¿Legalizar la marihuana la haría un cultivo sustentable?

El cultivo ilegal del cannabis tiene un enorme impacto ambiental; sin embargo, algunos de los ingeniosos métodos de esta práctica podrían revolucionar la agricultura global encaminándola hacia la sustentabilidad.

El narcotráfico representa una enorme amenaza para los recursos naturales y la biodiversidad de un país, así como para los activistas que defienden estas causas. La tala ilegal de árboles en la selva para cultivar cannabis, así como la destrucción de reservas en donde se construyen “aeropuertos” ilegales para  recibir aviones que transportan narcóticos, han intensificado el impacto ambiental de esta práctica clandestina. Sin embargo, la legalización de la marihuana podría presentar un nuevo escenario, uno en donde el cultivo sustentable reemplazará todas las prácticas que dañan al medio ambiente.

Según Bruce Kennedy de The Guardian, la legalización de la marihuana (al menos en EUA) ,  minimizará el impacto ambiental al cambiar la manera de cultivarla. De esta forma el gobierno regulará la cantidad de  pesticidas que se liberan, así como el consumo de agua para la irrigación de estos cultivos.

Antes de que los invernaderos de marihuana utilizaran lámparas LED, estos consumían enormes cantidades de energía, contaminando indirectamente el medio ambiente. El desarrollo de estos focos y su utilización en invernaderos ilegales  es uno de los aspectos más innovadores del cultivo ilegal, y uno que podría revolucionar la agricultura mainstream. En el artículo, Kennedy cita a Cary Mitchell, un profesor de horticultura de la Universidad de Purdue:

“Sin duda [los cultivadores de marihuana] han estado usando esta técnica por años y años, pero como no publican el material de sus investigaciones, no sabemos hasta qué grado han logrado optimizarla. Seguramente tienen una ventaja enorme sobre a la industria  del cultivo comercial especializado.”

Legalizar la marihuana tiene más ventajas. Sugiere a los agricultores profesionales su adopación para hacer más eficiente el cultivo, seguir las regulaciones ambientales, y disminuir la explotación de recursos naturales, como el agua y la energía.

La legalización de la marihuana se vislumbra como una posible solución ante el problema del narcotráfico con su mentalidad de “todo se vale”; además, podría revolucionar por completo los métodos actuales de agricultura. El video muestra un laboratorio de experimentación LED en el que se  utiliza tecnología de vanguardia para cultivar marihuana:



Vaquita, ¿cómo hemos llegado hasta aquí?

En 1978, P. sinus, fue incluida en la lista roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) (Brownell & Robert. 1983).

Autor: Andrea Tapia García

Vaquita (Phoecena sinus), mejor conocida como vaquita marina. Es una especie endémica del Golfo de California que actualmente se encuentra en peligro crítico de extinción con una población cercana a los 30 individuos. ¿Cómo fue que esta especie llegó a este punto?

El Golfo de California, también conocido como Mar de Cortés, es uno de los mares biológicamente mas ricos y productivos en todo el mundo. Su riqueza ecológica y alta productividad, ha hecho que las actividades económicas aumentaran constantemente a lo largo del Golfo, convirtiéndolo en una región económicamente activa y causando un crecimiento incontrolado de la población (Urban, Rojas, Guerrero, Jaramillo & Findley, 2005).

Este mar es el hogar de cerca de 43 especies de mamíferos marinos, incluida la endémica vaquita. Debido a las diversas e insostenibles actividades humanas, como lo son la pesca, turismo, contaminación y cambio climático; los mamíferos marinos de esta área han sufrido diversas amenazas, logrando disminuir sus poblaciones, en algunos casos a un nivel crítico (Arrellano, Torreblanca & Smith, 2014).

Actualmente la vaquita es el cetáceo más amenazado en todo el mundo. Siendo la causa principal son las capturas incidentales en redes de pesca (Rohr, 2016). Durante las actividades pesqueras, los mamíferos marinos son capturados y mueren. Esto es conocido como captura incidental; y representa un problema para muchas especies de cetáceos alrededor del mundo (Danemann & Ezcurra 2007).

El poner en riesgo a esta especie, nos lleva a cuestionarnos ¿Qué se hizo bien?, ¿qué fue lo que faltó?, ¿queda algo más por hacer?. A partir de estas y otras preguntas, se tratará de dar un panorama sobre el porqué esta especie se encuentra al borde de la extinción.

La vaquita (P. sinus), es el cetáceo más pequeño de todo el mundo con un tamaño cerca de los 140 cm. De acuerdo a Norris y Mc Farland (1958; citados por Urban et al. 2005), su distribución se encuentra limitada a la parte Norte del Golfo de California. Suelen estar en grupos pequeños o solitarios y se calcula una vida media de 20 años, con una reproducción de un individuo cada 2 años. Aunque la edad de madurez sexual ha sido difícil de estimar, se cree que maduran alrededor de los 5 años (Mateos, 2017; Brownell & Robert. 1983; Rohr, 2016; Urban et al. 2005).

La vaquita comparte aguas con un pez conocido como totoaba, también endémico de la región. La vejiga de este pez, al que se le atribuyen capacidades afrodisiacas y medicinales, puede venderse en Asia con un precio que llega alcanzar hasta los 60 mil dólares, consumiéndose principalmente en China (El Universal, 2017). Desde el año de 1942, la pesca furtiva y el tráfico para su vejiga han provocado una pesca incontrolada e ilegal, involucrando tanto a pescadores mexicanos como traficantes estadunidenses (Brownell & Robert. 1983).

El primer reporte registrado de vaquita en una red de pesca data del año 1961 por Norris y Prescott. La captura incidental por las flotas pesqueras en la década de 1970, estaba en el rango de decenas a cientos de vaquitas (Brownell & Robert. 1983). En el año 1975, se declaró la veda permanente para la totoaba; sin embargo, la pesca con redes de enmalle siguieron operando.

En 1978, P. sinus, fue incluida en la lista roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) (Brownell & Robert. 1983). Se contrató personal profesional en áreas protegidas y se desarrolló un plan de manejo (Arrellano et al. 2014). A pesar de esto, las pescas incidentales, no se detuvieron, teniendo un rango de muerte de 32 vaquitas por año (Brownell & Robert. 1983).

En 1993, el Alto Golfo de California y el Río Colorado, son decretados Reserva de la Biosfera. El gobierno especifica la protección legal de la vaquita, complementando las regulaciones de la reserva. Al observar que la población seguía disminuyendo, se realizaron estudios de población que demostraron que el área protegida no coincidía con su distribución. Además, la zona de reserva no contaba con los señalamientos adecuados para la prohibición de pesca.

La International Whale Commission (IWC) basándose en un estudio con una mortalidad de entre 39 y 84 vaquitas en 1995 (D’Agrossa et al, 2000), propuso el cierre de la pesquería de totoaba. Se necesitaba reconsiderar los permisos de pesca, realizar acciones para detener el comercio ilegal de totoaba y desarrollar un plan de protección a largo plazo para la vaquita. En dicho plan necesitaba incluirse educación y alternativas para pescadores, así como acciones de monitoreo (Comité Internacional para la Recuperación de la Vaquita marina [CIRVA], 2014). De no ponerse en marcha, calcularon que la población bajaría durante los siguientes 15 años a 50 individuos (Urban et al. 2005).

En la década de los 90 la gestión de áreas litorales se basaba en un modelo integrador, donde se tomaba en cuenta el desarrollo sostenible junto con la participación pública (Pérez C. 2014). Si se observa el caso de la reserva de Cabo Pulmo en Baja California, resulta evidente que para que un plan de manejo sea exitoso, debe haber una implementación de las acciones por parte del gobierno y las personas afectadas por dicho manejo (Olsen et al 1999).

En el caso del Mar de Cortés, se prohibieron las redes de enmalle, pero sin dar una solución a los pescadores. Los pescadores locales argumentaron que las nuevas redes eran insuficientes para mantenerse y que mientras no se diera una solución eficaz, seguirían utilizando redes de enmalle (CIRVA, 2014).

La CIRVA sostuvo que debido a la falta de medidas eficaces para controlar la pesca, las vaquitas habían seguido un rápido camino a la extinción y que para detenerlo se debían retirar todas las redes de enmalle. (CIRVA, 2014). Después de que Omar Vidal, director de la WWF, comentara que las redes de enmalle eran la razón por la que la población de vaquitas se encontraba encolapso, la SEMARNAT (Secretaria de Medio Ambiente y de Recursos Naturales), comenzó a trabajar en una alternativa para sustituir este tipo de redes, trabajo que hasta la fecha sigue inconcluso. (Zamarrón, 2016).

A pesar de las advertencias, el gobierno Mexicano no realizó las acciones necesarias. Inclusive la IWC afirmó que si el gobierno hubiera seguido las recomendaciones, la vaquita probablemente no se encontraría en esta situación. (CIRVA, 2014). No fue hasta el año 2012, que se realizaron los primeros esfuerzos reales para detener el comercio ilegal (CIRVA,2014). A pesar de los esfuerzos en patrullar las zonas y hacer cumplir las normas, el proceso judicial es descuidado y no se logran las condenas establecidas. Consecuentemente, el comercio ilegal no ha podido ser detenido (Méndez E. 2017). En este punto, el retirar las redes de enmalle era insuficiente, se necesitaba prohibir todo tipo de pesca en la zona (CIRVA, 2014).

Debido a los pocos avances logrados, en el año 2016 se lanzó una iniciativa, donde se buscaba considerar la pesca de totoaba como un delito grave y sin derecho a fianza, con la finalidad de cesar con las redes de pesca de manera definitiva. Actualmente esta iniciativa sigue en proceso de revisión. (Garduño J., 2017).

De acuerdo a la CIRVA en noviembre de 2016 quedaban 30 individuos. Al no poder parar la caza ilegal y al borde de la extinción, científicos han propuesto capturar especímenes y colocarlos en un corral marino. Junto con ayuda de delfines entrenados por parte la marina de EUA, se buscaría localizar los individuos para transferirlos a un estanque temporal, construido dentro de su hábitat.

Sin embargo, aunque este plan pudiera llevarse a cabo, los científicos ven poco probable que la reproducción en cautiverio, pudiera restaurar la población. Este plan de manejo, representa una última alternativa, para evitar la extinción de la vaquita, que requeriría de grandes esfuerzos de manera continua, durante décadas (Mendez E., 2017).

Este caso de pérdida de biodiversidad debido al comercio y el tráfico ilegal, la falta de comunicación entre sociedad y gobierno, y la falta de acciones por parte del gobierno Mexicano, Estadunidense y Chino; deberá tomarse como referencia para poder realizar planes de manejo completos, eficaces e integradores. Se debe ayudar a la gente a ver en una perspectiva diferente. Informarlos, entender sus problemas y entre todos buscar una solución. Sólo de esta manera, los recursos marinos podrán ser aprovechados de manera sostenible; y la conservación y el manejo de recursos, podrán ir de la mano.



Descubren el mecanismo por el que la marihuana despierta un apetito feroz

La marihuana es una de las plantas más polémicas que puedan existir. Gracias a su compuesto químico, esta hierba se le considera psicoactiva, ya que altera el estado de consciencia de quien la consume.  Existen otros síntomas comunes asociados al consumo de la marihuana; uno de ellos, es el hambre insaciable. El origen de este […]

La marihuana es una de las plantas más polémicas que puedan existir. Gracias a su compuesto químico, esta hierba se le considera psicoactiva, ya que altera el estado de consciencia de quien la consume. 

Existen otros síntomas comunes asociados al consumo de la marihuana; uno de ellos, es el hambre insaciable. El origen de este fenómeno, según un grupo de neurocientíficos de la facultad de medicina de Yale, se encuentra en la región del cerebro llamada hipotálamo, la cual se encarga de secretar las neuronas POMC. 

Cuando el estómago se llena, las neuronas de POMC mandan una señal que nos hace sentirnos satisfechos. De modo que el proceso se inhibe ante la presencia del cannabinoide. Los alcaloides del a marihuana no sólo bloquean las neuronas POMC, también actúa como un acelerador de hambre al liberar endorfinas (neurotransmisores asociados con el apetito). 

Este descubrimiento permitirá abrir nuevas investigaciones para el tratamiento de enfermedades orgánicas, como el cáncer, y trastornos emocionales, como la depresión y la anorexia.



Componente del cannabis previene la expansión del cáncer

Los expertos pretenden crear un sustituto sintético del cannabis para crear un tratamiento alternativo de esta enfermedad.

Numerosos estudios han demostrado la eficacia medicinal de la marihuana, en especial para tratar enfermedades como la anorexia, glaucomas, tumores, cáncer, enfermedades del intestino, espasticidad muscular, esclerosis múltiple, epilepsia, síndrome de Tourette, síntomas de Lou Gehrig; o para intervenciones quirúrgicas y terapéuticas. 

Gracias a sus componentes químicos del cannabis, se inhibe tanto el dolor de estas enfermedades (o tratamientos), como mejora la salud de las personas que la consumen médicamente. 

Y de acuerdo con un estudio reciente de la Universidad de East Anglia, en Reino Unido, el cannabis ayuda a prevenir la expansión de un cáncer, utilizándose como parte del tratamiento. 

Al identificar los receptores orgánicos responsables de activar el tetrahidrocannabinol (THC), compuesto que combate las células cancerígenas que se encuentran en constante crecimiento, los expertos pretenden crear un sustituto sintético del cannabis para crear un tratamiento alternativo de esta enfermedad. 

El Dr. Peter McCormick, autor de la investigación, explica que: 

Hubo un interés profundo en entender los mecanismos moleculares del modo en que la marihuana, y específicamente el THC, influenciaban en la patología cancerígena. Al identificar los receptores implicados en el proceso, hemos podido dar un importante paso hacia el desarrollo futuro de tratamientos terapéuticos que saquen provecho de las interacciones que hemos descubierto para reducir la expansión de tumores. […] Nuestra investigación utiliza el compuesto químico aislado y el uso de la concentración correcta es vital. Los pacientes con cáncer no deberían automedicarse cannabis, sin embargo espero que nuestra investigación pueda llevar a un equivalente sintético que sea seguro y asequible en el futuro. 

 



Los perros también pueden beneficiarse de las propiedades medicinales de la marihuana

Darlen Arden, experta en cuidado canino, afirma que podría haber tratamientos medicinales de marihuana para perros.

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Darlen Arden es una autoridad en el cuidado de los perros, ha escrito varios libros y da cátedras sobre el tema. Arlen afirma que cuando un perro padece dolor hay que hacer lo posible por disminuirlo, por ello Arden propone considerar el uso de la marihuana medicinal para animales.

[el cannabis] ha hecho mucho bien a los pacientes con cáncer y aún con esto en la mayor parte de EU, su uso no sólo está prohibido para animales sino también para humanos pese a que funciona, esto, sólo porque el gobierno teme a los “drogadictos”, aunque este miedo signifique castigar a las personas enfermas. Me parece disparatado.

Arden no es liberal ni conservadora, simplemente aboga por las políticas que le parecen sensatas. Ella nunca ha fumado marihuana pero ha investigado mucho sobre el tema y se ha vuelto defensora. Entre el alivio que el consumo de cannabis representa para algunos pacientes, y los impactos negativos de la prohibición en la sociedad, a Arden le parece obvio que debería legalizarse.

En California, donde los dispensarios de marihuana medicinal existen desde 1996, ya hay animales tratados con esta hierba.

Doug Kramer, de Los Angeles, fue el primer veterinario en el país en ofrecer cannabis medicinal para los perros. Kramer dijo que había tratado con marihuana a su husky en edad avanzada, llamado Nikita,  para ayudarla a recuperar peso y comer adecuadamente y funcionó.

Kramer también dijo que él que el ingrediente activo de la marihuana, el THC, podría ser la llave para mitigar el dolor de muchos perros enfermos.

Barry Kellog, veterinario consejero de la Humane Society of the U.S. que a veces el sentir público se impone ante la investigación científica y eso podría ser peligroso, ya que deberían conocerse con profundidad los efectos del cannabis en los animales antes de suministrarlos.

Arden opina que es responsabilidad del dueño y del veterinario mantener la droga fuera del alcance del perro y darle sólo la cantidad necesaria de medicamento, tal como con un niño.

“Si es necesario mitigar el dolor de un animal indefenso que no puede hablar, hay que hacerlo. Ve con veterinario pero no permitas que sufra”, opina Arden.



Eco-estupefacción: las mejores drogas ilegales para el ambiente

Las mejores y peores drogas ilegales para quien decide drogarse con conciencia ecológica.

Para algunos drogarse es la forma más fácil de perder la conciencia y destruir el cuerpo, pero para otros este proceso es justamente lo opuesto y además de su propia conciencia se busca preservar el planeta (o, acaso, no “malviajarse” por el mal karma imbuído en la sustancia que se consume). La revista Slate ha publicado un artículo donde analiza las mejores y las peores drogas para el medio ambiente.

En general los narcóticos y las sustancias químicas por su proceso de elaboración y transportación hace que drogarse y ser “verde” no sean compatibles, sin embargo hay algunas diferencias dependiendo la droga que se use. Al parecer el crystal meth y el éxtasis, ambas fenetilaminas, son las peores drogas para el planeta.

Buena parte del crystal meth (también conocido como “foco” en México) se produce con pseudoefedrina o efedrina, las cuales se obtienen de pasto asiático o son cocinadas en un caldo de melaza bastante tóxico. China e India son los más grandes productores de efedrina y Estados Unidos el máximo consumidor de crystal meth, lo cual significa que se emplean enormes cantidades de combustible para transportar estas sustancias. Los laboratorios que cocinan el cristal, no son muy conscientes  del ambiente que digamos: entre 4 milliones y 7 million de libras desperdicio fueron vaciadas a canales en California, según cálculos de la policía.

La sustancia preferida para sintetizar el extásis (MDA o MDMA) es el aceite de sassafras, dervidado en su mayoría de árboles en peligro de extinción en Brasil o el Sur de Asia. En el 2008 se confiscaron 33 toneladas de este aceite destilado por bandas criminales de más de 8 mil árboles talados con lo que se fabricarían 245 millones de pastillas de éxtasis.

La cocaína tampoco es mucho mejor para la Tierra. La Agencia Anti Narcótico de EUA estima que 2.4 millones de hectáreas de bosque tropical han sido arrasadas en los Andes  debido al cultivo de la cocaína en los últimos 20 años, lo cual sería casi un cuarto de la desforestación total de la región. Según el gobierno peruano 15 millones de litros de químicos tóxicos son derramados al Amazonas cada año por la producción de esta sustancia. Las huellas de carbono de la coca no son tampoco muy buenas, al considerar que viaja a todo el mundo, particularmente a Europa por barco.

Si te gustan las drogas fuertes, tal vez una mejor eco-opción es la heroína. Aunque las regiones de amampola que avastecen el consumo de esta sustancia vienen en su mayoría de Afganistán, existen argumentos a favor del opio como un cultivo más amigable al medio ambiente. Cambiar para los campesinos de opio arroz o caucho requeriría que se cultivaran bastante más tierra para obtener el mismo ingreso. Aunque esto puede decirse también de la cocaína, cultivar amapola genera 23 dosis de heroína por metro cuadrado y coca sólo 6 líneas en el mismo espacio.

Evidentemente la más verde de las drogas utilizadas masivamente en el mundo es el cannabis. Un sólo metro cuadrado produce 250 dosis de ganja. Mientras existe una cantidad similar de tierra cultivada de heroína y cocaína en el mundo -200,000-hectáreas aprox.- la marihuana está colocando a muchas más personas. Además la marihuana tiene un mayor índice de producción doméstica en los países que se consume y hasta casera, lo que reduce la quema de combustible necesaria para fabricarse.  Existen varias técnicas de cultivo que son totalmente ecológicas, así que fumar marihuan crecida en casa puede ser un acto casi totalmente “verde” (sin contar las bondades del hemp o cañamo). En general crecer la tuya, de cualquier sustancia, no sólo reduce la huella de carbono, también evita la contaminación psíquica o violencia que acompaña generalmente al narcotráfico.

Por supuesto el consumo de hongos alucinógenos también es una alternativa psicodélica ecológica, especialmente si estos se cortan o cultivan personalmente.

El consumo de peyote en México, particularmente en la zona de San Luis Potosí, para la fabricación de mescalina, ha generado que esta cactácea sagrada para varios pueblos índigenas se encuentre, si bien no en peligro de extinción, sí en escasez en ciertas zonas.

Otra práctica que podría ser considerada anti-ecológica es la compra de sapos Bufo Alvarius por Internet dentro de Estados Unidos. Estos sapos contienen dos potentes psicodélicos, la bufoteninas, y el 5MeO-DMT (posiblemnte el psicodélico más potente del planeta). Sitios como Bouncing Bear Botanicals venden estos sapos y los envían hasta en parejas, y aunque dicen garantizar que no serán maltratados, es fácil que esto ocurra en algunas ocasiones. Además de que la práctica de extraer el 5 MeO-DMT si se hace con descuido puede lastimar a estos animales holotrópicos.

Vía Slate

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