¿Es factible un modelo económico basado en la felicidad?

¿Qué porción de su propia felicidad puede atribuirse a cosas como vivir en un lugar que te gusta a pesar del ruido o la contaminación?

La economía no es otra cosa que maximizar y procurar algo que la sociedad considera “valioso”. La felicidad ha estado en el centro de la sociedad como meta o ideal a alcanzar desde el principio de los tiempos, pero mientras los economistas tradicionales han ayudado históricamente a otorgar valor monetario a las preferencias de la gente, investigadores como Arik Levison creen que la felicidad puede ser un buen parámetro para crear condiciones de vida en el futuro.

El modelo económico tradicional se basa en atribuir valor monetario a una preferencia de la gente: ¿cuánto dinero de impuestos estamos dispuestos a pagar a cambio de que el aire sea limpio o de que el crimen disminuya? Pero los “economistas de la felicidad” trabajan en forma diferente: preguntan a la gente (a mucha gente, digamos, a un número estadísticamente relevante) qué porción de su propia felicidad puede atribuirse a cosas como vivir en un lugar que te gusta a pesar del ruido o la contaminación.

Uno de los primeros estudios de este tipo se llevó a cabo en Amsterdam, donde se encontró que la gente que vive cerca del aeropuerto consideraba que si el ruido aumentaba en 50%, su bienestar se reducía tanto como el equivalente a perder 2.2% de su ingreso.

Pero este tipo de acercamientos a la economía tiene algunos inconvenientes: lo que los hace atractivos es lo que puede hacerlos ineficaces. Por ejemplo: la gente, para bien o para mal, siempre se adapta a sus circunstancias. Una nueva circunstancia (i.e. ganar la lotería) puede hacerte feliz por un tiempo, pero la gente que se gana la lotería suele no sentirse mucho más feliz luego de un año. Lo mismo ocurre con los eventos negativos: la gente que se lesiona o pierde un miembro inicialmente es “menos feliz”, pero luego de un tiempo las condiciones de su nueva realidad permiten encontrar formas de felicidad.

Otro argumento tanto a favor como en contra de una economía basada en la felicidad es que las proyecciones de la gente y su percepción de la felicidad no son racionales, y cuando se trata de dinero suelen anteponer un beneficio inmediato a la seguridad a largo plazo. Si le preguntas a alguien si es feliz en un día soleado puede que diga que sí, aunque la misma persona diría que no en un día lluvioso, por poner un ejemplo muy simple.

Y es que nuestra felicidad en realidad no está dada de una vez y para siempre, sino que se va construyendo de pequeñas decisiones y situaciones emergentes. Es por eso que una ciencia de la felicidad y la economía –una que tome en cuenta las condiciones cambiantes del mundo y de nuestra propia psique– aún tardará un tiempo en desarrollarse.

[Fast Co.Exist]



Las experiencias, más que los regalos, hacen memorables las fiestas: estudio

Echa a volar tu mente y busca cómo hacer de las fiestas una experiencia más que un botín para las compañías.

La máxima de que las experiencias son las que en realidad dan poesía a la vida, y felicidad, es verdad según estudios.

Luego de la Revolución Industrial, el capitalismo a través de la publicidad, ha inundado nuestra vida con la aspiración al consumismo. Y las festividades están especialmente impregnadas de esta voraz tendencia. Estemos o no de acuerdo, sucede que por festejar, aunque no seas consumista, quizá estarás algo consternado por ese regalo especial qué dar a las personas cercanas más queridas…

Un regalo puede que sea un detalle que de momento alegre o haga que la persona que lo reciba se sienta agradecida, pero lo más natural es que lo olvide con el tiempo.

Lo que verdaderamente no olvidamos, y de hecho pareciera fungir como un motor de  inspiración para toda la vida, y a los que solemos asirnos en los momentos difíciles, es a los recuerdos significativos, las experiencias memorables.

Cuando alguien en la familia ha preparado un viaje especial, un momento increíble, quizá en ese instante no se procese pero esa clase de recuerdos y vivencias son las que fortalecen y profundizan los lazos con las personas que queremos. Finalmente, las relaciones profundas son las que nos hacen sentirnos significativos e importantes para otros, parte de algo, y de algún modo personas que somos queridas; acaso, el amor, la cualidad que más bien le hace al ser humano.

En las festividades, más allá del consumismo, el sentimiento colectivo tiene una función y un poder: en el caso de la navidad, desde hace miles de años, por estar enmarcada en el solsticio de invierno. Sentirnos parte de una festividad mundial tiene sus bondades, incluso metafísicas, pero siempre hay maneras de celebrarlo de una manera más profunda y bella, que verdaderamente se conviertan en un archivo de recuerdos, de esos que dan un respiro de por vida, y sobre todo en los momentos más difíciles.

 



Libérate del estrés con estas prácticas de la simplicidad voluntaria

El downshifting plantea la posibilidad de saber vivir, al darle valor a cada aspecto de nuestra vida

Simplicidad en el vivir, en el consumo, en nuestras relaciones, y en todas las esferas de nuestra vida diaria; el movimiento de la simplicidad voluntaria aboga por eliminar todo lo superfluo e innecesario en nuestras vidas, para liberar tiempo y recursos, para vivir un vida más consciente, libre y plena.

Duane Elgin

El downshifting, movimiento surgido a finales de la década de los ochenta, consiste en reducir tiempo de las labores a fin de disfrutar más de nuestro alrededor. El objetivo es aprender a ser dueños de nuestro propio tiempo, de modo que gocemos de una salud y vínculos afectivos que enriquezcan nuestras experiencias.

En su libro Voluntary Simplicity, Duane Elgin explica que este movimiento tiene un origen estoico, como Epicteto. El downshifting plantea la posibilidad de saber vivir, al darle valor a cada aspecto de nuestra vida:

El valor que damos al dinero, al estatus y a la competencia envenena nuestras relaciones personales. La vida feliz será imposible mientras no simplifiquemos nuestros hábitos y no moderemos nuestros deseos.

De modo que, al saber lo que es suficiente, uno disfruta de la simplicidad de la vida diaria. Inclusive, según la filosofía budista, basta el sendero del medio (sin pobreza ni riqueza). Así que el enfoque del downshifting es aprender a tener todo, incluyendo de nuestra bonanza interna. Esta conexión con la Totalidad del mundo abre la puerta a la felicidad del aquí y del ahora.

En caso de querer implementar poco a poco este movimiento a tu vida, estas son algunas de las actividades para iniciar:

Cancelar todas las tarjetas de crédito menos una, reservándola para las emergencias.

Tener una sola cuenta bancaria y pagar siempre en efectivo.

Llevar al día una libreta de gastos.

Hacer por uno mismo las reparaciones del hogar.

Renunciar al coche o comprar uno de segunda mano.

Usar el transporte público o compartir el vehículo con los compañeros de trabajo.

Vivir lo más cerca del trabajo, de forma que se pueda comer en casa e ir y venir andando.

Organizar el trabajo para hacer 30 horas o 4 días por semana.

Dejar de fumar.

Perder peso.

Reducir el estrés todo lo que se pueda.

No llevar reloj si uno no lo necesita.

Hacerse socio de la biblioteca para no tener que comprar, en lo posible, libros ni revistas.

Salir de compras sólo cuando sea necesario, y comparar los precios con otras tiendas.

Comprar ropa y muebles de segunda mano.

En general, renunciar a gastos superfluos.

Veranear en un camping mientras se alquila la casa propia.



Rockstars con sus perros y gatos

Las estrellas del rock y del punk retratados con sus mascotas.

Ver a las estrellas más grandes del rock -tan distantes de nosotros los mortales– con sus perros y gatos, los humaniza. Los vuelve, de alguna manera, más cercanos  a nosotros, porque todos sabemos lo reconfortante que es convivir con una mascota y la felicidad que infunden en la vida diaria. Algunos de los animales presentados aquí fueron compañeros eternos de estas personas, y son casi tan famosos como ellos mismos. Disfruta la galería:



¿Qué no debes darle de comer a tu mascota? (Infográfico)

Aunque muchas mascotas ruegan por comida, algunos alimentos les pueden hacer mucho daño. Aquí te los presentamos.

Es natural querer consentir a nuestra mascota , sin embargo como nos muestra el infográfico, hay muchos alimentos que pueden intoxicarlos. Aunque se sabe que el chocolate y los alimentos grasosos les hacen daño, hay varios alimentos que aparentan ser inofensivos pero que pueden hacerles mucho daño:

 Perros

Evita: aguacate, comidas muy saladas o dulces, uvas, duraznos y ciruelas, así como nueces de la India, chocolate, alcohol y masa de pan.

Comparte: pastas y arroces cocidos, zanahorias, pepinos y ejotes o trozos de manzana, sandía plátano.

Gatos

Evita: cafeína, pescado crudo, lirios, huevo crudo, cebolla, ajo, cebolletas y puerros, así como chocolate, alcohol, uvas, pasas y masa.

Comparte: carnes cocidas, pequeñas cantidades de carnes cocidas y brócoli.

Ratas

Evita: cítricos, chocolate y queso, también alimentos para otras mascotas como cuyos o hámsteres.

Comparte: de vez en cuando puedes darles semillas de girasol y cacahuates. Es normal que las ratas coman sus heces cuando están frescas, así que déjalas hacerlo.

Conejos

Evita: ciertos tipos de lechuga, zanahoria, pasto y avena con fruta seca.

Comparte: vegetales verdes: brócoli, apio, chícharos y calabacitas.

El infográfico:

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Por qué la abundancia no tiene que ver con el dinero

No tener mucho dinero tiene, de hecho, beneficios para nuestra persona. Te ofrecemos algunos consejos para lograr hacer mucho más con pocos medios.

Austin Wallis es una mujer de Reno Nevada que se dedica a escribir freelance y a enseñar yoga en el desierto. En uno de sus textos para Rebelle Society llamado “Viviendo una vida abundante dentro de presupuesto: está bien ser pobre” nos da una serie de buenos consejos para poder vivir con poco dinero y a la vez aprovechar cada minuto de la vida. Vivir bajo un presupuesto que es nuestra vida misma y poner nuestros pensamientos en temas que mejorarán nuestra comunidad o la Tierra en que vivimos. Utilizar nuestra energía para crear lo bello en lugar de lo preocupante,  eso es lo que aconseja Willis. Aquí mencionamos partes de lo que escribe para Rebelle:

1. Podemos no estar haciendo mucho dinero, pero el dinero que ganamos es bien gastado haciendo cosas que nos gustan con personas que adoramos. Podemos llevar un estilo de vida sencillo, desapegado de las cosas materiales, y tener mucha más libertad que las personas que desean objetos constantemente. La liviandad, que es una de las formas de la felicidad, viene de la sencilles y la alegría genuina. Nuestro trabajo es algo que disfrutamos tanto, y nos alimenta tanto, que no es considerado 100% como un trabajo. Y si este no es el caso, sabemos que todo es impermanete y que el trabajo es vida, tambien, y es una manera de patrocinar nuestros momentos felices y sobretodo de mantenernos a flote en momentos de suma tristeza. De ser independientes.

2. El dinero es energía y debe ser movido. La energía estancada no le sirve a nadie. Cuando te sientas todo el día estas desperdiciando energía. El dinero funciona de la misma manera. Si tu dinero está esperándote en tu cuenta de banco, ¿cómo te está sirviendo? Es verdad que es inteligente guardar dinero para un día lluvioso, pero en el día a día, no te castigues cuando compres cosas que disfrutas, cuando comas buena comida, cuando salgas de viaje, cuando ayudes a alguien. El cambio de dinero lo convierte en experiencia, en sonrisas, en oportunidades. Recuerda que el dinero es un medio, nunca un fin.

3. Se inteligente y aléjate de las tarjetas de crédito a menos que sepas exactamente cómo usarlas. Las personas se meten en muchos problemas con las tarjetas de crédito, y ese problema se llama deuda. Tu dinero puede ser manejado de maneras creativas, puedes ahorrar dinero, y deberías ahorrar dinero con la intención de utilizar los ahorros para algo grande en el futuro. Guarda dinero para educación o para ir de viaje un lugar que se te antoje mucho. Las personas libres no tienen deudas, tienen aspiraciones de una vida abundante y la abundancia viene en diferentes maneras.

4. Está bien no tener mucho dinero. Aunque lo hayamos escuchado mil veces, es verdad que el dinero no compra la felicidad. De hecho podría distraernos de tenerla de manera espontánea mediante experiencias enriquecedoras. Piensa en la vida que quieres tener. Piensa en la abundancia quieres manifestar. ¿Te quejas acerca de las cosas que no tienes o estas agradecido por cada cosa en tu vida? Agradecer es un ritual de suma importancia, siempre acuérdate de eso.

La alegría es un bien sustentable, es buena para nuestra salud, es contagiosa y se alimenta de sí misma.

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