¿Qué pasaría si en el mundo ya no hubiera abasto de alimentos? (VIDEO)

La BBC publicó un video acerca de una posible crisis alimenticia que el mundo sufrirá si no se empiezan a cambiar nuestros hábitos.

En 2007, huelgas masivas en contra del precio de los alimentos azotaron diferentes partes del mundo. Con el fin de comprender la situación, el periodista George Alagiah viajó por el mundo para indagar en las crisis alimentarias, y así proponer soluciones al respecto. El resultado: el documental The Future of Food (El futuro de la comida), en donde se explican las causas y posibles consecuencias de un peligroso desabasto de comida.

¿Qué factores pueden llevarnos a la crisis?

De acuerdo con las explicaciones de los especialistas, en la actualidad existe una competencia mundial y sin precedentes de comida. Esto se generó debido al crecimiento global de la población y al cambio de dietas en las personas.

Por un lado, Lester Brown, presidente de The Earth Policy Institute, comenta que la lucha social contra la hambruna tuvo dos efectos contradictorios en el mundo: si bien se alimentó a las personas que lo necesitaban, también trajo una sobredemanda de la comida; y  por consiguiente, se generó una inestabilidad en su proceso de producción. Y por el otro lado, el segundo factor influyente es que, en países desarrollados, la comida dejó de ser una necesidad y se convirtió en una comodidad; eso se debió a la globalización de cadenas internacionales de comida. La situación limita las opciones de comida, provocando la sobreexplotación de ciertos tipos de alimentos y de áreas de producción industrial.

Además, otros factores clave que han perjudicado la capacidad de producir alimentos han sido el cambio climático, el uso exagerado e inapropiado de recursos como el agua, la leche, la pesca, ¡y hasta del petróleo!, entre otros más. Lo que provoca un aumento inverosímil en el costo de la producción.

En los últimos 14 años, la población mundial ha incrementado a 7 mil millones de habitantes; por lo que la demanda alimenticia se elevó, mientras que la cantidad de lugares para producir la comida disminuyó. De manera tal que, varios expertos predicen hambrunas masivas para el 2050 en todo el mundo si se continúa con esta manera de operar.

Una de las soluciones que George Alagiah presenta en el video es: encontrar el equilibrio entre la industrialización y el respeto a la ecología, reconsiderar otras alternativas de combustibles como el biocombustible (a base de azúcar).

El objetivo del video es reflexionar acerca de la manera en que producimos comida, en cómo la comemos, en qué comemos y cuánto preparamos. En pensar en una posible solución personal,  y así poner “nuestro granito” para el bienestar de las personas y del ambiente. El documental está muy bien producido y vale la pena verlo en su totalidad.



¿Por qué es tan necesario que la agricultura y los bosques se unan a favor de la conservación?

Aunque suelen percibirse como enemigos, existen formas de coexistencia sustentable enre el cultivo del campo, el bosque y la ganadería.

La agricultura, sobretodo a gran escala, se ha convertido en una amenaza de la biodiversidad. La expansión desmedida e irresponsable de las áreas de cultivo ha provocado la pérdida de miles de hectáreas de bosques y atentado contra la diversidad biológica que se concentra abundantemente en estos territorios. Según cifras de la FAO, alrededor de 4,400 millones de hectáreas en el mundo son destinadas al cultivo y esta superficie constantemente gana terreno a los ecosistemas originales.

Sin embargo, la agricultura es la base alimentaria del mundo desde épocas inmemorables. En el caso, por ejemplo, de México, el cultivo de la tierra tiene, y ha tenido, un rol crucial en el sustento, estilo de vida y cosmovisión de sus habitantes.

Debido a que ambos, agricultura y bosques, son esenciales para el futuro de las poblaciones del planeta, su alianza a favor de una coexistencia sostenible se presenta como algo imprescindible.

La problemática

Al igual que en otros lugares, en México ocurre un frecuente cambio de uso de suelo, de bosque a campo de cultivo, por la falta de incentivos en torno al aprovechamiento de recursos forestales frente al cultivo de, por ejemplo, aguacate o palma africana. Esto se debe en buena medida a que las comunidades, que por cierto poseen buena parte de las tierras boscosas, no encuentran en el bosque una fuente de ingresos, misma que si hallan en el campo.

Lo anterior tiene que ver con políticas que desincentivan la rentabilidad sustentable de los bosques. Por ejemplo, en México existen los pagos por servicios ambientales (PSA) que se otorgan a los dueños de las tierras ejidales, y que se tornan en una especie de compensación “pasiva” que no estimula a las comunidades a emprender como una empresa forestal comunitaria económicamente rentable, ni mucho menos a conservar su ecosistema con una correcta gestión del bosque y sus recursos. Esto en muchas ocasiones incentiva más bien la conversión de bosques en tierras agrícolas o la concesión a otros mecanismos de aprovechamiento, no sustentable, como lo son la minería o el desarrollo urbano.

Soluciones

A raíz de estas problemáticas han surgido planteamientos, desde la filosofía del manejo forestal comunitario, como el de practicar la agroforestería comunitaria –una especie de agricultura climáticamente inteligente– para impulsar la variabilidad de la diversidad biológica dentro de los bosques.

Como bien señala el Consejo Civil para la Silvicultura Sostenible, se ha comprobado que la agroforestería o agrosilvicultura es un sistema efectivo en el manejo sostenible de los suelos forestales. Básicamente se trata de conjugar, bajo un mismo terreno, dos, o incluso tres, de los actores en disputa: agrocultivo, bosque y ganado. En México esta técnica de cultivo inteligente, y otras más como la agricultura orgánica y la silvicultura comunitaria, han demostrado sus incontables beneficios, tanto para las economías locales como para la mitigación del cambio climático.

La importancia de sustituir las prácticas agrícolas contaminantes, por otras más sustentables, adquirió mayor fuerza en el país a propósito de la última convención sobre Diversidad Biológica, la COP13.

 

En México, la agricultura y el bosque podrían aliarse a favor de la conservación

En México, históricamente se ha incentivado, por medio de subsidios y alicientes, la agricultura y la ganadería a costa de la superficie forestal. Lo anterior se traduce en uno de los principales motores de deforestación, en buena medida por falta de políticas y regulaciones que eviten que se termine subsidiando el derribo de los bosques para producir carne, aguacates o aceite de palma.

Con los acuerdos emitidos en esta cumbre realizada en Cancun, México concretó dos importantes convenios que podrían, en caso de aplicarse correctamente, facilitar la relación entre agricultura y bosques en el país de manera sostenible:

Por un lado se encuentra el acuerdo de colaboración entre SAGARPA y SEMARNAT, que enuncia una nueva etapa en la coordinación de sus sectores correspondientes. Se trata de una alianza para promover estrategias conjuntas y evitar que más zonas forestales sean convertidas en agropecuarias o ganaderas. Aunque todavía no se especifican los métodos para lograrlo, se ha acentuado principalmente la prohibición de proyectos que intenten trasmutar tierras forestales en agrícolas, como ha sido el caso del cultivo del aguacate, que es responsable de la pérdida de millones de hectáreas forestales en México. Mediante este acuerdo, básicamente se prevé una compatibilidad entre desarrollo económico, sustentabilidad alimentaria y preservación del medioambiente, tres conceptos que remiten a la silvicultura y agroforestería y que, esperemos, se encuentre dentro de las metas a impulsar.

Por otro lado, durante la COP13 se acordó un convenio entre SAGARPA y CONAFOR, que versa sobre la posibilidad de mitigación de cambio climático en áreas rurales, por medio del buen manejo de incentivos agropecuarios y forestales, –ya que éstos no se encuentran en equilibrio–, los sistemas agroforestales y la inclusión de políticas y programas para el desarrollo de actividades sustentables en el campo.

Son más de 8 mil comunidades forestales las que habitan en México. Personas con conocimientos de campo, preparadas y dispuestas a aprovechar sus recursos de una manera rentable y sustentable. La solución al cambio climático bien podría estar en manos de estas comunidades que ya comienzan a practicar la agricultura y manejo forestal inteligentes a favor de la conservación, solo hay que garantizarles la oportunidad.



La agricultura biodinámica, una técnica de cultivo que beneficia la tierra

El alemán Rudolf Steiner propuso a inicios del siglo pasado una agricultura denominada biodinámica, la cual trata a las granjas como organismos complejos.

 En 1924 un grupo de agricultores alemanes notaron que sus tierras perdían fertilidad y los suelos se encontraban desgastados. Ante el problema solicitaron alternativas a la academia de su país, por lo que se llevaron a cabo un conjunto de conferencias lideradas por Rudolf Steiner, padre de la agricultura biodinámica, la cual, concibe a las granjas  como organismos complejos cuya dinámica natural incluye a los animales y al hombre.

La agricultura biodinámica se basa en nueve tipos de preparados inventados por Steiner, que a la fecha han comprobado tener efectos en la estructura del suelo y en los microorganismos, mejorando la fertilidad del suelo e incrementando su biodiversidad. Este revolucionario pensador creía que estos preparados transferían poderes sobrenaturales terrestres y fuerzas cósmicas al suelo. La rareza de estos es innegable, se dividían en dos tipos: los preparados para la preparación del suelo y los utilizados para la preparación y aplicación de composta.

Este tipo de siembra toma en cuenta un calendario de cultivo basado en el movimiento de los astros. Para la preparación del campo por ejemplo Steiner propuso el llamado cuerno de abonar, basado en una mezcla de tierra negra preparada al llenar el cuerno de una vaca que se entierra en la tierra en otoño para dejarlo descomponer durante el invierno y recuperarse para su uso la siguiente primavera. En este cuerno se añade además cuarzo molido en polvo preparado.

Actualmente esta técnica se utiliza en más de 50 países y cuenta con una agencia de certificación para sus productos denominada “Demeter International” (en alusión a la diosa griega de la agricultura). Los métodos del agrocultivo biodinámico profundizan en la interconexión de los componentes de los sistemas incluyendo al humano como parte de este. Se trata de una concepción filosóficamente sensible sobre la agricultura, que incluso nos remite a una especie de proceso de purificación alquímica, que empata perfectamente con un nuevo pensamiento acerca de la unidad de la materia y la vida.

 



Si recoges la comida del suelo antes de 5 segundos ¿las bacterias la alcanzarán?

El mito dice que no, pero ¿qué tan cierto es?

Foto:latercera.com

Existe un mito sobre la comida que dicta que si un alimento se ha caído al suelo, pero lo recoges antes de 5 segundos, entonces las bacterias no lo alcanzarán. ¿Qué tanto es cierto? The Guardian hace un interesante recuento de algunos estudios para llegar a una conclusión sobre ello.

En la Universidad de Illinios, en el 2003, la primera en investigar este mito fue la estudiante  de preparatoria Jillian Clarke; ella y su equipo llenaron los azulejos del sitio con bacterias E coli y colocaron gomas y galletas durante 5 segundos en el suelo; notaron que las bacterias habían sido transferidas a las gomas antes de este tiempo pero solo de aquel suelo más rugoso, no así del de las áreas más lisas.

Por su parte, otro estudio de Paul Dawson, profesor de la Universidad Clemson, publicado en el Journal of Applied Microbiology, encontró que más que el tiempo, la transfusión de bacterias depende de qué tan limpio se encuentre el suelo.

Otro estudio de la Universidad de Aston, encontró que tan pronto el alimento toque el suelo, estará contaminado, pero más en superficies rugosas. ¿Qué hacer? Una vez recogida tu comida, mira al suelo, y luego analiza que tan sucio está el espacio; después resuelve si comerlo o no, aunque quizá lo óptimo sería no hacerlo…



¿Qué hay detrás de tus marcas favoritas?

Si crees que la valentía se limita a las películas de acción, te tenemos una noticia: elegir lo que comes es un acto de valor que realizas tres veces al día.

¿Cómo? Muy sencillo, como consumidores tenemos el poder de decidir qué llevamos a nuestra mesa y cómo nutrirnos. A veces se nos olvida la responsabilidad que tenemos de nuestra alimentación y dejamos que la publicidad y las marcas nos digan cómo hacerlo. Pero hoy tenemos un reto enorme como consumidores: recuperar nuestro poder de elección.

Los productos procesados que compramos en el supermercado tienen un origen dudoso, no sabemos cómo son producidos ni de dónde provienen los ingredientes para su elaboración porque las empresas que los elaboran no son transparentes con sus consumidores.

Las empresas de alimentos nos ofrecen comida para “hacernos la vida más fácil” e incluso han creado productos “más sanos” y nos los llevamos a la boca pensando en que  nos ofrecen los nutrientes necesarios para nuestro cuerpo. Hoy sabemos que esto no es así, la comida procesada está relacionada con los altos índices de obesidad  y sobrepeso a nivel mundial por sus altos contenidos de azúcar y grasas.

Si miramos más a fondo encontramos que los alimentos procesados también tienen un pasado oscuro que impacta al medio ambiente, y nosotros como consumidores somos cómplices involuntarios de estos daños cada vez que decidimos comprar alimentos que provienen de la agricultura industrial, que contamina recursos valiosos como el agua y el suelo, indispensables para tener comida sana en nuestra mesa. 

Además, esta forma de producción no solo pone en riesgo la biodiversidad, sino que amenaza la salud de los trabajadores del campo con el uso de agrotóxicos como el glifosato, catalogado recientemente por la Organización Mundial de la Salud como probable cancerígeno para el ser humano y que es utilizado sin ningún tipo de control en el campo mexicano.

Este panorama es alarmante para todos, y como consumidores tenemos en nuestras manos un papel clave en el rumbo de esta historia con cada elección de compra y pidiéndole a las empresas de alimentos que nos informen sobre la forma en la que elaboran sus productos. Juntos podemos transitar hacia una agricultura ecológica, que proteja al medio ambiente y a las personas.

Desde Greenpeace, te invitamos a ser parte de una comunidad a favor de la comida sana y a preguntarle a las 15 corporaciones más relevantes en el país sobre cómo producen y cuál es el origen de los ingredientes que utilizan, a través del sitio web: www.greenpeace.mx/comidasana.

Gobierno, empresas y consumidores, somos parte de un problema de alimentación que no permite el acceso a alimentos suficientes y de calidad, pero hoy más que nunca, también somos parte de la solución. 

 

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Twitter del autor: @PrensaGPMX @greenpeacemx 



Esta empresa convierte los desperdicios de comida en trabajo y apoyo para los más necesitados

Community Shop utiliza la comida desperdiciada y las vende en un ambiente típico minorista (específicamente en personas desempleadas o con alguna dificultad financiera).

¿Alguna vez te has preguntado qué sucede con la comida que los supermercados no pueden usar por errores de etiquetado o por haber pasado la fecha límite de consumo? Normalmente, se tira; lo cual termina por afectar tanto al medio ambiente, a la economía de un país como a una población en condiciones de pobreza extrema.

Pocas empresas han intentado reducir las consecuencias negativas de este desperdicio masivo de comida; entre ellas se encuentra Community Shops, en Londres, la cual convierte los desperdicios de comida en comida costeable, en internships y desarrollos de habilidades.

Esta empresa modelo utiliza la comida desperdiciada y las vende en un ambiente típico minorista (específicamente en personas desempleadas o con alguna dificultad financiera). Los precios se encuentran hasta en un 70 por ciento menor de los precios ya de por sí minorista, mientras que los miembros se pueden inscribir para recibir servicios de apoyo, tales como talleres para cocinar, escribir, administración o entrenamiento para alguna carrera.

El modelo de esta empresa pretende evitar el impacto negativo de las tiendas minoristas y mantenerse enfocado en el apoyo a la minoría afectada, por tanto instituye que la afiliación se limite a 750 individuos en cualquier tiempo, la cual es examinada dos veces al año por el staff de Community Shop.

Observatorio

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