Close

El tratamiento natural de la osteoporosis: los minerales (III/III)

osteo
(Jussi Mononen / flickr)

El calcio y el fósforo son los minerales más abundantes en nuestros huesos, se conjugan para formar cristales que se distribuyen en una forma ordenada sobre una matriz conformada por carbohidratos y proteínas. Una exquisita combinación de materiales (minerales, carbohidratos y proteínas, principalmente)  y formas (cristales minerales y redes tridimensionales de la matriz) resultan en la conformación del tejido óseo: resistente para sostener el peso corporal y al mismo tiempo flexible para resistir la tensión de los esfuerzos físicos.

Durante años la atención para el cuidado de nuestros huesos fue puesta en los macro nutrientes (calcio y fósforo) debido a su preponderancia cuantitativa. Pero poco a poco la investigación científica ha ido demostrando que existen todo un conjunto de micronutrientes minerales de crucial importancia para la salud del tejido óseo.

En esta entrega hablaré de algunos de ellos y en unas próxima abordaré el tema del calcio y la salud ósea.

 

EL MANGANESO

Este mineral es un oligoelemento en la nutrición humana; es decir que se requiere en muy pequeñas cantidades,  pero resulta de vital importancia para el organismo.

El manganeso es vital para la salud y la reproducción celular, para el crecimiento y la reproducción de los tejidos, para el control del azúcar y el mantenimiento de niveles adecuados de  colesterol, así como también para la salud ósea y articular,  de los ojos y del sistema nervioso.

Es importante señalar que los suplementos de calcio, de los cuales se abusa en el tratamiento de los pacientes con osteoporosis,  pueden tener efectos antagónicos sobre el manganeso: disminuyen la absorción intestinal del mismo pudiendo  crear déficit de manganeso.

Para la salud ósea el manganeso es esencial: participa en la producción y regeneración de los cartílagos y es útil para ayudar a la mineralización del hueso. Su deficiencia genera un desarrollo anormal de los huesos.

La doctora Jeanne Ireeland Graves, profesora de nutrición de la  Universidad de Texas, en Austin, Estados Unidos, ha investigado el papel del manganeso en el metabolismo óseo.

De acuerdo con sus estudios,  animales con déficit de manganeso  enferman de osteoporosis, y en las mujeres con menopausia ha encontrado niveles de manganeso un tercio menores que en los de las mujeres sanas. Además, al aportar el mineral, las mujeres con deficiencia lo absorben mejor, (el doble de lo normal), lo cual confirma la necesidad del mismo por parte del cuerpo. Algunos estudios han encontrado que en las mujeres con osteoporosis los niveles de manganeso en sangre son más bajos en comparación con los niveles de las mujeres que no sufren de osteoporosis.

En los Estados Unidos, la ingesta promedio es de 2,1 mg al día para los hombres y de 1,6 mg para las mujeres. Pero las personas que siguen una dieta rica en vegetales, como los vegetarianos o las personas con dietas orientales, consumen mucho más:10,9 mg/día. El empobrecimiento de los suelos,  el alto consumo de cereales  y azúcar refinados y la baja ingesta de vegetales, permiten suponer que el aporte promedio de manganeso en la dieta moderna está muy por debajo de lo que aportaban  las dietas del Neolítico y del Paleolítico. Una dieta rica en frutas, verduras y cereales mejora el aporte  de manganeso.

La Dra. Graves recomienda tomar el jugo de piña, (buena fuente de manganeso), para aportar el mineral.

Otras fuentes son: la avena, las semillas oleaginosas, los cereales integrales, los frijoles, las espinacas,  el té y las frutas secas.

Dosis y efectos secundarios nocivos.

La inhalación de manganeso produce efectos neurotóxicos generando un padecimiento similar a los síntomas del Parkinson. La ingesta de cantidades elevadas de manganeso puede generar también neurotoxicidad. Se han reportado casos de excesiva ingesta de manganeso a través de suplementos, pero es muy raro que el consumo de cantidades altas de manganeso a través de los vegetales de la  dieta genere efectos lesivos.

BORO

El boro es un oligoelemento de vital importancia para nuestro organismo. La deficiencia nutricional de boro se ha asociado con un déficit de la memoria y de los procesos cognitivos, con problemas del aparato locomotor, con una disminución de la sensibilidad a la insulina y una mala recepción de otros estímulos hormonales a nivel celular, y con varios tipos de cáncer ( de próstata, de mama, cérvicouterino y de pulmón). Los niveles bajos de boro (estudios con ratas) generan incremento de los niveles de homocisteína y disminución de los niveles hepáticos de SAM ( S-adenosilmetionina, un compuesto a base de azúcares y el aminoácido metionina, del cual forma parte importante el boro y que constituye el substrato para numerosas enzimas),una condición que ha sido asociada a múltiples enfermedades crónico degenerativas incluyendo: ateroesclerosis, osteoporosis, artritis, cáncer, diabetes y fallas del funcionamiento cerebral.

Solo recientemente, de 1960 a la fecha, se ha descubierto que el boro juega un papel esencial en el metabolismo del calcio y el magnesio. El Dr. Forrest H. Nielsen del Centro de Investigación Sobre Nutrición Humana, del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos en Dakota del Norte, es uno de los  principales investigadores sobre el mineral a nivel mundial.

La deficiencia de boro en las mujeres postmenopáusicas provoca incremento de la excreción urinaria de calcio y de magnesio, y bajos niveles sanguíneos de estrógenos y de testosterona.

El boro ayuda no solo en la osteoporosis, sino también en la osteoartritis, pues contribuye a la salud de los huesos y  de los cartílagos.

El Dr. Nielsen, encontró que las mujeres postmenopáusicas que presentaban déficit de boro, expulsaban más calcio y magnesio de su organismo, pero cuando se suplementaba su dieta, con 3 mg de boro, la pérdida disminuía en 40%.

EL BORO ACTÚA DE VARIAS FORMAS:

  1. Incrementa los niveles de hormonas en la sangre. El Dr. Nielsen ha encontrado que el boro aumenta al doble los niveles de la forma más activa del estrógeno, el estradiol b17, haciendo que llegue a niveles semejantes a los de las mujeres que toman hormonas sintéticas. También aumentaron los niveles de testosterona al doble (lo cual es importante para restablecer la libido en la mujer durante la menopausia).
  2. El boro, al parecer, interviene en el proceso a través del cual los riñones trasforman la vitamina D en su forma más activa.
  3. El boro también interviene en la activación de ciertas formas del estrógeno.
  4. En mujeres jóvenes (de 18 a 25 años de edad) la suplementación con dicho  mineral, ayudó a disminuir los niveles sanguíneos de fósforo, cuya elevación puede contribuir a la osteoporosis.

Dada su importancia, el Dr. Nielsen adelanta la hipótesis de que la deficiencia de boro puede ayudar a explicar la paradoja de los norteamericanos, quienes a pesar de consumir cantidades de calcio importantes y muchos productos lácteos, presentan una tremenda epidemia de osteoporosis. También el boro puede ayudar a entender por qué los vegetarianos presentan menores índices de osteoporosis. En efecto, la principal fuente  de boro son los alimentos vegetales, y su consumo es escaso en la dieta norteamericana.

FUENTES:

Manzanas, peras, uvas, dátiles, pasitas, duraznos, almendras, avellanas, cacahuates (maní),  soya y  miel.

uvas

DOSIS Y FECTOS SECUNDARIOS: de 1 a 3 mg al día, es muy seguro a esas dosis.

Dosis de 500 mg. pueden producir diarreas, nauseas y vómitos. En estudios con animales se ha encontrado que la toxicidad aparece cuando la ingesta de boro excede los 100mg/kg; los signos de toxicidad (estudios con animales) incluyen: poco apetito, pérdida de peso,  baja actividad sexual, disminución del volumen seminal, de la cuente espermática y de la motilidad del esperma.

ZINC

Tenemos unos 2 gr. de zinc en el cuerpo distribuido en varios órganos.

El zinc juega un papel crítico en la síntesis de proteínas y es necesario para la formación de osteoblastos y los osteoclastos.

Algunos investigadores consideran la deficiencia de zinc como marcador del riesgo de sufrir osteoporosis en las mujeres postmenopáusicas, que por lo general  presentan déficit de este mineral. La presencia  de dicha deficiencia hace a la mujer más susceptible a sufrir la osteoporosis.

El zinc es importante para:

  • La producción de los osteoblastos y los osteoclastos.
  • Ayuda a la reparación del hueso
  • Ayuda a la función de la vitamina D.
  • Ayuda a la excreción de las hormonas.
  • Ayuda a metabolizar las proteínas, algo básico para la matriz del hueso.
  • Ayuda a controlar el stress.
  • Interviene en numerosas reacciones enzimáticas de vital importancia.

DOSIS: 50 a 100 mg por día.

EFECTOS SECUNDARIOS:  dosis mayores de 150 mg. al día generan déficit del sistema inmunológico pérdida de cobre, anemia y disminución del colesterol bueno.

FUENTES: ostras, mariscos de concha, pescado, carnes rojas; cereales integrales, semillas oleaginosas, y legumbres (aunque es menos absorbible de fuertes vegetales pues se presenta adherido a la fibra de los alimentos lo cual dificulta su absorción). Las personas vegetarianas y veganas deberían consumir regularmente suplementos de zinc .

MAGNESIO

Este mineral está presente en todas las células del cuerpo y participa en numerosas reacciones enzimáticas. El 60% del magnesio está en nuestros huesos (1gr de Mg x cada 8gr. de hueso). Este mineral es indispensable para la salud, numerosos trastornos están asociados con un bajo aporte de Mg.

El magnesio es tan importante como el calcio para la salud ósea.

En la dieta moderna es frecuente un bajo aporte de magnesio. Es importante para la síntesis de proteínas, interviene en la producción de la hormona paratiroidea,  mejora la absorción del calcio y ayuda a la activación de vitamina D en los riñones. También participa en la activación de las vitaminas del complejo B, algunas de las cuales según vimos en una entrega previa, son de gran importancia para la salud del hueso. El magnesio ayuda a la regeneración de los huesos.

Las mujeres que sufren de osteoporosis presentan niveles bajos de magnesio.

DOSIS: 400 mg dos veces al día.

EFECTOS SECUNDARIOS: Es muy seguro.

FUENTES: vegetales verdes, legumbres, semillas, leche, yogurt y cereales integrales.

COBRE

El cobre es un oligoelemento presente en todos nuestros tejidos. Es esencial para la producción de los glóbulos rojos, para la salud cardiovascular, de los nervios y del sistema inmunológico, también participa en el transporte del hierro, en el metabolismo de la glucosa y en el desarrollo cerebral y forma parte de numerosas enzimas en nuestro organismo. El organismo de un adulto puede tener aproximadamente 100mg de cobre.

La investigación reciente ha demostrado que una dieta baja en cobre genera osteoporosis. La Dra. Leslie M Klevay, del Centro de Investigación en Nutrición Humana del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, reporta la existencia de evidencia desde los años 50 del siglo XX en torno a esta correlación entre el cobre y salud ósea: en un artículo publicado en 1958 se presentaban fotos de de perros con los pies deformes a causa de una dieta baja en cobre, y otros artículos de esos años reportaban los mismos resultados en experimentos con puercos. La Dra. Klevay comenta que en su centro de investigación se han reconfirmado dichos efectos: se ha medido la resistencia del hueso en animales con deficiencia de cobre encontrándose que el hueso es débil en dichos ejemplares. La Dra. Klevay menciona también los buenos resultados obtenidos en  algunos estudios llevados a cabo en California y en Irlanda con suplementos de cobre en mujeres con osteoporosis. Digamos por último que la Dra. Klevay llama la atención sobre un punto controvertido: la asociación entre dietas ricas en lácteos y su correlación con la osteoporosis. De acuerdo con la Dra.  Klevay la clave de dicha correlación estaría en el cobre: los lácteos no contienen cobre, de suerte que un elevado consumo de lácteos que  desplaza otros alimentos en la dieta , puede llevar a déficit de cobre. De echo, comenta la Dra. En los experimentos con animales se logra producir déficit de cobre al alimentarlos con una dieta a base de lácteos.

Por su parte, la Dra Judith R. Turlund, del Centro Oriental de Investigación en Nutrición Humana, que también forma parte del departamento de Agricultura de los Estados Unidos, ha investigado con detalle la función del cobre en los huesos y el metabolismo de dicho mineral en nuestro organismo, algo poco conocido hasta hace unos años. Sus trabajos han confirmado que la deficiencia de cobre bloquea la función de algunas enzimas, lo cual a su ves puede afectar de manera decisiva la salud del corazón, la piel y los huesos

El cobre también protege la integridad del tejido óseo al bajar de peso. Las personas obesas pierden calcio al someterse a dietas para bajar de peso. El fisiólogo Henry C. Lukaski, del Centro de Investigación de Nutrición Humana,  del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos,  en Dakota del Norte, llevó a cabo un estudio en el cuál demostró, que la suplementación con 3 mg de cobre durante un tratamiento para adelgazar, se reflejaba en una menos pérdida de calcio óseo a lo largo de dicho tratamiento.

FUENTES:

Hígado, riñón, alimentos marinos, nueces y semillas, germen de trigo y cereales integrales, legumbres, la levadura de cerveza, las verduras de hojas verdes, las frutas secas, los crustáceos , los moluscos, la pimienta y el cacao.

frutas

DOSIS Y EFECTOS SECUNDARIOS:

La dosis terapéutica ( 3000 mcg/día) utilizada en algunos estudios con adultos, aunque  es un 300% mayor a la dosis diaria recomendada ( 900 mcg/día) es una dosis segura, pues la ingesta máxima tolerable  para los adultos es de 10000mcg/día.

El consumo de altas cantidades de cobre puede producir cirrosis, pero es raro que esto ocurra. Se han documentado casos en comunidades que utilizaban utensilios de cobre para preparar los alimentos. La enfermedad de Wilson, un trastorno genético muy raro, genera depósitos de cobre en el hígado, el cerebro y otros órganos, lo cual conduce a lesiones y daño de los mismos.

SÍLICE

En su forma orgánica el sílice se presenta como uno de los mas importantes elementos para la salud ósea: en experimentos con animales se ha demostrado que el sílice es fundamental para la formación del tejido conjuntivo, para el desarrollo pleno de las articulaciones y para la formación de los huesos.

Esto se explica por varias  funciones del sílice:

  1. Es básico para la síntesis de la colágena, la proteína más abundante del cuerpo y que constituye las estructuras básicas de sostén en el organismo, como son cartílagos, tendones, ligamentos, huesos, etc.
  2. El sílice orgánico actúa como un fijador del calcio y el fósforo en los huesos.
  3. El sílice contribuye a la absorción de otros minerales fundamentales para la salud ósea como el cobre y el magnesio.

De suerte que un aporte adecuado de sílice orgánico asegura una buena salud osteoarticular, fortalece las articulaciones y previene su degeneración, además de que da fortaleza y flexibilidad a los huesos disminuyendo su porosidad e incrementando la fijación de los minerales en los huesos, al mismo tiempo que fortalece la matriz ósea al regenerar la colágena.

En experimentos realizados en la Universidad Estatal de Letonia, en el centro de Bioquímica Experimental, se ha observado que tras la administración de sílice a ratas y pollos en edad de crecimiento, este aumenta en un 25 a un 50%.

Por otra parte, diversos estudios con gallinas han demostrado que en estos animales una dieta baja en sílice genera problemas de los huesos.

También se ha demostrado que en los huesos en crecimiento o en fracturas en consolidación se presenta una alta concentración de sílice. De acuerdo con la  experiencia acumulada por Norbert  Dufaut y Löic Le Ribault,  dos investigadores franceses que trabajaron ampliamente con el sílice orgánico, este oligoelemento constituye un fabuloso instrumento mejorar la salud ósea.

FUENTES:

El agua de manantial era una importante fuente de este mineral en la dieta humana. Los cereales integrales y las semillas proporcionan pequeñas cantidades del mismo.

DOSIS Y EFECTOS SECUNDARIOS:

Este mineral es muy seguro pues se excreta por vía urinaria. La dosis fluctúa de 10 a 20 mg/día.

 

BIBLIOGRAFÍA.

Manganese, Jane Higdon, Linus Pauling Institute, Oregon State University, Agosto 2001.

– Forrest H. Nielse,  GASTROENTEROLOGY,  2009;137:S55–S60, Micronutrients in Parenteral Nutrition: Boron, Silicon, and Fluoride.

– Marcia Wood, “Investigating Minor Nutrients of Major Importance”, March 2001 issue of Agricultural Research magazine.

-Rosalie Marion Bliss, “Adequate Copper Saves Bones During Weight Loss” , March 2001, issue of Agricultural Research magazine).

– Löic Le Ribault, G5, Sílice Orgánico, Historia y Aplicaciones Terapéuticas, traducido y editado por Andrés Sierra, Puebla , México, 2004.


Andrés Sierra es licenciado en Etnología. En 1983,  por necesidades de cuidado de su propia salud, se acercó a las Medicinas Alternas. Desde entonces se ha dedicado  al estudio, la práctica y  la enseñanza de la Medicina Natural, con especial énfasis en  el uso curativo de los alimentos.

Ha participado en numerosos programas de radio, y ha impartido múltiples cursos y diplomados en la materia.

Actualmente funge como subdirector académico de la  Licenciatura en Medicinas Alternativas y Complementarias, impartida en la Escuela de Estudios Superiores en Medicinas Alternativas y Complementarias MASHACH en la ciudad de Puebla, y dirige el Centro Naturista “Naturalmar” en esa misma ciudad.

Ver Más
Close