Diente de león: beneficios medicinales que no creerás

El diente de león no es solo una hierba en tu jardín, es una de las hierbas más medicinales que existan en el mundo. Mira todos los beneficios que tiene.

 El diente de león es una hierba floral común, que de hecho es considerada por muchos como una molestia, sobre todo si están cuidando de un pedazo de pasto. Puede crecer salvajemente donde sea. Pero esta hierba, con sus efímeras flores blancas, alberga una cantidad impresionante de beneficios médicos.

Ha sido usada como sanador y preventivo de enfermedades por siglos. Hoy en día es una de las hierbas más estudiadas por la ciencia médica occidental. Las siguientes son algunas razones para nunca eliminarlas de tu jardín (más bien recolectarlas), y, en lugar de pedir un deseo volando sus flores al viento, guardarla para hacer un té. O quizá una de cada tres puede ser usada como deseo (ya que también estas esparciendo sus semillas), las otras como la mejor receta para desintoxicar a tu cuerpo.

1. Mantiene el correcto funcionamiento del hígado. La raíz del diente de león es conocida porque previene las hemorragias de hígado, pero también mejora la pureza de la sangre y el flujo de bilis, el cual es regulado por el hígado y juega un papel importante dentro del mismo.

dandelionbenefits-of-dandelion-ingenious-health-kzjngvda2. Combate el acné y el eczema. Si tienes un caso de acné, beber jugo de diente de león como estimulante, desintoxicante, diurético y antioxidante ayuda a combatir las toxinas que muchas veces resultan de las hormonas fuera de balance. Las toxinas son ultimadamente sudadas a través de la piel y, gracias a la habilidad estimulante del jugo, se abren los poros para permitir el proceso. La savia del diente de león también puede ser utilizado externamente.

Además, ya que la savia es altamente alcalina y tiene propiedades que combaten los gérmenes, es recomendado como una manera ideal de manejar una variedad de condiciones dermatológicas incluyendo comezón general, eczema y tiña.

3. Mejora la salud de los ojos. La Asociación Optométrica América recomienda que las personas consuman al menos 12 miligramos combinados de luteína y zeaxantina todos los días para ayudar a reducir los riesgos de cataratas y degeneración macular relacionada con la edad. Los dientes de león contienen ambos de estos nutrientes. De hecho, sólo una taza excede la recomendación de la AOA para mantener la salud de los ojos, ya que contiene 15 miligramos de luteína y zeaxantina.

4. Ayuda a bajar de peso. Consumir dientes de león es ideal para aquellos que quien bajar unos kilos. No sólo son bajos en calorías, también actúan como diuréticos, por lo tanto causan que el peso del agua sea desechado mediante la orina de una manera sana.

Más en Ecoosfera: 
Café de diente de león: una alternativa deliciosa y saludable



Sofía Gatica, la mujer que desterró a Monsanto de Maldivas argentinas

Sofía Gatica, la mujer que luchó pública y ampliamente contra los transgénicos de la transnacional agroquímica en tierras argentinas.

Desde hace más de un siglo, Monsanto se ha relacionado con la destrucción de hábitats naturales y la creciente presencia de enfermedades y mutaciones en habitantes cercanos a estas regiones, principalmente cáncer, desórdenes cutáneos, supresión inmune, anemia, diabetes, problemas de hígado, entre otros. 

Pese a los esfuerzos de varias organizaciones no gubernamentales de detener tanto los productos de Monsanto, tales como Dioxin, Glifosato y PCB, como sus consecuencias devastadoras, las fábricas continúan expandiéndose a lo largo del mundo.

Un ejemplo actualmente, en México, las instituciones gubernamentales Sagarpa y Semarnat se han encargado de promover la siembra de soya transgénica de Monsanto en 253 mil 500 hectáreas en varios estados del país. Tan sólo en la zona maya de este país, Monsanto importa “10 millones de toneladas de grano al año, todo biotecnológico de EE.UU.”, ya que es “necesario darle la oportunidad a agricultores mexicanos de usarlas, en lugar de estarle pagando 50 000 millones de pesos al año a productores norteamericanos.” Esto provoca, en consecuencia, no sólo una pérdida de diversidad nacional de sus productos, también la afectación en la salud de los habitantes que consumen sus alimentos genéticamente modificados. Y si bien en México se ha buscado maneras para prohibir la siembra de productos genéticamente modificados, como la soya, la lucha continúa. 

Son estas luchas las que han marcado una diferencia en la biodiversidad, el cuidado del medio ambiente y la salud pública de la población. Como lo es el caso de Sofía Gatica, la mujer que luchó pública y ampliamente contra los transgénicos de la transnacional agroquímica en tierras argentinas. Ella, al relatar su historia para la revista feminista Pikara Magazine, ha dado plasmado su oposición al glifosato y la ruptura de las mayores construcciones logrando el destierro de Monsanto en Maldivas Argentinas.

Te compartimos su historia que compartió con Pikara Magazine

[…] Aquel atlas de las desgracias cercanas, una especie de orografía arrugada con ira por el paso del tiempo, se transformó en un informe archivado en el Ministerio de Salud del país suramericano. Entre sus páginas, la constatación ciudadana de que las fumigaciones con glifosato (el herbicida más vendido del mundo) provocaban cáncer y leucemia: “Encontramos 300 casos de cáncer y casi 80 fallecidos, sin contar con las malformaciones. Registramos ratios muy superiores a los normales”.

No había marcha atrás, apenas futuros posibles que construir. Así que las mujeres, bautizadas en 2003 como ‘las Madres de Ituzaingó’, se inmiscuyeron en una carrera de obstáculos en la que no se trataba de ganar o perder sino de aguantar. Lo siguen haciendo 16 años después. Más de 180 meses después han ocurrido muchas cosas, a veces demasiadas, como cuando se contabilizan las muertes, otras históricas, como cuando las crónicas resaltan que una de las transnacionales más poderosas del sector agroquímico inclinó la rodilla.

Fue hace apenas unas semanas, el pasado diciembre, cuando las calles de Malvinas Argentinas, una pequeña localidad de Córdoba, celebraron la salida de Monsanto. La multinacional salía por la puerta de atrás, echando el cerrojo al que estaba llamado a convertirse en uno de sus proyectos más emblemáticos, por tamaño e inversión: “Una de las mayores plantas de acondicionamiento de semillas de maíz no destinadas al consumo del mundo”, tal y como reflejaron en el momento del lanzamiento (junio de 2012, bajo el mandato de Cristina Kirchner) los informes técnicos de la propia compañía, que preveía destinar unos 1.500 millones de dólares (más de 1.400 millones de euros) al proyecto, desembolsos en concepto de investigación y desarrollo aparte.

De los golpes y amenazas

El relato de lo sucedido está sazonado de ambiciones, bloqueos, ganancias, cortes, asambleas, presiones y declaraciones, amenazas verbales y físicas, ilegalidades, alegalidades e incluso leyes redundantemente ilegales. Avances y retrocesos, los de la empresa frente a un amalgama de colectivos de toda Córdoba, entre los que destacan la Asamblea de Vecinos Malvinas Lucha por la Vida, la Asamblea del Bloqueo a Monsanto y las Madres de Ituzaingó. La vida, dejó escrito Shakespeare, es un cuento narrado por un idiota, que las llena de sus ruidos y furias. Tres siglos más tarde, Walter Benjamin matizó que está en todo caso contada por los vencedores.

[…] Un año más tarde, activistas y personas concienciadas organizaron un festival (Primavera sin Monsanto, que continúa celebrándose) en la misma entrada a las instalaciones que ya comenzaban a asomarse. Recibieron el apoyo de parte de la comunidad científica (entre ellos, el médico fallecido Andrés Carrasco) y académica (las universidades de Córdoba, Católica y Río Cuarto rechazaron la instalación de la planta), la artística (músicos como Manu Chao y René Pérez, de Calle 13) e incluso activistas internacionales como el Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel o la india Vandana Shiva, se han sumado en algún momento a la causa.

Antes, durante y después, recuerda Gatica, un bloqueo de más de tres años, hasta la expulsión de Monsanto. “Ha sido muy difícil porque eran 37 hectáreas y, aunque cerrábamos sucesivas entradas con diez personas en cada puesto, ellos trataban de entrar por cualquier sitio”. Los problemas con los trabajadores de la empresa no tardaron en aparecer: “Al principio impedíamos únicamente la entrada a los camiones, por ejemplo metiéndonos bajo las ruedas, hasta que descubrimos que introducían herramientas incluso escondidas en sus maletines, cuando venían vestidos de traje”, añade esta líder argentina, que en 2012 recibió el Premio Goldman, conocido como el Nobel del Medio Ambiente.

Al mes de bloqueo llegó el primer desalojo, “cuando más de 300 policías nos sacaron a la fuerza a un centenar de personas”. Dos compañeras terminaron presas y Sofía, hospitalizada con un traumatismo craneoencefálico. “Pero nos dimos cuenta de que el pueblo es el que manda”, añade Gatica nada más terminar de extenderse con su parte médico: “Pedí el alta voluntaria y regresé con mis compañeros para quedarme. Poco a poco se sumó mucha gente y se empezaron a construir casas. Jamás pudieron ingresar como hubieran querido, pero soportamos casi cuatro años de frío, sin luz, sin agua, de hambre. Mujeres y hombres de todas las edades, con mucha gente joven”.

[…] “Pronto llegaron las amenazas. Me esperaban a la salida del trabajo, me perseguían y me golpeaban. Me amenazaron de muerte junto a mis hijos. Me han llamado de todo: ‘gringa sucia’, ‘zurda’…”. Las presiones, denuncia, se reforzaban con “los palos de la policía”, con “los grupos de choque de la empresa” y con “órdenes de represión” contra los vecinos. “Hubo una vez que los camiones lograron entrar y entonces decidimos impedir también la salida, salvo que se llevaran todo el material. Los obreros nos acusaron de haberles secuestrado”, añade Gatica entre su dilatada retahíla de reconstrucción de los hechos, presentados sin tapujos como “una guerra, en la que Monsanto contrataba matones y nosotros, para sobrevivir, tuvimos que armarnos: maderas con clavos, zanjas gigantes en la tierra, pinchazos a las ruedas de los camiones…”.

A los extremistas violentos

[…] Y es que, allí donde (en los transgénicos) hay quien ve enfermedades y muerte, otros contemplan “oportunidades de progreso y crecimiento para la comunidad y la provincia, sin riesgo ninguno”, afirma la empresa, que vaticinó 400 puestos de trabajo directos. En otra de sus notificaciones, identifica a Sofía Gatica (y a otras personas) como responsable de “agresiones verbales y físicas” que ponen en riesgo la integridad física y vulneran el derecho de expresión”, en referencia a una charla que empleados de Monsanto impartían en la Universidad Nacional del Litoral. Acciones que fueron calificadas de “vandalismo” y posteriormente denunciadas ante las Fiscalía

1.140 días de bloqueo (el número exacto lo tiene clavado en la memoria Gatica), hasta el 1 de noviembre de 2016, en los que la estrategia de Monsanto ha sido la de denunciar las “violaciones al derecho a trabajar” de sus empleados, recordando en sucesivos avisos que cumplían “con todos los requerimientos legales para la construcción de la planta”, citando, entre otras, diferentes ordenanzas, al Concejo Deliberante de Malvinas Argentinas, al Tribunal Superior de Justicia de Córdoba, el Estudio de Impacto Ambiental (elaborado por ellos mismos) y autoridades gubernamentales varias. Su defensa de que “no hay evidencia científica de que el glifosato sea cancerígeno” es radicalmente diferente al que presentan instituciones como la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC, en sus siglas en inglés) que, perteneciente la Organización Mundial de la Salud (OMS) de Naciones Unidas, lo consideró en 2015 como “probablemente cancerígeno para los humanos”. Las conclusiones siguen abiertas y recientemente la OMS, en este caso en una publicación conjunta con la FAO (Organización de Naciones Unidas para la Alimentación), concluyó que era “improbable” que el glifosato presente riesgos carcinogénicos.

Sentencias firmes

Los entresijos jurídicos, que acompañaron a la lucha activista, dieron un primer vuelco radical en enero de 2014, cuando la Sala II dela Cámara de Trabajo detuvo la construcción, declarando inconstitucionales los permisos emitidos tanto por la Municipalidad como por la Provincia. Un mes más tarde, la Secretaría de Ambiente provincial también rechazó el estudio de impacto ambiental presentado por la compañía.

Paradójicamente (o no), la empresa guarda un celoso silencio de estos reveses. Tampoco ha querido manifestarse antes las repetidas apelaciones en las que Pikara Magazine le ha brindado su micrófono. Ha preferido mantenerse al margen también de su salida de Malvinas Argentinas, de la que no existe postura oficial alguna por parte de la compañía, si bien una “alta fuente” de la multinacional admitió a un portal argentino de actualidad y análisis económico que “no se pudo avanzar con la planta y esto también influyó. Pero lo más trascendente fue que el negocio cambió y dejó de ser conveniente para Monsanto”.

Los cambios que anónimamente denuncia Monsanto se refieren a modificaciones legales introducidas por las nuevas políticas agropecuarias, que han disminuido la expansión máxima de la superficie del maíz: “La pauta de procesamiento de la planta estaba en el orden de 3,5 millones de hectáreas pero, en los últimos años, apenas se pasó de los 2,5 millones. Una inversión así no tiene sentido desde el punto de vista del negocio”.

Jamás van a admitir que el pueblo los venció. No se fueron por la Justicia”, subraya Gatica, convencida de que fue Cristina Kirchner, la anterior presidenta del país, quien “negoció con la salud del pueblo. Seguramente bajo su mandato no hubiera sido posible nuestra victoria, si bien es cierto el actual Gobierno [de Mauricio Macri] también responde a las corporaciones y no a la gente”.

Una victoria, pero ¿de quién?

Malvinas Argentinas aún está resacosa de celebraciones. Forzosa o voluntariamente, Monsanto se ha ido de la localidad, pero no del país. Falta por escribir qué sucederá a partir de ahora, cuando el municipio adquiera la verdadera dimensión de lo logrado. La transnacional no solamente sigue operando en Argentina, sino que los insumos destinados al fracasado proyecto han sido trasladados a la próxima localidad de Rojas, unos 500 kilómetros al oeste y próxima a Buenos Aires.

Los reveses sufridos por Monsanto en Malvinas Argentinas y el hecho de que siga sin poder modificar la Ley de Semillas (por la que pretenden garantizarse ganancias por los derechos de uso de casi toda la soja, el maíz y el algodón que siembran en el país americana) les sepa seguramente mejor con el balance comercial cosechado en 2016, que la sitúan como dominadora absoluta en el negocio del maíz y en la venta de glifosato. Según los datos de la Cámara de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes (CASAFE), sus ingresos en este sentido aumentaron con respecto al ejercicio anterior.

Además de las instalaciones de Rojas, Monsanto mantiene otras 36 plantas en el país. La transnacional “desarrolla los planes a largo plazo, por lo que mover su inversión a otro lado tiene su lógica. Seguirá proveyendo a semillas al área de Córdoba. Que no tenga una planta levantada no significa que dejará de tener presencia”, según analizaron expertos en la materia a  un medio uruguayo.

“Es una batalla que vamos a ganar, nos va a costar, pero se la vamos a ganar”, vaticinó Sofía Gatica en octubre de 2012, al poco de saberse las intenciones de Monsanto en Malvinas Argentinas. Muchas “sangres” después (“América se ha escrito con sangre y seguirá escribiéndose con sangre. Vamos a luchar dejando nuestras vidas”, respondía la protagonista en una entrevista posterior, publicada por el autor en formato e-book), Sofía Gática, parte de esa Argentina que desterró a Monsanto, lo tiene claro: “Hemos ganado una pequeña batalla porque Monsanto está aislado en distintas partes del país. Vamos a seguir ahí, dándoles batalla y resistiendo”.

La dueña de las semillas

Monsanto ya no es sólo una empresa. Atrás quedaron sus inicios, allá por el arranque del siglo XX, en los que producía sacarina para Coca-Cola. Ahora es una transnacional con pies, dedos, garras, manos y tentáculos en casi cada esquina del globo, aunque sus principales mercados son Estados Unidos, Brasil, Argentina y Canadá. La producción de semillas transgénicas y el herbicida glisofato comercializado bajo la marca Roundup son dos de sus principales negocios, que la convierten prácticamente en dueña de la agricultura mundial.

Sobre todo tras su reciente fusión con Bayern, otra de las agroquímicas más grandes del mundo. “Con la transacción se fusionan dos negocios diferentes pero altamente complementarios. El negocio conjunto sacará partido del liderazgo de Monsanto en el ámbito de semillas y (…) por una parte, y del amplio abanico de productos de protección de cultivos de Bayern (…)  por la otra”, decía la compañía.

La sospecha siempre está detrás de cualquier acción de Monsanto, tanto por los temores hacia los organismos modificados genéticamente (OMG), como por las investigaciones que han sufrido varios de sus productos (la controversia sobre el glisofato es muy alta y ha sido prohibido su uso en varios territorios), las condenas por soborno en Indonesia, la venta de productos tóxicos o por el oligopolio que ejerce sobre la alimentación.

Y las resistencias también se multiplican. El pasado mes de octubre La Haya acogió en el Tribunal Internacional Monsanto, una “iniciativa de la sociedad civil para que Monsanto se responsabilice por violaciones a derechos humanos, crímenes contra la humanidad y ecocidio”, a la que la transnacional respondió. La sentencia estará en abril de 2017.

 
Más en Ecoosfera

 



Café de diente de león, una alternativa deliciosa y saludable

El café de diente de león es una bebida similar al café que, al consumirse, ayuda a desintoxicar al cuerpo de las toxinas y radicales libres que dañan al cuerpo.

El diente de león no sólo es una hierba floral muy común, también es una planta medicinal que alberga impresionantes beneficios para la salud. No sólo mejora la salud en general, también previene numerosas enfermedades e infecciones, como el acné. Para conocer a profundidad sus beneficios medicinales, dale click aquí

El café de diente de león es una bebida similar al café que, al consumirse, ayuda a desintoxicar al cuerpo de las toxinas y radicales libres que dañan al cuerpo. Necesitas:

Instrucciones: Cosecha una gran cantidad de dientes de león para recuperar las raíces –la suficiente cantidad para llenar un contendor de cuatro litros–; quita la planta de la raíz, y en caso que quieras hacer una ensalada, aparta las hojas; limpia las raíces en por lo menos tres cambios de agua, cubriéndolas con agua de nuevo y permitiendo que se remojen durante varias horas; luego enjuágalas un par de veces más para que las raíces estén más limpias que antes; escoge y separa las raíces, quitando y desechando los “pelos” y cualquier parte dañada; finaliza la limpieza con un cepillo de dientes viejo hasta que consideres suficiente; corta las raíces en rajas de aproximadamente 2.5 cm de largo; colócalas en una bandeja para el horno y déjalas secar a 110ºC durante cuatro horas, o hasta las raíces obtengan un color café oscuro por dentro y fuera; muele las raíces y prepáralo como si fuera un café normal en prensa francesa, y guarda las raíces restantes en un frasco de vidrio hermético. 



Estos son los 10 mejores alimentos contra el acné

Por sus propiedades, muchas de ellas antioxidantes, limpiarán tu piel.

Uno de los temas que más pueden mermar el autoestima es el acné, sobre todo si este es en la cara. El acné en la pubertad y adolescencia es un fenómeno que suele pasar, pero ¿qué pasa si eres ya un adulto y continúa siendo un problema recurrente?

Entre otras alternativas está conocer tu alimentación a fondo y asegurarte que esta no es la que probablemente está causándote este problema; el azúcar y los carbohidratos, por ejemplo. Así también existen alimentos que ayudan a limpiar tu piel por sus propiedades, aquí algunos ejemplos compilados por helloglow.com.

Aguacate: contiene ácidos grasos omega 3 ácidos, que controlan la producción de leukutriene B4; este último promueve la producción de seborrea, la cuál tapa los poros y produce acné.

Menta: una de las causas principales del acné es el estrés; aquí es donde entran las acciones de la menta, aliviará tu tensión y estrés y también limpiará tu piel.

Hinojo: esta raíz es desintoxicante y reduce la hinchazón en el cuerpo  y también hará maravillas por tu piel con sus vitaminas y minerales que balancean el oxígeno en tu piel y la mantienen limpia y libre de acné.

Nueces de Brasil: contienen selenio, un poderoso antioxidante que protege a las células de la inflamación y mejora la elasticidad en la piel.

Uvas Rojas: sus poderes antioxidantes también reducen la inflamación en la piel

Betabel: alta en Vitamina A y D, potasio, calcio y magnesio; esta maravillosa semilla promueve la salud de la piel en general, ayuda a eliminar las toxinas y bajar el colesterol.

Tofu: es una fuente de proteína, calcio y grasas no saturadas que combinan un perfecto remedio contra el acné.

Ajo: contiene alicina, la cual mata bacterias y virus dañinos para el cuerpo, lo que simultáneamente significa una piel más limpia y menores posibilidades de pescar un resfriado.

Alcachofa: consumida cruda o cocinada mejora el sistema inmune y la digestión; lo que es muy sano para la piel.

Semillas  de calabaza: siendo alta en Vitamina D, ácidos grasos omega 3 y zinc, como que ayuda altamente a limpiar la piel.

 

10-foods-to-fight-acne



4 tips para prevenir los ojos cansados (INFOGRÁFICO)

La “era de la pantalla” por el enorme uso de los dispositivos han causado una fatiga común de la vista.

La vida frente a la tecnología hace que enfoques la vista por demasiado tiempo frente a las computadoras, o demás dispositivos. Esto además de acarrearnos problemas de columna, es por su puesto malo para nuestra vista. De hecho se dice que los problemas de astigmatismo para las nuevas generaciones serán más frecuentes que nunca. 

Te presentamos este práctico infográfico elaborado por el sitio lemi.com.mx para cuidar tus ojos de la era conocida como “de la pantalla”.

ojos_cansados



Diez razones para dejar el café y empezar a tomar LSD

A pesar de su acrónimo con el compuesto alucinógeno, el LSD es una bebida sustituta del café, que se prepara con lattes de leche de soya y dientes de león.

¿En qué momento el LSD se convirtió en un compuesto más saludable que el café? Desde que el LSD, a pesar de su acrónimo con el compuesto alucinógeno, es una bebida sustituta del café, que se prepara con lattes de leche de soya y dientes de león. A pesar de ser un humilde menjurje de hierbas, muchas personas han alterado su abuso de cafeína por su continuo uso.

En 1819, se descubrió que en el café existía una sustancia llamada cafeína, la cual estimula al sistema nervioso, provocando el estado de vigilia. Si bien el café es un compuesto milenario utilizado para arrancar individuos de los brazos de Morfeo, su abuso puede desencadenar consecuencias negativas en la salud física y psicológica de la persona en cuestión: insomnio, nerviosismo, excitación, enrojecimiento, diuresis y problemas gastrointestinales. Por ello te compartimos diez razones para reducir el consumo del café y empezar a tomar LSD.

1.El sabor.

Cuando se prepara el LSD, se colocan las raíces de diente de león en una máquina para café espresso; después se añade leche de soya para hacer la espuma: como si fuera un clásico Latte. Se le puede agregar canela, aunque el líquido tiene por sí solo un sabor intenso a nueces. Muchas de las mezclas contienen un poco de la bebida favorita de los antiguos egipcios: achicoria.

2.Es rico en nutrientes.

De acuerdo con la Universidad de Maryland, el diente de león es rico en vitaminas A, B, C y D; además de contener hierro, potasio y zinc. Por el otro lado, el café provoca una reducción de estos minerales en el cuerpo.

3. Disminuye el consumo de cafeína.

Dado que el diente de león no tiene cafeína, no hay un estímulo anormal en el cuerpo. Un estudio por el psicólogo Peter Rogers de la Universidad Bristol encontró que, aunque muchos consumidores de café se sentían más alertas, es realmente la reacción corporal por inercia ante la fatiga. Por el otro lado, la ansiedad y la alta presión sanguínea pueden inducir a un mayor consumo de cafeína.

4. Mejora la digestion.

En la medicina tradicional de China, el diente de león se utilizaba como tratamiento para problemas estomacales. De acuerdo con la Universidad de Maryland, el diente de león puede actuar como un laxante.

5. Te ayuda a despertar sin el efecto del dolor de cabeza.

Al dejar alguna sustancia psicoactiva, los efectos de abstinencia pueden ser dolorosos. Por ello, algunos nutriólogos explican que el diente de león evita los dolores de cabeza (y también, facilita el abandono al café).

6. Ayuda en el funcionamiento del hígado y de la vesicular biliar.

Los herbolarios utilizan el diente de león como desintoxicante de estos dos órganos. Mientras que el café altera los niveles de azucar en la sangre (y por consiguiente, en la presión sanguínea), el diente de león ayuda a regularlos.

7. Es más fácil de producir y de transportar.

Oxfam explica que la mayoría de las semillas de café se producen en pequeñas granjas de países desarrollados, permitiendo que los compradores de café impongan sus propias reglas. Por el otro lado, se puede encontrar el diente de león en cualquier tienda de comida o plantarlo uno mismo.

8. Es orgánico

Las plantaciones de café son tratadas usualmente con pesticidas y fertilizantes. Y aunque existen semillas de café orgánicas, representan solo el 0.5% del total del mercado cafetalero. Es más fácil y barato encontrar raíces orgánicas de dientes de león; o incluso, repetimos, existe la posibilidad de plantarlo uno mismo.

9. Se encuentra fácilmente.

A menos que te encuentres en una region cafetalera, el café que tomas ha viajado miles de kilometros provocando emisiones de dióxido de carbono en el proceso. Por el otro lado, el café de diente de león contiene ingredientses locales: cuidando al medio ambiente.

10. Reduce la contaminación.

Otra razón por la cual dejar el café: estudios sugieren que estas semillas contaminan el océano Pacífico. Mientras que el diente de león genera un impacto positivo en el medio ambiente, ya que es orgánico.

Entonces, ¿te convenciste en cambiar el café por un LSD?

Observatorio

Seguimiento a los asuntos ambientales y de ecología más urgentes de México.

Biblioteca Ecoosfera

Una compilación de lecturas (libros, ensayos, etc) disponibles en PDF sobre temas como sustentabilidad, medioambiente y salud.

Ir a Biblioteca