Una dieta más sana: compra alimentos con un solo ingrediente

Estos alimentos son más naturales, no han pasado por un complejo sistema industrializado y no tendrán aditivos nocivos.

Pertenecemos a la primera generación de personas que no vivirán más que sus padres. Esto se debe a nuestra vida sedentaria, reflejado en nuestros hábitos diarios: no nos movemos, nos sentamos frente a nuestra computadora en la oficina y nos sentamos frente al televisor en casa. Comemos solos, con prisa y mal. No cocinamos, compramos comida ya hecha, y estamos siempre ocupados con cosas más importantes. Todos nuestros hábitos se manifiestan en nuestra salud: sufrimos de estrés, diabetes y obesidad. Sin embargo, una vida más sana no es imposible de lograr. Hans Guttmann tiene una teoría, y su sencillez es refrescante. No se trata de bajar de peso y mágicamente estar sanos. Se trata de cambiar el peor hábito de la vida moderna: nuestra alimentación.

La teoría de Guttmann es sencilla: “Compren alimentos con un solo ingrediente. Estos son alimentos sanos, como cebollas, naranjas y habas. Los alimentos nocivos tienen muchos ingredientes. Estos incluyen sopa enlatada, comidas congeladas, y comida chatarra. Los alimentos nocivos  tienen más calorías, grasa, sal y químicos. Una vez que hayan comprado alimentos de un solo ingrediente, podrán combinarlos para tener muchas comidas sanas”. ‘Alimentos de un solo ingrediente’ no se refiere exclusivamente a frutas y verduras, también incluye productos animales como carne, pescado, pollo, huevo y leche, lo que hace seguir la dieta fácil, ya que no es excesivamente restrictiva.

El sistema, que Guttmann describe en su libro The All Food Diet, simplemente nos pide que nos alejemos un poco de los sistemas industrializados, el “principal enfoque es  escoger el haba en vez de la lata. Para la mayoría de las personas, tan solo enfocarse en cocinar o en comprar comida rica en nutrientes, es un enorme paso. Pero lo más fácil, es lo más sencillo de hacer. Compren comidas con un solo ingrediente.”

 Si la comida hecha en casa sabe mejor, y es mucho más sana, ¿por qué no intentarlo? El sistema de Guttmann podría ser interpretado como demasiado simplista, sin embargo, quizá por lo mismo tiene más probabilidades de ser adoptado. Se trata de quitar al intermediario que decide qué ingredientes lleva nuestra comida, al optar por cocinarla nosotros mismos.

[Waking Times]



6 hacks especiales para revitalizar tu metabolismo

Brebajes medicinales naturales y algunos tips más sencillos de lo que crees.

Un buen metabolismo es quizá la parte más importante para gozar de salud en la vida cotidiana. El metabolismo es un proceso con el que tu organismo sintetiza las sustancias para aprovecharlas, por lo tanto también a los nutrientes.

Si tienes un buen metabolismo gozarás de la suficiente energía para luchar contra males cotidianos como el estrés, la ansiedad, el mal humor, etc. 

Te compartimos algunas recomendaciones muy sencillas para tu vida cotidiana y que con ellas tu metabolismo esté sano: 

 

Toma 2 L de agua al día: 

Lo escuchamos por todos lados pero es una realidad; el agua ayuda a tu cuerpo a eliminar las toxinas y los químicos que podrían estar disminuyendo tu energía. Las personas que toman agua queman un 30% más de calorías que aquellas que no lo hacen. 

 

Hazte este brebaje medicinal natural: 

Agrega un rebanada de limón alcanizado, jengibre tibio, o té herbal a agua caliente y tómalo.

 

No pidas tus bebidas con hielo: 

Evita tomar bebidas frías, un brebaje a temperatura media incrementará tu metabolismo. Recuerda que el agua fría desinhibe las enzimas digestivas.

 

Brócoli
Tiene Calcio y Vitamina C, ambas ideales para el metabolismo. 

 

Come snacks inteligentes:

En lugar de comerte la típica barrita de granola, que no es tan saludable, sustitúyelo por una fruta, por ejemplo. 

 

Agrega especias o chile a tus alimentos: 

Las comida picosa incrementa tu metabolismo. Si  cocinas seguido con picante o condimentos, los efectos de un mejor metabolismo serán también a largo plazo. 

 

Come cada 3 horas:

Tres comidas fuertes al día, más un snack sano ( comiendo algo cada tres horas) mantendrá activo a tu cuerpo, sin que necesariamente engordes.



Este popular libro online te dice cómo comer sano y barato

Su creadora consiguió 90 mil descargas (gratuitas) en 4 semanas. Un manual práctico para ahorrar y mejorar tu salud

A veces cuando el flujo de información sobre lo que es bueno para tu cuerpo y mente corre rápidamente, muchos de los insumos sanos y de moda suben de precio por el aumento de demanda y porque, evidentemente, es un buen negocio. Sin embargo, no hay razón para que todo lo bueno tenga que verse únicamente con ojos de redituabilidad; por ello, una chica ha hecho un proyecto que ha atraído a más de 90 mil personas en poco tiempo. 

Leanne Brown creó para su titulación de maestría en la Universidad de Nueva York un práctico libro titulado Good and Cheap, con recetas y alimentos que cuestan menos de 4 dólares diarios para demostrar, y con ello, permear la cultura con la idea de que es fácil, mucho más de lo que solemos creer, alimentarnos sanamente con poco dinero y a partir de ingredientes que son muy sencillos de conseguir. 

En sólo 4 semanas, su proyecto de 130 páginas fue descargado por más de 90 mil personas. Aunque en un inicio Brown creó este concepto para personas del mundo con escasos recursos, pronto entendió que, en realidad, hay mucha gente deseosa de ahorrar dinero en su alimentación diaria. 

Para ampliar este práctico manual a personas que no tienen acceso a internet, Brown lo llevará al plano físico, y para ello subió su iniciativa  a Kickstarter, recaudando más de lo esperado.

Para descargar su libro gratuito online, puedes hacer clic aquí. El objetivo de su texto es, además de correr una cortina que nos empape de una nueva cultura, que también encontremos la delicia en el acto de cocinar cuando se hace de manera rápida (por el tipo de época que vivimos) sin que necesariamente tengamos que recurrir a la engorrosa comida chatarra. 



Ciudades céntricas VS Ciudades desbordadas: ¿Cuál provoca más obesidad por su infraestructura?

Los resultados mostraron que los vecinos con una estructura vial densa (compacta) tienen un índice de obesidad menor.

En los últimos hemos visto numerosas propagandas que denuncian la obesidad: folletos que recomiendan actividades que previenen esta condición, estudios que advierten sus posibles consecuencias en la salud, datos que resaltan la gravedad de su incidencia, entre otros. 

La obesidad y el sobrepeso se definen como la acumulación excesiva de grasa que es perjudicial para la salud (OMS, 2012). Estas condiciones son medidas con base en el índice de la masa corporal (IMC), que se calcula dividiendo el peso de una persona en kilos por el cuadrado de su talla en metros. En otras palabras, un IMC igual o superior a 25 se califica como sobrepeso; mientras que uno igual o superior a 30, es categorizado como obesidad. 

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 2008, 1400 millones de adultos mayores de 20 años tenían sobrepeso; y dentro de esa misma población, más de 200 millones de hombres y 300 millones de mujeres eran obesos. Mientras que, en 2010, alrededor de 40 millones de niños menores de cinco años tenían sobrepeso.

Es sabido que el conjunto de hábitos alimenticios insalubres y la presencia del sedentarismo, son las dos principales causas del sobrepeso y la obesidad.   Sin embargo, un nuevo estudio de la Universidad de Colorado, en Denver, y de la Universidad de Connecticut consideró que había otro factor influyente: una posible correlación entre la infraestructura urbana y la salud pública. 

Tras la rigurosa observación de 24 ciudades en California, donde la mitad contaba con buenos registros de mortalidad vial y la otra, con pobres registros, los investigadores clasificaron cada ciudad según la densidad de redes de las calles, su conectividad y la configuración de sus calles. Después, compararon los índices de obesidad, diabetes, presión sanguínea alta, enfermedades cardiovasculares y asma. 

Los resultados mostraron que los vecinos con una estructura vial densa (compacta) tienen un índice de obesidad menor, así como de diabetes,  presión sanguínea alta, enfermedades cardiovasculares (mas no asma). Mientras que las ciudades con una estructura vial más amplia (para el flujo de los coches), cuentan con índices más altos de obesidad y diabetes; al igual que áreas de restaurantes de comida rápida. 

Los autores concluyeron que mientras es posible cambiar el estilo de vida a uno más saludable en cualquier tipo de ciudad, los resultados sugieren que las personas que viven en ciudades más compactas tienden a gozar de una mejor salud (en relación con el sobrepeso y obesidad). 



5 salsas de todos los días que saben mejor si las preparamos en casa

Cocinar VS Comprar: cuando preparas tus alimentos obtienes muchos beneficios; en Ecoosfera te compartimos 5 salsas que seguramente consumes con frecuencia y que fácilmente podrías hacer en casa.

Sea por nuestro ritmo de vida o porque la industria de los alimentos procesados ha sabido ganar terreno en esa cotidianidad, es posible que estemos habituados a comprar en vez de preparar, sobre todo en los casos específicos de salsas y aderezos que, creemos, es más sencillo adquirir ya envasados y listos para consumir en vez de tomarnos el tiempo de hacerlos nosotros mismos.

Esta, sin embargo, puede ser una falsa idea. Como bien nos muestra Mark Bittman en The New York Times, existen al menos 7 salsas con las que habitualmente acompañamos nuestros alimentos que además de ser sencillas de preparar, sin duda tienen potencialmente un mejor sabor que aquellas que se producen masivamente con una multitud de ingredientes.

A continuación compartimos las recetas, no sin invitarlos a consultar otras que tenemos aquí en Ecoosfera.

 

cat

Salsa cátsup

En una olla grande a fuego medio saltea durante una cebolla picada y un pimiento rojo también picado; utiliza aceite de sabor neutro (por ejemplo, de maíz o canola) y mantenlos en el fuego de 8 a 10 minutos. Añade 1 cucharadita de ajo picado y cucharada de puré de tomate; cocina hasta que la salsa adquiera un tono oscuro (de 2 a3 minutos). Agrega entre 8 y 10 jitomates escalfados y ligeramente aplastados, 1/3 de taza de azúcar morena, 1/4 de taza de vinagre de manzana, 1/2 cucharadita de mostaza (de preferencia “a la antigua”), una pizca de pimienta (puedes usar pimienta de Jamaica o de cayena), un par de clavos de olor y una hoja de laurel bien molidos, y una pizca de sal. Deja que esta mezcla hierva, baja la flama al mínimo, mueve de vez en cuando y espera a que la salsa espese (aprox. 1 hora). Una vez que esto suceda, retira del fuego y espera a que la salsa se enfríe, después muele todo en la licuadora o el procesador de alimentos hasta formar un puré terso. Si te gusta la salsa muy fina, puedes pasar esta mezcla con un colador fino. Rectifica el sazón, envasa y etiqueta con la fecha del día. En el refrigerador la mezcla dura hasta 3 semanas.

 

chi

Chimichurri

En un procesador de alimentos mezcla 1 1/2 tazas de hojas de perejil fresco, 1/2 taza de hojas de cilantro fresco , 1 cda. de hojas de orégano fresco, 3 dientes de ajo, 1 cdita. de hojuelas de chile rojo, 2 cdas. de vinagre de vino tinto, 3 cdas. de aceite (maíz o canola), sal y pimienta. Procesa todo sin moler por completo, solo a que se forme una mezcla homogénea. Retira del procesador y en un recipiente aparte (puede ser en el que presentarás el chimichurri) agrega 3 cdas. de aceite de oliva. Rectifica el sazón y consúmelo en el momento.

 

bbq

Salsa BBQ

En un procesador de alimentos agrega 100 gramos de chiles frescos rojos o verdes (pueden ser serranos), 1 cebolla en trozos y un diente de ajo. Acciona el procesador para picar finamente. Añade 1 1/2 tazas de pimientos picados (pueden ser rojos, amarillos o naranjas, o una combinación) y de nuevo pulsa hasta cortar en trozos más o menos finos. Aparte, en una cacerola, agrega 1/2 taza de vinagre de vino tinto, 1 taza de agua, 1/4 de taza de azúcar y una buena porción de sal; deja que esto hierva y entonces agrega la mezcla de pimientos y choles; cocina a fuego bajo hasta que los pimientos se suavicen y el líquido este evaporado casi porcompleto (aprox. 20-25 minutos). Rectifica el sazón, envasa y refrigera. La salsa dura hasta 2 semanas.

 

teri

Salsa teriyaki

Mezcla ½ ztaza de salsa de soya y 1/2 taza de mirin (si no consigues mirin puedes sustituirlo con 1/4 de taza de miel mezclada con 1/4 de taza de agua). Lleva esto al fuego y cocina con flama media hasta que la salsa comience a burbujear. Retira del fuego y agrega 1 cdita. de jengibre picado, 1 cdita. de ajo picado y 1/4 de taza de cebolla de rabo también finamente picada. Puedes consumir esta salsa en el momento o refrigerarla hasta por 2 semanas.

 

mayo

Mayonesa

En un procesador de alimentos o en la licuadora coloca 1 yema de huevo y 2 cdas. de mostaza de Dijón. Mezcla y mientras el aparato esté funcionando añade poco a poco (en forma de hilo) 1 taza de aceite (puede ser de maíz o canola). Al principio tendrás que hacerlo lentamente y quizá incluso con algunas pausas. Cuando veas que el aceite emulsiona (es decir, que se ha mezclado uniformemente con el resto de los ingredientes) puedes agregarlo con mayor velocidad. Verifica que la mezcla es homogénea, añade sal y pimienta y 1 cda. de jugo de limón o vinagre de jerez. En el refrigerador esta mayonesa casera dura hasta 1 semana.



¿Conoces los beneficios de la chía? No lo vas a creer

Uno de los cultivos más importantes para los aztecas, consumir estas pequeñas semillas podría mejorar tu salud y, naturalmente, tu vida.

Los efectos positivos de esta semilla son casi innumerables. Cultivada desde hace muchos siglos en Centroamérica, principalmente en México y Guatemala, la chía alcanzó una popularidad global cuando en 1991, Wayne Coates comenzó a estudiar sus propiedades.

Existen muchas variedades de la chía, pero las más comunes son blancas, negras o cafés. Contienen calcio, magnesio y fósforo, así cómo grasas saludables del tipo omega-3. Los tipos de chía más saludables son los blancos o negros, si las semillas están de color rojo significa que no han madurado todavía.

Es muy fácil incluir la chía en tu dieta, y es ideal para aquellos que quieran consumir más proteína sin comer carne u otros productos animales.

Sus beneficios incluyen:

  1. Combatir la diabetes tipo 2: actualmente los científicos conducen estudios para determinar cómo la chía puede usarse para tratar la diabetes porque al consumirla los ritmos de digestión se vuelven más lentos. Además la capa gelatinosa que la chía desarrolla cuando se sumerge en un líquido controla los niveles de azúcar en la sangre.

  2. Más fibra: por cada 28 gramos de chía que consumas, esta aportará a tu dieta 11 gramos de fibra (más o menos un tercio de la cantidad recomendada por médicos para adultos).

  3. Altas cantidades de calcio: una porción de 28 gramos de chía contiene el 18% del calcio que necesitamos para tener dientes y huesos sanos. Consumirla desde una temprana edad podría prevenir la osteoporosis. Además su alta cantidades de fósforo también ayuda a mantener huesos y dientes sanos.

  4. Mucha proteína de origen vegetal: de manera similar, 28 gramos de chía contienen 4.4 gramos de proteína (10% de la cantidad requerida diariamente).

  5. Abdomen plano: ya que la chía regula los niveles de azúcar en la sangre, también puede ayudarte a control la cantidad de grasa abdominal que acumulas.

  6. Llénate más rápido: la chía contiene triptofano, un aminoácido que también se encuentra en el pavo. Este regula el apetito y el sueño, por lo tanto te mantiene más satisfecho y feliz.

  7. Un corazón más sano: de acuerdo a un estudio de la Clínica Cleveland, las semillas mejoran la presión sanguínea de diabéticos y puede que también incremente los niveles de colesterol sano mientras disminuye los niveles del colesterol dañino.

Puedes consumirla con tu cereal todas las mañanas, usarla para empanizar, echarla en agua de limón o agregarla a tus smoothies.

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Seguimiento a los asuntos ambientales y de ecología más urgentes de México.

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