El CEO de Google imagina ciclopistas aereas

Aunque suene como ficción, Larry Page, uno de los hombres más poderosos del mundo, está planeando construir ciclopistas aereas para resolver el problema del tráfico.

Las calles urbanas alrededor del mundo están ahogadas en tráfico. Los autos son el gran cáncer de las ciudades, y por más que haya cientos, si no miles de iniciativas para cambiar esto, la situación requiere mucho más creatividad.

Hace poco, el CEO de Google, Larry Page, cuyo trabajo es imaginar el futuro, dio una plática en TED para discutir cómo cambiar el mundo. Resulta que una de sus ideas tiene mucho que ver con este insoportable tráfico que mencionamos. Page imagina un futuro en que todo el mundo ande en bicicleta.

Para que esto funcione de manera segura, apuntó, una solución sería separar por completo a las bicicletas de los autos. “Al investigar cómo podría lograrse esto, se me ocurrió una ciclopista aérea”, dijo. Abajo puedes ver algunas imágenes que ilustran cómo se vería esta “ciclopista voladora” que, a decir verdad, parece aterrorizante y hermosa al mismo tiempo.

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Sobre la Narcodeforestación o cómo la cocaína está acabando con la biodiversidad

La narcodeforestación se ha encargado de convertir los bosques y las selvas en granjas, en tierras de especulación, en espacios para operaciones ilegales.

La producción y venta de drogas, como la cocaína, ha generado numerosas tensiones políticas entre países. Se ha tratado de una actividad ilegal que no sólo ocasiona una serie de consecuencias tanto económicas como sociales, también ambientales a gran escala. De acuerdo con un estudio publicado en Environmental Letters, la “cocaína está acabando con las selvas y los bosques de América Latina”. 

Los investigadores usaron estadísticas para calcular la correlación entre la pérdida de biodiversidad y el tráfico de drogas en el camino de la cocaína hacia su venta. ¿Acaso es posible que entre el 30 por ciento de la deforestación anual de los bosques guatemaltecos, nicaragüenses y hondureños en los últimos años se deba al narcotráfico? 

Si bien cada país ha tratado de proteger sus bosques y selvas, el equipo descubrió que entre el 30 y 50 por ciento de la pérdida de la biodiversidad tuvo lugar en áreas que protegidas por leyes nacionales o internacionales; y la cual presenta un mayor riesgo a los esfuerzos locales para proteger y restaurar la selva, a su diversidad, sus derechos y sus recursos naturales. A este fenómeno se le denominó “narcodeforestación”. 

La narcodeforestación se ha relacionado principalmente con la producción de cocaína en Colombia, con el aumento de granjas de coca y almacenes económicos. De acuerdo con los investigadores, “la deforestación sucede no por la presencia de las granjas, sino por la necesidad de los traficantes de usar el dinero generado por la venta de las drogas.” De alguna manera, los narcotraficantes usan el espacio –antes plena de un bosque– para lavar dinero: “Parece ser que la mejor manera de lavar dinero ilegal por drogas es destruir la cerca de la naturaleza: cortar los árboles y construir un rancho con ganado.”

La guerra que EE.UU. declaró en contra de las drogas, expandió la deforestación hacia regiones de México y el Caribe. En otras palabras, la narcodeforestación se ha encargado de convertir los bosques y las selvas en granjas, en tierras de especulación, en espacios para operaciones ilegales; lo cual ha provocado que “mientras más y más bosques se usan, se requieren cada vez más y más caminos y ciudades –y eso reduce el espacio del bosque aún más.” Frente a la pérdida de áreas verdes, los impactos sociales están afectando también a las comunidades indígenas y su supervivencia.

La solución inmediata es disminuir el consumo de estas drogas; sin embargo, ¿el mundo, especialmente EE.UU., será capaz de reducir su demanda de cocaína para reducir el daño causado en los bosques latinoamericanos? 



Por exceso de bicicletas, Amsterdam crea un estacionamiento acuático

La afortunada afloración de cada vez más bicicletas ha obligado a hacer uso de la imaginación.

En el uso de una bicicleta existe algo divertido que nos permite estar más alerta al entorno. Prestamos más atención a los sonidos, olores y sensaciones; inclusive, hasta cierto punto, a las calles que atravesamos en nuestra ciudad. Se trata de una sensación de libertad con múltiples beneficios en cuestión de la salud, el cuidado del medio ambiente y de la economía.

Sin embargo, en lugares como Amsterdam, el uso excesivo empieza a tener efectos un tanto negativos en su infraestructura. De acuerdo con Parool, un periódico local, Amsterdam tiene un exceso de bicicletas por lo que el gobierno ha tenido que crear un estacionamiento ciclista en una plataforma sobre el agua. Este sitio acuático planea contener a 7 000 bicicletas en el río IJ; aunque, para el 2030, el objetivo es llegar a 21 500.

Actualmente, el 57 por ciento de los ciudadanos que usan diariamente la bicicleta como medio de transporte. Sin embargo, las dimensiones de los estacionamientos ciclistas no se adecúan a las demandas de los habitantes de La Venecia del norte. Por consiguiente, el gobierno ha tenido que remover a más de 73 000 bicicletas de las calles, lo cual cuesta hasta cinco veces más que el costo de la liberación de la multa. La discrepancia tiene que ver con el descontrol de las bicicletas y el miedo de que aumente el precio de las multas, que podría provocar que, para evitar pagar el adeudo, las personas abandonen sus bicicletas confiscadas.

El exceso de bicicletas provoca el diseño único de una infraestructura, lo cual es un reto para mejorar la ciudad…



Las bicicletas como el medio de transporte más eficiente de todos

La bicicleta reduce la dependencia a energía no renovable para el cuidado del medio ambiente, la seguridad social y la competitividad económica. Además, es un excelente ejercicio para la generación de endorfinas y serotonina

Coches, aviones, trenes, transporte público y bicicletas; estos son los medios de traslado más comunes para recorrer una metrópoli a la hora de llegar a un encuentro profesional, escolar o casual. Sin embargo no son, forzosamente, los más efectivos…

De acuerdo con David Banister, profesor en estudios de transporte, la bicicleta es, entre todos los posibles, el medio de transporte más efectivo a nivel energético. Esto, evidentemente, en términos de megajoules de energía expandida por kilómetro viajado.

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Mientras que los automóviles o autobuses requieren de energía contaminante para su funcionamiento, la bicicleta (y la caminata) sólo requiere cierta cantidad de calorías (conseguidas a través de la comida), menor a la gasolina, de modo que la bicicleta reduce la dependencia a energía no renovable para el cuidado del medio ambiente, la seguridad social y la competitividad económica. Además, es un excelente ejercicio para la generación de endorfinas y serotonina (hormonas del bienestar, la felicidad y la recompensa).



Las ciclopistas mejoran la vida de las personas que viven cerca de ellas

La presencia de las ciclopistas generan una diferencia conductual en un promedio de dos años, en los habitantes que habitan a menos de doce cuadras del camino.

En las últimas décadas, algunas ciudades del mundo han empezado a normalizar e incentivar el uso de bicicletas así como el de nuestros pies. Además de modificar las estructuras de las calles para construir vías exclusivas para los ciclistas y peatones, también se han introducido programas como un día exclusivo para este tipo de transporte en la ciudad, rentas o préstamos de bicicletas, entre otros.

Sin embargo, ¿realmente se usan estas pistas para lo que fueron creadas?

De acuerdo con un estudio publicado en el American Journal of Public Health, investigadores del Medical Research Council Epidemiology United de la Universidad de Cambridge, en Reino Unido, explican que la presencia de las ciclopistas generan una diferencia conductual en los habitantes que habitan a menos de 12 cuadras del camino. No obstante, estos cambios se realizan gradualmente en un promedio de 2 años. Es decir que las personas que usualmente no se ejercitaban, empezaron a usar las nuevas rutas para ir a trabajar o a correr.

Anna Goodman, autora de la investigación, afirma que:

 [L]a mayoría de las personas que usan las vías en el primer año son aquellas que caminaban o andaban en bici anteriormente. Fue hasta el segundo año que las personas empezaron a realizar viajes extras y a cambiar realmente su conducta. Las personas tardan un poco en formar hábitos. […] Creo que si quieres lograr algo con un público escéptico, o no está convencido, es importante ser capaces de ofrecerles evidencias de este tipo de cosas. […] Mientras que es un poco obvio que si construyes vías para caminar, más personas caminarán. Sin embargo es también posible que mantengan sus viejos hábitos, aún si tú construiste el camino. Creo que a veces importante demostrar el sentido de las cosas, aún si parecen que forman parte del sentido común.

De igual modo es indispensable tomar en consideración el reglamento de tránsito que cada tipo de transporte debe cumplir. La mayoría de la gente conoce lo que debe y no debe realizar mientras maneja un automóvil; no obstante hay ocasiones que ignoramos los derechos y las obligaciones que cuentan los peatones y los ciclistas: por tu propia seguridad y la de otros.

 

 



Quienes llegan a su trabajo caminando o en bicicleta tienen menos riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares o diabetes

Un estudio comparó los efectos en la salud de ser peatón, ciclista o automovilista para ir al trabajo.

Llevar el auto al trabajo puede ser más cómodo pero no necesariamente ventajoso. Un estudio reciente hecho a 20 mil trabajadores, encontró que la gente que camina o va en bicicleta al trabajo es menos propensa a enfermar de diabetes y enfermedades cardiovasculares.

Investigadores del College London and University y de la University College London utilizaron datos de una encuesta doméstica para estudiar la relación entre las opciones de transporte de los trabajadores y el impacto de éstas en la salud. Los peatones son 40% menos propensos a enfermar de diabetes comparados con los automovilistas, y 17% menos propensos a hipertensión. Los ciclistas son aún más sanos que los peatones, tienen 50% menos propensión a diabetes.

La investigación publicada en el American Journal of Preventive Medicine, encontró que 19% de la gente que se transporta en auto, motocicleta o taxis, eran obesos comparados con el 15% de quienes caminan y con el 13% de quienes usan bicicleta.

“Este estudio resalta que aumentar la actividad física en la rutina diario, caminando, tomando bicicleta o transporte público para ir al trabajo, es bueno para la salud personal,” dijo Anthony Laverty, un investigador en el Imperial College London.

El estudio concluyó que incrementar la transportación activa debería ser prioridad con las estrategias de prevención nacional y  local contra diabetes, obesidad, y enfermedad cardiovascular.

[Co.Exist]

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