10 sorprendentes razones para enamorarte de las abejas

Además de polinizar el 80% de nuestros cultivos, estos insectos son seres complejos de los que podemos aprender mucho. A continuación algunas razones para cuidar de ellos.

Desde hace algunos años, los científicos han advertido el incremento en la muerte de abejas. Como consecuencia del colapso de colonias, actualmente existen tan solo 2.44 millones de colmenas productoras de miel en EUA, a pesar de que en 1947 existía más del doble (5.9 millones). Los científicos y apicultores han estudiado este fenómeno a fondo y muchos creen que algunas de las principales causas de este desorden son el diesel, productos OGM, pesticidas e infecciones masivas.

Con el fin de celebrar, apreciar y cuidar de estos polinizadores, te presentamos 10 razones para enamorarte de ellos:

1. Podrían evitar el contagio del VIH.

La melitina, una de las toxinas en el veneno de la abeja, podría prevenir el contagio del VIH. La melitina deshace la membrana protectora del virus sin dañar células normales. Los científicos esperan usar la melitina en geles preventivos.

2. Trabajan hasta morir.

Durante el otoño e invierno, las abejas trabajadoras pueden vivir hasta nueve meses; sin embargo, en épocas calurosas trabajan tanto que no viven más de seis semanas.

3. Su química cerebral cambia dependiendo de su trabajo.

La química cerebral de cada abeja se adapta de acuerdo al trabajo que tienen que desempeñar. Una abeja obrera busca comida y aventura; una abeja soldado cuida del nido; las abejas melíferas, que tienen varias tareas a lo largo de su vida, adaptan su química cerebral antes de cambiar de trabajo.

Cuando una abeja al final de su vida continúa desempeñándose en un área generalmente reservada para abejas más jóvenes, su cerebro deja de envejecer. Los científicos de la Universidad de Arizona piensan que, al estudiar este fenómeno, pueden desarrollar algún medicamento para prevenir o contrarrestar la demencia senil.

4. Revolucionan la medicina.

Además de contribuir al desarrollo de un gel anti-VIH, las abejas producen propóleo para sellar su colmena. El propóleo sirve para combatir ciertas bacterias, virus y hongos. Actualmente, el propóleo se utiliza para tratar herpes, infecciones de la garganta, caries y eczema.

5. Reconocen caras humanas.

De acuerdo a una nota publicada en el New York Times, las abejas reconocen caras humanas. Esta habilidad podría ayudar a los científicos a mejorar la tecnología de reconocimiento facial.

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6. Reaccionan a la cafeína y cocaína.

La cafeína es un mecanismo de defensa que aleja a insectos dañinos de las plantas mientras que atrae a los polinizadores. Las abejas recuerdan con mayor exactitud la ubicación de flores con cafeína, por lo que las visitan más seguido.

Por otro lado, la cocaína afecta el “baile” comunicativo de las abejas. Al excitarse con la cocaína, las abejas son incapaces de comunicar la ubicación de las flores con polen. Los científicos creen que el síndrome de abstinencia que estas experimentan podría contribuir al entendimiento de adicciones y a sus tratamientos.

7. Su sistema de navegación es similar al de los vikingos.

Al igual que los vikingos, las abejas utilizan el sol como un compás. Sin embargo, en días nublados recurren a foto-receptores de luz especiales para determinar la ubicación del sol en el cielo. Se especula que los vikingos utilizaban un sistema similar durante los días nublados, pero, en vez de recurrir a foto-receptores, mantenían su ruta con una piedra solar.

8. Nos ayudan a predecir el comportamiento de asesinos en serie.

Los asesinos seriales se comportan como las abejas: cometen crímenes cerca de casa, pero lo suficientemente lejos para que sus vecinos no sospechen nada. Las abejas recogen polen cerca de la colmena, pero a una distancia segura para que los depredadores no la encuentren. Los científicos que estudian este comportamiento han desarrollado algoritmos basados en este patrón, mejorando la manera en que la policía busca a los criminales.

9. Resuelven problemas matemáticos.

La Universidad de Royal Holloway en Londres determinó que los abejorros son los únicos insectos capaces de encontrar el camino más corto entre varias distancias, es decir, al visitar varias flores en diferentes ubicaciones, estos siempre toman la vía más corta y eficiente.

10. Son eficientes arquitectos.

En el año 36 a.C., Marcus Terencio Varrón declaró que los panales eran las estructuras más prácticas. Esta teoría fue comprobada por Thomas Hales casi 2000 años después en un estudio matemático en el que demostraba que los hexágonos de los panales utilizan la menor cantidad de cera posible. Lo que es más impresionante aún es que las paredes de los hexágonos en los panales se encuentran precisamente en un ángulo de 120 grados.

Einstein dijo alguna vez: “Cuando se muera la última abeja, cuatro años después desaparecerá la especie humana”. Este un recordatorio de que su precaria situación nos amenaza a todos.

Con información de Mental Floss.



Oaxaqueño tiene un plan para salvar a las abejas de su extinción

A lo largo de sus estudios, ha descubierto que son algunos hongos, ácaros y el neoniconitoide –químico de los pesticidas– que promueven el debilitamiento de las abejas.

Siendo tan sólo un adolescente, el actual doctor oaxaqueño Ernesto Guzmán-Novoa, supo que las abejas eran seres vivos cuya importancia trasciende fronteras nacionales o culturales. A él no sólo le gustaba la miel que estos polinizadores realizan, también la precisión que tienen para desarrollar sus hogares y organizar sus poblaciones. Por esta razón, 30 años más tarde y sabiendo que la población de las abejas se encuentra en peligro de extinción, Guzmán-Novoa decidió encontrar una manera de salvarlas. 

Ahora el mexicano es el líder del Centro de Investigación de la abeja melífera de la Universidad de Ontario, en la cual se investigan las principales causas que empeoran la salud de las abejas. A lo largo de sus estudios, ha descubierto que son algunos hongos, ácaros y el neoniconitoide –químico de los pesticidas– que promueven el debilitamiento de las abejas. En otros artículos en Ecoosfera hemos hablado al respecto de cómo se busca reducir el consumo y el uso de estos químicos tóxicos en el mercado agroquímico –las cuales poseen unas ganancias de 200 miles de millones de euros–, sin embargo empresas como Monsanto y Pfeizer han salteado los juicios pese a la mayoría de los esfuerzos. 

 

En los últimos años Guzmán-Novoa se ha dedicado a denunciar las compañías argoquímicas, gobiernos e incluso granjeros convencionales que, defendiendo a los pesticidas por interés económicos. Sin embargo, el ambientalista no se da por vencido: “Tenemos partes del puzzle, pero todavía no tenemos la imagen completa de lo que causa la muerte de las abejas.” Y paso a paso, resguardado en la provincia de Ontario, Canadá, está buscando la manera de prohibir este tipo de pesticidas que obligue a los granjeros a rendir cuentas si los usan a partir del 2017. En caso de lo contrario, advierte Guzmán-Novoa, esto pondrá en riesgo la seguridad de las cosechas, “ya que uno de cada tres alimentos que consumimos dependen de la polinización de estos pequeños animales. O lo que es lo mismo: más de 500 miles de millones de euros por año.”



Estamos al borde de una sexta extinción masiva: ¿qué nos queda por hacer?

Al conjunto de esas extinciones masivas se le conoce como “aniquilación biológica”.

La Tierra ha sido testigo de cinco extinciones masivas: la del Ordoviciano, hace 443 millones de años, en que una pesada edad de hielo desterró del planeta a más del 70 por ciento de todas las especies –principalmente las océanicas–; la del Devoniano, hace 360 millones de años, en la que un cambio climático prolongado volvió a destruir al 70 por ciento de las especies, incluyendo a todos los corales; la del Permiano-Triásico, hace 250 millones de años, que fue la mayor de todas al provocar la extinción del 95 por ciento de todas las especies, incluyendo los insectos gigantes y trilobitas, y se relaciona con las masivas erupciones volcánicas en Siberia que causaron un episodio severo de calentamiento global; la del Triásico-Jurásico, hace 200 millones de años, en que 3/4 de las especies se perdieron debido a la actividad volcánica del planeta, dejándolo desprovisto de dinosaurios y especies similares; y el Cretáceo-Terciario, hace 65 millones de años, en el que mientras un asteroide gigante impactó en México, una serie larga de erupciones volcánicas en India extinguió por completo a los dinosaurios y amonitas. Después de este periodo tanto mamíferos como humanos empezaron a gobernar al planeta. 

Al conjunto de esas extinciones masivas se le conoce como “aniquilación biológica”. Y si bien provocó la resistencia de  la naturaleza a lo largo de estos milenios, los investigadores están temiendo que está regresando de la manera más severa que se puede imaginar. De acuerdo con un estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences, el análisis en especies tanto comunes como raras en miles de millones de regiones se han perdido ante la sobrepoblación o sobreconsumo del humano. 

Para Gerardo Ceballos de la Universidad Nacional Autónoma de México, autor de la investigación, “la situación se ha vuelto tan negativa que no sería ético usar un lenguaje fuerte”, por lo que él decidió definir la “aniquilación biológica” como un atentado contra las bases de la civilización humana. Por lo que es imprescindible explicar que si estudios previos mostraron que las “especies se están extinguiendo a un ritmo más rápido que en los últimos millones de años anteriores”, no está mostrando que la noción de que las extinciones tienden a ser de un caracter gradual ante la pérdida de la biodiversidad. De modo que Ceballos ha demostrado con su estudio que las especies están perdiendo sus poblaciones alrededor del mundo conforme las distancias van desapareciendo, muy a pesar de que aparentan estar presentes en todos los rincones del planeta. 

En otras palabras, más de la tercera parte de las miles de especies en el planeta que están perdiendo a sus poblaciones no se consideran “especies en peligro de extinción”; y más de los animales han perdido alrededor del 80 por ciento de terrenos para habitar en el último siglo. De hecho los científicos encontraron que miles de millones de poblaciones de mamíferos, aves, reptiles y anfibios se han perdido en el planeta, resultando en la sexta extinción masiva a niveles nunca antes considerados. En sus palabras: “El resultado de la aniquilación biológica obviamente tendrá serias consecuencias ecológicas, económicas y sociales. La humanidad eventualmente tendrá que pagar un alto precio por la diezmación del único conjunto de vida que conocemos en el universo.”

Junto con Ceballos, el profesor Paul Ehrlich, de Stanford University en EE.UU., creen que la vida salvaje en el planeta se está extinguiendo debido a la invasión y destrucción del hábitat, la contaminación tóxica, el exceso de caza y el cambio climático. Son una serie de factores que resultan en un mismo origen: la sobrepoblación y el hiperconsumismo humano, principalmente por las clases poderosas y ricas. De este modo los profesores pretenden ejercer un llamado de atención para recordar que la civilización depende principalmente de las plantas, los animales y los microorganismos de la Tierra que la proveen con un un sistema esencial ecosistémico que va desde la polinización de cultivos hasta la protección de suplementos alimenticios en el mar.  

Existe poco tiempo para realizar acciones contundentes para salvar a las especies de una extinción masiva, “y se puede hacer con regularizaciones de consumo, apoyo a reservas de la vida salvaje y a leyes de protección a la biodiversidad, entre otros.” De lo contrario, y un ejemplo más inmediato, los animales más populares comenzarán a desaparecer; como es el caso del león: “El león se ha distribuido históricamente sobre África, sur de Europa y Medio Oriente, gran parte del norte de India. [Ahora] la vasta mayoría de las poblaciones de los leones han desaparecido.” Estamos a punto de saltar hacia un precipicio sin la Naturaleza. 



Así es como los pesticidas provocan la cercana extinción de las abejas

“La aplicación de neonicotinoides son una especie de ruleta reproductiva para las abejas”.

En los últimos años numerosos estudios se han encargado de demostrar el impacto de los pesticidas sobre la población antófila del planeta, y por tanto en la biodiversidad animal y vegetal de los ecosistemas. Se sospechaba que el neonicotinoide, el principal componente en los pesticidas, era el responsable de su cercanía a la extinción; y ahora, con unos estudios a gran escala en campos de Europa y Canadá, se ha demostrado que los neonicotinoides –químicamente similares a las moléculas de la nicotina– ha provocado la evolución de las plantas y la muerte de cientos de insectos a la hora de alimentarse de las especies vegetales. 

Los neonicotinoides se inventaron en la década de los 80, y ganó popularidad gracias a que son elementos sistémicos que circulan a lo largo de la planta y matan a posibles bichos invasores del cultivo. A veces sólo se necesita aplicar sobre las semillas para tener una especie de escudo protector en un periodo a largo plazo. Desgraciadamente este tipo de productos impactaron no sólo sobre los insectos invasores o plagas, también sobre polinizadores como las abejas. Ahora para medir el daño potencial, un grupo de investigadores europeos establecieron 33 cultivos de canola en Alemania, Hungría y Reino Unido, a las cuales se les asignó aleatoriamente un tratamiento con uno de las dos alternativas nicotinoides, o con ninguno. 

 

 

El equipo logró observar cómo fue el impacto sobre abejas de miel y dos especies salvajes –abejorros y abeja solitaria– en las diferentes ubicaciones y especies. Inclusive descubrieron que las colmenas de abejas de miel tendían a sobrevivir menos a lo largo del invierno, y las abejas salvajes a reproducirse menos a lo largo de sus ciclos reproductivos. Esto se quiere decir que no es que los pesticidas maten directamente a las abejas, sino que poco a poco los vuelve más vulnerables y débiles ante factores ambientales o enfermedades que estén afectando a la colmena.  

En palabras de Jeremy Kerr, investigador en biodiversidad, “La aplicación de neonicotinoides son una especie de ruleta reproductiva para las abejas”. Por ello se ha buscado maneras de restringir su uso en campos de cultivo, aún si compañías como Bayer Crop Science y Syngenta invirtieron más de 3 millones de dólares en juicios que pretendían prohibir los neonicotinoides. Ahora los investigadores presentan estos estudios con el fin de informar a la Unión Europea para intervenir en el tema y prohibir por completo este tipo de pesticidas. 

Desgraciadamente la lucha no acaba hasta ahí. Los investigadores responsables del estudio explican que sus “resultados sugieren que aún cuando su uso esté restringido, la exposición continúa de los residuos de neonicotinoides de antiguas aplicaciones tiene el potencial de generar un impacto negativo sobre las abejas salvajes en terrenos agricultores”, provocando una corta expectativa de vida y condiciones de higiene más pobres. 

 



El Efecto colmena o sobre cómo salvar a las abejas en la CDMX

El proyecto Efecto Colmena inicia en la Ciudad de México hace tres años con el objetivo de sensibilizar a las personas sobre el rol que juegan las abejas en la naturaleza, y su importancia para el ser humano.

Hijas aladas de los primeros soles,

anunciadoras benditas de los primeros días serenos,

maestras en la construcción de celdas geométricas,

vigilantes de las influencias magnéticas,

de las radiaciones telúricas,

en definitiva insecto bendito

al que San Paulino de Nola llamaba

la misteriosísima abeja.

L. Charbonneau-Lassay

Las abejas son el insecto polinizador por excelencia. Son responsables de uno de cada tres bocados que ingerimos los humanos, ya que las flores necesitan ser polinizadas para sobrevivir, también están a cargo de la reproducción del alfalfa, alimento para el ganado, además de todas aquellas plantas que proporcionan oxígeno. A diferencia de otros insectos polinizadores las abejas son especializadas, se van de una flor específica a otra, por eso son tan importantes.

Actualmente las formas de urbanización y los agroquímicos del campo han disminuido la población de abejas, ya que el encuentro humano con estos insectos suele terminar en exterminio. Son muchos los productos de consumo creados a partir de lo que la abeja genera: cosméticos, medicinas, cremas, jabones, jarabes, velas, humectante de labios, champús más otros alimentos. No solo la miel de abeja es un producto esencial, la jalea real y el polen son consideradas como súper foods (o súper alimentos) por su contenido nutricional. Los propóleos son resinas que las abejas obtienen de los árboles, en sus colmenas las mezclan con cera y los usan como sellante; el ser humano lo ha utilizado como antiséptico y fungicidas para tratar infecciones.

Recientemente La Universidad de Guadalajara (UDG) detectó que el veneno de la abeja conocido como apitoxina ayuda al sistema inmunológico de personas con el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) que causa el sida.

Los piquetes de abeja desdoblan muchos minerales en el torrente sanguíneo, mejoran la circulación, combaten las reumas y la artritis, e incrementan la potencia sexual.

Uno de los datos más conmovedores es que las abejas reconocen que al picar se van a morir, así que podría decirse que lo que hacen es un acto suicida en protección a la colmena. Las abejas son atraídas por el olor de la fruta o de un perfume, por eso se acercan a una persona, pero cuando reconocen que no es una flor o que no pueden obtener nada se van, sin embargo al recibir un manotazo reaccionan y atacan.

Recordando la primaria

Cuando una abeja va por el néctar se llena de polen que es la molécula sexual de las plantas, así cuando van de flor en flor van llenándose de polen mientras también lo dejan en el pistilo, la parte femenina, y así es como logran la reproducción de una planta.

Son tres tipos de abejas las que habitan en una colmena: la reina, las obreras y los zánganos, que son los machos. La reina vive de 3 a 5 años, su alimentación es a base de jalea real, es inseminada una sola vez por alrededor de 16 zánganos, con eso tiene para poner huevos durante toda su vida, pone alrededor de 800 al día. La reina puede producir cualquier tipo de abeja a voluntad. Cuando una abeja reina muere, un huevo puede ser transportado al capullo real para convertirla en reina. La jalea real se le suministra a todas las abejas cuando aun son larvas pero a la reina se le mantiene de jalea real, es lo que transforma la genética de esa larva para volverla una reina. La jalea real la secretan las obreras de una glándula que tienen en la frente, que pudiera ser como su tercer ojo. Las celdas donde crece cada tipo de abeja son distintas.

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Las obreras son femeninas pero no tienen características sexuales, no pueden poner huevos aunque su trabajo se trata de estar constantemente polinizando a las plantas. Su vida dura de 30 a 45 días; se alimentan de miel. Los zánganos pueden llegar a vivir más o menos como la obrera; pero también su vida termina al inseminar a una reina. Las colmenas pueden llegar a albergar de 20 mil a 80 mil abejas.

En este video puedes ver la inseminación de una abeja por los zánganos:

 

Las abejas comienzas a crear miel, que es su alimento, al visitar las flores. Recolectan el néctar succionándolo con sus lenguas, lo guardan en el estómago de miel, que es diferente de su estómago de alimento, y una vez que obtienen una carga completa vuelven a la colmena pasándolo con sus bocas a otras obreras. El néctar va de abeja en abeja hasta que gradualmente se vuelve miel, después lo guardan en las celdas que son contenedores pequeños hechos de cera. La miel queda un poco húmeda pero la terminan de secar con sus alas. Cuando la miel está lista cierran la celda con una tapa de cera u opérculo para que se mantenga limpia.

¿Cómo hacen miel las abejas?

Curiosidades sobre las abejas

Las abejas africanizadas se originaron en Brasil en 1956 en la cruza de las subespecies europea y africana para mejorar la especie, algunas se escaparon del laboratorio y hasta en 1985 fueron detectadas en Estados Unidos por primera vez. La población de estas abejas se expandió rápidamente. Actualmente se han reportado hasta 40 ataques fatales por año, aunque las abejas no buscan perjudicar a los seres humanos solo lo hacen para proteger sus colmenas y a la abeja reina.

Desde hace mucho tiempo en los países nórdicos preparaban el mead, un licor de miel, que cuando las parejas se casaban les daban este licor para que estuvieran alegres, contentos y dispuestos. La luna de miel se llama así por este ritual, tomaban esa luna para concebir un hijo. 

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Sobre la veneración hacia las abejas

Para los egipcios las abejas representaban las lágrimas del sol que al caer se terminaban convirtiendo en dichos insectos. Reconocían su importancia por su función polinizadora incluso las llevaban cargando en sus barcas por el río Nilo. La usaban como símbolo del alma de los hombres, por eso son plasmadas en las tumbas como imagen de supervivencia del alma después de la muerte. En los jeroglíficos también se aprecian como símbolos de la vida y la muerte.

Para los mayas la miel era un componente muy importante en su alimentación, la usaban en sus rituales, en la preparación de sus bebidas alcohólicas, para endulzar sus comidas y en sus medicamentos. Cultivaban la abeja melipona beecheii y la llamaban xunán kab, señora abeja o señora miel. De hecho, estudios recientes han demostrado que ciertas abejas son más propensas que otras a buscar aventuras, se podría decir que tienen personalidades distintas aunque todas trabajan para el bien común. 

En la mitología Griega, la diosa Rea escondió a su hijo Zeus en el monte Ida, en la isla de Creta, para salvarlo de su marido Cronos, ya que este devoraba a sus hijos conforme nacían. Zeus fue alimentado en una gruta por una princesa cretense con la leche de la cabra Amaltea y la miel de la reina abeja Melisa.

Los habitantes de Esparta tenían la costumbre de conservar en miel los cadáveres de sus reyes.

Según relata Plinio las abejas se posaron sobre la boca de Platón cuando era niño, anunciando la dulzura de su elocuencia, también se posaron sobre los labios de San Ambrosio patrón de los apicultores.

Según L. Charbonneau-Lassay, los antiguos simbolistas impresionados por la analogía de la abeja con principios espirituales utilizaron a este pequeño ser, así como por sus cualidades de industria y la excelencia de sus obras.

El maestro Rumi, también expresa una experiencia interior en su Fihi-ma-fihinuestro cuerpo es representado por la colmena donde se reúne la miel y la cera; el amor de Dios guardado en nuestro interior. Después de cumplir con su cometido, las abejas vuelan, pero la cera y la miel permanecen.”

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Efecto Colmena

El proyecto Efecto Colmena inicia en la Ciudad de México hace tres años con el objetivo de sensibilizar a las personas sobre el rol que juegan las abejas en la naturaleza, y su importancia para el ser humano. 

Jerónimo Quiroz vivía en una zona de la Ciudad de México donde había una barranca, árboles frutales y pajareras, un día iba caminando y vio abejas en una de las pajareras, investigó hasta dar con un apicultor que se dedicaba, y sigue en su labor de reubicar abejas por el Valle de Bravo. Así fue como surgió la iniciativa, se le unieron varios compañeros y se creó Efecto Colmena. 

Quiroz comenta que las autoridades que pudieran proteger a estos insectos no siempre lo logran ya que están capacitadas para exterminarlas, esto debido al pánico que surgió a raíz de la abeja africanizada. En la Ciudad de México hay hasta 4 mil llamados anuales para denunciar el encuentro con abejas; no existe la conciencia de que se puede realizar una reubicación de colmenas o panales sin acabar con ellas. “Las abejas son maestras. El trabajo es pesado porque es trabajo de campo, aunque también es una sinfonía sensorial estar entre el polen y la miel, llega un momento que hasta los piquetes te gustan”, dice Quiroz, “México es uno de los mayores productores de miel pero la población no consume tanta miel”.

Finalmente Efecto Colmena es una iniciativa que realiza una invitación abierta para que las personas se involucren de la manera que deseen, el próximo año comenzará con activaciones en las cuales se obtiene una caja y se va monitoreando el desarrollo de las abejas, o siendo parte de un rescate, o creciendo ciertos tipos de plantas en tu jardín, actividades todas incentivadas por este proyecto.

Twitter del autor: @luciaetciula



MetBar, el primer club hardcore para abejas

“Las abejas urbanas necesitan hogares y un lugar para descansar después de un largo día de trabajo – entonces, [Edgy & Cheesy] lanzamos el primer club de noche hardcore para abejas.”

En el 2014, la Universidad de Reading decretó que las abejas eran especies en peligro de extinción; principalmente desde que la diversidad de estos animales disminuyó al grado de desaparecer siete de sus subespecies –cuatro en Europa; las demás, en Norte América y China–. Las causas más revisadas se asocian con un pesticida químico llamado imidacloprid, el cual no sólo afecta a las abejas, también a sus colmenas y, por tanto, a sus descendencias. 

Frente a esto, numerosas empresas y organizaciones han tratado de prevenir la extinción de estos polinizadores. Entre ellos se encuentra la agencia creativa alemana Edgy & Cheesy, quienes realizaron una colmena para las abejas urbanas. Para los creadores, las abejas urbanas necesitan un hogar urbano en dónde aterrizar después de un largo día de trabajo; por ello desarrollaron la idea del primer club sólo para abejas. 

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Edgy & Cheesy tienen la firme idea de que las abejas tienen el derecho a vivir, por lo que les ayudaron a formar una estructura ideal para descansar del ajetreo de la ciudad: el Met Bar. Para ellos: “Las abejas urbanas necesitan hogares y un lugar para descansar después de un largo día de trabajo – entonces, [Edgy & Cheesy] lanzamos el primer club de noche hardcore para abejas.”

 

Conoce más sobre este proyecto con el siguiente video: 

 

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