Un recorrido virtual por las fuerzas globales que crean una camiseta

“Dinero planetario hace una camiseta” decidió, no sólo hacer una camiseta desde cero, sino rastrear todo el procedimiento y acompañar a la camiseta alrededor del mundo durante su fabricación.

Las historias detrás de la ropa que llevamos puesta no son muy populares, la mayoría de las personas prefieren no dedicar tiempo a leer acerca de esto porque es largo y casi siempre desalentador. Es por ello que Planet Money de NPR decidió mostrar en lugar de decir.

El fascinante proyecto multimedia que armaron trata acerca de las cadenas de abastecimiento que se dedican a fabricar nuestras prendas baratas. En lugar de contarnos acerca de las condiciones en fábricas, el equipo de NPR hizo algo más simple: decidió hacer una camiseta e, inteligentemente, utilizar las preventas para financiar a 10 periodistas que rastrearon la camiseta en su viaje desde su comienzo, en una granja de algodón en EU, y luego a darle la vuelta al mundo para regresar a EU.

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Por medio de imágenes, video, texto y gráficas, “Dinero planetario hace una camiseta” contó la historia de la camiseta en una amigable aplicación web. Aprendemos acerca de la automatización de las máquinas, la ingeniería genética de semillas, el poquísimo dinero que cuesta la mano de obra en Indonesia –donde mujeres trabajan demasiadas horas por un sueldo ridículo–, la industria de traslados en contenedores, y el dinero que cuesta todo el trabajo y el viaje alrededor del mundo por cada camiseta: 10 centavos de dólar.

Vale la pena ver la serie completa, que está muy bien realizada, y no te tomará más de 15 o 20 minutos. Te hará pensar dos veces acerca de lo que conlleva comprar la vestimenta que usas. La pieza, sin embargo, no es moralista. Es sólo una historia que te abre los ojos a entender las implicaciones e historias detrás de las decisiones que tomamos acerca de lo que compramos y la demandas de producto que generamos.



Comunidades zapotecas buscan administración comunitaria del agua

Esta propuesta funge como demanda para reconocer los derechos territoriales y de libre determinación y autonomía para las comunidades zapotecas de la región.

En los últimos años, el tema del agua está fuertemente relacionado con la contaminación y la escasez mundial; pero en los últimos días, en las comunidades zapotecas de Oaxaca, en México, se ha tornado hacia la defensa de este recurso natural para el hábitat y sus pobladores locales. El día 8 de febrero del 2017, la comunidad zapoteca de San Pedro Apóstol, Oaxaca, presentó a la Comisión Nacional del Agua –CONAGUA– su propuesta para “el uso, disfrute y administración comunitaria del agua, en el marco de la consulta indígena que se está llevando a cabo en los Valles Centrales”. 

Esta propuesta funge como demanda para reconocer los derechos territoriales y de libre determinación y autonomía para las comunidades zapotecas de la región, y así brindarles la facultar de elaborar y emitir las normas que regulen el uso de las aguas del subsuelo. En otras palabras, que se levante el Decreto de Veda –1967– para que las 16 comunidades de esta región hagan uso y cuidado del agua subterránea sin la intervención de empresas extranjeras. 

Por esta razón, las 16 comunidades que integran la Coordinadora de Pueblos Unidos por el Cuidado y la Defensa del Agua –COPUDA– han dado “cuenta de su capacidad, para gestionar, diseñar y construir obras de captación de agua de lluvia que hasta ahora revitalizan los mantos acuíferos de la región, de la cual depende su sustento.” De modo que al establecer una relación de corresponsabilidad entre el gobierno de Oaxaca y los pueblos indígenas, se está defendiendo no sólo el recurso natural del país, también los derechos de las comunidades indígenas a la igualdad y al acceso justo a los bienes comunes naturales, a la innovación y propuestas tanto comunitarias como ciudadanas. 

 No es novedad que las comunidades indígenas se encuentren en situaciones de riesgo frente a firmas internacionales que explotan los recursos naturales de las áreas naturales mexicanas. Por esta razón, las mismas comunidades hacen un llamado a las autoridades para que se respeten sus derechos y voluntad en relación con el acceso justo al agua en los Valles Centrales de Oaxaca, de acuerdo con el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo –OIT– y otros mecanismos de derechos humanos. 

En la presentación de la propuesta, la COPUDA escribió: “Un proceso de consulta con esas características sería un ejemplo de buenas prácticas de gobierno para el cuidado y aprovechamiento de los bienes comunes naturales en México y el mundo, y por lo tanto un ejemplo en el combate a la desigualdad social.” De alguna manera, esta propuesta busca la defensa del agua y de los ciudadanos para la construcción de una economía más justa, humana e igualitaria. 

 

Para más información, dale click aquí. 



El agua: uno de los recursos más importantes y el menos valorado

No hay que olvidar que cotidianamente requerimos del agua para la elaboración de productos o servicios del ser humano y que son indispensables.

Nuestro Planeta es abundante en recursos naturales y como especie humana dependemos de ellos para sobrevivir. El aire, el suelo, la regulación del clima y el agua, son algunos de los servicios ambientales que podemos obtener de la naturaleza, siempre y cuando seamos responsables en su uso y aprovechamiento.

Uno de dichos recursos, el agua, es fundamental para todas las formas de vida en nuestro planeta y aunque la Tierra posee alrededor de 525 millones de kilómetros cúbicos de agua, en la actualidad los recursos de agua potable se han vuelto escasos con el crecimiento de la población mundial y con el mal manejo de desechos y residuos industriales.

Se estima que sólo el 3% del agua en el Planeta es dulce y de esa cantidad únicamente el 0.007% es potable. Debido a esta situación más de 1,100 millones de personas en el mundo carecen de acceso directo a fuentes de agua potable.

Hay regiones del planeta donde se debe caminar más de 10 kilómetros diarios para conseguir agua potable, lo que causa la muerte de hasta 3 millones y medio de personas al año. El 98% de esas muertes se producen en los países en vías de desarrollo.

El agua es parte de nuestra vida, pero también de nuestra esencia. Se calcula que el cuerpo humano se conforma en un 60% de agua, por ello este líquido es vital para nuestra supervivencia, ya que una persona puede sobrevivir hasta un mes sin alimentos, pero sólo siete días como máximo sin beber agua.

Además, es importante recordar que el ser humano no es el único ser vivo en este Planeta que requiere agua para sobrevivir. Existen millones de formas de especies que también dependen de este valioso líquido y debemos asegurarnos de mantener el abasto de agua en todo el mundo, ya que de no hacerlo la existencia del equilibrio ambiental podría verse afectado y al ser una cadena interconectada de vidas, seguramente la desaparición de alguna especie o alteración climática por falta de agua causaría daños directos en los humanos.

Lamentablemnte las principales fuentes de contaminación del agua están asociadas con la actividad industrial posterior a la Segunda Guerra Mundial y actividades consecuentes. Se estima que cada año se arrojan al mar más de 450 kilómetros cúbicos de aguas servidas, es decir, el agua residual doméstica y que es el resultado de las actividades cotidianas que realizamos. Por si esto no fuera poco, para diluir esta polución se utilizan 6,000 kilómetros cúbicos adicionales de agua dulce.

No hay que olvidar que cotidianamente requerimos del agua para la elaboración de productos o servicios del ser humano y que son indispensables; por ejemplo se necesitan alrededor de 25,700 litros de agua por día para producir los alimentos que consume una familia de cuatro personas, 148,000 litros de agua para fabrica un automóvil, 5,680 litros para producir un barril de cerveza o 200 litros para producir un solo litro de Coca-Cola.

El hecho es que sin el agua no tenemos vida y no es un slogan, es un hecho. Hay que gestionar para proteger el agua y verla no como un producto de consumo, sino como un recurso indispensable para la vida de todos los seres del Planeta.

COLABORACIÓN DE EARTHGONOMIC MÉXICO, A.C. Nuestra misión es fomentar el desarrollo de la sociedad en armonía con el entorno natural y el respeto a los seres vivos. Para más in información visita: www.earthgonomic.org @Earthgonomic y /Earthgonomic



¿Cómo estás dispuesto a cambiar la realidad en la que vivimos?

Ser voluntario nos llama a querer cambiar al mundo, no escatimemos en la entrega y las ganas, son pautas que marcan la diferencia.

“De nada sirve al hombre lamentarse de los tiempos en que vive.

Lo único bueno que puede hacer es intentar mejorarlos.”

– Thomas Carlyle.

Todos los días somos testigos de crisis mundiales, nacionales, familiares, individuales. Muchas veces nos cuestionamos ¿cómo es que llegamos a esto? ¿en qué momento dejamos que las cosas se fueran en esta dirección? Todas estas preguntas podrían convertirse en una invitación hacia nosotros mismos de tomar acciones para cambiar esos escenarios; en una invitación a ser agentes de cambio en el mundo, es decir, en nuestras propias vidas.

Dar un paso al frente, estar dispuestos a entregarnos a una causa para realmente influir en la balanza. No hay que perder de vista que todo empieza por uno, querer ser parte de algo más grande. Es ahí donde es más visible el espíritu de los voluntarios quienes cuentan con la intención genuina de hacer algo más por todo lo que les rodea.

Ser voluntario nos llama a querer cambiar al mundo, no escatimemos en la entrega y las ganas, son pautas que marcan la diferencia. Por supuesto, que se debe de pensar de manera estratégica, de modo que las acciones que se realicen sean claras, contundentes y con impacto.

Existe un abanico inmenso de voluntariado. Seleccionar una causa puede ser complicado. Se puede determinar la causa en la que se quiere participar de acuerdo a los talentos que se poseen, de tal modo que se vuelve una experiencia gratificante y de suma relevancia de adquisición de aprendizajes. Teniendo presente que el potencial de cada persona y de cada proyecto con la finalidad de construir una nueva realidad.

Las opciones de voluntariado en el sector forestal son diversas, lo cual nos permite involucrarnos con diferentes causas. Por ejemplo, en Reforestamos México A.C. hay una oferta muy interesante ya que tienen diferentes planes para que personas con diferentes perfiles se puedan unir a la causa.

Sus proyectos están alineados a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (OSD) para contribuir a la estrategia global, especializándose en el aseguramiento de los bosques para su desarrollo. Dependiendo de los perfiles y del avance de los proyectos se hacen las convocatorias, por lo cual las posibilidades de participación son muy altas. El objetivo es encontrar talento para acercar los bosques a las ciudades y viceversa; desde la analogía filosófica, hasta lo más tangible: la experiencia de las personas que viven tanto en los bosques como en las ciudades.

Como organización, trabajan para transformar la realidad económica, social y ambiental de la gente que vive en los bosques. El reto es: demostrar que los bosques son sinónimo de riqueza y bienestar. Razón que ilustra el gran empuje del voluntariado que promueve Reforestamos México, el talento al servicio de los bosques logrará que se transformen para ser competitivos, multiplicando su riqueza y conservando su biodiversidad.

Con esta propuesta podemos replantearnos la primera pregunta: ¿Cómo estás dispuesto a cambiar la realidad en la que vivimos?

Autora: Mariana Sordo Moro

Coordinación de Personal

Reforestamos México, A.C.



Sistema Trappist-1: los siete planetas descubiertos por la NASA (VIDEO)

Esta es la primera vez que astrónomos logran identificar un sistema solar similar al nuestro con siete planetas.

En una conferencia de prensa, la NASA reveló el pasado miércoles 22 de febrero el descubrimiento de nuevos siete planetas, del tamaño de la Tierra, orbitando alrededor de una estrella. Este nuevo sistema se encuentra a tan sólo 40 años luz de nosotros, lo cual facilitaría tanto su exploración como investigación. Por el momento, la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio de EE.UU. intuye que tres de los planetas recién descubiertos cuentan con características similares a nuestro planeta, haciéndolos habitables para vida humana. 

Esta es la primera vez que astrónomos logran identificar un sistema solar similar al nuestro con siete planetas. Por ejemplo, los planetas cuentan con un tamaño y condiciones atmosféricas –oxígeno, metano, ozono y dióxido de carbono– similares a los nuestros, facilitando incluso una superficie acuífera en cada uno de ellos.  

El autor de esta investigación, llamada TRAPPIST, Michael Gillon, ha considerado que este descubrimiento es una pieza clave para el rompecabezas del universo, en donde los ambientes habitables eran pensados como sueños fallidos. Pero parece ser que este sistema, el cual está asociado con el de Acuario a tan sólo 235 billones de kilómetros del nuestro, cuenta con planetas terrestres como la Tierra y una estrella solar más pequeña y ligera que nuestro Sol. De hecho, las órbitas de los planetas más cercanos a la estrella son de aproximadamente 1.5 y 2.4 días, mientras que el del sexto planeta, 12 días. Se cree que el último planeta tiene una órbita de 20 días. 

 Al nuevo sistema solar se le nombró “Sistema Trappist”, en honor al telescopio Transiting Planets and Planetesimals Small Telescope en Chile que ayudó a encontrar a tres de los siete planetas en mayo del 2016. Con el apoyo de otros telescopios del telescopio de la NASA Spitzer y el European Southern Observatory’s Very Large Telescope, se consiguió descubrir los otros planetas del sistema. Y fue a partir de este año que los investigadores notaron que uno de los planetas cuenta con la presencia de agua, facilitando la sospecha que los demás tienen condiciones similares. 

 

 



Las “niñas sumangali” de India, las manos que cosen la moda barata americana

La reportera Dana Liebelson viajó a la India en busca de información acerca de quién fabricaba su ropa. Encontró la historia de las “niñas sumangali”.

“Sumangali” es una palabra hindú que significa “mujer casada”. Refiere a una forma de trabajo infantil que, aunque prohibido, es practicado en India, particularmente en la industria textil de Tamil Nadu. En este sistema se contrata a una niña por tres o cinco años, durante los cuales ella gana un salario y después se le paga una suma total para pagar por un dote. En la India una mujer es auspiciosa porque está casada. De no estar casada en sus veintes, es rechazada por su comunidad y su familia. Para poder casarse, una mujer debe tener al menos tres soberanos de oro británicos, el equivalente de alrededor de $1,200 dólares americanos. Las familias promedio de Tamil Nadu ganan poco más de $400 dólares al año.

Este sistema de explotación comienza con un reclutador visitando la casa de potenciales trabajadoras, que casi siempre son mujeres muy jóvenes y pobres. Ahí convencen a los padres y les ofrecen beneficios falsos como más dinero, aire acondicionado, tiempo para estudiar, la posibilidad de casarse cuando terminen el contrato. Todas las fábricas de este estado trabajan para compañías como Walmart, H&M, Gap, Abercrombie, Mothercare y otras compañías de moda barata, y el 80% emplea a niñas sumangali. Así, la próxima vez que veamos “hecho en India” en la etiqueta de nuestros pantalones, lo más seguro es que esté hecha por las manos de niñas sumangali bajo condiciones deplorables por decir lo menos.

La reportera Dana Liebelson viajó a Tamil Nadu este año y regresó con una historia devastadora sobre lo que sucede con las “niñas sumangali”. Allá tuvo la oportunidad de entrevistar a varias de ellas después de haber trabajado años en alguna de las fabricas de textiles del estado. La mayoría habían trabajado de 12 a 20 horas al día los siete días de la semana; vivido en “hoteles” que alojan a 12 niñas y sus hijos por cuarto; habían sido abusadas verbal o sexualmente por sus supervisores; se les había pagado menos de la mitad de lo que prometieron los empleadores en el contrato.

“No encontrarás un manufacturero de ropa occidental que apruebe abiertamente del trabajo sumangali”, apunta Liebelson, “pero tomar medidas al respecto es otra cosa. Ello es porque las cadenas de abastecimiento son vastas, confusas y complejas. La camiseta hindú promedio comienza en un campo de algodón en estados del oeste como Gujarat y Maharashtra, donde pelotas acolchadas del tamaño de una ciruela son cosechadas por trabajadores que generalmente provienen de castas bajas. De ahí, las bolas son enviadas en camiones a fábricas y vendidas a fábricas de hilado, donde máquinas (como la que cortó la mano de Arunda [una de las niñas sumangali que entrevistó]) procesan las bolas crudas en hilo. Después trabajadores tejen el hilo en tiras, las pintan y las mandan a fábricas que hacen el proceso final”.

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Dana Liebelson intentó llegar a una de estas fábricas pero fue violentada por algunos hombres que le pidieron que borrara las fotografías que tomó del lugar, y la fueron a buscar al hotel donde se había quedado para amenazarla con llevarla a la cárcel por tratar de meterse donde nadie la había llamado. “traté de ver se dónde provenía mi camiseta, y la fábrica mandó mafiosos a buscarme”. Su artículo es una llamada de atención para las compañías de ropa que manufacturan en India, donde casi seguramente (aunque no lo sepan, o no quieran saberlo) están explotando a niñas con la promesa de que pueden casarse algún día, y una llamada de atención a todos nosotros que compramos ropa bonita y barata sin saber las historias que llevan detrás y sin saber que estamos contribuyendo a un sistema podrido de abuso y de mentiras.

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