¿Realmente funcionan los suplementos vitamínicos?

Investigaciones recientes sugieren que tomar vitaminas no beneficia la salud en lo absoluto y, por lo tanto, que invertir en ellas es un desperdicio de dinero.

Los resultados de una investigación llevada a cabo por las Universidad de Warwick en Inglaterra y la Escuela de Medicina John Hopkins en Estados Unidos, publicados en la revista Annals of Internal Medicine, demuestra que los suplementos vitaminados no benefician a quien los consume y, por el contrario, podrían ser dañinos para la salud.

En la publicación los científicos sugieren que las compañías que venden los suplementos se encargan de crear ansiedades infundadas para que los consumidores adquieran sus productos. Según tres informes de investigación, uno de los cuales estudió a más de 450 mil individuos y determino que los suplementos no benefician ni afectan el rango de mortandad de las personas.

Otra investigación siguió el desarrollo de 6 mil hombres mayores que tomaron vitaminas a lo largo de doce años y no encontró ninguna mejora cognitiva. La tercera investigación estudió a 1,700 hombres y mujeres que consumían suplementos por cinco años para determinar que sus problemas cardíacos no mejoraron.

Según Edgar Miller de Escuela de Medicina Johns Hopkins explica: “Algunas personas dicen que nuestra dieta tiene muchas deficiencias. La verdad es que, aunque estamos sobre-alimentados, nuestra dieta es completamente adecuada. Estas compañías nos venden productos basados en la percepción de deficiencias. Nos hacen pensar que nuestra dieta no es sana, y que si consumimos sus productos podemos controlar esas deficiencias y ponerle un fin a las enfermedades crónicas. El grupo de personas que necesita suplementos es muy pequeño, no son para la población en general.”

Miller concluye: “Si vas a gastar dinero cada mes en algo, ¿es esta realmente la mejor opción?”

Las personas que deben continuar consumiendo suplementos incluyen a las mujeres que esperan embarazarse y las embarazadas, así como niños menores de cinco años.



¿Los suplementos para el ejercicio son realmente saludables?

“Contienen ingredientes que aumentan el flujo sanguíneo, elevan el ritmo cardiaco y generan un ligero hormigueo”.

Al introducirse poco a poco al mundo del ejercicio, uno va descubriendo dinámicas que impactan en el estilo de vida. Desde cambios en la dieta diaria hasta en nuevos patrones de sueño. Hay quienes deciden empezar a consumir suplementos para potencializar los efectos del ejercicio, incrementar los niveles de energía a lo largo del día, etcétera.

No obstante, ¿qué tan saludables son estos suplementos preentreno que gozan de los beneficios de la cafeína, guarana o creatina? En palabras de Jordan Moon, un fisicoculturista y nutriólogo del deporte del United States Sports Academy, la mayoría de los ingredientes de los suplementos para ejercicio están hechos para brindar la apariencia que el ejercicio trae mejoras más rápido que lo normal: “Contienen ingredientes que aumentan el flujo sanguíneo, elevan el ritmo cardiaco y generan un ligero hormigueo”.  Sin embargo, ninguno de estos efectos físicos provoca que las personas sean más fuertes, más grandes o más rápidas.

Si bien los ingredientes de estos suplementos –como la cafeína, creativa y beta-alanina– tienen un  modesto impacto en el desempeño de los atletas extremos y fisicoculturistas, lo que realmente causan es la sensación de atravesar el límite que anteriormente los detenía. Se trata, en la mayoría de las ocasiones, de aditivos peligrosos e ilegales, como la anfetamina, que tienen la potencialidad de provocar adicciones al producto. Te compartimos estos ingredientes que será mejor que conozcas a profundidad antes de consumirlos:

– Cafeína. Si bien ofrece un boost en el cuerpo, también tiene efectos secundarios que impactan en el corazón. Varios estudios han demostrado que la cafeína aumenta la adrenalina antes del ejercicio, mejorando así la capacidad física para cualquier dinámica. Sin embargo, en estos estudios se notó que las personas también desarrollaban una especie de tolerancia a la cafeína –provocando la necesidad de elevar las dosis–, aumentando el riesgo de sufrir arritmia cardíaca, entre otras enfermedades del sistema cardíaco. Moon explica que, “a menos que estés tomando dos veces la dosis o cuatro veces la dosis, realmente estás a salvo tomando la cantidad máxima recomendada de cafeína”.

– Creatina y aminoácidos. La mayoría de los suplementos contienen creatina, el cual parece ser uno de los principales productores de energía en las células de los músculos y así permitiendo un mejoramiento en el desempeño del ejercicio. La realidad es que este ingrediente, si se consume una o dos veces a la semana antes de hacer ejercicio, no tendrá un efecto real sobre el cuerpo; sólo funciona en personas que realmente realizan ejercicio de manera extrema y dura. Sin embargo, se trata de un ingrediente que produce cambios momentáneos, los cuales están acompañados de calambres y deshidratación. 

– Combinación de propiedades como vitaminas y suplementos. Si bien ayuda a tener un importante boost para el entrenamiento atlético, un estudio demostró que los atletas que consumen una combinación de proteína, carbohidratos y creatina, no tienen un mejor desempeño que aquellos que toman el suplemento SizeOn Maximum Performance.

En caso que desees tomar suplementos, considera que no contengan precursores de anfetamina como el 1,3-dimetilamilamina –o DMAA– o beta-metilfenetilamina –BMPEA–, pues estos agentes pueden provocar graves consecuencias en el corazón. Si bien los suplementos alimenticios para hacer ejercicios no son dañinos, se debe tener una atención –a la medida– con su uso y consumo: “Los suplementos no hacen mucho a menos que estés consumiendo en exceso sin una supervisión médica”.



¿Sabes por qué debes incluir las semillas de cáñamo en tu dieta?

Aquí te contamos los múltiples beneficios del cáñamo, el complemento ideal que fortalecerá tu dieta.

En los últimos años ha habido un boom en torno a los “súper alimentos” como la quínoa, la chía, las almendras y la cúrcuma (entre muchos otros), por lo que incluir otra semilla en tu dieta puede parecerte un poco difícil; sin embargo, las semillas del cáñamo son el suplemento ideal para cualquier dieta.

Estas semillas han sido utilizadas milenariamente en la medicina tradicional, aunque principalmente como aceite. Un estudio finlandés encontró que tanto las semillas como el aceite son excelentes fuentes de nutrición y, además, los niveles de THC, la sustancia que causa los efectos asociados con la marihuana, son prácticamente inexistentes. La semilla contiene altísimos niveles de ácidos grasos como el omega-6 y omega-3, dietas que contienen altos niveles de estos ácidos y menos grasas saturadas se asocian con una mayor salud cardiaca.

Nuevos estudios comienzan a trazar una relación entre el aceite del cáñamo y tratamientos para enfermedades cardiacas, sin embargo, estos apenas se encuentran en sus primeras etapas. Este estudio sugiere que todavía no comprendemos bien la relación entre el cáñamo y las enfermedades cardiacas, y además que el correcto uso de este todavía no es claro.

¿Cómo puedes consumirlo?

El sabor del cáñamo es un poco como el de las nueces, por lo que sus semillas pueden ser utilizadas en cereales o alimentos horneados como pan o pasteles. El aceite se puede incluir en aderezos pero no vale la pena cocinar con él porque al alcanzar ciertas temperaturas pierde su valor nutricional. 



Los geniales infográficos de Víctor Paiam: dibujando la vida sostenible

¿Quieres cuidar de las abejas, cultivar tus propios jitomates o aprender sobre los múltiples usos del agave? Víctor Paiam, un ilustrador, diseñador gráfico y defensor de la naturaleza, te enseña a hacerlo con sus infográficos.

La Revolución Verde puede tomar muchas formas. Algunos activistas se manifiestan en contra de Monsanto, otros plantan árboles los fines de semana; hay quienes se dedican a transformar lotes baldíos en bellas zonas verdes y, hay quienes emplean el arte para enarbolar el cuidado del medio ambiente. Entre estos últimos se encuentra Víctor Paiam, un español que se dedica a crear algunos de los infográficos más sencillos, comprensibles y bellos que hemos visto.

Aquí algunos de ellos:

Kéfir de Agua DIY:

1-Kéfir-de-Agua---victorpaiam@gmail.com-ES

Cuida a las abejas:

1-Care-of-Bees-victorpaiam@gmail.com-ES

Agaves:

1-Ágaves---victorpaiam@gmail.com-ES

Tomates DIY:

Tomateras-BioIntensivas-victorpaiam@gmail.com

Los principios de la Permacultura:

12-principios-ArboretumCabe destacar que el artista estudió en España, una versión impresa de su trabajo se puede conseguir en su sitio web y además trabaja en varios idiomas, compartiendo su poesía infográfica en español, inglés, francés, alemán y polaco.



7 deficiencias nutricionales que pueden enfermarte

Si te sientes cansado o deprimido quizá no estés consumiendo la cantidad necesaria de estas vitaminas.

De acuerdo al segundo reporte del Centro de Control y Prevención de Enfermedades, estas son algunas vitaminas y minerales que más comunmente hacen falta en nuestra dieta. La deficiencia de alguno de estos no sólo puede tener efectos a largo plazo, sino que pueden afectar tu productividad y  hacerte sentir pésimo.

1. Vitamina B12

La vitamina B12 se encuentra naturalmente en muchos productos animales que incluyes el pescado, la carne, el pollo, los huevos y productos lácteos; por buena suerte para los veganos, algunos cereales fortificados y productos con levadura también la contienen. La vitamina se necesita para la correcta formación de células sanguíneas, función neurológica y síntesis de ADN. La deficiencia de esta vitamina es extremadamente común.

Los síntomas de deficiencia de vitamina B12 incluyen anemia megaloblástica, fatiga, debilidad, constipación, pérdida de apetito y pérdida de peso. También pueden ocurrir problemas neurológicos como aletargamiento y comezón en las manos y pies. Otros síntomas incluyen dificultad para mantener el balance, depresión, confusión, demencia, memoria deficiente y dolor en la boca y en la lengua.

2. Vitamina C

La mayoría de los animales pueden sintetizar la vitamina C internamente, pero los humanos no; necesitamos obtenerla de la comida. Las frutas cítricas, tomates, jugo de tomate y papas son fuentes de vitamina C. Otros contribuyentes mayores incluyen pimientos y chiles rojos y verdes, kiwi, brócoli, fresas y coles de Bruselas.

El cuerpo utiliza la vitamina C para la biosíntesis del colágeno y algunos neurotransmisores, y también está involucrada en el metabolismo de la proteína. También, como es sabido, juega un papel importante en la función inmunológica y mejora la absorción de hierro.

La deficiencia de vitamina C provoca escorbuto, cuyos síntomas incluyen fatiga, malestar, inflamación de encías, desprendimiento de dientes, dolor en las articulaciones y mala cicatrización.

3. Vitamina D

No muchos alimentos contienen naturalmente vitamina D. Los pescados grasosos como el salmón y el atún, y aceites de hígado de pescado son las mejores fuentes naturales de ésta vitamina. A un nivel menor, también se encuentra en el hígado, el queso, las yemas de huevo y los hongos. Afortunadamente, nuestros cuerpos producen vitamina D cuando nuestro cuerpo está expuesto a los rayos del sol.

La vitamina D regula el calcio en el cuerpo y ayuda a mantener huesos fuertes. Está involucrada en el movimiento sano de los músculos, el sistema nervioso depende en ella, mejora la función inmunológica y ayuda a reducir la inflamación.

En niños, la deficiencia de vitamina C causa raquitismo: enfermedad que hace que los huesos se vuelvan blandos y se doblen. En adultos causa osteomalacia, que provoca dolor de huesos y debilidad muscular.

4. Yodo

El yodo es un mineral que se encuentra en los peces de mar, las algas, los camarones y otros alimentos marinos, así como en productos lácteos y productos hechos de grano.

El cuerpo utiliza el yodo para producir hormonas tiroidinas que trabajan para controlar otras funciones esenciales. Las hormonas tiroidinas también se requieren para el funcionamiento correcto de los huesos y el cerebro durante el embarazo y la niñez.

La deficiencia de yodo durante el periodo fetal y de niñez temprana es una causa mayor en deformaciones cerebrales. En adultos puede causar gota.

5. Hierro

La deficiencia de hierro es el desorden nutricional número uno en el mundo. El hierro se presenta de dos formas, hemo y no hemo. El hierro hemo se encuentra en carnes rojas, pescado y pollo; el no hemo se encuentra en plantas como lentejas y frijoles. El hierro derivado de animales es absorbido más fácilmente que el no hemo.

Los síntomas de deficiencia pueden incluir fatiga y debilidad, desarrolló cognitivo lento durante la niñez, dificultad manteniendo la temperatura corporal, disminución de funciones inmunológicas, susceptibilidad a infecciones, lengua inflamada.

6. Magnesio

El magnesio se encuentra en legumbres, nueces, granos enteros y vegetales.

El magnesio ayuda al cuerpo a regular más de 325 enzimas y juega un papel importante en la organización de funciones corporales como el control de músculos, impulsos eléctricos, producción de energía y eliminación de toxinas.

Su deficiencia incluye pérdida de apetito, náusea, vómito, fatiga y debilidad. Una deficiencia grave incluye letargo, comezón, contracciones musculares y cólicos, ataques, cambios en personalidad, ritmos cardiacos anormales y espasmos coronarios.

7. Zinc

El zinc abunda en las almejas, la carne roja y el pollo. Los frijoles, las nueces, granos enteros y productos lácteos también proporcionan zinc.

El zinc es importante porque ayuda al sistema inmunológico a luchar con las bacterias y virus. También ayuda en la producción de células durante el embarazo y la infancia. Juega un papel importante en el olfato y el gusto.

Síntomas de su deficiencia incluyen lento crecimiento en niños, desarrollo sexual tardío en adolescentes e impotencia en hombres. También puede causar pérdida de pelo, diarrea y pérdida de gusto.



Usos y abusos del lenguaje de la publicidad en alimentos

Preguntarnos qué es lo que consumimos (si el producto o si el mensaje de ventas) nos permitirá tomar mayor conciencia de nuestros hábitos de compra.

El lenguaje de la publicidad no es ni por mucho neutral: está pensado para fijar o introducir realidades en la mente de los consumidores, realidades que pueden o no estar directamente relacionadas con los beneficios de los productos.

El auge de los productos naturales, orgánicos, sin conservadores, sin GMOs, así como el ala de la tecno-comida, la nanonutrición y todos sus derivados ha producido, desde principios de los 90, un lenguaje de publicidad que ha dado a ciertas palabras un sentido que puede confundir a los consumidores.

Órganos de gobierno como la FDA en Estados Unidos o la Cofepris en México son los responsables de vigilar que el lenguaje de la publicidad acerque efectivamente a los consumidores a los beneficios que las marcas reportan para sus productos, además de vigilar que tales beneficios sean reales.

En el libro Food Politics: How the Food Industry Influences Nutrition and Health, Marion Nestle (no relacionada al parecer con el gigante suizo, Nestlé) evalúa no solamente el lenguaje de la publicidad para alimentos procesados, sino también cómo esos lenguajes van dado forma a realidades confusas en la percepción de los consumidores. El valor de la comida, para Nestle, “se ve reducido a un simple ingrediente funcional”, una lógica que nos hace creer que un producto sirve para perseguir un sólo fin nutricional, creando incluso una lógica suplementaria en la economía calórica.

Durante los 90, por ejemplo, con el auge de las bebidas carbonatadas “light”, la gente comenzó a sustituir determinadas proporciones calóricas por otras. La periodista Michelle Stacey escribió sobre la economía calórica que “la primera razón para la existencia de la soda de dieta es para compensar por otros pecados –es una ecuación, una transacción numérica, y tal vez un pequeño juego que jugamos con nosotros mismos.”

¿Bacterias en beneficio de la salud?

Otro nicho utilizado por el lenguaje de la publicidad es el de los productos que están en la frontera entre los alimentos y la medicina. Yakult, por ejemplo, se comercializa desde hace décadas con la bandera del lactobacilo casei Shirota, nombre que recibe del científico japonés que aisló la bacteria presente en Yakult (que al parecer ayuda a prevenir enfermedades y a fortalecer la flora intestinal) e inventó el producto. Incluso las porciones de Yakult se comercializan en porciones individuales, como si de una dosis diaria de medicamento se tratara.

Productos como este o como Activia de Danone, otro yogurt probiótico, son consumidos enteramente por la creencia en sus probables beneficios para la flora intestinal o para la digestión, más allá de su sabor u otras características presentes en la comercialización de la comida.

La última tendencia en la ingeniería de alimentos involucra la nanotecnología (todo aquello que mida menos de un billonésimo de metro), encapsulando nutrientes de un tipo de comida en otra, o “mejorando” las características naturales de los alimentos. Pero habría qué preguntarse qué tanto la nanotecnología actúa en beneficio de la salud de los consumidores y qué tanto en realidad beneficia los procesos de producción de los alimentos procesados, permitiendo que un tipo de comida con ciertos beneficios naturales se promueva como la punta de lanza de la nutrición.

Algunos de estos corto-circuitos cognitivos en la comida se dan por ejemplo en la publicidad para niños. Los Froot Loops Marshmallow de Kellog se anuncian como una “buena fuente de vitamina D”, a pesar de que contienen 48% de azúcar.No sólo las enormes etiquetas al frente de los productos crean la percepción de que un alimento puede ser más nutritivo de lo que realmente es: la tabla de contenidos nutricionales, presente por ley en todos los alimentos comercializados a través de tiendas de conveniencia y aprobados por las instancias de salud de los distintos países, también fallan en aportar una correcta interpretación de los contenidos nutrimentales de la comida, por un lado, y sobre la forma en que se producen, por otro.

Consumo de percepción

El lenguaje de la publicidad también genera expectativas incorrectas sobre lo que un producto ofrece. Por ejemplo, la marca Vitaminwater se promociona como una bebida de alta tecnología para un mercado de ejecutivos y deportistas de alto rendimiento. Su fórmula consiste en añadir algunas vitaminas y minerales para vender agua al doble del precio comercial del agua embotellada sin estos añadidos, sin contar los 32 gramos de azúcar extra por botella.

La marca, propiedad de Coca-Cola, añade también una expectativa suplementaria al diferenciar los subproductos de Vitaminwater como “Revive”, “Energy”, “Focus” o “Defense”, acompañado de una leyenda de ventas que preconiza los beneficios que uno podría esperar de la bebida (tener mayor energía, ayudar al sistema inmunológico, etc.)

Al final de lo que se trata es de hacer de nuestros hábitos de consumo un asunto de decisión basada en información. El lenguaje de la publicidad apela sobre todo a las decisiones de compra espontáneas; pero si ponemos un poco más de atención en las motivaciones de nuestro consumo tal vez logremos cuestionar nuestro lugar como mercado meta de las marcas y empezar a responsabilizarnos más directamente de nuestros hábitos de compra.

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