Secretos de la jardinería urbana

Los jardines de alimentos no necesariamente necesitan mucho espacio. Un patio, un balcón o incluso una ventana son lugares ideales para tener uno de estos.

Hacer jardinería es una actividad inmensamente recompensante. Con solo dedicarle algunas horas a la semana algunos minutos al día tu vida se vuelve realmente más alegre y tranquila. A muchas personas les encantaría cultivar, pero tienen muy poco espacio para un jardín tradicional. Las buenas noticias es que eso no significa que no lo puedas hacer. Solo tienes que ser creativo.

Existen muchas opciones para personas con poco espacio. Jardines en cajas de madera, jardines junto a ventanas, jardines en azoteas, balcones o patios. Estos consejos te ayudarán a planear tu pequeño huerto. Instrucciones de cómo crecer cualquier alimento, flor o planta, se encuentran en este sitio y en todas partes dentro de la Red.

1. Se realista.

Utiliza el espacio inteligentemente y antes de comenzar, considera lo siguiente:

-Sal (a tu balcón, patio o jardín) y mide tu espacio físicamente.

-Presta atención a la cantidad de sol que ese espacio recibe.

2. Determina de dónde vendrá el agua con la que vas a regar.

Esto puede parecer irrelevante, pero es de hecho muy importante. ¿Tendrás acceso a una manguera? ¿Necesitarás cargar el agua en cubetas? Cargar el agua muy lejos puede convertirse en una molestia, y tu jardín sufrirá las consecuencias cuando haya pasado algún tiempo y ya no estes tan inspirado. Es bueno tener un plan antes de plantar.

3. Escoge tu estilo y decide qué quieres crecer.

¿Cuál es el propósito de tu jardín? ¿Quieres crecer flores, hierbas o alimento, o crecer un poco de todo? Ten en mente tus prioridades y luego organiza el espacio de acuerdo a ellas. Asegúrate de que las plantas que creces se van a dar en tu espacio. Si son amantes del sol, necesitarán mucho sol. Si pueden vivir con poca luz, considera crecerlas dentro de tu casa, junto a una ventana, para ahorrar ese espacio en tu exterior.

4. Recuerda que los jardineros urbanos no sólo crecen tomates y zanahorias, hay un mundo de vegetales que puedes crecer.

Hemos visto huertos urbanos con coliflores, frijoles, betabeles, pepinos, fresas, zarzamoras, etcétera. Puedes incluso crecer limones y aguacates si sabes cómo hacerlo. Lo más importante es combinar bulbos con trepadoras para aprovechar todo el espacio que tienes. Se creativo. La prueba y error es la base de la jardinería. Con el tiempo verás qué es lo que le gusta a cada una de las plantas y podrás aprovechar mejor cada centímetro de espacio.

5. Crece hacia arriba.

Recuerda que si tienes poco espacio la mejor manera de cultivar vegetales y flores es hacia arriba.Las enredaderas pueden crecer sobre una estructura simple, a los lados o por encima de las demás plantas. En un jardín vertical, además, es más fácil cosechar ya que no tienes que agacharte para hacerlo. Puedes usar cajas de madera, una sobre otra, rejas o contenedores de cualquier tipo.

 5. No intententes crecer todo la primera vez. Comienza con pocas cosas que puedas manejar y a partir de eso ve creciendo, poco a poco. Lo importante es disfrutar.



17 razones de salud por las que tienes que evitar el estrés (Infográfico)

Encontrar hacks que disminuyan tu estrés es una de las medidas de salud más importantes a tomar.

Todos sabemos que el estrés es dañino pero quizá desconocemos hasta donde. El estrés crónico está ligado enfermedades como la infertilidad y la depresión, aunque probablemente ignoramos manifestaciones de malestar en la cotidianidad ligadas también a este.

Hoy te presentamos un inforgráfico elaborado por Wellwisdom sobre el porqué debes empezara a tratar (y a ubicar) ya tu estrés, y evitar enfermedades a futuro y complicaciones cotidianas como las siguientes (las fuentes que soportan cada una de las enfermedades están explicadas abajo en el infográfico):

Traducción:

  1. Dolores de cabeza: un mayor estrés está asociado a un mayor número de dolores de cabeza por mes.
  2. Pérdida de cabello: en un estudio hecho a distintas gemelas, se comprobó que aquellas con más estrés experimentaron una mayor caída de cabello.
  3. Memoria: en animales se ha comprobado que el estrés disminuye la memoria. 
  4. Acné: sobre todo en estudiantes varones se ha probado que el estrés aumenta el acné.
  5. Insomnio: un estudio de 2010 comprobó que aquellos ambientes de trabajaos psicosociales malos doblan las dificultades para dormir.
  6. Ataques cardiacos: un estudio comprobó que de 200 mil empleados en Europa, aquellos con trabajos estresantes, el 23%, estuvieron más predispuestos a tener un ataque al corazón.
  7. Empeoramiento del asma: en un estudio de 5000 adultos los que experimentaban estrés crónico fueron encontrados con el doble riesgo de desarrollar asma.
  8. Antojo de azúcar y grasas saturadas (y sus nocivos efectos): en animales se ha encontrado que a mayores niveles de estrés tienden a buscar más alimentos azucarados.
  9. Digestión: este puede desbalancear el equilibrio del sistema digestivo.
  10. Engordamiento del vientre: distintos estudios han ligado altos niveles de cortisol a una mayor acumulación de grasa en esta área.
  11. Dolor de espalda: altos niveles de cortisol y un estrés crónico ha sido ligado a dolores de espalda crónicos.
  12. Disminución del impulso sexual: los altos niveles de cortisol disminuyen la libido.
  13. Presión sanguínea: el estrés eleva la presión arterial, lo que pude desembocar incluso en ataques cardiacos.
  14. Fatiga suprarrenal: el estrés impide la exhalación de hormonas sexuales e incrementa la fatiga en todos los sentidos.
  15. Aumento de azúcar en la sangre: por el estrés, hormonas como la adrenalina o el cortisol, provocan que aumente el azúcar en la sangre. Un estudio mostró que los hombres bajo estrés son 45% más propensos a desarrollar diabetes tipo II.
  16. Envejecimiento: el estrés activa  indicadores de envejecimiento prematuro. 
  17. Afectación al sistema inmunológico: el estrés ha probado desmejorar las defensas en el cuerpo; sin embargo, se ha comprobado que más que los altos niveles de estrés, lo que más afecta es la periodicidad de experimentación de este.

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En dos minutos un video te dice cómo hacer tu propio huerto urbano

Más sencillo de lo que puede pensarse; mira cómo puedes iniciar con el cultivo de parte de tu alimento.

Para huir de los alimentos industrializados (y con ello de la mayoría de los agroquímicos) tenemos varias opciones: consumir orgánicos, productos locales de comercio justo, y quizá la más terapéutica de todas: ir construyendo nuestro propio huerto urbano que nos permita alejarnos lo más posible de los insanos alimentos. 

Los huertos urbanos en los últimos años han crecido aceleradamente en el mundo; como una manera de alimentarnos más sanamente pero también de conocer las propiedades terapéuticas de tener contacto con la tierra: una práctica que se ha perdido y de la que quizá inconscientemente necesitamos. 

Como parte de una campaña de Greenpeace llamada Comida Sana Tierra Sana para que las empresas transparenten de qué están hechos sus productos y que las personas hagan más consciencia de los alimentos que llevan a su mesa, se ha elaborado este video práctico para conocer el cómo iniciar un huerto urbano en casa.



Esto es lo que necesitas saber antes de crear tu propio huerto urbano

Es importante traer a conciencia que fuimos educados en una cultura urbana, cuyas fortalezas se basan en conocimientos e intereses pragmáticos y mercantilistas

Los huertos urbanos han invadido las ciudades en los últimos años. Este fenómeno ha ayudado a complementar la lucha en favor del cuidado del medio ambiente, de la economía y de la salud tanto física como mental. Inclusive, varios estudios han demostrado que este tipo de terapia, la horticultura, trae múltiples micro y macro beneficios a corto, mediano y largo plazo.

No obstante es importante traer a conciencia que fuimos educados en una cultura urbana, cuyas fortalezas se basan en conocimientos e intereses pragmáticos y mercantilistas, por lo que nuestra intuición asociada al cuidado de la naturaleza (y a nuestra supervivencia básica) se encuentra oscurecida. En consecuencia, probablemente tengamos algunos problemas a la hora de lograr que funcionen nuestros huertos urbanos, como por ejemplo:

-Traer a conciencia que, sin quererlo, mataremos a algunos de los retoños a pesar de nuestros mayores esfuerzos.

-Del espacio que usarás, toma en consideración que entre en contacto con el Sol. Las plantas necesitan al menos 6 horas a fin de que germinen sus frutos. Busca información y escoge las plantas cuyas necesidades se adecúen a la cantidad de luz que el espacio ofrece.

-Recuerda que los contenedores necesitan hoyos para que haya una ruta de escape para el agua (y así evitar desastres).

-Revisa la calidad del suelo para tener en mente qué tipo de trabajo necesita durante la temporada (y el próximo año).

-¿Sabes qué tipo de bebedora es tu planta? Las hay más sedientas que otras. Por ejemplo, los jitomates necesitan muchísima agua, a diferencia de otras que requieren poco a la semana. 

-Las plantas también necesitan comer… Es decir que necesitan fertilizantes o compostas que les permitan equilibrar sus nutrientes.

-¿Sabes quiénes son los mejores amigos de tus plantas? Si tienes insectos, es mejor que te deshagas de ellos. Sin embargo, si tus plantas se encuentran rodeadas de abejas o de catarinas, entonces déjalas ser en su medio ambiente.

-Requieres de mucha paciencia hasta que disfrutes del germinado de tu esfuerzo.

-Aprende a cortar a tus plantas y por qué lo necesitan. 

-Empieza a enfocar tus esquemas horticulturistas para una temporada de largo plazo.



Es tiempo de cosechar estas verduras para disfrutarlas en otoño

Para prevenir la carencia, te compartimos algunos de los alimentos que puedes cosechar en tu huerto urbano

Para el hemisferio norte el otoño acaba de iniciar y, con él, una serie de vientos helados y tenues rayos de Sol. Y mientras las hojas caen de los árboles adornando los suelos, el aroma desprende flores y frutas para las festividades del Día de Muertos.

No obstante, la naturaleza empieza el fin de un ciclo, por lo que sus frutos empiezan a escasear. Así que, para prevenir la carencia, te compartimos algunos de los alimentos que puedes cosechar en tu huerto urbano:

Espárrago

Haba (en especial, las variedades Aguadulce Claudia y Super Aguadulce)

Zanahoria, perejil, apio e hinojo

Guisantes

Ajo

Cebolla

Lechuga del invierno

Canónigo

Espinaca

Col de primavera

Repollo

Acelga

Rábano



Aprende a secar las plantas medicinales de tu huerto con estos sencillos pasos

Basta con descubrir la mejor manera de secar a las plantas, y así disfrutar de todos sus increíbles beneficios

En varios artículos pasados hemos hablado de cómo crear tu propio huerto de plantas aromáticas y medicinales. Sin embargo, a veces no sabemos cómo prepararlas para incluirlas en algunas recetas de cocina o remedios caseros, en especial si necesitamos que se mantengan en perfectas condiciones durante un período largo de tiempo.

Basta con descubrir la mejor manera de secar las plantas, y así disfrutar de todos sus increíbles beneficios. Por ello te compartimos algunos consejos que, de acuerdo con EcoAgricultor, te ayudarán a hacerlo desde la comodidad de tu hogar:

Cuando coseches las plantas, hazlo cuando el rocío de la mañana se haya evaporado (un poco antes del mediodía); sin embargo, si lo que buscas es la raíz o el tubérculo, el mejor momento será en la última hora de la tarde.

Conforme cortas las plantas, ponlas boca abajo y agítalas suavemente, de modo que se desprendan los bichos o el polvo que se esconden entre las plantas. Después pásalas por agua para limpiarlas, dejándolas sobre toallas de algodón o de papel. Procura evitar dejarlas bajo contacto directo del Sol, ya que este podría alterar sus principios activos.

Cuando las almacenes evita usar bolsas o cajas de plástico y sustitúyelas por unas de papel, tela o madera, de manera que las hierbas puedan secarse en una zona oscura, bien ventilada (pero sin mucho viento), sin humedad y a una temperatura entre 23 y 25°C.

Puedes hacer pequeños ramilletes, atándolos con una cuerda y colgándolos boca abajo. Mantenlos en esa posición durante 2 semanas (dependiendo de la planta). También puedes ponerlas en cajones cubiertos de una malla o rejilla para que el aire pueda circular, poniendo una segunda capa de tela de tejido natural (algodón o lino). En cualquiera de ambos métodos, procura evitar el uso de periódicos o revistas, ya que contienen tinta que afectaría las propiedades de las plantas.

Así, observa a diario cómo va evolucionando el secado: en caso que las dejes durante mucho tiempo, podrían perder todas sus propiedades y convertirse en ceniza por lo que, cuando notes que las hojas están listas (rígidas), almacénalas en tarros de cristal opaco con cierre hermético. 

 

Foto principal: Flores y plantas/Flickr

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