Capturan en video a uno de los más exóticos y hermosos peces del mundo (VIDEO)

Un video de un regaleco, inusual y extravagante pez, fue documentado en las playas de Baja California; se trata una especie poco vista y caracterizada por su larga complexión.

Se cree que aún hay cientos de especies acuáticas que desconocemos. Algunas son estudiadas en el mundo científico pero poco afamadas en la cultura colectiva por su vida discreta, son peces que salen poco a la superficie y viven en profundidades casi inalcanzables por el hombre. El regaleco (Agrostichthys Regalecus) es un ser que causa conmoción: su amplia longitud y peculiar forma plana, cara curiosa y “peinado” estilo punk, hacen de esta especie una hipnótica.

Un video de un regaleco ha causado asombro en internet, donde este animal recorre apacible las orillas de una playa en Baja California México. El equipo de un parque acuático de Chicago que transitaban las poco profundas con sus canoas, ven nadar esta extraña especie debajo de sus naves. La sorpresa de los espectadores es notable y las claras imágenes que permiten las aguas cristalinas del lugar son deleitables.

Son dos minutos de video donde disfrutarás de este regaleco nadando graciosamente, no dejará de emocionarte su tamaño, curioso semblante y peculiar forma. Apenas en el 2008, un grupo de científicos logró grabarlos por primera vez en su ámbito natural,  un animal espectacular y envidiablemente sereno.



Sofía Gatica, la mujer que desterró a Monsanto de Maldivas argentinas

Sofía Gatica, la mujer que luchó pública y ampliamente contra los transgénicos de la transnacional agroquímica en tierras argentinas.

Desde hace más de un siglo, Monsanto se ha relacionado con la destrucción de hábitats naturales y la creciente presencia de enfermedades y mutaciones en habitantes cercanos a estas regiones, principalmente cáncer, desórdenes cutáneos, supresión inmune, anemia, diabetes, problemas de hígado, entre otros. 

Pese a los esfuerzos de varias organizaciones no gubernamentales de detener tanto los productos de Monsanto, tales como Dioxin, Glifosato y PCB, como sus consecuencias devastadoras, las fábricas continúan expandiéndose a lo largo del mundo.

Un ejemplo actualmente, en México, las instituciones gubernamentales Sagarpa y Semarnat se han encargado de promover la siembra de soya transgénica de Monsanto en 253 mil 500 hectáreas en varios estados del país. Tan sólo en la zona maya de este país, Monsanto importa “10 millones de toneladas de grano al año, todo biotecnológico de EE.UU.”, ya que es “necesario darle la oportunidad a agricultores mexicanos de usarlas, en lugar de estarle pagando 50 000 millones de pesos al año a productores norteamericanos.” Esto provoca, en consecuencia, no sólo una pérdida de diversidad nacional de sus productos, también la afectación en la salud de los habitantes que consumen sus alimentos genéticamente modificados. Y si bien en México se ha buscado maneras para prohibir la siembra de productos genéticamente modificados, como la soya, la lucha continúa. 

Son estas luchas las que han marcado una diferencia en la biodiversidad, el cuidado del medio ambiente y la salud pública de la población. Como lo es el caso de Sofía Gatica, la mujer que luchó pública y ampliamente contra los transgénicos de la transnacional agroquímica en tierras argentinas. Ella, al relatar su historia para la revista feminista Pikara Magazine, ha dado plasmado su oposición al glifosato y la ruptura de las mayores construcciones logrando el destierro de Monsanto en Maldivas Argentinas.

Te compartimos su historia que compartió con Pikara Magazine

[…] Aquel atlas de las desgracias cercanas, una especie de orografía arrugada con ira por el paso del tiempo, se transformó en un informe archivado en el Ministerio de Salud del país suramericano. Entre sus páginas, la constatación ciudadana de que las fumigaciones con glifosato (el herbicida más vendido del mundo) provocaban cáncer y leucemia: “Encontramos 300 casos de cáncer y casi 80 fallecidos, sin contar con las malformaciones. Registramos ratios muy superiores a los normales”.

No había marcha atrás, apenas futuros posibles que construir. Así que las mujeres, bautizadas en 2003 como ‘las Madres de Ituzaingó’, se inmiscuyeron en una carrera de obstáculos en la que no se trataba de ganar o perder sino de aguantar. Lo siguen haciendo 16 años después. Más de 180 meses después han ocurrido muchas cosas, a veces demasiadas, como cuando se contabilizan las muertes, otras históricas, como cuando las crónicas resaltan que una de las transnacionales más poderosas del sector agroquímico inclinó la rodilla.

Fue hace apenas unas semanas, el pasado diciembre, cuando las calles de Malvinas Argentinas, una pequeña localidad de Córdoba, celebraron la salida de Monsanto. La multinacional salía por la puerta de atrás, echando el cerrojo al que estaba llamado a convertirse en uno de sus proyectos más emblemáticos, por tamaño e inversión: “Una de las mayores plantas de acondicionamiento de semillas de maíz no destinadas al consumo del mundo”, tal y como reflejaron en el momento del lanzamiento (junio de 2012, bajo el mandato de Cristina Kirchner) los informes técnicos de la propia compañía, que preveía destinar unos 1.500 millones de dólares (más de 1.400 millones de euros) al proyecto, desembolsos en concepto de investigación y desarrollo aparte.

De los golpes y amenazas

El relato de lo sucedido está sazonado de ambiciones, bloqueos, ganancias, cortes, asambleas, presiones y declaraciones, amenazas verbales y físicas, ilegalidades, alegalidades e incluso leyes redundantemente ilegales. Avances y retrocesos, los de la empresa frente a un amalgama de colectivos de toda Córdoba, entre los que destacan la Asamblea de Vecinos Malvinas Lucha por la Vida, la Asamblea del Bloqueo a Monsanto y las Madres de Ituzaingó. La vida, dejó escrito Shakespeare, es un cuento narrado por un idiota, que las llena de sus ruidos y furias. Tres siglos más tarde, Walter Benjamin matizó que está en todo caso contada por los vencedores.

[…] Un año más tarde, activistas y personas concienciadas organizaron un festival (Primavera sin Monsanto, que continúa celebrándose) en la misma entrada a las instalaciones que ya comenzaban a asomarse. Recibieron el apoyo de parte de la comunidad científica (entre ellos, el médico fallecido Andrés Carrasco) y académica (las universidades de Córdoba, Católica y Río Cuarto rechazaron la instalación de la planta), la artística (músicos como Manu Chao y René Pérez, de Calle 13) e incluso activistas internacionales como el Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel o la india Vandana Shiva, se han sumado en algún momento a la causa.

Antes, durante y después, recuerda Gatica, un bloqueo de más de tres años, hasta la expulsión de Monsanto. “Ha sido muy difícil porque eran 37 hectáreas y, aunque cerrábamos sucesivas entradas con diez personas en cada puesto, ellos trataban de entrar por cualquier sitio”. Los problemas con los trabajadores de la empresa no tardaron en aparecer: “Al principio impedíamos únicamente la entrada a los camiones, por ejemplo metiéndonos bajo las ruedas, hasta que descubrimos que introducían herramientas incluso escondidas en sus maletines, cuando venían vestidos de traje”, añade esta líder argentina, que en 2012 recibió el Premio Goldman, conocido como el Nobel del Medio Ambiente.

Al mes de bloqueo llegó el primer desalojo, “cuando más de 300 policías nos sacaron a la fuerza a un centenar de personas”. Dos compañeras terminaron presas y Sofía, hospitalizada con un traumatismo craneoencefálico. “Pero nos dimos cuenta de que el pueblo es el que manda”, añade Gatica nada más terminar de extenderse con su parte médico: “Pedí el alta voluntaria y regresé con mis compañeros para quedarme. Poco a poco se sumó mucha gente y se empezaron a construir casas. Jamás pudieron ingresar como hubieran querido, pero soportamos casi cuatro años de frío, sin luz, sin agua, de hambre. Mujeres y hombres de todas las edades, con mucha gente joven”.

[…] “Pronto llegaron las amenazas. Me esperaban a la salida del trabajo, me perseguían y me golpeaban. Me amenazaron de muerte junto a mis hijos. Me han llamado de todo: ‘gringa sucia’, ‘zurda’…”. Las presiones, denuncia, se reforzaban con “los palos de la policía”, con “los grupos de choque de la empresa” y con “órdenes de represión” contra los vecinos. “Hubo una vez que los camiones lograron entrar y entonces decidimos impedir también la salida, salvo que se llevaran todo el material. Los obreros nos acusaron de haberles secuestrado”, añade Gatica entre su dilatada retahíla de reconstrucción de los hechos, presentados sin tapujos como “una guerra, en la que Monsanto contrataba matones y nosotros, para sobrevivir, tuvimos que armarnos: maderas con clavos, zanjas gigantes en la tierra, pinchazos a las ruedas de los camiones…”.

A los extremistas violentos

[…] Y es que, allí donde (en los transgénicos) hay quien ve enfermedades y muerte, otros contemplan “oportunidades de progreso y crecimiento para la comunidad y la provincia, sin riesgo ninguno”, afirma la empresa, que vaticinó 400 puestos de trabajo directos. En otra de sus notificaciones, identifica a Sofía Gatica (y a otras personas) como responsable de “agresiones verbales y físicas” que ponen en riesgo la integridad física y vulneran el derecho de expresión”, en referencia a una charla que empleados de Monsanto impartían en la Universidad Nacional del Litoral. Acciones que fueron calificadas de “vandalismo” y posteriormente denunciadas ante las Fiscalía

1.140 días de bloqueo (el número exacto lo tiene clavado en la memoria Gatica), hasta el 1 de noviembre de 2016, en los que la estrategia de Monsanto ha sido la de denunciar las “violaciones al derecho a trabajar” de sus empleados, recordando en sucesivos avisos que cumplían “con todos los requerimientos legales para la construcción de la planta”, citando, entre otras, diferentes ordenanzas, al Concejo Deliberante de Malvinas Argentinas, al Tribunal Superior de Justicia de Córdoba, el Estudio de Impacto Ambiental (elaborado por ellos mismos) y autoridades gubernamentales varias. Su defensa de que “no hay evidencia científica de que el glifosato sea cancerígeno” es radicalmente diferente al que presentan instituciones como la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC, en sus siglas en inglés) que, perteneciente la Organización Mundial de la Salud (OMS) de Naciones Unidas, lo consideró en 2015 como “probablemente cancerígeno para los humanos”. Las conclusiones siguen abiertas y recientemente la OMS, en este caso en una publicación conjunta con la FAO (Organización de Naciones Unidas para la Alimentación), concluyó que era “improbable” que el glifosato presente riesgos carcinogénicos.

Sentencias firmes

Los entresijos jurídicos, que acompañaron a la lucha activista, dieron un primer vuelco radical en enero de 2014, cuando la Sala II dela Cámara de Trabajo detuvo la construcción, declarando inconstitucionales los permisos emitidos tanto por la Municipalidad como por la Provincia. Un mes más tarde, la Secretaría de Ambiente provincial también rechazó el estudio de impacto ambiental presentado por la compañía.

Paradójicamente (o no), la empresa guarda un celoso silencio de estos reveses. Tampoco ha querido manifestarse antes las repetidas apelaciones en las que Pikara Magazine le ha brindado su micrófono. Ha preferido mantenerse al margen también de su salida de Malvinas Argentinas, de la que no existe postura oficial alguna por parte de la compañía, si bien una “alta fuente” de la multinacional admitió a un portal argentino de actualidad y análisis económico que “no se pudo avanzar con la planta y esto también influyó. Pero lo más trascendente fue que el negocio cambió y dejó de ser conveniente para Monsanto”.

Los cambios que anónimamente denuncia Monsanto se refieren a modificaciones legales introducidas por las nuevas políticas agropecuarias, que han disminuido la expansión máxima de la superficie del maíz: “La pauta de procesamiento de la planta estaba en el orden de 3,5 millones de hectáreas pero, en los últimos años, apenas se pasó de los 2,5 millones. Una inversión así no tiene sentido desde el punto de vista del negocio”.

Jamás van a admitir que el pueblo los venció. No se fueron por la Justicia”, subraya Gatica, convencida de que fue Cristina Kirchner, la anterior presidenta del país, quien “negoció con la salud del pueblo. Seguramente bajo su mandato no hubiera sido posible nuestra victoria, si bien es cierto el actual Gobierno [de Mauricio Macri] también responde a las corporaciones y no a la gente”.

Una victoria, pero ¿de quién?

Malvinas Argentinas aún está resacosa de celebraciones. Forzosa o voluntariamente, Monsanto se ha ido de la localidad, pero no del país. Falta por escribir qué sucederá a partir de ahora, cuando el municipio adquiera la verdadera dimensión de lo logrado. La transnacional no solamente sigue operando en Argentina, sino que los insumos destinados al fracasado proyecto han sido trasladados a la próxima localidad de Rojas, unos 500 kilómetros al oeste y próxima a Buenos Aires.

Los reveses sufridos por Monsanto en Malvinas Argentinas y el hecho de que siga sin poder modificar la Ley de Semillas (por la que pretenden garantizarse ganancias por los derechos de uso de casi toda la soja, el maíz y el algodón que siembran en el país americana) les sepa seguramente mejor con el balance comercial cosechado en 2016, que la sitúan como dominadora absoluta en el negocio del maíz y en la venta de glifosato. Según los datos de la Cámara de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes (CASAFE), sus ingresos en este sentido aumentaron con respecto al ejercicio anterior.

Además de las instalaciones de Rojas, Monsanto mantiene otras 36 plantas en el país. La transnacional “desarrolla los planes a largo plazo, por lo que mover su inversión a otro lado tiene su lógica. Seguirá proveyendo a semillas al área de Córdoba. Que no tenga una planta levantada no significa que dejará de tener presencia”, según analizaron expertos en la materia a  un medio uruguayo.

“Es una batalla que vamos a ganar, nos va a costar, pero se la vamos a ganar”, vaticinó Sofía Gatica en octubre de 2012, al poco de saberse las intenciones de Monsanto en Malvinas Argentinas. Muchas “sangres” después (“América se ha escrito con sangre y seguirá escribiéndose con sangre. Vamos a luchar dejando nuestras vidas”, respondía la protagonista en una entrevista posterior, publicada por el autor en formato e-book), Sofía Gática, parte de esa Argentina que desterró a Monsanto, lo tiene claro: “Hemos ganado una pequeña batalla porque Monsanto está aislado en distintas partes del país. Vamos a seguir ahí, dándoles batalla y resistiendo”.

La dueña de las semillas

Monsanto ya no es sólo una empresa. Atrás quedaron sus inicios, allá por el arranque del siglo XX, en los que producía sacarina para Coca-Cola. Ahora es una transnacional con pies, dedos, garras, manos y tentáculos en casi cada esquina del globo, aunque sus principales mercados son Estados Unidos, Brasil, Argentina y Canadá. La producción de semillas transgénicas y el herbicida glisofato comercializado bajo la marca Roundup son dos de sus principales negocios, que la convierten prácticamente en dueña de la agricultura mundial.

Sobre todo tras su reciente fusión con Bayern, otra de las agroquímicas más grandes del mundo. “Con la transacción se fusionan dos negocios diferentes pero altamente complementarios. El negocio conjunto sacará partido del liderazgo de Monsanto en el ámbito de semillas y (…) por una parte, y del amplio abanico de productos de protección de cultivos de Bayern (…)  por la otra”, decía la compañía.

La sospecha siempre está detrás de cualquier acción de Monsanto, tanto por los temores hacia los organismos modificados genéticamente (OMG), como por las investigaciones que han sufrido varios de sus productos (la controversia sobre el glisofato es muy alta y ha sido prohibido su uso en varios territorios), las condenas por soborno en Indonesia, la venta de productos tóxicos o por el oligopolio que ejerce sobre la alimentación.

Y las resistencias también se multiplican. El pasado mes de octubre La Haya acogió en el Tribunal Internacional Monsanto, una “iniciativa de la sociedad civil para que Monsanto se responsabilice por violaciones a derechos humanos, crímenes contra la humanidad y ecocidio”, a la que la transnacional respondió. La sentencia estará en abril de 2017.

 
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Las playas de México: una zona restringida

Erick Alberto Rodríguez nos cuenta cómo es que es tu derecho transitar por cualquier playa del país.

A escala mundial, México ocupa el lugar número trece respecto a la longitud de costa con casi doce mil kilómetros, contemplando sus islas. En la carta magna de nuestro país, específicamente en el artículo 27, se establece que todos los recursos naturales (incluidas las costas) son de dominio público. Las especificaciones de este decreto están inscritos en el artículo 119 de la Ley General de Bienes (LGB), donde se especifica que: “Cuando las costas presenten playas, la zona federal marítimo terrestre (ZOFEMAT) estará constituida por la faja de veinte metros de ancho de tierra firme, transitable y contigua a dichas playaso, en su caso, a las riberas de los ríos, desde la desembocadura de éstos en el mar, hasta cien metros río arriba” y agrega que: “son bienes de dominio público de la Federación, inalienables e imprescriptibles”. Esto quiere decir que no se puede enajenar, es decir, ni transmitir, ni ceder, ni vender legalmente y este atributo no pierde vigencia.  En otras palabras, si tú quisieras bordear las costas del país caminando podrías hacerlo sin ningún impedimento.

 Esta ley también contempla la posibilidad de concesionar estos espacios a cualquier interés privado y contempla tres diferentes tipos de concesión para tal efecto:

Protección y Ornato: Se considerará como uso de protección, el que se dé a aquellas superficies ocupadas que mantengan el estado natural de la superficie concesionada, no realizando construcción alguna y donde no se realicen actividades de lucro; y uso de ornato, el que se dé a aquellas superficies ocupadas en las cuales se hayan realizado obras cuya construcción no requiera de trabajos de cimentación, y que estén destinadas exclusivamente para el embellecimiento del lugar.

General: Se considera como uso general el que se dé a aquellas superficies ocupadas en las cuales se hayan realizado construcciones u obras con cimentación o estén vinculadas con actividades de lucro.

Actividades primarias: Agricultura, ganadería, pesca, acuacultura y la extracción artesanal de piedra bola.

La federación obtiene un beneficio económico a través del pago de derechos por las concesiones. La tarifa a pagar varía dependiendo de la zona, por ejemplo el municipio de Cozumel en Quintana Roo tiene la tarifa más alta ($112.00 pesos/m2 para una concesión general) en comparación con el municipio de Guasave en Sinaloa ($1.12 pesos para una concesión del mismo tipo). Este ingreso permite a los municipios costeros de México poder ser autosuficientes, siempre y cuando se administren los litorales de manera eficiente y transparente.

Un error en el que han caído diversos “concesionarios” es pensar que el pago de derechos les otorga la capacidad de excluir al transeúnte el acceso a las playas. Sin embargo, esto no es posible ya que la misma LGB señala que: “Los propietarios de los terrenos colindantes con la zona federal marítimo terrestre, terrenos ganados al mar o a cualquier otro depósito de aguas marítimas, deberán permitir, cuando no existan vías públicas u otros accesos para ello, el libre acceso a dichos bienes de propiedad nacional y será obligación de las autoridades locales hacer respetar este derecho colectivo.

De manera inmediata este conflicto está legalmente solucionado; sin embargo, del papel a la realidad preside la incertidumbre, y es que, el conflicto deviene en la carencia de facultades administrativas que padece gran parte de los municipios costeros. Sin una buena administración no existe una correcta implementación de las leyes. Empero, la presencia de una institución encargada no garantiza que se cumpla el reglamento. Por ejemplo, los municipios con mayor ingreso por concepto de zona federal marítimo terrestre, como Los Cabos, Cozumel o Solidaridad (Playa del Carmen), presentan conflictos de restricción al acceso de playas. Esta restricción es de dos tipos:

in situ: cuando tú vas transitando por la zofemat y de pronto llegas a la concesión de un hotel y un guardia te impide el paso argumentando que “no tienes derecho a acceder”.

ex situ: En términos generales se presenta cuando no puedes acceder a la zofemat y ocurre cuando no existe una planeación del crecimiento urbano costero. Por ejemplo, cuando se está edificando de un consorcio de hoteles o condominios, pocas veces se procura dejar un acceso a la zofemat. Esto genera una barrera impenetrable para todos los mexicanos que, por derecho, deberían de tener la oportunidad de acceder a sus litorales.

En la antigua Roma, cuando una propiedad privada impedía el acceso a un recurso de bien público (por ejemplo un río), se creaba una “servidumbre de paso” para permitir el libre acceso al recurso. Esto garantizaba el derecho colectivo y protegía los intereses de las mayorías ante el bien privado. Este concepto ha prevalecido hasta la actualidad y consiste en abrir un camino con las medidas “suficientes” para permitir el libre tránsito de las personas a las playas. Sin embargo, solo puede constituirse previa indemnización al propietario. Con ello se procura de manera imparcial el bienestar público y privado.

Finalmente, ante la falta de una administración eficiente que haga cumplir el reglamento, la sociedad civil organizada e informada es la única vía para proteger de manera colectiva los derechos de todos los mexicanos. El crecimiento urbano costero es una realidad que está sucediendo a cada instante, es imprescindible que las autoridades y la sociedad colaboren de manera conjunta para impedir que este crecimiento se vuelva una barrera que nos impida acceder a uno de nuestros más preciados recursos: Las playas.

Twitter del autor: @Erick_ARS

Erick Alberto Rodríguez estudia la maestría en el Laboratorio Nacional de Ciencias de la Sostenibilidad en la UNAM

 

Referencias:

Ley General del Bienes

http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/267.pdf

Reglamento de la Zona Federal Marítimo Terrestre

http://www.ordenjuridico.gob.mx/Federal/Combo/R-355.pdf

Ley Federal de Derechos

http://www.cfe.gob.mx/negocio/4_Informacionalcliente/SiteAssets/Paginas/Pago-de-derechos/Leyfederaldederechos2014.pdf

 



Una bellísima danza acuática: retratos de peces beta (FOTOS)

Esta serie por Visarute Angkatavanic te muestra los brillantes colores y sublime estructura de los bravucones asiáticos.

El luchador de Siam (Betta splendens) es sin duda uno de los peces más bellos del mundo. A pesar de que solo alcanzan los 6 centímetros, los betas son increíblemente populares e increíblemente feroces. Son criados selectivamente por lo que se encuentran en una amplia gama de colores brillantes, con largas aletas y colas que parecen trozos de seda flotando en el agua.

El fotógrafo tailandés, Visarute Angkatavanich, logra capturar la elegancia de estos pequeños peces en su serie “Siamese fighting fish”. Logra capturar la personalidad de cada pez al posicionar las luces, mostrándonos sus movimientos, aletas y vívidos colores. En la fotogalería podrán apreciar las más bellas imágenes de su colección.



La elegancia etérea de las mariposas de mar

El fotógrafo Alexander Semenov nos presenta una serie fotográfica de pequeños animales traslucidos en el fondo del mar.

Hay muchas cosas que desconocemos de las extrañas especies que sobreviven en los fondos más oscuros y profundos de nuestros mares. Esta serie de fotos, que podemos apreciar en el Flickr del fotógrafo Ruso Alexander Semenov nos muestran criaturas traslucidas flotando en un fondo completamente negro. Algunas de las fotos de la serie “Laboratory” se pueden apreciar en la fotogalería.

[Design Taxi]



El mítico pez remo capturado en un impresionante video

El pez remo es el más largo del mundo, habita en aguas muy profundas, por lo que es muy difícil captar imágenes de éste en las aguas.

El pez remo es el más largo en el mundo, de acuerdo con reportes puede medir 56 pies de largo. Su tamaño y su forma, semejante a una serpiente, inspirado leyendas sobre él.

En Europa lo llaman “rey de los arenques”, tal vez porque ha sido avistado nadando a la cabeza de los cardúmenes de arenques. En Japón el pez remo aparece en las costas antes de los terremotos y los tsunamis, por lo que ha sido asociado con malos presagios.

Todos los encuentros del pez remo con humanos han ocurrido cuando el pez está muerto o nadando de forma desorientada hacia la costa, esto es porque esta especie habita en aguas muy profundas.

DNews posteó parte de una de los videos narrados por el investigador Mark Benfield en 2010, ahora Benfield y sus colegas han compilado todos los videos que tomaron desde Enero de 2008 a 2011 utilizando un ROV a profundidades de 1,600 pies en el Golfo de México.

A pesar de su forma alargada el pez remo no nada como una serpiente o una anguila pero se mantiene casi vertical en el agua. Benfield y sus colegas reportan que probablemente el pez remo tenga pocos depredadores naturales puesto que la luz del ROV no lo hizo huir.

Benfield y su equipo publicaron todas sus observaciones en el Journal of Fish Biology, y recibieron un gran interés por parte de la blogosfera.

Aún con este nuevo video,  el pez remo continúa siendo una especie misteriosa.

[Discovery News]

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