados. Enormes empresas transgénicas como Monsanto, Pioneer, Syngenta, Dupont y Dow han estado presionando por años para que las autoridades mexicanas permitan el cultivo comercial de maíz transgénico.

Primero el colectivo Sin Maíz no Hay País consiguió una medida precautoria que durante años varó el cultivo de maíz transgénico, ahora este tema está resolviéndose definitivamente en tribunales federales. Sin embargo, en agosto de 2014, un juez dejó sin validez la medida precautoria; inmediatamente el colectivo interpuso un amparo.

Hace unos días, el Segundo Tribunal Unitario en materias Civil y Administrativa encabezado por el magistrado federal, Benjamín Soto Sánchez notificó que, mientras se resuelva el juicio las autoridades deberán definitivamente de abstenerse de otorgar permisos a las empresas interesadas.

Este es considerado un triunfo más de la sociedad civil en contra del maíz transgénico y en un comunicado de prensa la Colectividad del Maíz apunta:

Los científicos y especialistas que firman y encabezan la demanda colectiva actúan sin conflicto de interés, puesto que no dependen ni tienen relación alguna con las empresas trasnacionales. Los científicos demandantes son Antonio Turrent Fernández, en agronomía; Víctor Manuel Toledo, en el área socio ambiental; en las materias de antropología, historia y cultura, Julio Glockner y Narciso Barrera Bassols; en ética y patrimonio gastronómico, Raúl Hernández Garciadiego; en el área de derechos humanos, Miguel Concha Malo, director del centro Fray Vitoria; y en el ámbito de patrimonio alimentario, Luciano Concheiro y Patricia Moguel.

 

 



Otra victoria: juez ratifica la suspensión del maíz transgénico en México

Monsanto interpuso un amparo que fue validado hace un mes, pero gracias a más de 20 organizaciones esta decisión fue revertida.

Foto:inecex.com.mx

Desde 2013, el colectivo Sin Maíz no hay País, entre otras organizaciones civiles, consiguieron un recurso legal para varar el cultivo del maíz transgénico. Naturalmente, este ha recibido casi un centenar de impugnaciones por parte de las empresas afectadas, como la impopular Monsanto.

Hace un mes, aproximadamente, un juez invalidó esta medida precautoria en lo que se resuelve el permiso en tribunales federales, sin embargo miembros de Acción Colectiva Maíz impugnaron la resolución y este 3 de noviembre se informó que un tribunal federal confirmó la suspensión provisional del cultivo de maíz transgénico.

El argumento del Tribunal consistió en que la ley ordena preservar la materia del juicio durante la tramitación de la apelación “puesto que si se siembran los transgénicos el daño sería irreversible”. Según René Sánchez Galindo, abogado del colectivo, en una declaración publicada por Sin Embargo.

En solo tres años, además de las 97 impugnaciones interpuestas por las corporaciones afectadas, han sido por ellas también solicitados 22 amparos, de los cuales 17 han sido resueltos en tribunales federales, todos ellos dando razón a la medida precautoria que aun sigue vigente para impedir la siembra del maíz transgénico.

Finalmente, en Abril de este año, se decidió que una autoridad federal será la que dictamine tajantemente si será permitido o no a largo plazo el cultivo de maíz transgénico en México. El argumento de las organizaciones ambientalistas en contra, es que esta práctica resultaría en la pérdida de la biodiversidad del maíz en el país, pues los cultivos transgénicos contaminan los campos circundantes. También, existe incertidumbre sobre los efectos de estos productos a la salud humana.



David Schubert, eminencia contra los transgénicos, dirige carta a EPN contra el maíz genéticamente modificado

En la misiva incluye argumentos científicos que comprueban el riesgo para la salud humana.

David Schubert es un doctor en inmunología y profesor del Instituto Salk para Estudios Biológicos en San Diego, Baja California (uno de los mejores institutos de investigación médica en el mundo). En 2009 envió una carta al Ministro de Medio Ambiente y Bosques de la India mostrándole su preocupación por la incorporación de la berenjena transgénica en la India y Bangladesh con resultados asombrosos: el proceso se detuvo. 

Recientemente, este especialista en nuevas entidades químicas y biológicas, y quien ha publicado en prestigiadas revistas científicas sobre las plantas transgénicas y sus efectos en la salud, envió una carta dirigida al presidente de México Enrique Peña Nieto y los titulares de la Sagarpa y la Semarnat para exponer los peligros, con argumentos científicos, sobre la incorporación del maíz transgénico a México.

La Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad ha reunido algunos fragmentos de esta misiva sobre los argumentos del porqué no al maíz transgénico:

La falta de necesidad: 

El maíz no es un cultivo severamente amenazado por ninguna plaga. 

El riesgo ambiental: 

El maíz es nativo de México y los transgenes degradarían, de manera incuestionable, sus poblaciones naturales. México es un centro mundial de variedades vegetales capaces de combatir enfermedades y el cambio climático. Esto no será así si se introducen semillas transgénicas en su territorio. Los rasgos genéticamente introducidos contaminarán todas las variedades locales. 

Más altos costos:

La compra anual de semillas, que sustituiría el guardado ancestral de semillas para la próxima cosecha, aumentará los costos en todos los niveles de la cadena alimentaria. Los pequeños campesinos y agricultores, los nodos más importantes del sistema de producción agrícola, serán los más afectados por los altos costos y los potenciales fracasos de cultivos debido a que algunas variedades de maíz transgénico no serán las más adecuadas en todos los tipos de siembras. 

Dependencia Social y Política: 

Una vez que las compañías extranjeras controlen el mercado de semillas de cualquier parte del planeta, seguirán introduciendo semillas genéticamente modificadas de otras especies y tendrán un poder enorme sobre los campesinos. Esto ya ha ocurrido en Estados Unidos donde las compañías semilleros son los principales apoyos de los principales partidos, y han colocado a personas que representan sus intereses en cargos de alto poder para dictar políticas agrícolas nacionales e internacionales. 

Riesgo a la Salud

Dado que el maíz transgénico expresa la proteína Bt, la mayoría de las variedades de maíz transgénico también se modifica para que sea resistente a herbicidas, la presencia de estos compuestos representa un riesgo para la salud humana.

Observatorio

Seguimiento a los asuntos ambientales y de ecología más urgentes de México.

Biblioteca Ecoosfera

Una compilación de lecturas (libros, ensayos, etc) disponibles en PDF sobre temas como sustentabilidad, medioambiente y salud.

Ir a Biblioteca