La Corte Internacional ordena a Japón detener su matanza anual de ballenas

La conservación de la ballena se anota una victoria importante contra la matanza y captura de los cetáceos por parte de Japón, país que hasta ahora estaba autorizado para matar anualmente 900 de estos mamíferos marinos.

En una decisión histórica que ha sido celebrada por miles de ambientalistas y millones de personas, la Corte Internacional de Justicia ordenó a Japón una suspensión a la matanza de ballenas. A pesar de que en 1986 se había decretado una prohibición contra esta práctica, Japón había logrado cobijarse alegando que utilizaba las ballenas como objeto de investigación científica, lo cual, a pesar de lo dudoso de su argumento, le permitía cazar un cierto número de cetáceos cada año. Desde 2010 el gobierno australiano había denunciado que buena parte de las ballenas terminaba en el mercado y no en el laboratorio, pero no fue hasta ahora cuando se activó la suspensión.

Peter Tomka, quien preside la corte en la Haya, determinó que Japón no acreditó las pruebas necesarias para validar su matanza de ballenas en aguas de la Antártida –bajo el programa llamado Jarpa II–, y por lo tanto está obligado a suspender inmediatamente dicha actividad.

La evidencia no establece que el diseño y la implementación de este programa sean razonables en relación a lograr sus supuestos objetivos (científicos). La corte concluye que los permisos especiales concedidos a Japón para la matanza, captura y procesamiento de ballenas bajo el programa Jarpa II no se están aplicando con fines científicos.

Hasta ahora Japón estaba autorizado para matar 850 ballenas de minke común (Balaenoptera acutorostrata), también conocida como ballena enana, y 50 ballenas de aleta (Balaenoptera physalus), a pesar de que esta última especie se encuentra en peligro de extinción.

 



8 razones para nunca ir a SeaWorld

Gracias al acceso a información, hoy en día nos podemos enterar de las atrocidades que hace SeaWorld para dar shows con orcas y ganar millones. Estas son 8 razones para nunca, nunca regresar allí.

1. Muertes prematuras

8-reasons-premature-death

Las orcas salvajes tienen una esperanza promedio de vida de 30 a 50 años; su máximo estimado es de 70 años para las hembras y 100 para los machos.  EL promedio de vida de orcas en cautiverio es de sólo 9 años, y las orcas de SeaWorld rara vez llegan al promedio de 30 años de sus familiares libres.

 

2. Son ballenas asesinas, ¿o no?

8-reasons-killing-machines-or-not

En el océano, a pesar de haber compartido el océano con los humanos por siglos, sólo ha habido un reporte confiable de una orca lastimando a un ser humano. En cautiverio, debido al estrés involucrado, las orcas han atacado y matado a tres humanos desde 1993 y muchos más han sido heridos.

 

3. Aletas dorsales colapsadas

dorsalfin

Todos los machos en cautiverio tienen las aletas dorsales colapsadas, probablemente porque no tienen espacio para nadar libremente y son alimentadas con pescados muertos, lo cual no es natural para ellas. SeaWorld apunta que esta condición es común, mas sin embargo en el océano rara vez se ve una situación así, de no ser porque el cetáceo está herido o enfermo.

 

4. Tanques

Orca tank at SeaWorld San Diego, 2011.

SeaWorld confina a ballenas que a menudo viajan 160 km al día en el océano, así que, para ellas, el tanque es equivalente una tina de baño. Tendría que nadar la circunferencia de la alberca principal 1,900 veces en un día para nadar la misma distancia.

 

5. Peleas

8-reasons-fights

Las orcas que no son compatibles son forzadas a vivir juntas en pequeñas albercas. La ansiedad resultante y la tensión causada causan peleas entre ellas. En libertad, las orcas tienen fuertes vínculos sociales que duran toda la vida, sus reglas sociales prohíben la violencia seria entre ellas, y cuando ocurren peleas, encuentran espacio para huir. En cautiverio no hay a donde irse, lo cual resulta en heridas y muerte.

 

6. Dieta de cerdo y huesos de vaca

8-reasons-diet

En cautiverio, las orcas no pueden pescar y obtener agua de sus presas, así que SeaWorld les da gelatina, una sustancia que no es natural para ellas, en un intento de hidratarlas. Una orca puede llegar a comer 40 kg de gelatina, proveniente de huesos de vaca y del cerdo, lo cual atenta para su salud en general y probablemente tiene que ver con su promedio cortísimo de vida.

 

7. Se rompen los dientes para tratar de escapar

8-reasons-breaking-teeth-to-get-out

Las orcas en cautiverio muerden barras de hierro y de concreto como resultado del estrés, la ansiedad, el aburrimiento, y a veces para tratar de salir de sus claustrofóbicos tanques. Al hacer esto se rompen los dientes y los cuidadores tienen que curarlos sin anestesia.

 

8. Asuntos de familia

article-2465959-18D3B25100000578-62_634x348

Las orcas son animales sociales que viven en grupos estables de 10 a 15 cetáceos. En algunos grupos, las crías se quedan con sus madres para siempre. En cautiverio, las orcas son forzadas a vivir con orcas de otras unidades familiares que hablan un lenguaje completamente distinto que ellas, y constantemente las mueven a distintos sitios para que se reproduzcan y den presentaciones.

Las orcas sufren mental y físicamente sólo para llenar los bolsillos de SeaWorld. Pero todos podemos ayudarlas. La capacidad de ello está en nuestras manos con el lanzamiento del documental Blackfish, y una demanda reciente en contra de SeaWorld. Únete a la lucha contra la crueldad al no ir a este establecimiento nunca más.

 

También en Ecoosfera: ¿De dónde sacan los delfines con los que nadas en Playa del Carmen y Cancún?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



Cómo las heces de las ballenas están salvando al océano

Al enriquecer al mar con hierro liberado por su sistema digestivo, los cachalotes están retardando los efectos del calentamiento global en el Antártico.

Sabemos que el calentamiento global es una realidad, pero aún hay demasiadas cosas por saber sobre sus causas y efectos. En especial hay una que seguramente no has conocido hasta ahora: las heces de los cachalotes están ayudando a alentar el proceso de calentamiento del Océano Antártico.

El descubrimiento fue gracias a un equipo de científicos australianos basados en la Universidad Flinders. Después de llevar a cabo varios estudios, reportaron que las ballenas ayudan a incrementar los niveles de hierro en la aguas antárticas (que son deficientes de hierro).

Gracias a que los cachalotes buscan a sus presas en las profundidades y encuentran, por ejemplo, calamares gigantes, y luego defecan heces líquidas ricas en hierro cerca de la superficie, estimulan la producción primaria y regresan el carbón a las aguas profundas.

El hierro es importantísimo para la vida marina, y los océanos polares son cruciales para ayudar a regular los niveles atmosféricos de CO2. Así que el sistema digestivo de las ballenas está ayudando a que criaturas diminutas vivan y se reproduzcan, lo cual en turno mantiene balanceado al ecosistema de océano, que puede reciclar el carbón en el suelo marino.

Así, la matanza de ballenas no sólo es una tragedia para la especie, sino que impacta a todo el ecosistema oceánico, que es, muy seguramente, lo que puede acabar con el mundo antes que nada. Esta es una razón más para parar de una vez por todas los asesinatos a esta especie maravillosa que deambula por los mares del mundo.



Impactantes imágenes de buques japoneses a la caza de ballenas en una zona protegida de la Antártida

Con esta denuncia gráfica, la organización Sea Shepherd dio a conocer la lamentable caza de ballenas perpetrada en un santuario protegido de Japón.

La caza de ballenas es, por desgracia, una práctica que año con año continúa repitiéndose sin que al parecer ni gobiernos ni instituciones internacionales puedan o quieran impedirlo. A pesar de la importancia de estos animales para su ecosistema y del peligro constate en que se encuentran por diversas actividades humanas, a esto se agrega su persecución cruel y su muerte no menos dolorosa.

Para denunciar, una vez más, esta situación, la organización Sea Shepherd dio a conocer estas impactantes imágenes, tomadas el martes pasado, del barco Nisshin Maru, en cuya cubierta descubrieron tres cadáveres de ballenas cazadas nada menos que en las aguas del Santuario ballenero Austral, un área supuestamente protegida que se encuentra en las inmediaciones de la Antártida y en la cual la caza de estos cetáceos fue prohibida desde 1994.

De acuerdo con el testimonio de Sea Shepherd, además del Nisshin Maru, otros cuatro buques japoneses se encontraban en la zona, pero ante la vista del helicópeto de la organización, se vieron forzados a detener el arponeo y emprender la retirada.

Los barcos se encontraban en una franja entre el dominio de Nueva Zelanda y aguas internacionales, por lo que el gobierno de dicho país oceánico, que en numerosas ocasiones ha solicitado al de Japón que impida estas operaciones, no pudo hacer nada al respecto. Además, parece que los buques pudieron internarse en la zona y capturar a las ballenas alegando propósitos de “investigación científica”.

Por su parte, el ministro de asuntos exteriores de Japón aseguró que dicha “investigación” no fue “ni una violación ni un abuso de los huecos en la convención internacional”.

Bob Brown, director de Sea Shepherd Australia, declaró, ante las imágenes obtenidas, que “no hay nada científico en esto: es una carnicería”.



La historia de las ballenas está escrita en la cera de sus oídos

Nuevas investigaciones descubrieron que se puede saber la edad y la salud de una ballena estudiando la cera de sus oídos.

Tal vez las ballenas también tangan algo de árboles, y no solo por su paz y su tamaño, sino porque van registrando el paso de sus años en añillos al igual que ellos. Solamente que los anillos de las ballenas se forman en la cera de sus oídos, capa por capa. De acuerdo publicado en NPR, estas columnas de cera de oídos (de treinta centímetros, aproximadamente) contienen un registro de la contaminación de los océanos.

El estudio usó la cera extraída del cadáver de una ballena azul que encalló en las costas de California en 2007. Cada capa, descubrieron, corresponde a seis meses de la vida de una ballena, así que al multiplicarlos se puede saber su edad, como con un árbol. Pero la investigación se centró más bien en estudiar que los residuos de DDT y productos ignífugos están afectando a las ballenas.

Y aunque hayamos descontinuado el uso del DDT hace más de treinta años, aun está presente en altas concentraciones, apuntan. También se determinó que un porcentaje significativo de exposición a contaminantes viene de la leche de la madre, cuando los ballenatos son muy jóvenes.

Estas investigaciones pueden proporcionar el mejor entendimiento que hasta ahora se ha tenido de los posibles impactos de los químicos en ballenas. Y de cómo ha habido daños irreversibles en los océanos que hayamos descontinuado siguen teniendo efecto en las criaturas marinas. Un indicio más para proteger al océano cuanto antes.

 



La imponente belleza de esta ballena albina

La falta de pigmentación en la piel de cualquier humano o animal sin duda hará que este resalte, distinguiéndose de sus compañeros y ocasionalmente, de su medio ambiente. Tal es el caso de esta hermosa ballena jorobada albina. Quizá esta sea la especie que el capitán Ahab persiguió por todo el océano; quizá esta era […]

La falta de pigmentación en la piel de cualquier humano o animal sin duda hará que este resalte, distinguiéndose de sus compañeros y ocasionalmente, de su medio ambiente. Tal es el caso de esta hermosa ballena jorobada albina. Quizá esta sea la especie que el capitán Ahab persiguió por todo el océano; quizá esta era Moby Dick.

Llamado “Migaloo” que en el lenguaje aborigen significa “chico blanco”, ha intrigado a los nativos y turistas en la costa de Queensland en Australia desde 1991. Migaloo ha sorprendido al mundo con su excepcional belleza y color blanco, contrastando con las oscuras profundidades en las que nada.

Algunas fotos de este fantástico animal haciendo su travesía anual de la Antártida a Australia se pueden apreciar en la fotogalería. No dejen de leer “La blancura de la ballena“, en Moby Dick, para comprender qué hay en el color blanco de un animal que nos puede aterrorizar y cautivar tanto.

[Design Taxi]

Observatorio

Seguimiento a los asuntos ambientales y de ecología más urgentes de México.

Biblioteca Ecoosfera

Una compilación de lecturas (libros, ensayos, etc) disponibles en PDF sobre temas como sustentabilidad, medioambiente y salud.

Ir a Biblioteca