Mike Trowler: el hombre que adopta y cuida zorros heridos (VIDEO)

Este inglés se encarga de rescatar animales salvajes enfermos y regresarlos a un estado de salud, algunos de ellos, demasiado enfermos para regresar al bosque son adoptados por familias o individuos.

Muchos consideran que la vida salvaje es una especie de plaga que acomete en contra de la civilización humana. Desde insectos que creemos invaden nuestras casa, pasando por coyotes que cruzan avenidas o animales que son contenidos en zoológicos, el hombre parece ser incapaz de convivir respetuosamente con animales en espacios que hasta hace poco eran salvajes. El resultado de esta falta de respeto ha llevado a la extinción de miles de especies, y al sufrimiento de muchas otras. Afortunadamente, hay grupos e individuos que intentan contrarrestar esta situación al proteger, cuidar y adoptar a animales enfermos.

Mike Trowler es uno de ellos. El ingeniero retirado vive en Inglaterra en una gran casa con un enorme patio, el cual ha adaptado para poder tener varios corrales donde cuida de zorros y tejones enfermos o lastimados. Mike adoptó por primera vez a un zorro hace siete años. El vulpino, que Trowley llamó Cropper, vivió con él seis años hasta que murió en el 2007. Cropper vivía dentro de la casa con Trowley e incluso salía a pasear con él.

Este video muestra la relación entre Cropper y Trowley:

Después de que Cropper murió, Trowley continuó con su labor al rescatar animales heridos y cachorros de zorro. En cuanto los cachorros crecen los regresa al bosque: algunos de ellos regresan al jardín por las noches para ser alimentados pero muchos más encuentran territorios nuevos para comenzar su vida salvaje.

Actualmente el inglés vive con Jack, otro zorro que adoptó en condiciones similares a las de Cropper. Crowley baña a Jack en el fregadero y lo saca a pasear:

Aunque no todos queremos adoptar un animal salvaje, ya que rara vez es una situación ideal para los animales o los humanos, la labor de Crowley es admirable. Su deseo de ayudar y cuidar de animales es inspirador y nos recuerda que todos somos capaces de cuidar la naturaleza, y que al hacerlo podemos aprender mucho del mundo que nos rodea.



¿La vida secreta de los zorros en las calles de Londres? (FOTOS)

Los zorros viven en la tierra, entre raíces de árboles y ferrocarriles del tren, junto con su manada: madre, padre y cachorros.

Hay que ser un buen observador para darse cuenta que, entre las calles de la ajetreada urbanidad de Londres, caminan, entre humanos, unos zorros a mitad de la noche o incluso durante la madrugada. Reconocerlos en la iluminación crepuscular es una experiencia mágica, principalmente desde que procuran ser eludidos por la especie humana. 

Los zorros viven en la tierra, entre raíces de árboles y ferrocarriles del tren, junto con su manada: madre, padre y cachorros. Entre ellos se mantienen en contacto usando aromas y sonidos, de manera que puedan mantenerse dentro del territorio mientras se consigue comida. 

La vida salvaje de los zorros en las calles londinenses ha provocado que tengan una mortalidad de alrededor 18 meses, pues muchos automóviles terminan atropellándolos, cayendo en excavaciones, lotes de basura o asesinados al asustar a los habitantes. No obstante, otros habitantes y turistas que se percatan de la presencia de estos animales, comentan que los zorros se alimentan de palomas, ratas y algunos restos de comida que los humanos tiran o dejan deliberadamente para ellos –como, por ejemplo, snacks, avena e inclusive sandwiches Marmite–. 

De acuerdo con Natural History Society, los zorros comenzaron a colonizar Londres después de la Guerra Mundial II; aunque para la década de los 70, se consideró que habían abandonado las calles de esta ciudad cosmopolita. Sin embargo, la colonización continuó al punto de que, en la actualidad, a nadie le sorprende ver zorros rondando en la calle de Oxford.  Y a diferencia de los mitos, los zorros no matan por diversión ni terrorizan la ciudad, sólo están en lo suyo, formando parte importante de la icónica imagen de Londres. 

[Imágenes: TimeOut]

 



Estos ejemplos cotidianos muestran una relación telepática entre dueños y mascotas

Porque, más allá del condicionamiento y la rutina, la comunicación entre ambos miembros es genuinamente más sutil

La comunicación genuina entre mascotas y dueños es un hecho que derrite el corazón de muchos observadores. Se trata de una relación que sólo sus miembros se atreven a mandar, decodificar, interpretar y hasta expresar de múltiples maneras. 

Hay quienes consideran esta relación corporal como telepatía; por ejemplo, Rupert Sheldrake, biólogo de la Universidad de Cambridge. Él es uno de los pocos científicos con credenciales que se ha encargado de investigar la telepatía, en especial entre mascotas y dueños. 

Sus investigaciones han establecido que, en promedio, 48% de los dueños de perros y 33% de los dueños de gatos afirman haber experimentado una comunicación telepática con sus mascotas. Ejemplos como la anticipación de las mascotas a algunos fenómenos recurrentes como el regreso o la salida del dueño de casa, la excitación de las mascotas antes de que suene el teléfono o cuando apenas se ha pensado en alimentarlos o la súbita desaparición de algunos gatos antes de llevarlos al veterinario, son un hecho cotidiano.

Porque, más allá del condicionamiento y la rutina, la comunicación entre ambos miembros es genuinamente más sutil. Existen conexiones emocionales que vinculan a los campos sociales (los miembros de un grupo social) a pesar de la distancia o del rango de comunicación sensorial. Dichos campos mórficos son estas conexiones que proveen información sobre una dirección, como si se estuviera jalando al animal rumbo a casa (y eso explicaría por qué regresan al hogar  después de perderse). Gracias a este campo de información, basado en la emoción, el animal puede acceder a una distancia con mayor o menor resonancia. 

Así que, ¿qué es lo que te dice tu mascota sin usar palabras?



Realiza un bebedero DIY para tus mascotas

A través de un bebedero DIY (del inglés Do It Yourself, que quiere decir Hágalo usted mismo) puedes no sólo ahorrar unas cuantas monedas, sino también cuidar al medio ambiente.

Perros, gatos, hurones, hámsters, conejos, pericos, canarios, etcétera. Todos estos animales no sólo forman parte de nuestra vida, sino también del ecosistema. Por ello, aunque sea en medidas mínimas, ellos también pueden aportar en el proceso de reciclaje. 

A través de un bebedero DIY (del inglés Do It Yourself, que quiere decir Hágalo usted mismo) puedes no sólo ahorrar unas cuantas monedas, sino también cuidar al medio ambiente. Para empezar, esto es lo que necesitarás: 

Materiales: 2 piezas de madera de 50 cm de largo, 1 pieza de madera de 36 cm de largo, 1 botella de 2 L, plato para perros o gatos, 1 cinta de velcro, 2 piezas de cinta borrosa y 2 piezas de gancho, clavos, martillo, pegamento para madera, pinzas para madera, pintura en spray, y barniz. 

Instrucciones

1. Al determinar la posición de las tablas, toma la madera de 36 cm y colócala en el centro de la de 50 cm. Acomodándola de la manera en que te agrade, haz una línea contornéandola. En esa marca, las tablas se engancharán. Después, pega y clava. 

Como-hacer-un-bebedero-para-perros-y-gatos-1

 

Como-hacer-un-bebedero-para-perros-y-gatos-2

 

Como-hacer-un-bebedero-para-perros-y-gatos-2a

2. Clava la otra pieza de 36 cm al borde de la madera de 50 cm, pegando las dos piezas de velcro suave a la madera que acabas de clavar. 

Como-hacer-un-bebedero-para-perros-y-gatos-3

3. Usa la botella de 2L para medir dónde colocarás las tiras de velcro, ya que en el extremo de éstas pegarás la parte de la botella donde quieres que se llene de agua.

Como-hacer-un-bebedero-para-perros-y-gatos-3a

4. Una vez que hayas colocado las tiras, pega las tiras rugosos y coloca la botella sobre la parte pegajosa del velcro. 

Como-hacer-un-bebedero-para-perros-y-gatos-3c

5. Pinta las maderas si lo deseas. 

6. Llena el bebedero con agua, colócale la tapa, alinea el velcro de manera que el borde del agua quede hacia abajo.  Destapa la botella y llena el bebedero. 



Coyotes que cruzan semáforos y otros animales salvajes en la ciudad

Al parecer la vida salvaje está retomando los espacios urbanos de un tiempo para acá. Desde coyotes que aprenden a cruzar la calle hasta halcones peregrinos que sobrevuelan los edificios.

Normalmente pensamos en las ciudades como páramos inhabitables para especies salvajes, donde sólo los animales domésticos y los más adaptativos (como las ratas o las cucarachas) pueden sobrevivir. Pero como algunos científicos en el área de la ecología urbana han encontrado, esto no necesariamente es verdad.

Más y más animales nativos se están ajustando, increíblemente, a la vida en las calles. En Nueva York, por ejemplo, los venados blancos han regresado después de doce años de casi desaparición. Focas, hurones, halcones peregrinos y águilas de cola roja también lo han hecho.

Al parecer, lo que está pasando en Nueva York –que además es la metrópolis más edificada del mundo—no es del todo anormal. Los expertos apuntan que la adaptación de la vida salvaje a áreas urbanas ha incrementado en todo el mundo, en parte porque las ciudades se están reverdeciendo, gracias al control de contaminación y el énfasis creciente en los espacios abiertos.

El coyote, como sabemos, merodeaba por ciudades hace alrededor de veinte años. Un reciente estudio del área de Chicago encontró que los cachorros urbanos tienen cinco veces más posibilidad de sobrevivir que sus contrapartes rurales. “Los coyotes”, apunta Stan Gehrt, ecologista de la Universidad Estatal de Ohio, “pueden absolutamente existir incluso en la parte más urbanizada de una ciudad, sin ningún problema. Aprenden los patrones del tráfico y aprenden cómo funcionan los semáforos”.

Otros animales como los tlacuaches y los halcones obtienen grandes beneficios de vivir en la ciudad, que al contrario de la creencia popular, es cada vez más un ecosistema con interesante biodiversidad. Y aunque esto se parezca mucho al fin del mundo, es una buena señal de que algo estamos haciendo bien.



Los leones de Tanzania atacan humanos en noches sin luna

Este enorme depredador busca presas en noches oscuras, cuando sus oportunidades de ser detectado por la presa disminuyen. El problema es cuando la presa es la población rural.

leones

La convivencia del hombre con otras especies dentro de un mismo ecosistema puede ser saludable, incluso productiva, pero en algunas latitudes puede ser extremadamente peligrosa. Es lo que ocurre en las zonas rurales de Tanzania, donde el riesgo que corren diariamente los pobladores es nada menos que el de ser atacados por un león.

Aún más preocupante es el hecho de que estos ataques se incrementan los días después de la luna llena, cuando la luna no sale al cielo sino una hora o más después del crepúsculo. Los ataques disminuyen justo antes de la luna llena, en lo que es una terrible, pero esperable predicción.

Los leones son depredadores nocturnos cuyo patrón de caza sigue de cerca las fases de la luna, favoreciendo las noches más oscuras para esconderse. Pero no importa si la luna sale o no, pues los pobladores de estas zonas rurales (donde no hay electricidad o drenaje) deben caminar fuera de sus casas durante la noche para conseguir agua o madera para hacer fuego. La gente incluso suele ser atacada al interior de sus viviendas.

El gobierno de Tanzania estima  que han habido más de mil ataques desde 1988, cuando el gobierno comenzó a investigar el problema y a construir registros documentales. Entre 1988 y el 2009 el estudio se ha fijado en 12 distritos del país africano, estimando que antes de la luna llena ocurren 125 ataques, mientras que después de la luna llena, cuando las noches son más oscuras, el número se incrementa hasta 296.

Observatorio

Seguimiento a los asuntos ambientales y de ecología más urgentes de México.

Biblioteca Ecoosfera

Una compilación de lecturas (libros, ensayos, etc) disponibles en PDF sobre temas como sustentabilidad, medioambiente y salud.

Ir a Biblioteca