Lista de especies mexicanas que, de no cuidarse, están prontas a desaparecer

132 plantas y 49 animales integran esta lista de especies, que sin estar directamente amenazadas, requieren especial atención y cuidado para preservar la inusual diversidad biológica de este país.

La posición geográfica de México es privilegiada. Este afortunado país alberga entre el 10 y el 12 por ciento de la diversidad biológica del planeta. Desiertos, bosques, selvas y playas; casi la totalidad de los ecosistemas existen allí. Este hecho solo se repite en los países conocidos como “megadiversos”  como Colombia, China,  India y Perú.

Como ejemplos de la inusitada riqueza biológica mexicana: más del 50% de los tipos de pinos del planeta crecen en esta nación. Los desiertos ocupan la mitad del territorio nacional, y ahí crece el 60% de  especies endémicas; es decir, especies que sólo existen en ese lugar. También aquí aflora el sistema acerrifal más grande del mundo y ocupa el primer lugar en riqueza de reptiles; el segundo en mamíferos y el cuarto en anfibios y plantas, e  impresionantemente, el 50% de sus especies de vegetación son endémicas.

México, en su totalidad, se encuentra cubierto por desiertos (37%), seguido por bosques de coníferas y encino (19.34%) y selvas tropicales secas (14.14%).

Por todo lo anterior, resulta preocupante que según la Norma Oficial Mexicana 059, en este país hay 49 especies extintas, 475 en peligro de extinción, 896 amenazadas y 1185 sujetas a protección especial. Con esta preocupación, recientemente, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), publicó la lista de especies prioritarias para la conservación para así incentivar proyectos que incidan en el cuidado de tales organismos. No todas las especies agrupadas están en peligro de extinción, pero sí son variedades que necesitan un cuidado especial, o de lo contrario dejarán de existir en poco tiempo.

Estas son algunas de las especies citadas:

Mariposa monarca, madreperla, caracol púrpura, lamprea de Chapala, tiburón peregrino, tiburón blanco, tiburón ballena, pez sierra, charal de Lerma, charal de Toluca, caballito de mar rayado, rana de Tláloc, salamandra o ajolote, iguana verde, víbora de cascabel, tortuga marina caguama, águila real, ganso de collar, guajolote silvestre, perico mexicano (como especie), venado cola blanca, bisonte americano, lobo mexicano, lobo gris, jaguar,  ballena jorobada, ballena gris, mono araña y castor.

(Aquí la lista completa)

Caballito de mar rayado

caballito-de-mar

Lobo mexicano

lobo

 

Mono araña

 

mono araña



¿Cuáles son las preguntas clave para la conservación de la biodiversidad en el siglo XXI?

Se debería evaluar a las instituciones sociales, mecanismos económicos y factores políticos que contribuyen o amenazan a las especies.

Por: Danielle E. Barriga Guijarro

Actualmente, cuando se habla de conservación, esta suele referirse a la conservación de la biodiversidad o diversidad biológica, sin embargo, este ensayo busca reflexionar en torno a las limitantes de esta visión y dar luces hacia nuevas formas de conceptualizarla, con la finalidad de generar una propuesta más integral en miras de contribuir al manejo de las áreas naturales protegidas, sitios en los que se concentran los esfuerzos de conservación. Se utiliza el caso del Parque Nacional Lagunas de Montebello para aterrizar la reflexión teórica.

Es posible rastrear la historia de la conservación de los recursos naturales en México hasta la época precolombina, con los jardines botánicos y parques creados a demanda del rey Netzahualcóyotl de Texcoco. Se han identificado diferentes periodos con base en la concepción que se tenía de lo que debía ser la conservación y su importancia, lo que derivó en ciertas políticas y acciones gubernamentales que culminaron con una consolidación tardía a finales de los 90 de las áreas naturales protegidas en el país (Castañeda, 2006a; Challenger, 1998).

Existen elementos importantes a destacar en este proceso relacionados con la valoración que se le daba a los recursos. En su mayoría, estos estaban estrechamente relacionados con el valor monetario que se pudiera obtener y la preocupación por la conservación solía darse en el momento que las consecuencias del modelo de producción extractivista se hacían visibles al poner en riesgo ciertas actividades o cuando se dejaban de satisfacer demandas muy particulares.

En ese sentido, después del Cardenismo, los primeros, y principales esfuerzos por mantener los recursos, se dieron a través del decreto de áreas protegidas, sitios de carácter restrictivo donde pocas actividades eran permitidas. Entre 1930 y 1934, se declararon 39 parques nacionales en el centro del país bajo tres criterios: contar con un gran atractivo paisajístico, tener potencial recreativo y ser importantes en materia ambiental para las ciudades cercanas (Challenger, 1998).

En los años siguientes, la política nacional se centró en el desarrollo industrial del país y las políticas de restricción en el acceso a recursos, particularmente de los bosques, los cuales eran reconocidos como pieza clave en el desarrollo. Reflejo de esto, en 1960 se promulgó una nueva Ley Forestal que pretendía sentar las bases para la gestión y administración de los parques nacionales. Durante este periodo se crearon siete parques nacionales más, entre ellos, el Parque Nacional Lagunas de Montebello. Debido a la poca capacidad de administración con la que contaba el Estado, se reconoció la importancia de contar con aliados en otros sectores de la sociedad civil para compartir la responsabilidad del manejo (Berkes, 2009; Castañeda, 2006b)

Actualmente, el modelo de conservación de áreas naturales se mantiene, siendo estas el principal instrumento de política ambiental en el país. A través de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), se busca mantener estos sitios representativos de la biodiversidad, fomentar la cultura de la conservación y el desarrollo sustentable de las comunidades asentadas dentro y fuera (CONANP, 2007). Esto muestra que para el siglo XXI la conservación está centrada a la biodiversidad y no tanto a los recursos (como era el caso de los bosques) y busca dejar de lado el carácter restrictivo que históricamente caracterizaba a éstas áreas.

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Sin embargo, se ha cuestionado la viabilidad de las ANP en dos sentidos: su eficacia y su permanencia. La primera está relacionada con el carácter estático y la incapacidad de incorporar procesos a gran escala y de larga duración a los que responden de forma natural los ecosistemas, así como por la representatividad que realmente poseen en términos de diversidad biológica. La segunda, se debe a la capacidad de respuesta que estos parches aislados tendrían frente a nuevos (y rápidos) fenómenos de escala regional y global como el cambio climático (Víctor Toledo, 2005).

Además, se ha reconocido que la conservación de la biodiversidad no es sólo una cuestión biológica, el acto por sí mismo es un proceso social y político, por lo tanto, se debería evaluar a las instituciones sociales, mecanismos económicos y factores políticos que contribuyen o amenazan a las especies (Alcom, 1994). En ese sentido, se han resaltado otros factores dignos de ser conservados, como es la diversidad cultural de los pueblos indígenas, la cual está estrechamente relacionada con regiones de alto valor biológico (Vm Toledo et al., 2001).

Esta reflexión resalta que la discusión va más allá para qué y quién lleva a cabo la conservación y la amplia a qué se conserva y cómo. Dado el contexto de crisis social, ecológica y económica que se vive, es importante repensar y recontextualizar la conservación desde estos cuatro cuestionamientos para que pueda articularse con otras iniciativas como los movimientos sociales en defensa de la tierra y contar con mayores capacidades de éxito a diferentes escalas espaciales y temporales.

El caso del Parque Nacional Lagunas de Montebello (PNLM) viene a colación como ejemplo de las consecuencias del carácter expiatorio y las posibilidades que trae la conservación actualmente para el sitio en términos sociales y ecológicos. Este parque fue decretado en una época, a decir de Castañeda (2006), de olvido para la conservación y bajo los supuestos de atractivo paisajístico y potencial recreativo. No se tomó en cuenta que pocos años antes, parte de ese mismo territorio nacional había sido legalmente asignado como ejido a algunas familias que llevaban más de cincuenta años asentadas ahí (DOF, 1959; Limón, 2008; Melo G. & Cervantes B., 1986).

La incertidumbre legal que esto generó particularmente con Tziscao, la única comunidad asentad dentro del PNLM, es un conflicto que perdura hasta hoy en día y ha dificultado la apertura por parte de las comunidades al proceso de inclusión y equidad que buscan. De siete años para acá, Tziscao se ha mostrado más receptiva a la colaboración e incluso un grupo de personas ha reconocido la importancia de aliarse con la CONANP para trabajar el tema turístico (entrevista con funcionario de CONANP, 2015; reflexiones del Taller de Capacitación en Ecoturismo, 2015).

indigenas-mexico

Es posible identificar que quienes están llevado a cabo la conservación en el PNLM son las comunidades y la CONANP, aunque existe un gradiente en cuanto al trabajo conjunto, por lo que el proceso de negociación en cuanto a las acciones continúa. En ese sentido, la búsqueda o para qué conservar, no queda muy clara pero parece apuntar hacia un mantenimiento de los procesos ecológicos que posibilitan la existencia de los seres vivos y la obtención de beneficios económicos para la comunidad.

Sin embargo, siguiendo la propuesta de Toledo et al. (2001), se considera que el qué conservar y para qué debería ampliarse e integrar la cuestión cultural de los pueblos dentro y fuera del polígono, ya que estas cuentan con raíces chuj y tojolabal. Una estrategia pensada desde aquí permitiría revalorar aspectos culturales que durante tanto tiempo han sido negados para los habitantes y quizá les ayudaría a darle un nuevo significado a sus acciones y actividades, conociendo sus raíces y reconectándose con ellas.

Por último, el cómo debería pensarse más allá de los límites del parque, en articulación con iniciativas como la del corredor biológico mesoamericano y quizá más importante, con la ciudad de Comitán, ya que esta se ha identificado como una fuente importante de contaminación para las lagunas. Escalar las líneas de acción hacia esta zona urbana próxima permitiría incluir a otros sectores en la conservación del sitio, mostrando que la importancia de los servicios que brinda el parque no son sólo para los habitantes dentro y en la zona de amortiguamiento, sino para toda la cuenca. Esto deja claro que la conservación debe ser una cuestión integral que involucre diferentes sectores sociales en distintos lugares y considerando las diversas escalas de procesos ecológicos.

Bibliografía

Alcom, J. (1994). Noble savage or noble state?: northern myths and southern realities in biodiversity conservation. Etnoecológica, 3, 7–19.

Berkes, F. (2009). Evolution of co-management: Role of knowledge generation, bridging organizations and social learning. Journal of Environmental Management, 90(5), 1692–1702. http://doi.org/10.1016/j.jenvman.2008.12.001

Castañeda, J. (2006a). Las Áreas Naturales Protegidas de México. De su Origen Precoz a su Consolidación Tardía. Revista Electrónica de Geografia Y Ciencias Sociales, X(218 (13)).

Castañeda, J. (2006b). Las Áreas Naturales Protegidas de México. De su Origen Precoz a su Consolidación Tardía. Scripta Noval Revista Electrónica de Geografía Y Ciencias Sociales, X(218 (13)).

Challenger, A. (1998). Utilización y conservación de los ecosistemas terrestres de México. Pasado, presente y futuro. México: Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad; Instituto de Biología, Universidad Nacional Autónoma de México, Agrupación Sierra Madre, SC.

CONANP. (2007). Programa Nacional de Áreas Naturales Protegidas. México, D.F.: Comisión Nacioanl de Áreas Naturales Protegidas, Dirección de Evaluación y Seguimiento, Dirección de Comunicación y Cultura para la Conservación.

DOF. (1959). 16-12-1959 Decreto que declar necesaria y de utilidad pública la creación de un Parque Nacional en la región conocida con el nombre de Lagunas de Montebello, ubicada en Independencia y La Trinitaria, Chis. Chiapas.

Limón, F. (2008). La ciudadanía del pueblo chuj en México Una dialéctica negativa de identidades. Alteridades, 18(35), 85–98.

Melo G., C., & Cervantes B., J. (1986). Propuestas para el Programa Integral de Manejo y Desarrollo del Parque Nacional Lagunas de Montebello. Boletin Del Instituto de Geografía, 16.

Toledo, V. (2005). Repensar la conservación : ¿áreas naturales protegidas o estrategia bioregional? Gaceta Ecológica, 77, 67–83.

Toledo, V., Alarcón-Chaires, P., Moguel, P., Olivo, M., Cabrera, A., Leyequien, E., & Rodríquez-Aldabe, A. (2001). El atlas etnoecológico de México y Centroamérica: fundamentos, métodos y resultados. Etnoecológica, 6(8), 7–41. Retrieved from http://ccp.ucr.ac.cr/bvp/pdf/cambiodemografico/atlas_etnologico.pdf



¡Excelentes noticias! El panda ya no está en peligro de extinción

El panda pasó de estar en “peligro” a “vulnerable” dentro de la lista de especies en riesgo de extinción.

En los últimos años, el panda fue considerado una especie en peligro de extinción; sin embargo, de acuerdo con la Unión internacional para la conservación de la naturaleza –IUCN, por sus siglas en inglés–, el panda pasó de estar en “peligro” a “vulnerable” dentro de la lista de especies en riesgo de extinción. 

Gracias a los proyectos de prevención, la población de pandas aumentó hasta un 17 por ciento desde el 2014, cuando un censo de su país de origen encontró que sólo existían 1 864 pandas en toda la vida salvaje china. De hecho, para Marco Lambertini, Director general de WWF, “En los últimos 50 años, el panda gigante ha sido tanto uno de los íconos de conservación más amados como uno de los símbolos de WWF. Conociendo que el panda está ahora más alejado del punto de la extinción, es un momento excitante para todo el mundo que está comprometido en la conservación de la vida salvaje del mundo y sus hábitats.” 

panda vulnerable de extincion

Lambertini agrega que la recuperación del panda fue la muestra de que si se unen la ciencia, la motivación política y el compromiso de comunidades locales, es posible realizar cambios positivos en el planeta y mejorar la biodiversidad. Desgraciadamente, este esfuerzo no es suficiente: mientras el estado del panda mejoró, el de otras especies, como el del gorila oriental, ha empeorado críticamente ya que se encuentran a tan sólo a un paso de la extinción. La razón principal de este fenómeno, la caza furtiva. 

Actualmente la WWF ha estado trabajando con el gobierno chino para crear iniciativas que apoyen el cuidado de la biodiversidad del país; tales como establecer una serie de corredores que conecten las poblaciones aisladas de pandas en las las reservas naturales, así como trabajar con comunidades locales que permitan el desarrollo ecosustentable y un menor impacto en los bosques. 

Entre otras medidas de prevención que el gobierno chino ha implementado, es contratar a personas que abracen a los pandas las 24/7 de los 365 días del año. Conoce aquí más sobre esta iniciativa para abrazar pandas como un trabajo ideal



Es oficial: Declaran extinto al Rinoceronte Negro Occidental

El rinoceronte negro en África Occidental –Diceros bicornis longipes, está oficialmente extinto.

De acuerdo con la última actualización de la Lista Roja de Especies Amenazadas por la Unión internacional para la Conservación de la Naturaleza –IUCN, por sus siglas en inglés–, el rinoceronte negro en África Occidental –Diceros bicornis longipes, está oficialmente extinto. 

A pesar de los programas de conservación, actualmente el 25 por ciento de los mamíferos está en peligro de extinción; incluyendo las subespecies del rinoceronte blanco en África Central y el rinoceronte blando del norte –Ceratotherium simum cottoni–, las cuales han sido clasificadas como Posiblemente Extinguida en Estado Silvestre. 

Los estudios han demostrado que el rinoceronte posiblemente se extinguió a causa de la caza ilegal, falta de apoyo y voluntad política para proyectos de conservación en sus hábitats, y el aumento en la búsqueda de cuernos de rinoceronte con fines comerciales. 

Para Jane Smart, la Directora del Programa Mundial de Especies de la UICN:

Esta actualización ofrece noticias buenas y malas sobre el estado de muchas especies en todo el mundo. Sabemos con plena certeza que la conservación funciona si se ejecuta de manera oportuna; pero, sin una decidida voluntad política aunada a esfuerzos y recursos específicos, las maravillas de la naturaleza y los servicios que ofrece podrían perderse para siempre. […] Los seres humanos somos los guardianes de la Tierra y tenemos la responsabilidad de proteger las especies que comparten nuestro medio ambiente”, dice Simon Stuart, Presidente de la Comisión de Supervivencia de Especies de la UICN. “Tanto en el caso del rinoceronte negro occidental como del rinoceronte blanco del norte, la situación podría haber sido muy diferente de haberse aplicado las medidas de conservación sugeridas. Estas medidas deben reforzarse ahora, especialmente en lo tocante a la gestión de los hábitats, a efectos de mejorar el rendimiento reproductivo y evitar la extinción de otros rinocerontes, como en el caso del rinoceronte de Java

 

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En México, son ya 15 especies extintas en los últimos 50 años



En México, son ya 15 especies extintas en los últimos 50 años

Mientras tanto, el lobo mexicano y la vaquita marina están en peligro de extinción.

Imagen principal: www.medioambiente.net

Ante la amenaza del cambio climático y la caza ilegal, la biodiversidad mexicana ha comenzado a tener una crisis seria. Tan sólo en los últimos 50 años han desaparecido entre 15 y 25 mamíferos mayores, como por ejemplo el carpintero imperial, foca monje del Caribe, oso mexicano, cóndor norteño, entre otros. 

Frente esto, la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales pondrá en marcha el Sistema Nacional de Monitoreo de la Biodiversidad. En él, estarán implicadas no sólo la Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad –Conabio–, la Nacional de Áreas Naturales Protegidas –Conanp– y la Nacional Forestal –Conafor–, también asociaciones privadas. El objetivo es realizar un Inventario nacional forestal en 35 áreas naturales protegidas del país, determinar el estado en que se encuentra la diversidad biológica y así implementar tanto decisiones de política pública como medidas de adaptación ante el cambio climático. 

El inventario forestal de la Conafor elaborará muestreos estadísticamente significativos mediante la infraestructura del inventario nacional y de suelos, así como con imágenes y sonidos. Para Alejandro del Mazo Maza, titular de la Conanp, el monitoreo será un esquema de colaboración sin precedentes: “Tres instituciones suman esfuerzos para monitorear la integridad del sistema e impactos del cambio climático en la biodiversidad. Será con el monitoreo que se identificará cómo está el país, el cual además es de los 12 megadiversos del mundo“. 

Pese a que el país se encuentra altamente vulnerable a los efectos del cambio climático, se han recuperado algunas especies en peligro de extinción; como por ejemplo las guacamayas silvestres, cuyo número se duplicó desde 2013, y las ballenas grises que durante la temporada pasada se dio la mayor cantidad de ballenatos. 1212

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www.medioambiente.net

En las 35 áreas naturales protegidas hay 141 sitios de muestreo, con casi 100 mil imágenes capturadas y 34 mil archivos para el inventario forestal. Entre los datos más relevantes de la investigación es que se han podido observar 20 especies en riesgo de extinción; tales como el tapir, el puma, el jaguar y el gato montés. Alejandro del Mazo Maza espera que para el 2018 la vigilancia se efectúe al menos en 50 áreas naturales. Ahora estas secretarías pretenden reducir el impacto de la escasa información que se tiene de animales extintos en México. 

 

Uno de los principales factores de extinción es el cambio en las condiciones ambientales que permiten la vida de una o varias especies. Del Mazo explica que esto ocurrió en nuestro país hace aproximadamente 7 000 años, cuando

las lujuriosas praderas que existían en el Altiplano fueron sustituídas por desiertos al entrar el período Xerotérmico. De esta manera, desaparecieron las praderas con todas sus especies vegetales y arrastraron a la extinción a una multitud de grandes herbívoros asociados: mamutes, mastodontes, camellos, armadillos gigantes, caballos y yamas.Al desaparecer los herbívoros, los grandes depredadores que dependían de su carne también entraron en crisis y se extinguieron: entre ellos tigres-sable, varias especies de lobo y chitas americanos.

Ahora, las especies sobrevivientes son la responsabilidad de todos los seres humanos. Es indispensable cuidar al medio ambiente para reducir los efectos del cambio climático y así, a su vez, el cataclismo biológico. A continuación te compartimos 7 hacks para combatir el cambio climático desde tu vida cotidiana



¿Dibujar ojos en el trasero de las vacas podría salvar a los leones de la extinción?

Parece ser que una alternativa efectiva es disuadir a los leones de cazar a las vacas de granja, y por tanto que los granjeros los maten.

Fotografía: Ben Yexley

Suena como broma, pero no lo es. 

Desde que los leones están catalogados como especies en peligro de extinción, los científicos han procurado encontrar soluciones de prevenir su desaparición –principalmente cuando en los últimos 20 años, el 43 por ciento de esta población felina se ha reducido a causa de la deforestación y casa furtiva–. 

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Entre ellas, se encuentra pintar ojos en los traseros de las vacas de granja

Dado que los leones son cazadores furtivos, se acercan a su presa –en este caso, las vacas– por la espalda, en un momento en que no son visibles para la víctima. Esto provoca que los granjeros quieran defender a su ganado matando a los leones –y por tanto, reduciendo su población hasta el borde de la extinción–. 

Frente a esto, los científicos de la Universidad de New South Wales –UNSW– en Australia, comenzaron a brindar posibles soluciones tras un análisis comportamental de los leones. Parece ser que una alternativa efectiva es disuadir a los leones de cazar a las vacas de granja: dado que los leones suelen atacar por la espalda de sus presas, cuando su presa los observa, el “rey de la selva” abandona la caza. Por lo que usar ojos falsos en la parte trasera de las vacas probablemente repele a sus depredadores. 

Los resultados fueron contundentes a pesar de hacerlo en una población tan pequeña: cuando los investigadores pintaron ojos a una tercera parte de la manada de 62 ganados y regresaron en un periodo de diez semanas, descubrieron que los leones habían matado a las vacas que no habían sido pintadas. 

Si bien no se trata de la solución definitiva al problema, es una medida preventiva. Los investigadores de la UNSW explican que es una situación delicada debido a la suma de factores que influyen en la preservación de los leones: “Si pudiéramos encontrar una manera de prevenir que los leones maten al ganado en primer lugar, lograríamos que los granjeros aceptaran cada vez más a estos depredadores, y puedan vivir en comunidad de manera más pacífica.”

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