¿Es la moringa el alimento más nutritivo que existe en el planeta?

La moringa es un árbol cultivado en tres continentes desde hace milenios, pero sus beneficios potenciales deben ser contrastados y apoyados por investigaciones rigurosas antes de poder comercializarlo o utilizarlo para combatir el hambre en el mundo.

Moringa es el nuevo super alimento para combatir el hambre del mundo –al menos según sus impulsores. Y es que aunque el árbol moringa oleifera se menciona en antiguos textos egipcios, griegos y romanos, e incluso a pesar de que hoy en día su consumo está muy extendido en el norte de África y la India, hace falta mucha investigación para separar la realidad del mito.

La moringa se utiliza en las regiones antes mencionadas tanto para alimentación humana como de ganado. Se trata de un árbol con una flexibilidad impresionante para crecer en gran variedad de regiones de clima tropical; su cultivo se extiende de África al sureste asiático, e incluso a Centro y Sudamérica (el gobierno de Honduras promueve en este momento la moringa como solución potencial a la deforestación del país.)

El entusiasmo nace porque la moringa contiene más vitamina A que las zanahorias, más calcio que la leche, más hierro que la espinaca, más vitamina C que las naranjas, más potasio que los plátamos y calidad proteínica comparable a la leche o los huevos. Sin embargo, su comercialización desmedida (incluso en forma de shampoo y jabón) puede plantar falsas esperanzas, al menos hasta que la investigación respalde plenamente su potencial.

El doctor Jed W. Fahey de la John Hopkins School of Medicine argumenta que a pesar de que existe mucha evidencia para estar emocionados sobre el potencial de la moringa, aún quedan por ser plenamente verificadas sus aplicaciones como potencial antibiótico y como arma contra el cáncer. A la lista de pendientes se suman las de la investigación sobre su consumo en mujeres embarazadas o en lactancia, procesos que la moringa podría complicar.

[MNN]



Seamos adultos con educación ambiental de calidad

Es momento de dejar atrás las clases de ciencias naturales básicas y poder desempeñar roles profesionales para el desarrollo de un estilo vida sustentable en el trabajo, la política, cultura, etc. Pasar de la teoría a la práctica.

Hasta hace pocos años hablar la educación ambiental era considerada un área de estudio que podías encontrar medianamente explicada en la currícula escolar dentro de las materias de ciencias naturales, o geografía, un poco más en civismo e incluso biología. Sin embargo, en ningún caso se le prestaba la suficiente atención e importancia que merece el tema que aborda y no solamente por parte de los niños, sino en la cotidianidad de los adultos.

Casi como si fuera un cliché, la educación ambiental se considera como un conjunto de dinámicas de juegos y manualidades que enseñan a los niños a cuidar el medio ambiente. Pero en realidad es una disciplina metodológica que brinda las herramientas, conocimientos y refuerza habilidades para que todas las personas, sin importar su edad, conozcan cuáles son las maneras en las que pueden contribuir a un desarrollo sustentable de la sociedad.

La educación ambiental va más allá de buscar concientizar a las personas sobre las problemáticas de nuestro planeta, sino que se enfoca en generar cambios e iniciar acciones reales, con resultados tangibles, a nivel individual, comunitario e incluso gubernamental.

Ahora, esta disciplina es más importante que nunca, especialmente enfocada a las personas adultas, porque debido al avance acelerado de los daños ambientales que estamos sufriendo, no podemos esperar a que las nuevas generaciones estén listas para incidir un cambio. Es hoy cuando debemos empezar a implementar soluciones. Somos los adultos de hoy quienes tenemos la responsabilidad de cuidar nuestro entorno y además de brindar educación ambiental a los más pequeño, pero ¿Cómo lo haremos si como adultos nos resistimos a ser educados?

Necesitamos adultos preparados para afrontar las crisis ambientales en el aspecto económico, que construyan nuevos modelos de desarrollo que busquen la sostenibilidad y sustentabilidad, en incluso que se implementen proyectos que reviertan los impactos negativos que estamos generando día con día. Por ello, la educación ambiental no debe ser sólo para los niños, sino para los adultos que pueden implementar medidas correctivas en este momento.

Si bien es cierto que la sensibilización y concientización son eje trasversal de la educación ambiental, los adultos debemos ir un paso más allá y comenzar a profesionalizarnos en materia ambiental. Sin importar tu desempeños personal o profesional, tus gustos, aficiones o hobbies, todos somos responsables del cuidado del medio ambiente y desde la trinchera de cada uno se puede hacer algo para asegurar su estabilidad.

Cuando alguien desea incrementar sus conocimientos, mejorar su habilidades o conocer nuevas técnicas, por ejemplo, se toman cursos o talleres. Lo mismo sucede con quienes estén interesados en cuidar el medio ambiente. Algunas veces no basta con regar una planta o ver una película, es necesario comenzar a educarnos en temas ambientales para poder realizar aportaciones significativas y con resultados tangibles.

Es momento de dejar atrás las clases de ciencias naturales básicas y poder desempeñar roles profesionales para el desarrollo de un estilo vida sustentable en el trabajo, la política, cultura, etc. Pasar de la teoría a la práctica.

Es cierto que no puedes cuidar lo que no amas y parte fundamental de esta premisa parte del desinterés de las personas por convivir con espacios naturales e incluso de simplemente querer participar en la cuidado de la naturaleza.

No necesitamos vivir rodeados de árboles o estar en medio de un bosque para aprender a cuidar nuestro entorno. Cuidar el medio ambiente es una tarea cotidiana que podemos hacer en cualquier lugar.

Por ello, hoy toma más importancia que las personas adultas puedan prepararse y recibir educación ambiental que les permita crecer personal y comunitariamente en un entorno saludable.

Algunas veces las soluciones están tan cerca que no las vemos, pero te invitamos a abrir tu computadora y buscar talleres en línea, consultorías, cursos y convenciones que puedan mejorar tu educación ambiental para que tú te conviertas en un embajador por el cuidado del medio ambiente.

Deja atrás las creencias donde se adjudica a las nuevas generaciones la responsabilidad de revertir el daño que estamos haciendo ahora y comienza asumir tu compromiso ambiental de una manera más profesional y especializada.

COLABORACIÓN DE EARTHGONOMIC MÉXICO, A.C. Nuestra misión es fomentar el desarrollo de la sociedad en armonía con el entorno natural y el respeto a los seres vivos. Para más información visita: www.earthgonomic.org @Earthgonomic y /Earthgonomic



Razones por las que el burro mexicano está en riesgo de extinción (INFOGRÁFICO)

En México, la cifra se ha reducido de 15 millones, en 1991, a 500 000 en 2016; y en el mundo, actualmente hay tan sólo 50 millones.

Pese a los esfuerzos de países como España, Suiza e Inglaterra al crear santuarios de conservación, el burro mexicano continúa en riesgo de extinción. De acuerdo con el sitio web Investigación y Desarrollo de la Universidad Nacional Autónoma de México, UNAM, la reducción significativa de la población de esta especie se debe a la explotación desmesurada y la negligencia por parte de los grupos de atención y conservación para reproducirla de manera ecosustentable.

En México, la cifra se ha reducido de 15 millones, en 1991, a 500 000 en 2016; y en el mundo, actualmente hay tan sólo 50 millones. Las razones parecen estar relacionadas con la modernización: los burros continúan siendo animales de carga en todo el territorio nacional. 

Frente a esto, pocos santuarios y zoológicos alrededor del mundo han tratado de salvaguardarlo; en especial en sitios como España, Suiza e Inglaterra, en donde hay granjas especializadas para su conservación. Desgraciadamente en sitios como Etiopía, Pakistán, China y Egipto continúan usando a este ejemplar como medio de transporte y herramienta de trabajo. 

burro peligro de extincion

 

 
 


Descubre cuál es la planta que se convirtió en el superalimento del año

Tras una radiografía a la Moringa oleifera, una especie de la familia de los Moringaceae –árbol de clima tropical o subtropical–, se descubrió que se trata de otro superalimento ideal para integrarlo a nuestra dieta.

En los últimos años se ha popularizado el uso de “superalimentos” para definir aquella comida –con frecuencia de origen natural que trae múltiples beneficios a la salud y a la nutrición de la persona que la consuma. La chía, el salmón, los arándanos, las nueces, son sólo algunos de estos superalimentos que influyen positivamente en nuestra dieta diaria.

Tras una radiografía a la Moringa oleifera, una especie de la familia de los Moringaceae –árbol de clima tropical o subtropical–, se descubrió que se trata de otro superalimento ideal para integrarlo a nuestra dieta. De acuerdo con los análisis nutricionales del National Institute of Health, las hojas de la Moringa oleifera son más ricas en vitaminas, minerales y proteínas que gran parte de las legumbres; lo cual permite luchar contra la malnutrición y sus enfermedades asociadas.

De hecho, las hojas de la moringa contienen dos veces más de proteínas que el yogurt, tres veces más de potasio que el plátano, cuatro veces más de calcio que la leche, siete veces más de vitamina C que las naranjas y cuatro veces más de vitamina A que las zanahorias, además de ocho aminoácidos esenciales.

nutritional_profile_of_moringa

 

Y la moringa no sólo cuenta con un perfil nutricional impresionante, también tiene la habilidad de purificar el agua y volverla potable… Gracias a la sabiduría de la medicina tradicional ayurvédica, se descubrió que la planta tiene la habilidad de curar 300 enfermedades (tales como la anemia, úlceras gástricas, reumatismo, artritis y diarrea; lucha contra las bacterias e inflamación por problemas epidérmicos) así como mejorar la lactancia materna. Sencillamente, es la mejor planta del año.



25 formas de reciclar una tarima de madera y convertirlas en muebles para el hogar

EL ingenio y la imaginación nos llevan a crear objetos sorprendentes, en esta ocasión recolectamos formas de reciclar pallet´s de madera y hacer muebles para tu casa, económicos y bonitos.

Muchas personas hemos utilizado o visto por lo menos estas bases de madera, pero nunca nos imaginamos que estos objetos podrían formar parte de la decoración de nuestro hogar.

La madera es un recurso natural no renovable, por lo que tenemos que cuidar la tala desmedida de árboles, y si tienes pensado comprar una mesa, un sillón o  algún otro mueble para tu casa, qué mejor que reciclar esta paletas. Verás que su aspecto algo frío y simple se puede convertir en un increíble aditamento hogareño que sorprenderá a tus vistas, además de ayudar a que el planeta siga siendo verde.

A continuación 25 ejemplos de paletas de madera que se convirtieron en artículos para el hogar.

Si quieres conocer más formas de utilizar estas tarimas de madera sigue este enlace.

 



Moringa Oleifera: árbol milagroso para la salud humana

El árbol conocido como Moringa Oleífera tiene extraordinarias propiedades nutricionales y constituye una de las fuentes más maravillosas de proteínas y vitaminas que el ser humano tiene a su disposición

Ya sea para atenuar el peso de sentirse absurdo al recaer en hábitos obsoletos, o simplemente por prudencia, todo ciudadano puede reducir drásticamente su producción de basura plantando una moringa oleífera en su jardín. El valor nutricional de este árbol es tan extraordinario que su mera existencia confirma que la ignorancia es más mortífera que el hambre: desde que se descubrieron las propiedades de la moringa hace dos décadas la organización Trees For Life International ha emprendido una amplia campaña informativa en Senegal, uno de los países nativos del árbol, y en el que hasta el año pasado 25,000 personas seguían muriendo de hambre diariamente.

Con 4 veces más vitamina A que la zanahoria, 7 veces más vitamina C que la naranja, 4 veces más calcio que la leche, 3 veces más potasio que el plátano, 25% de proteína (más que el huevo), los 8 aminoácidos esenciales para el humano y cantidades significativas de hierro, fósforo, magnesio y otros nutrientes, la hoja de moringa es un alimento completo en sí. Su semilla, madurada en vainas, contiene todas las vitaminas del complejo B en grandes cantidades. Estas semillas (que también son usadas en la India para tratar la disfunción eréctil) se componen de 35-40% de aceite dulce comestible, muy similar al de olivo; pero si se dejan secar en su vaina y luego se trituran en polvo, se obtiene una harina con propiedades floculantes, es decir que aglutina y sedimenta el 90-99% de bacterias y residuos en el agua, lo que clarifica incluso el agua más negra, bastando hervirla para que sea potable. Si a esto añadimos las propiedades medicinales, el rápido crecimiento (hasta 4 metros en un año), la resistencia a la sequía (aunque no a la helada) y una flor extremadamente melífera, se entenderá por qué la comunidad científica habla del ‘árbol milagro’.

La única parte del árbol que no debe ingerirse es la raíz, pues contiene una elevada dosis de un alcaloide que puede ser fatal. Todo lo demás es una excelente alternativa ante los alimentos enlatados, empacados, embotellados y procesados que la insensatez de la vida urbana tantas veces nos empuja a consumir. Las semillas pueden conseguirse en Xochimilco, y aunque se dice que el árbol no se da a más de 1800m, está comprobado que, con suficiente atención y mucho sol, germina y crece en el DF. Esta es una oportunidad para quienes no tengan jardín de aprovechar todos esos cajetes vacíos que hay en las aceras.

Via Pijama Surf

Observatorio

Seguimiento a los asuntos ambientales y de ecología más urgentes de México.

Biblioteca Ecoosfera

Una compilación de lecturas (libros, ensayos, etc) disponibles en PDF sobre temas como sustentabilidad, medioambiente y salud.

Ir a Biblioteca