Director de “The Cove” hace públicos videos gráficos de la sangrienta caza de delfines en Japón

Tras ser acusado de editar varias escenas del documental para hacer que esta práctica tradicional pareciera más cruel de lo que es en realidad, Louie Psihoyos recientemente sacó a la luz material inédito que muestra, gráficamente, la violenta naturaleza del evento.

En el 2009, The Cove, un documental que retrata lo que muchos consideran es la cruel caza de delfines en el pueblo de Taiji, Japón, ganó el Oscar y al hacerlo, el mundo entero condenó estas actividades. Esto último dejo a los habitantes de Taiji en una situación incómoda: fueron juzgados por sus tradiciones.

La semana pasada, Newsweek, la revista estadounidense, publicó un artículo en el cual expone la situación que los habitantes de Taiji viven. El artículo los defiende y explica que muchas celebridades crearon una tormenta mediática alrededor de esta práctica, afectando profundamente a los pescadores y a sus familias, quienes dependen de la carne de los defilnes y de su venta a acuarios alrededor del mundo para subsistir.

Según explica el autor del artículo, Bill Powell, el gobernador de Taiji asegura que la caza de delfines se practica desde 1675 y fue particularmente importante durante la Segunda Guerra Mundial cuando salvó a muchas personas de la hambruna. Por otro lado, el artículo también explica que según grupos de conservación, la caza empezó en 1969.

En términos del documental The Cove, Newsweek insiste en que muchos de los pescadores se sintieron acosados por el equipo que lo grabó y, que además, muchas de sus pruebas fueron altamente subjetivas. El artículo también intenta culpar a las redes sociales por la desinformación que ha afectado a los habitantes de Taiji, en especial a Twitter, ya que el documental resonó a través del mundo principalmente por toda la publicidad gratuita que celebridades como Ricky Gervais y Yoko Ono le hicieron.

Powell, asegura que los pescadores han cambiado las técnicas de la caza, haciéndolas menos sangrientas y más eficientes, de manera que los delfines sufren menos. Además, asegura que muchos de los pescadores piensan que el agua manchada de sangre del documental en realidad fue editada para exagerar la violencia de la práctica. Para concluir incluye el testimonio de una de las habitantes que dice: “¿Alguna vez han pensado en lo humillante y ofensivo que es que te critiquen por lo que comes?”

Como respuesta al artículo, el director del documental, Louie Psihoyos, publicó en su blog: “El artículo del Sr. Powell contiene equivalencias falsas y cobardía periodística que insiste en que toda historia debe tener dos versiones. También le falta confirmar los hechos más básicos.” Psihoyos además asegura que no editaron el color del agua ni ningún elemento de la película con el fin de vilipendiar a los pescadores. Y comparte, a través del Huffington Post, estos videos cuyo contenido gráfico  realmente haría mucho más daño a los pescadores: “ver a los delfines atados en la playa, retorciéndose. Pensamos que sería demasiado brutal, grotesco, como para mostrarlo” explica el director al Huffington Post, “En las otras grabaciones que mostramos, al menos los delfines morían en el agua”.



Delfines en cautiverio: la ilusión de una sonrisa

La desesperación de los delfines en cautiverio es tanta, que incluso algunos deciden brincar hacia las rocas, lo que termina en una muerte segura.

En algún lugar del mundo, es un día soleado y una familia visita un parque acuático para aprovechar el buen clima. Allí, se ofrece un espectáculo. Delfines de varias especies están actuando para el gusto de los visitantes. Desde las gradas, muchos ríen y aplauden al ver a esas magníficas criaturas sonreír mientras realizan acrobacias impresionantes. Pero la sonrisa del delfín es sólo una ilusión. Una ilusión de que todo está bien, de que no tiene nada de malo disfrutar de un espectáculo y de que la naturaleza está para servir al ser humano. Todavía tenemos la esperanza de que, si las personas entienden todo el sufrimiento que hay detrás de estos circos acuáticos, estos espectáculos terminen para siempre.

En las bahías de Taiji, Japón, acaba de iniciar la temporada anual de captura y matanza de delfines. Desde temprano, varios botes acarrean a grupos completos de delfines y otros cetáceos. Utilizan fuertes ruidos para obligar a los animales a entrar a las bahías, y una vez adentro son acorralados con redes. Por supuesto que los animales entienden que algo está mal, muy mal. Los delfines empiezan a comunicarse con chillidos y a entrar en pánico. La desesperación es tanta, que incluso algunos deciden brincar hacia las rocas, lo que termina en una muerte segura. Los botes continúan acorralando a los delfines hacía la zona más baja de la bahía. Una vez ahí, el acto es tan impactante que los pescadores cubren con lonas la zona para evitar ser fotografiados.

Bajo el cobijo del anonimato, los pescadores empiezan a seleccionar a los individuos más aptos para su venta. Aquellos que son jóvenes y visualmente más atractivos son los preferidos por los compradores (representantes de parques y acuarios), pues es más fácil someterlos a la voluntad de los entrenadores.

– “Estos dos son una madre y su bebé ¿Cuál quieres? ¿Quieres a los dos?”

– “Me llevo al bebé.”

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Tras esas palabras, la cría es arrebatada de su madre. Son tales los chillidos y aleteos, que resulta imposible describirlo. Estos animales crean fuertes vínculos familiares, que al romperlos se crea un trauma tan profundo como lo sería para cualquiera de nosotros. Cada delfín alcanza un precio aproximado de 150,000 dólares. La demanda es tal, que antes de que empezara esta temporada, 150 delfines ya estaban vendidos. Hasta la fecha, 42 ya han sido capturados.

Aquellos animales que no son comprados sufren el peor y más violento destino. La forma en la que los asesinan es perturbadora. Los pescadores insertan una estaca metálica en la espina dorsal del animal. Los delfines no mueren de manera inmediata sino que agonizan durante varios minutos antes de morir. Las lonas y redes no evitan que la bahía se tiña de rojo con la sangre de estos indefensos animales.

La carne de estos animales se vende en los mercados y restaurantes. Sin embargo, la carne de delfín, además de contener altos niveles de mercurio, es considerada de baja calidad por los consumidores. Por ello, esta carne se etiqueta y se introduce al mercado como si fuera carne de ballena. Pero la venta de carne no es el objetivo principal de esta actividad, pues sólo representa un ingreso extra a las altas ganancias del comercio de animales vivos. Al final del día, sólo algunos cuantos son liberados y vuelven al mar.

Esta industria produce miles de millones de dólares en ganancias alrededor del mundo. Como en muchos otros casos, en donde hay dinero y falta de ética, están los problemas. ¿Cómo se puede detener esto? Para detener la oferta se necesita erradicar la demanda. Es importante que entendamos que estos animales no pertenecen al cautiverio, que no merecen estar confinados en tanques artificiales, que no nacieron para entretener a las personas por un par de minutos, que la única solución es nunca asistir a estos espectáculos y que la naturaleza no está para servir a los humanos.

– Si quieres conocer más sobre el tema, te recomendamos visitar Dolphin Project y ver el documental The Cove.

– Autores: Daniel Manzur (@DanManzT) y Fernando Córdova Tapia (@FerCordovaTapia)



6 documentales que cada yogui necesita ver (y gratuitos en Neftlix)

Se trata de información que será un parateguas en la mente de cualquier persona.

Es verdad, a veces la vida nos puede cambiar en el lapso de una hora. Esto ocurre cuando hacemos conciencia de que aquello que creíamos, en ocasiones, pierde validez. Así, cuando caen nuestros esquemas mentales, quedamos indefensos, como desnudos, pero simultáneamente empoderados.

En este sentido los documentales son una increíble manera de contar verdades que muchas veces yacen escondidas. A partir de relatos, narrados de manera directa por los involucrados. Esta herramienta es un método excelente para contar verdades incómodas….

La siguiente es una recopilación hecha por el sitio especializado en yoga, yogiapproved , que nos muestra una serie de videos, disponibles gratuitamente en Neftlix, y que son imprescindibles para cada persona que busque un mundo más humano.

 

Despierto: la vida de Yogananda (2014)

Paramahansa Yogananda fue el primer yogui en traer los conceptos hinduistas como la meditación a occidente. Su trabajo, vida e ideas, cambiaron la manera en que occidente ha concebido en los últimos años la búsqueda espiritual. Un gran recordatorio, además, del verdadero propósito de la yoga.

Si no tienes Neftlix puedes conseguir este documental en Amazon.

 

Farnaggedon: la guerra invisible de las familias granjeras americanas

Ahora que la alimentación mundial está inmiscuida en un proceso de industrialización que la ha llevado a ser poco saludable para las personas y el medio ambiente, la revolución está en sitios discretos y poderosos, como las pequeñas granjas, donde se genera alimento a pequeña escala, con un sentido basado en la calidad y en el consumo local.

Si no tienes Neflix puedes encontrar en Amazon el documental acá.

También, si estás más interesado en el movimiento, vista su página.

 

Engordar (2014)

¿Por qué existe tanta obesidad? ¿Cuál es el estilo de vida de una familia estadounidense? Este documental descubre que las personas en el país más poderoso del mundo desconocen cómo comer sanamente. Al decubrir cómo funciona la industria de la alimentación con este documental, simplemente comenzarás a tomar decisiones alimenticias más sanas.

Encuéntralo acá en Amazon .

 

El verdadero costo (2015)

Esta época es en la que más se ha consumido ropa en toda la historia del mundo. Esta industria que parece inofensiva y que va renovándose en cada temporada con las modas en boga, en realidad lleva detrás un deterioro al ambiente y un sistema en el que las fábricas son instaladas en países donde la mano de obra es muy barata. Un documental que abre los ojos sobre un panorama en el que las tiendas de moda se nos presentan con otra cara.

En Amazon encuéntralo acá.

Yo soy (2010)

Es la historia de Tom Shadya, director de comedias de cine muy populares como Ace Ventura. Shadva sufre un accidente y entonces su perspectiva sobre la vida se modifica. Surgen en él preguntas trascendentales como  ¿Qué está mal en el mundo hoy? ¿Que podemos hacer? Este documental recorre la opinión de expertos como científicos o filósofos y deja un halo de esperanza sobre una posibilidad de cambio incluso desde el nivel individual.

Si no tienes Neftlix bájalo acá.

 

Vacaconspiración: el secreto de la sustentabilidad (2014)

También disponible, completo y gratuito en YouTube, este documental desvela las verdaderas secuelas de la agricultura destinada a alimentar ganado. Millones de hectáreas, donde han sido talados ecosistemas enteros, para alimentar ganado que luego nos dará carne. Un sistema insostenible que simplemente debe cambiar si buscamos sobrevivir en esta Tierra.



Japón iniciará su temporada de caza de ballenas en unos días ¿cómo puedes influir para parar esto?

Con el argumento de “fines científicos” Japón seguirá cazando ballenas, tú puedes ayudar a prohibirlo y te decimos cómo.

Además de los hermosos atributos de la cultura japonesa como su inminente solidaridad, su orden o el legado de su sublime tradición Zen, en los últimos años este país también ha sido conocido en el mundo por fenómenos no tan encomiables como su furtiva caza de ballenas que ha disfrazado con fines científicos.

Desde hace unos 40 años organizaciones como Greenpeace han estado señalando férreamente la caza de las ballenas como un acto cruel. Luego de años de esfuerzo, en 1986 se alcanzó internacionalmente una moratoria para la caza comercial del ballenas; sin embargo países como Noruega, Islandia o Japón han ignorado esta medida.

En 2014 una orden de la Corte Internacional de Justicia hizo que Japón renunciara a la caza de ballenas pues esta resolución consideró que su supuesto programa de caza con fines científicos en realidad respondía a intereses comerciales. Sin embargo las autoridades de este país a finales de 2014 presentaron a la Comisión Ballenera Internacional (CBI) un nuevo programa de caza de cetáceos con objetivos científicos.

En su nuevo plan se tiene previsto de aquí al 2025 un objetivo anual de pesca a 333 pequeños rorcuales, frente a los cerca de 900 que cazaba en su anterior programa.Tokio cree que ese nivel de capturas es “necesario” para sustraer información sobre la edad de la población ballenera y fijar un límite para la pesca, que no ponga en peligro la supervivencia de la especie.

El anterior argumento, por supuesto, no satisface a los defensores de animales de todo el mundo.

Este jueves Japón iniciará este nuevo programa con “fines científicos” en el Pacífico Norte. Aunque muchas personas se sienten decepcionadas (con razón) por estas acciones; es también cierto que desde 1986 ha ido disminuyendo cada vez más el asesinato de ballenas.

¿Qué puedes hacer?

Tanto la veda de cacería que hizo la Corte Internacional de Justicia, como la moratoria alcanzada en 1986 por la Comisión Ballenera Internacional (CBI), fueron alcanzados por una fuerte presión de las organizaciones y de la sociedad.

Puedes unirte a campañas como la de Greenpeace aquí, quien lleva años en lucha por esta causa, o a la de organizaciones como Whales and Dolphins. Se trata de uno de los ejemplos en los que la presión de la sociedad ha sido crucial para que el tema se haya vuelto un problema para países como Noruega, Japón o Islandia.



Impactantes imágenes de buques japoneses a la caza de ballenas en una zona protegida de la Antártida

Con esta denuncia gráfica, la organización Sea Shepherd dio a conocer la lamentable caza de ballenas perpetrada en un santuario protegido de Japón.

La caza de ballenas es, por desgracia, una práctica que año con año continúa repitiéndose sin que al parecer ni gobiernos ni instituciones internacionales puedan o quieran impedirlo. A pesar de la importancia de estos animales para su ecosistema y del peligro constate en que se encuentran por diversas actividades humanas, a esto se agrega su persecución cruel y su muerte no menos dolorosa.

Para denunciar, una vez más, esta situación, la organización Sea Shepherd dio a conocer estas impactantes imágenes, tomadas el martes pasado, del barco Nisshin Maru, en cuya cubierta descubrieron tres cadáveres de ballenas cazadas nada menos que en las aguas del Santuario ballenero Austral, un área supuestamente protegida que se encuentra en las inmediaciones de la Antártida y en la cual la caza de estos cetáceos fue prohibida desde 1994.

De acuerdo con el testimonio de Sea Shepherd, además del Nisshin Maru, otros cuatro buques japoneses se encontraban en la zona, pero ante la vista del helicópeto de la organización, se vieron forzados a detener el arponeo y emprender la retirada.

Los barcos se encontraban en una franja entre el dominio de Nueva Zelanda y aguas internacionales, por lo que el gobierno de dicho país oceánico, que en numerosas ocasiones ha solicitado al de Japón que impida estas operaciones, no pudo hacer nada al respecto. Además, parece que los buques pudieron internarse en la zona y capturar a las ballenas alegando propósitos de “investigación científica”.

Por su parte, el ministro de asuntos exteriores de Japón aseguró que dicha “investigación” no fue “ni una violación ni un abuso de los huecos en la convención internacional”.

Bob Brown, director de Sea Shepherd Australia, declaró, ante las imágenes obtenidas, que “no hay nada científico en esto: es una carnicería”.



La Armada Naval admite que sus entrenamientos matarán a miles de ballenas y delfines

Por si el mundo de los cetáceos necesitara una amenaza más a su libertad y bienestar, por los próximos cinco años la armada naval de E.U. conducirá una serie de ejercicios de entrenamiento en aguas costeras a lo largo del país; y aunque estos sean sólo “juegos de guerra” para mejorar el desempeño militar, las […]

Por si el mundo de los cetáceos necesitara una amenaza más a su libertad y bienestar, por los próximos cinco años la armada naval de E.U. conducirá una serie de ejercicios de entrenamiento en aguas costeras a lo largo del país; y aunque estos sean sólo “juegos de guerra” para mejorar el desempeño militar, las casualidades proyectadas son abrumadoramente altas.

El Navy Times reporta  que el entrenamiento dejará municiones en las aguas de la Costa Este, California Sur, Hawaii y el Golfo de México. Se estima que durante el periodo de 2014 a 2019 un impacto significativo tendrá lugar en la vida marina, principalmente por el uso de explosivos ultramarinos y sonar.

El reporte apunta lo siguiente:

Los modelos de computadora muestran que el entrenamiento dejará un saldo de 186 ballenas y delfines muertos en la Costa Este y 155 en Hawaii y California Sur.

En las aguas de la Costa Este podría haber 11,226 serias lesiones y 1.89 millones de lesiones menores tales como la pérdida de audición. El entrenamiento podría causar que los mamíferos marinos cambien su comportamiento –así como nadar en distinta dirección—en 20 millones de instancias.

Por más que la Armada defienda este entrenamiento como “la única manera en que los marineros pueden desarrollar habilidades que necesitan para asegurar que las tecnologías pueden ser operadas efectivamente”, ninguna práctica humana debería ser en detrimento de los océanos, ni ser cruel con la vida, ni participar en la eventual extinción de alguna especie. Como si las actividades bélicas fueran más importantes que la salud marina. Algo debe hacerse al respecto para evitar esto. Quizá aún estemos a tiempo.

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[TreeHugger]

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