Por ahora ya no se sembrará maíz transgénico en México: juzgado ordena suspender permisos para su cultivo

Juzgado federal de México ordenó suspender la emisión de permisos para sembrar maíz transgénico en el territorio nacional, una decisión que todavía no es definitiva pero augura ya una profunda importancia.

En una decisión judicial que augura implicaciones importantes para la presencia de organismos genéticamente modificados (OGM) en México, el Juzgado Federal Décimo Segundo de Distrito en Materia civil, con sede en el Distrito Federal, emitió una orden para que la Secretaria de Agricultura y la Secretaría de Medio ambiente del país suspendan la emisión de permisos para sembrar maíz transgénico en territorio mexicano.

La suspensión va dirigida a empresas trasnacionales como Monsanto, Pioneer, Syngenta, PHI México y Dow AgroSciences, y considera la siembra experimental, piloto y comercial.

Esta decisión judicial se tomó como respuesta a un amparo y acción colectiva promovida el pasado 5 de julio por científicos, intelectuales, agricultores, artistas, activistas, organizaciones ambientales y de derechos humanos, entre ellas la Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad (UCCS), Colectivas A.C. y la Fundación Semillas de Vida, como demanda para un medio ambiente sano y por la diversidad biológica de los maíces, en contra de las dos secretarías encargadas de otorgar las autorizaciones y las empresas que pretenden realizar los cultivos.

Miguel Concha, del Centro de Derechos Humanos Fray Francisco de Vitoria, consideró que con esta primera resolución sobre la acción colectiva se reconoce el derecho legítimo y colectivo de los mexicanos sobre el medio ambiente, plasmado en la Constitución y en tratados internacionales. Por otra parte, Romualdo Hernández Naranjo, de Colectivas A.C., consideró que el mayor logro es que finalmente el poder judicial aceptó formar parte del debate sobre los perjuicios o beneficios de introducir maíces transgénicos al país.

El carácter definitivo de esta suspensión se otorgará luego de que se aporten las pruebas a favor y en contra del maíz transgénico y luego del debate judicial pertinente.

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Con información de Animal Político y La Jornada



Continúa lucha por la defensa del maíz mexicano contra invasión de transgénicos

Para el abogado que conduce la parte legal de la Demanda Colectiva, René Sánchez Galindo, las próximas semanas serán cruciales.

Han pasado ya cuatro años desde que inició la defensa abierta hacia la biodiversidad endémica de México en contra de la recurrente invasión de transgénicos internacionales –principalmente estadounidenses–. Empezó con la suspensión de la siembra de maíz transgénico por demanda colectiva, y continúa con un debate judicial sobre los posibles daños que promueven hacia la biodiversidad y la salud humana. 

De acuerdo con Desinformémonos, los tribunales mexicanos han abierto el debate judicial en torno a las posibles consecuencias del maíz transgénico sobre la biodiversidad y la salud humana para abarcar numerosos temas al respecto: desde afectaciones que provoca cualquier organismo genéticamente modificado –OGM– sobre las reservas genéticas de los maíces nativos y parientes silvestres en México, hasta las afectaciones a los derechos humanos a la salud y alimentación. De hecho Demanda Colectiva que incitó la suspensión de siembra de maíz transgénico han solicitado que en el debate se contemplen estos puntos como “objeto de análisis por parte de los Tribunales, y esperan que resuelvan también uno de los pendientes solicitados por los demandantes para que escuchen, en audiencias, a especialistas en los temas.” 

Para el abogado que conduce la parte legal de la Demanda Colectiva, René Sánchez Galindo, las próximas semanas serán cruciales ya que “entre las resoluciones pendientes se espera que se ratifique de forma definitiva que los permisos de siembra comercial se suspendan hasta que el juicio finalice y la siembra con fines de investigación tenga una permanente vigilancia judicial.” Y dado que el juicio no se ha ganado aún, “es necesario no confiarse redoblando esfuerzos para la defensa del maíz en su centro de origen.”

De hecho, entre los puntos más importantes para Demanda Colectiva que deben presentarse en el debate judicial se encuentran: 

Sometidos a juicio todos los transgénicos de maíz en el país

· 4 años de impugnaciones abren debate judicial sobre daños a la biodiversidad y a la salud humana

· Pendiente aprobación de audiencias con especialistas

· Llamado a seguir defendiendo al maíz nativo dentro y fuera de los tribunales

Por primera vez en la historia de los organismos genéticamente modificados (OMG) uno de sus cultivos, el maíz, objeto de alteraciones, será sometido a juicio en toda una nación. Tribunales mexicanos, después de 4 años de impugnaciones, han abierto el debate judicial sobre si su siembra acarreará daños a la biodiversidad y a la salud humana, en el territorio que es centro de origen mundial de este cultivo. Y es que, en el juicio no sólo se analizará cada zona de cultivo, sino los potenciales daños a larga distancia y entre las diferentes regiones. Esto supera las evaluaciones que hasta antes de 2013 había practicado la Secretaria de Agricultura (SAGARPA) para siembras de tipo experimental y en programas piloto, que solo se enfocan al área de liberación de los transgénicos.

A diferencia de los juicios sobre transgénicos que se han realizado o realizan en otros países, en que solamente se estudian a los herbicidas, o los daños que puede ocasionar exclusivamente un evento transgénico, el debate judicial en México comprende las afectaciones que cualquier organismo alterado genéticamente pueda ocasionar sobre las reservas genéticas de los maíces nativos y sus parientes silvestres en México, es decir sobre la biodiversidad de la cual depende el cultivo de este cereal en todo el orbe. Las afectaciones a los derechos a la salud y a la alimentación también serán objeto de análisis; sin embargo, aún no se ha definido si estas afectaciones pueden estudiarse dentro de un juicio colectivo como parte de los daños que ocasiona la liberación de OGM al ambiente.

El juicio federal de acción colectiva que fue impulsado por la Colectividad del Maíz[1] desde julio de 2013, espera que se cumpla la finalidad que consiste en que la autoridad judicial federal declare que la liberación o siembra de maíces transgénicos dañará el derecho humano a la diversidad biológica de los maíces nativos, de las generaciones actuales y futuras; así como los derechos relacionados: derecho a la alimentación, derecho a la salud y derechos de los pueblos originarios y por lo tanto la negación de permisos.

Desde septiembre de 2013 los tribunales federales han dictado diversas órdenes para suspender la siembra comercial. En marzo de 2016 un tribunal de apelaciones sujetó a vigilancia judicial las siembras con fines de investigación científica; sin embargo, la SAGARPA ha pospuesto la tramitación de tales permisos. Lo anterior arroja un logro de 46 meses en los que no se ha autorizado en el país siembra alguna de maíz transgénico, por mandato judicial.

En el tiempo que ha pasado, con base en las resoluciones de los tribunales de apelaciones y de amparo, las partes implicadas en el juicio han tenido la oportunidad de proponer sus pruebas, no obstante, entre las resoluciones que quedan pendientes está, por un lado, “que se aprueben las audiencias con especialistas que como demandantes propusimos para demostrarlo, por otro que se ratifique -definitivamente- que los permisos de siembra pre comercial y comercial estén suspendidos hasta el final del juicio y finalmente que se confirme -también definitivamente- que los permisos con fines de investigación científica estén sujetos a vigilancia judicial, con la amenaza que de no hacerlo se reinstale la suspensión”, explicó el Colectivo. De esta forma, las próximas semanas serán cruciales para conocer cuál será el futuro del maíz transgénico en México según los tribunales de este país.

Finalmente la Colectividad Ciudadana señala que el juicio aún no está ganado y lanza el llamado a seguir defendiendo al maíz nativo dentro y fuera de los tribunales ante las latentes amenazas que enfrenta el maíz nativo, la soberanía alimentaria y los derechos campesinos, y ante la presencia del maíz transgénico en el campo y en nuestra comida. “Es necesario no confiarse y redoblar esfuerzos en la defensa del maíz en su centro de origen, salvaguardar la riqueza biocultural del maíz en su centro de origen, proteger el ambiente, la salud y estar alerta a las decisiones del Poder Judicial sobre nuestro principal alimento y bien común de la humanidad”.

Anteriormente en Ecoosfera, en el artículo “La situación del maíz transgénico en México” mencionamos el impacto de este juicio sobre el futuro tanto de la biodiversidad como de las futuras generaciones: 

El tema central de esta demanda es la defensa de los derechos de las generaciones presentes y futuras de aprovechar la diversidad de los maíces nativos. En lo que va del juicio, tanto las empresas transnacionales –Monsanto, Syngenta Agro, Dow Agrosciences, PHI-Pioneer Dupont– como el Gobierno Federal –Semarnat y Sagarpa– han impugnado esta demanda al menos 97 veces. Sin embargo, desde septiembre de 2013 se logró por mandato judicial que se suspendiera la siembra de maíz transgénico en todo el territorio nacional. 

[…] El maíz se originó y diversificó en México, esta plata se domesticó hace cinco mil años y actualmente tenemos 64 razas de maíz y miles de variedades, que son el resultado de la interacción de las comunidades y sus sistemas agrícolas. Se estima que para los mexicanos, el maíz representa el 53% del total de calorías que consumimos y el 39% de todas las proteínas, siendo así el cultivo más importante para el país. Lamentablemente, desde el 2001 se empezó a detectar contaminación de maíces nativos con genes transgénicos. Esto es extremadamente grave porque la diversidad genética de las razas nativas es uno de los más grandes legados de México. Considerando que las condiciones climáticas en todo el mundo están cambiando, la diversidad genética de los maíces nativos mexicanos será una pieza clave para garantizar la seguridad alimenticia de las siguientes generaciones.

[…] Es importante saber que el maíz transgénico tiene una tolerancia al herbicida glifosato y al mismo tiempo produce una sustancia tóxica que funciona como insecticida. Por lo tanto, cuando se rocían grandes cantidades de glifosato sobre los cultivos, todas las plantas mueren excepto las transgénicas, pues son resistentes. El glifosato es una sustancia catalogada como posible cancerígeno por la Organización Mundial de la Salud. Comúnmente, el glifosato se rocía utilizando avionetas en grandes extensiones de tierra. Este herbicida se dispersa con el viento, el riego y la lluvia y llega a otros cultivos, ecosistemas y cuerpos de agua tanto en la superficie como en el subsuelo. Evidentemente, esto pone en riesgo tanto a las poblaciones humanas como a la biodiversidad. Por ejemplo, ya se ha detectado glifosato en al agua subterránea en Chiapas y se tiene evidencia de que la mariposa monarca ha disminuido su población debido al aumento de glifosato en su ruta migratoria.

[…] La industria de los transgénicos se ha caracterizado por disfrazar los peligros de soluciones. Sin duda, México debe unirse a la creciente lista de países que prohíben la siembra de organismos transgénicos en sus territorios. Pues no hay argumento que justifique poner en juego nuestra soberanía alimentaria.

De este modo la toma de consciencia sobre este tema es el inicio para asegurar un futuro prolijo tanto de la biodiversidad del territorio mexicano como la salud plena de sus habitantes. Es decir mediante un llamado a la ciudadanía para difundir estas contradicciones, y así, a su vez, se pueda lograr un llamado de atención a los jueces en función de la Ley de Bioseguridad de Organismos Genéticamente Modificados. El objetivo es suspender definitivamente la siembra de transgénicos durante y después de todo el juicio. 

 



Estudio confirma toxicidad del maíz transgénico

Los argumentos científicos insisten en tomar precaución frente al maíz transgénico, reduciendo en la medida de lo posible la importación de grano y la semilla de maíz de EE.UU. y otros países similares

El futuro de la agricultura campesina y la alimentación mundial se encuentra en riesgo debido a la continua presencia de organismos genéticamente modificados –OGM–. Si bien hasta ahora no habían pruebas científicas contundentes sobre la toxicidad de estos productos, en el último año hay un importante grupo de la ONU, científicos y activistas que promueven su desuso. 
 
En México, el uso del maíz transgénico está poniendo en riesgo la diversidad de esta especie autóctona, la calidad tanto de la tierra como del agua y la salud de los consumidores de este producto. Frente a esto, el primer tribunal colegiado en materia civil de la Ciudad de México ha puesto en suspensión el otorgamiento de permisos para la siembra de maíz transgénico en nuestro país. 
 
A 20 años de haberse introducido en tierras mexicanas, los transgénicos han impactado negativamente en el país: 
 
– No aumentan los rendimientos ni aminoran los costos ambientales de la agroindustria; 
– la siembra implica costos inaceptables en salud pública;
– afectan a la biodiversidad de la especie y la región. 
 
 

 

El segundo punto se demostró en un estudio publicado en Nature, en el cual se demuestra que ratas alimentadas con el grano genéticamente modificado presentan disminución en longevidad y aumento en tumoraciones cancerígenas. Además, el “plantar semillas transgénicas trasnacionales se ha convertido en un atentado histórico en contra de todos”. En palabras de Elena Álvarez Buylla, colaboradora para el periódico La Jornada, “sus impactos no podemos enumerarlos o predecirlos, y eventualmente serán dañinos e imposibles de revertir. Una decisión así atentará contra un bien común, sustento de millones de campesinos en México y el mundo, y base de la diversidad genética del cereal más importante del planeta.”

Los argumentos científicos insisten en tomar precaución frente al maíz transgénico, reduciendo en la medida de lo posible la importación de grano y la semilla de maíz de EE.UU. y otros países similares: “Todos debemos exigir que se cuide nuestro alimento básico –el maíz– de esta contaminación desde el campo hasta nuestras mesas.”



Logran que siembra comercial de #MaízTransgénico sea detenida por completo hasta juicio definitivo

En lo que se resuelva el caso en tribunales federales, ninguna autoridad podrá otorgar permisos para el cultivo de maíz transgénico.

No ha sido sencillo, pero la persistencia de la sociedad civil en el tema de la protección del maíz nativo sigue teniendo buenos resultados. Enormes empresas transgénicas como Monsanto, Pioneer, Syngenta, Dupont y Dow han estado presionando por años para que las autoridades mexicanas permitan el cultivo comercial de maíz transgénico.

Primero el colectivo Sin Maíz no Hay País consiguió una medida precautoria que durante años varó el cultivo de maíz transgénico, ahora este tema está resolviéndose definitivamente en tribunales federales. Sin embargo, en agosto de 2014, un juez dejó sin validez la medida precautoria; inmediatamente el colectivo interpuso un amparo.

Hace unos días, el Segundo Tribunal Unitario en materias Civil y Administrativa encabezado por el magistrado federal, Benjamín Soto Sánchez notificó que, mientras se resuelva el juicio las autoridades deberán definitivamente de abstenerse de otorgar permisos a las empresas interesadas.

Este es considerado un triunfo más de la sociedad civil en contra del maíz transgénico y en un comunicado de prensa la Colectividad del Maíz apunta:

Los científicos y especialistas que firman y encabezan la demanda colectiva actúan sin conflicto de interés, puesto que no dependen ni tienen relación alguna con las empresas trasnacionales. Los científicos demandantes son Antonio Turrent Fernández, en agronomía; Víctor Manuel Toledo, en el área socio ambiental; en las materias de antropología, historia y cultura, Julio Glockner y Narciso Barrera Bassols; en ética y patrimonio gastronómico, Raúl Hernández Garciadiego; en el área de derechos humanos, Miguel Concha Malo, director del centro Fray Vitoria; y en el ámbito de patrimonio alimentario, Luciano Concheiro y Patricia Moguel.

 

 



Otra victoria: juez ratifica la suspensión del maíz transgénico en México

Monsanto interpuso un amparo que fue validado hace un mes, pero gracias a más de 20 organizaciones esta decisión fue revertida.

Foto:inecex.com.mx

Desde 2013, el colectivo Sin Maíz no hay País, entre otras organizaciones civiles, consiguieron un recurso legal para varar el cultivo del maíz transgénico. Naturalmente, este ha recibido casi un centenar de impugnaciones por parte de las empresas afectadas, como la impopular Monsanto.

Hace un mes, aproximadamente, un juez invalidó esta medida precautoria en lo que se resuelve el permiso en tribunales federales, sin embargo miembros de Acción Colectiva Maíz impugnaron la resolución y este 3 de noviembre se informó que un tribunal federal confirmó la suspensión provisional del cultivo de maíz transgénico.

El argumento del Tribunal consistió en que la ley ordena preservar la materia del juicio durante la tramitación de la apelación “puesto que si se siembran los transgénicos el daño sería irreversible”. Según René Sánchez Galindo, abogado del colectivo, en una declaración publicada por Sin Embargo.

En solo tres años, además de las 97 impugnaciones interpuestas por las corporaciones afectadas, han sido por ellas también solicitados 22 amparos, de los cuales 17 han sido resueltos en tribunales federales, todos ellos dando razón a la medida precautoria que aun sigue vigente para impedir la siembra del maíz transgénico.

Finalmente, en Abril de este año, se decidió que una autoridad federal será la que dictamine tajantemente si será permitido o no a largo plazo el cultivo de maíz transgénico en México. El argumento de las organizaciones ambientalistas en contra, es que esta práctica resultaría en la pérdida de la biodiversidad del maíz en el país, pues los cultivos transgénicos contaminan los campos circundantes. También, existe incertidumbre sobre los efectos de estos productos a la salud humana.



La agricultura transgénica como megaproyecto ¿Por qué debes verla así?

Más allá de proyectos aislados, la agricultura transgénica es un paradigama, un proyecto en conjunto…

Al referirnos a megaproyectos pensamos en grandes proyectos extractivos como la minería  o de infraestructura como presas, carreteras, entre otros. Algunos criterios que se consideran para definirlos son la inversión que involucra su desarrollo, el tiempo de ejecución o su alta complejidad tecnológica, jurídica y ambiental. Sin embargo, pocas veces se habla de los proyectos agrícolas como megaproyectos aún cuando sus efectos tengan un impacto significativo en el territorio y medio ambiente de las comunidades; además de provocar desplazamientos y violaciones a los derechos humanos.

De acuerdo con datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) hasta el 2001 de los 52 millones de ha de cultivos transgénicos, el 63% correspondía a soya, 19% a maíz, 13% a algodón y 5% a canola. Para esta misma superficie el 69% se cultivó en Estados Unidos, 22% en Argentina, 6% en Canadá, 3% en China y menos de 2% en Australia y Sudáfrica. Datos más recientes del International Service for Acquisition of Agro-Biotech Applications (ISAAA), calculan que en el 2010 ésta área se había al menos triplicado; México contribuye con 0.2 millones de ha en cultivos de soya y algodón.

Este ensayo pretende analizar el efecto de la implementación proyectos agrícolas basados en la modificación genética de los organismos. Iniciaremos explicando a grandes rasgos qué son los organismos transgénicos u organismos genéticamente modificados (OGM), y se analizarán algunos aspectos de esta agroindustria y sus implicaciones. En las reflexiones finales si discutirá si es posible y pertinente clasificar determinados tipos de proyectos agrícolas como megaproyectos.

La seguridad alimentaria ha sido tema de interés internacional. A fin de atender esta preocupación, en la década de los cincuentas la revolución verde transformó al sector agrícola de forma muy importante. Grandes extensiones de tierra se dedicaron a la siembra de monocultivos, se desarrollaron semillas mejoradas y agroquímicos, se mecanizó el arado y se establecieron sistemas de riego tecnificado. Estas modificaciones, que resultaron en mejoras de la productividad en los cultivos, contribuyeron al deterioro ambiental (Pérez y Landeros 2009), encarecieron la producción y generaron cambios socio-culturales del sector rural y campesino en México (Pichardo, B. 2006).

Según predicciones de la FAO (2002) la producción agrícola mundial para el 2050 deberá incrementarse un 70% sin embargo, señala que restricciones como la disminución en el acceso a tierras cultivables y al agua potable, afectarán la capacidad de los países de lograr este crecimiento. Plantea como alternativa el uso de la biotecnología en lo que ella misma ha llamado una revolución doblemente verde.

Las nuevas técnicas agrícolas, consisten en transferir genes entre especies que de manera natural no pueden cruzarse (Greenpeace, 2006); los organismos transgénicos se crean insertando secuencias genéticas entre bacterias, plantas y/o animales, para conferir a los cultivos características que los hacen resistentes a herbicidas, a insectos, a condiciones ambientales adversas, a enfermedades, alargan su vida comercial, incrementan su tasa de crecimiento y aceleran su producción de masa (Leo, 2002; Pérez y Landeros, 2009). Sin embargo este nuevo tipo de manipulación nos pone ante un panorama cuyas consecuencias económicas, en la salud humana y en el equilibrio ecológico, no podemos prever con certeza (Leo 2002; Greenpeace, 2006).

Los paquetes tecnológicos, asociados a esta forma de producir son muy costosos. Están diseñados para grandes superficies de monocultivo con riego tecnificado, que utilizan maquinaria y aplican fertilizantes y herbicidas. Cada temporada de siembra, el productor debe adquirir nuevas semillas y los agroquímicos necesarios para su cultivo -herbicidas, fertilizantes o sustancias activadoras de las características transgénicas de las semillas-. Así se beneficia a un pequeño grupo de grandes agroindustriales y se pone en riesgo al 80% de los productores del campo en México; contribuye a desplazar la mano de obra de una actividad productiva fundamental para países en desarrollo, la agricultura (Greenpeace, 2006; Leo, 2002).

Son pocas las empresas que concentran toda la producción de semillas y plantas transgénicas a nivel mundial: Monsanto ocupa el primer lugar con el 80% del mercado, seguida por Aventis con el 7%, Syngenta con el 5%, BASF con el 5% y DuPont con el 3%. Dada la creciente adopción de este tipo de agricultura y que, estas empresas producen el 60% de los plaguicidas y el 23% de las semillas comerciales que se utilizan en la actualidad (Control Biológico de Plagas, 2015), es posible inferir que a corto plazo la seguridad alimentaria mundial estará en manos de unas pocas transnacionales (Greenpeace, 2006).

Cuando la biotecnología modifica a los organismos para hacerlos resistentes a herbicidas, contribuye a incrementar su uso y por tanto su concentración en el medio ambiente. La Organización Mundial de la Salud ha señalado que por el uso de pesticidas mueren cada año en el mundo 220 mil trabajadores del campo y se producen entre 3.5 y 5 millones de envenenamientos no mortales (Leo, 2002).

El paquete tecnológico para el cultivo de soya transgénica RR[1]que incluye el herbicida Roundup Ready cuyo principio activo es el glifosfato, es un buen ejemplo de lo anterior. Para obtener el máximo rendimiento, los agricultores aplican grandes cantidades de herbicida que, en principio acaban con las malezas sin afectar sus cultivos, pero eventualmente pueden generar resistencia en dichas malezas (Riley,Cotter,Contiero y Watts, 2011). Cuando esto ocurre, Monsanto provee a los productores fórmulas herbicidas mucho más agresivas o semillas nuevamente modificadas, a las que agregan genes para conferirles resistencia a sustancias herbicidas distintas al glifosfato (Riley et al, 2011). Así se establece un circulo difícil de romper, se consolida la dependencia del productor hacia la empresa proveedora, y se vuelve imposible predecir el tipo de impactos que en el mediano y largo plazos podrán manifestarse en la salud humana, en el funcionamiento de los ecosistemas y a nivel económico.  

Glifosfato_greenpeace

 El glifosfato tiene efectos perjudiciales probados científicamente. En términos de salud se le ha vinculado a la incidencia de cancer, de problemas reproductivos y de condiciones neurológicas como el Parkinson. Es arrastrado por la lluvia hacia cuerpos de agua superficial, puede filtrarse hacia los acuíferos y contamina también el suelo. Al ser trasladado por el aire, puede ocasionar diversos efectos sobre la flora y la fauna fuera de las áreas de producción, reduce la expectativa de vida de algunos organismos, inhibe la reproducción y aumenta la mortandad, entre otros efectos (Riley et al, 2011)

Cuando las semillas genéticamente modificadas se introducen el campo, su comportamiento ante condiciones climáticas no previstas, puede tener efectos inesperados (Leo, 2011), no obstante se ha comprobado que a través de procesos naturales de dispersión y polinización la probabilidad de que los OGM alcancen otras plantas o actividades productivas, es alta. Datos de Greenpeace (2013) muestran que en el 2007 México ocupó el 2o. lugar de contaminación transgénica en America y el 8o. a nivel mundial.

Además su efecto en los organismos, este tipo de contaminación tiene también implicaciones legales, económicas y/o comerciales. Las semillas transgénicas, propiedad de quienes las producen, están patentadas. Las empresas biotecnológicas ejercen el control sobre su uso, comercialización y cultivo (Greenpeace, 2013; Leo,2011). Aludiendo a esta condición inspeccionan tierras  agrícolas alrededor de sus zonas de producción y cuando encuentran transgénicos, demandan a los agricultores por sumas millonarias, aún cuando esta presencia sea producto de contaminación transgénica accidental (Greenpeace, 2013).

En conclusión, hemos revisado aquí sólo algunos aspectos de la agricultura transgénica. Además de los impactos inherentes a esta actividad, la forma de proceder de las empresas biotecnológicas atenta contra los esquemas de producción tradicional. Al apropiarse directa o indirectamente de los recursos naturales van minando también la vida cultural y comunitaria en las zonas rurales. Nuevamente en la búsqueda de la modernidad y el progreso, se socializan los impactos negativos y se privatizan los beneficios, excluyendo de estos, a los propietarios originales de los territorios y sus recursos naturales. Es posible afirmar que la agricultura transgénica, es un nuevo tipo de megaproyecto.

Por Silvia Iliana Philippe Cárdenas

Twitter de la autora: @silianaphi

Referencias bibliográficas

Control Biológico de plagas (2015) Los Transgénicos en el Mundo: El Qué, Quién, Cuánto, Cuándo, Dónde y Porqué de los Transgénicos. Recuperado de: http://www.infoagro.com/agricultura_ecologica/transgenicos.htm.

García López, L. (2010). Modelo de sustitución de Importaciones. Recuperado de  http://modsus.blogspot.mx/

Greenpeace México (2006) Guía Roja y Verde de Alimentos Transgénicos. 2a.Edición Recuperado de:http://www.greenpeace.org/mexico/es/Footer/Descargas/reports/ Agricultura-sustentable-y-transgenicos/copy-of-gu-a-roja-y-verde-de-a/

Greenpeace México (2013) Cultivos transgénicos ¿Quién pierde?. Recuperado de:http://www.greenpeace.org/mexico/Global/mexico/report/2013/FOLLETO%20TRANSGENICOS%2022%20julio-corregidoweb.pdf

Guillen, G. (30 de julio de 2000) México, sexto en venta de transgénicos:UE. El Universal, pp. A4

International Service for de acquisition of Agri-Biotech Applications (2010) Informe Anual sobre la situación mundial de la comercialización de cultivos biotecnológicos genéticamente modificados. Recuperado de: http://www.isaaa.org/resources/ publications/default.asp

Leo, J. (2002) Comercio Internacional y Ambiente en América del Norte. Tesis de Licenciatura  Universidad Nacional Autónoma de México. Recuperado de:  http://www.economia.unam.mx/secss/docs/tesisfe/LeoLJA/cap4-2.pdf

Mendoza, E. (2013) Soya Transgénica Invade México. Contralinea.com.mx. Recuperado de: http://contralinea.info/archivo-revista/index.php/2013/03/10/soya-transgenica-invade-mexico/

Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (2002). Agricultura Mundial: Hacia los años 2015 a 2030, Informe Resumido. Roma Italia: Editado por FAO.

Pérez, A. y C. Landeros (2009). Agricultura y deterioro ambiental. Elementos, 23, 19-25.

Pichardo, B. (2006) La Revolución Verde en México. Revista Agraria, Sao Paulo, 4 , 40-68.

Riley, P., J. Cotter, M. Contiero y M. Watts (2011) Tolerancia a herbicidas y cultivos transgénicos Por qué el mundo debería estar preparado para abandonar el glifosato  Editado: Becky Price y Myrto Pispini. Publicado por Greenpeace International,


[1]                Estas RR brindan información del tipo de modificación que incluye una semilla. En este caso las semillas RR han sido modificadas para resistir las aplicación de herbicidas con glifosfato. 

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