Finca Bellavista: comunidad autosustentable sobre árboles

Finca Bellavista es una comunidad autosustentable con viviendas construidas sobre árboles en Costa Rica,

Finca Bellavista es una comunidad autosustentable de casas construidas sobre árboles. Fundada por Erica y Matt Hogan en 2006, quienes tuvieron la intención de salvar una gran porción de selva al transformarla en una comunidad de 27 casas separadas con una construcción bien planeada.

El pueblo más cercano a la finca se encuentra a 2 millas, esta villa única está hecha para sostenerse sin necesidad de  mantener contacto con otras comunidades.

Cada casa de la finca tiene un diseño único y cuenta con todas las facilidades: un centro comunitario, salón de comida, baños, fogata, café y una zona wifi; incluso tienen un sistema de tuberías que toma el agua que brota de montaña. Las construcciones se encuentran conectadas unas con otras por puentes.

Los residentes de Finca Bellavista rentan o son propietarios, es una comunidad que desea un estilo de vida más simple y menos ordinario, y que se preocupa por el medio ambiente.

[My Modern Met]

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¿Por qué las instalaciones de musgo son la solución a la contaminación en las ciudades?

Bajo el concepto de CityTree, estas instalaciones citadinas están cubiertas por musgo, aprisionando cierta materia como óxido nitrógeno y CO2 mientras produce cantidades significativas de oxígeno y refresca el medio ambiente.

Numerosas ciudades del mundo han tenido que adaptarse a la cada vez más creciente sobrepoblación; han tenido que desarrollar nuevas infraestructuras tanto públicos como privados para agilizar el transporte y efectivar la vivencia de millones de habitantes. Desgraciadamente no todas las ciudades cuentan con conceptos y diseños que sean capaces de ser sostenibles tanto con las necesidades humanas como con la resiliencia de la naturaleza. Frente a ello, surge una startup tecnológica llamada Green City Solutions, la cual instala fitros de aire mediante cultivos de musgo. 

Bajo el concepto de CityTree, estas instalaciones citadinas están cubiertas por musgo,  aprisionando cierta materia como óxido nitrógeno y CO2 mientras produce cantidades significativas de oxígeno y refresca el medio ambiente. Cada instalación es alrededor de 3 metros de anchoy 4 metros de alto, en donde hay plantas a lo largo de 2.19 metros de profundidad. Además, es capaz de ofrecer un beneficio ambiental de 275 árboles, absorbiendo 250 gramos de partículas al día y removiendo 240 toneladas métricas de dióxido de carbono cada año. 

De acuerdo con el cofundador de Green City Solutions, Zhengliang Wu, “los cultivos de musgo poseen mucha más área de superficie vegetal que cualquier otra planta. Esto significa que puede capturar más contaminantes.” Y gracias a que cada instalación posee sensores vía Wi-Fi, se puede medir la calidad de aire alrededor de ella: se ha comprobado su efectividad a un bajo costo –cada instalación cuesta alrededor de 25 000– para limpiar el aire. 

 

 

Este tipo de proyectos que busca la ecosustentabilidad de las ciudades proveería numerosos beneficios tanto a la salud general de la población como a la ecología de la región. Varios estudios han comprobado la toxicidad de los contaminantes derivados de los medios de transporte, la basura, entre otros. De modo que incorporar esta tecnología podría ayudar a fortalecer la infraestructura citadina, mejorar el medio ambiente y regular la temperatura de las ciudades. 

 



Vaquita, ¿cómo hemos llegado hasta aquí?

En 1978, P. sinus, fue incluida en la lista roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) (Brownell & Robert. 1983).

Autor: Andrea Tapia García

Vaquita (Phoecena sinus), mejor conocida como vaquita marina. Es una especie endémica del Golfo de California que actualmente se encuentra en peligro crítico de extinción con una población cercana a los 30 individuos. ¿Cómo fue que esta especie llegó a este punto?

El Golfo de California, también conocido como Mar de Cortés, es uno de los mares biológicamente mas ricos y productivos en todo el mundo. Su riqueza ecológica y alta productividad, ha hecho que las actividades económicas aumentaran constantemente a lo largo del Golfo, convirtiéndolo en una región económicamente activa y causando un crecimiento incontrolado de la población (Urban, Rojas, Guerrero, Jaramillo & Findley, 2005).

Este mar es el hogar de cerca de 43 especies de mamíferos marinos, incluida la endémica vaquita. Debido a las diversas e insostenibles actividades humanas, como lo son la pesca, turismo, contaminación y cambio climático; los mamíferos marinos de esta área han sufrido diversas amenazas, logrando disminuir sus poblaciones, en algunos casos a un nivel crítico (Arrellano, Torreblanca & Smith, 2014).

Actualmente la vaquita es el cetáceo más amenazado en todo el mundo. Siendo la causa principal son las capturas incidentales en redes de pesca (Rohr, 2016). Durante las actividades pesqueras, los mamíferos marinos son capturados y mueren. Esto es conocido como captura incidental; y representa un problema para muchas especies de cetáceos alrededor del mundo (Danemann & Ezcurra 2007).

El poner en riesgo a esta especie, nos lleva a cuestionarnos ¿Qué se hizo bien?, ¿qué fue lo que faltó?, ¿queda algo más por hacer?. A partir de estas y otras preguntas, se tratará de dar un panorama sobre el porqué esta especie se encuentra al borde de la extinción.

La vaquita (P. sinus), es el cetáceo más pequeño de todo el mundo con un tamaño cerca de los 140 cm. De acuerdo a Norris y Mc Farland (1958; citados por Urban et al. 2005), su distribución se encuentra limitada a la parte Norte del Golfo de California. Suelen estar en grupos pequeños o solitarios y se calcula una vida media de 20 años, con una reproducción de un individuo cada 2 años. Aunque la edad de madurez sexual ha sido difícil de estimar, se cree que maduran alrededor de los 5 años (Mateos, 2017; Brownell & Robert. 1983; Rohr, 2016; Urban et al. 2005).

La vaquita comparte aguas con un pez conocido como totoaba, también endémico de la región. La vejiga de este pez, al que se le atribuyen capacidades afrodisiacas y medicinales, puede venderse en Asia con un precio que llega alcanzar hasta los 60 mil dólares, consumiéndose principalmente en China (El Universal, 2017). Desde el año de 1942, la pesca furtiva y el tráfico para su vejiga han provocado una pesca incontrolada e ilegal, involucrando tanto a pescadores mexicanos como traficantes estadunidenses (Brownell & Robert. 1983).

El primer reporte registrado de vaquita en una red de pesca data del año 1961 por Norris y Prescott. La captura incidental por las flotas pesqueras en la década de 1970, estaba en el rango de decenas a cientos de vaquitas (Brownell & Robert. 1983). En el año 1975, se declaró la veda permanente para la totoaba; sin embargo, la pesca con redes de enmalle siguieron operando.

En 1978, P. sinus, fue incluida en la lista roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) (Brownell & Robert. 1983). Se contrató personal profesional en áreas protegidas y se desarrolló un plan de manejo (Arrellano et al. 2014). A pesar de esto, las pescas incidentales, no se detuvieron, teniendo un rango de muerte de 32 vaquitas por año (Brownell & Robert. 1983).

En 1993, el Alto Golfo de California y el Río Colorado, son decretados Reserva de la Biosfera. El gobierno especifica la protección legal de la vaquita, complementando las regulaciones de la reserva. Al observar que la población seguía disminuyendo, se realizaron estudios de población que demostraron que el área protegida no coincidía con su distribución. Además, la zona de reserva no contaba con los señalamientos adecuados para la prohibición de pesca.

La International Whale Commission (IWC) basándose en un estudio con una mortalidad de entre 39 y 84 vaquitas en 1995 (D’Agrossa et al, 2000), propuso el cierre de la pesquería de totoaba. Se necesitaba reconsiderar los permisos de pesca, realizar acciones para detener el comercio ilegal de totoaba y desarrollar un plan de protección a largo plazo para la vaquita. En dicho plan necesitaba incluirse educación y alternativas para pescadores, así como acciones de monitoreo (Comité Internacional para la Recuperación de la Vaquita marina [CIRVA], 2014). De no ponerse en marcha, calcularon que la población bajaría durante los siguientes 15 años a 50 individuos (Urban et al. 2005).

En la década de los 90 la gestión de áreas litorales se basaba en un modelo integrador, donde se tomaba en cuenta el desarrollo sostenible junto con la participación pública (Pérez C. 2014). Si se observa el caso de la reserva de Cabo Pulmo en Baja California, resulta evidente que para que un plan de manejo sea exitoso, debe haber una implementación de las acciones por parte del gobierno y las personas afectadas por dicho manejo (Olsen et al 1999).

En el caso del Mar de Cortés, se prohibieron las redes de enmalle, pero sin dar una solución a los pescadores. Los pescadores locales argumentaron que las nuevas redes eran insuficientes para mantenerse y que mientras no se diera una solución eficaz, seguirían utilizando redes de enmalle (CIRVA, 2014).

La CIRVA sostuvo que debido a la falta de medidas eficaces para controlar la pesca, las vaquitas habían seguido un rápido camino a la extinción y que para detenerlo se debían retirar todas las redes de enmalle. (CIRVA, 2014). Después de que Omar Vidal, director de la WWF, comentara que las redes de enmalle eran la razón por la que la población de vaquitas se encontraba encolapso, la SEMARNAT (Secretaria de Medio Ambiente y de Recursos Naturales), comenzó a trabajar en una alternativa para sustituir este tipo de redes, trabajo que hasta la fecha sigue inconcluso. (Zamarrón, 2016).

A pesar de las advertencias, el gobierno Mexicano no realizó las acciones necesarias. Inclusive la IWC afirmó que si el gobierno hubiera seguido las recomendaciones, la vaquita probablemente no se encontraría en esta situación. (CIRVA, 2014). No fue hasta el año 2012, que se realizaron los primeros esfuerzos reales para detener el comercio ilegal (CIRVA,2014). A pesar de los esfuerzos en patrullar las zonas y hacer cumplir las normas, el proceso judicial es descuidado y no se logran las condenas establecidas. Consecuentemente, el comercio ilegal no ha podido ser detenido (Méndez E. 2017). En este punto, el retirar las redes de enmalle era insuficiente, se necesitaba prohibir todo tipo de pesca en la zona (CIRVA, 2014).

Debido a los pocos avances logrados, en el año 2016 se lanzó una iniciativa, donde se buscaba considerar la pesca de totoaba como un delito grave y sin derecho a fianza, con la finalidad de cesar con las redes de pesca de manera definitiva. Actualmente esta iniciativa sigue en proceso de revisión. (Garduño J., 2017).

De acuerdo a la CIRVA en noviembre de 2016 quedaban 30 individuos. Al no poder parar la caza ilegal y al borde de la extinción, científicos han propuesto capturar especímenes y colocarlos en un corral marino. Junto con ayuda de delfines entrenados por parte la marina de EUA, se buscaría localizar los individuos para transferirlos a un estanque temporal, construido dentro de su hábitat.

Sin embargo, aunque este plan pudiera llevarse a cabo, los científicos ven poco probable que la reproducción en cautiverio, pudiera restaurar la población. Este plan de manejo, representa una última alternativa, para evitar la extinción de la vaquita, que requeriría de grandes esfuerzos de manera continua, durante décadas (Mendez E., 2017).

Este caso de pérdida de biodiversidad debido al comercio y el tráfico ilegal, la falta de comunicación entre sociedad y gobierno, y la falta de acciones por parte del gobierno Mexicano, Estadunidense y Chino; deberá tomarse como referencia para poder realizar planes de manejo completos, eficaces e integradores. Se debe ayudar a la gente a ver en una perspectiva diferente. Informarlos, entender sus problemas y entre todos buscar una solución. Sólo de esta manera, los recursos marinos podrán ser aprovechados de manera sostenible; y la conservación y el manejo de recursos, podrán ir de la mano.



¿Qué es una empresa de Economía Social y Solidaria?

Son organizaciones con un objetivo explícito de beneficio a la comunidad y al medio ambiente.

Es muy común revisar en los periódicos o noticiarios sobre la situación económica a nivel mundial y la diferencia que resulta de las clases sociales. Según el reporte de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe y la Organización Internacional del Trabajo (CEPAL/OIT) sobre la situación del trabajo en América Latina y el Caribe en 2016, expone escenarios donde las brechas económicas no se han reducido, sino al contrario, ya no distingue entre espacios rurales o urbanos pues las condiciones y generación de empleo es más limitado en cualquier ámbito ya sea público o privado.

Una de las razones que motiva esa desigualdad radica en el modelo económico que ha dominado en los últimos años y que ha promovido una acumulación progresiva, fundamentado en una riqueza focalizando el capital y dejando a un lado el sentido sostenible de las personas y el entorno.

Ante este escenario surge un modelo que propone una manera diferente de hacer economía, denominada “Economía Social” la cual busca priorizar la persona antes del capital, así como promover valores y principios como la democracia y la solidaridad a través del trabajo organizado. Esta corriente se remonta a mediados del siglo XIX. Los historiadores consideran que el primer ejemplo moderno de economía social fue la creación de la “Sociedad Equitativa de los Pioneros de Rochdale”, en Gran Bretaña (1844). Sin embargo, el concepto en sí ya se había difundido, poco antes, en Francia con Charles Dunoyer, quien publicó en 1830 su Nuevo Tratado de Economía Social.

Es así como nacen las “Empresas de Economía Social y Solidaria”, que en su mayoría recogen el concepto de las cooperativas como una figura legal representativa que poco a poco va cobrando más fuerza a nivel mundial. Tan solo a través del World Co-operative Monitor Project en 2013 mediante sus encuestas, muestran que existe una estimación de 1.926 cooperativas de 65 países, con una facturación total de 2,623.1 millones de dólares anuales, una verdadera fuente de ingresos en donde el fin es dignidad del colaborador además de incluir aspectos más amigables con el medio ambiente.

Pero entonces: ¿Qué es una empresa de Economía Social y Solidaria?

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Graciela Lara en el 2011 en su libro Gestión de empresas sociales, hace un recuento interesante sobre la evolución histórica del concepto donde cita a la European Research Network (EMES, 2008) la cual define a la empresa social como: Organizaciones con un objetivo explícito de beneficio a la comunidad, creadas por un grupo de ciudadanos y en las que el interés material de inversores capitalistas, se encuentra sujeto ciertos límites. Estas organizaciones dan un alto valor a su independencia, así como a la capacidad factual que poseen riesgos económicos en relación a una actividad económica sostenida.

También es interesante resaltar como Vázques-Maguirre, 2014, menciona que aun no existe un consenso sobre la definición de la empresa social, sin embargo, concluye que las empresas sociales ofrecen una solución sustentable que permite a la comunidad hacer uso de su autonomía, creatividad y solidaridad para afrontar las problemáticas que se presentan, entre las que se destacan las condiciones de exclusión y marginación en que se ven inmersas.

Con base al Instituto Nacional de la Economía Social (2013), existen entonces elementos que caracterizan a una empresa de economía social y que en el año de 1996, en la provincia de Quebéc, Canadá, se propusieron como un conjunto de principios que tienen en común todas las empresas de economía social a nivel mundial:

* El objetivo es servir a sus miembros o a la comunidad;

* La iniciativa económica es autónoma respecto al Estado;

* En sus estatutos y código de conducta, se establece un proceso democrático de toma de decisiones, lo que implica la necesaria participación de los trabajadores y usuarios;

* Se da prioridad a la gente y su trabajo por encima del capital en la distribución de los ingresos y excedentes;

* Sus actividades se basan en los principios de participación, empoderamiento, y en la responsabilidad individual y colectiva.

En el contexto mexicano, los instrumentos que norman la política en términos de economía social como La Ley de Economía Social y Solidaria, 2015, no definen claramente el concepto, pero si nombra a los grupos que en teoría están relacionados a la economía social, en donde incluyen a las organizaciones campesinas, ejidos y comunidades, cooperativas rurales, etc. Esta agrupación nos hace pensar la seria de agrupaciones que existen en México y que muy pocas asumen ese compromiso empresarial y más bien son creadas para bajar recursos gubernamentales y no realmente con un fin económico a largo plazo.

Dentro de estas agrupaciones hay ejemplos que llaman nuestra atención, desde cooperativas muy conocidas como: la Cooperativa La Cruz Azul, Sociedad Cooperativa Trabajadores de Pascual; y algunas otras de carácter más comunitario como La Unión de Cooperativas Tosepan, o como la Unión de

Comunidades Productoras Forestales Zapotecas y Chinantecas (UZACHI) entre otras.

Caso especial lo conforma La unión de Cooperativas Tosepan, ubicada en el municipio de Cuetzalan, del Progreso en el estado de Puebla, que cambió la forma de vida que tenían las comunidades indígenas Mexicas (mejor conocidas como nahuas) a lo largo de 39 años y que actualmente impulsa emprendimientos y proyectos de Economía Social. Desde 1997, cuando iniciaron con la primera cooperativa, han roto algunos paradigmas como: “Las personas indígenas no tienen la capacidad de pensar” “Las personas indígenas no pueden emprender negocios rentables” “Las personas pobres no ahorran” “Las personas pobres no tienen la cultura del pago”. A lo cual han conformado empresas con una visión diferente dentro del contexto regional constituyendo 8 cooperativas con diferentes iniciativas de negocio como: la comercialización; construcción; turismo; producción; salud; finanzas rurales; acopio y transformación del bambú, así como proyectos para el empoderamiento de la mujer, entre otras que se tienen proyectadas.

Por esta razón las empresas de economía social pudieran ser una alternativa a los modelos económicos vigentes, pues buscan armonizar elementos económicos, sociales y ambientales con un enfoque profundamente visionario donde:

* El fin es solventar necesidades a través de la oferta de productos y/o servicios que aporten valor.

* Generar empleos directos e indirectos con los proyectos emprendidos.

* Valorar a la persona por su trabajo y dignifican su esencia y su entorno.

* Propiciar la organización democrática donde cada socio tiene voz y voto.

* Conservar y respetar la naturaleza con una visión sostenible.

De esta manera las Empresas de Economía Social y Solidaria buscan abrirse camino como una alternativa viable y exitosa para mejorar las condiciones de vida abordando desde un enfoque más integral los retos de la pobreza en nuestro país así como el deterioro de nuestros ecosistemas, despertando la mentalidad emprendedora de las personas del ámbito rural y urbano.

Autores: 

Atzin Elihu Calvillo Arriola1

Efraín Martínez Bautista2

Alfonso Martínez Martínez3

 

Bibliografía

CEPAL/OIT, 2016. Coyuntura laboral en América Latina y el Caribe, mejoras recientes y brechas persistentes en el empleo rural. Mayo, 2016. No. 14. Desde: http://www.ilo.org/wcmsp5/groups/public/—americas/—ro-lima/—sro-santiago/documents/publication/wcms_480311.pdf

Diario Oficial de la Federación. (2015) Ley de Economía Social y Solidaria Reglamentaria del párrafo octavo del artículo 25 de la constitución política de los estados unidos mexicanos, en lo referente al sector social de la economía. Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión.

EMES (2008). Las Empresas Sociales. Recuperado el 11 de abril de 2016, disponible en http://www.emes.net/index.php?id=386.

INAES, 2013. Diagnostico del programa de fomento a le economía social. Anexo 1 aproximación general al origen y evolución del concepto de economía social y el mundo. México, D.F.

International Co-operative Alliance. 2013. World Cooperative Monitor Project. http://monitor.coop

Vázquez-Maguirre, M., & Portales, L. (2014) La empresa social como detonadora de calidad de vida y desarrollo sustentable en comunidades rurales. Pensamiento & Gestión, (37), 255-284.



10 preguntas que te harán un consumidor más responsable

Muchos piensan que llevar una vida sustentable requiere mucho dinero y tiempo, pero no es así. Aquí te decimos como puedes ahorrar y cuidar el planeta al mismo tiempo.

Es un error pensar que vivir sosteniblemente no va de la mano con la comodidad o con cuidar de la economía familiar. Muchas veces, llevar una vida sustentable es más barato que depender del consumismo para sentirnos cómodos o felices.

Te proponemos 10 sencillas preguntas que te puedes hacer antes de comprar algo, estas te ayudarán a determinar si realmente necesitas hacer esa compra o si mejor puedes arreglar algo que ya tienes o quizá compartirlo con alguien. Te aseguramos que si realmente las aplicas en tu día a día podrás ahorrar algo de dinero y cuidar el planeta al mismo tiempo:

  1. ¿Realmente lo necesito?
  2. ¿Ya tengo algo que pueda llevar a cabo la misma función?
  3. ¿Podría pedirlo prestado en vez de comprarlo?
  4. ¿Puedo comprar uno usado?
  5. ¿Podría dividir el costo con alguien que también lo necesite y compartirlo?
  6. ¿Puedo conseguir uno fabricado localmente?
  7. ¿Puedo comprar uno a base de materiales eco-amigables?
  8. ¿Existe algo similar pero que también tenga otras funciones?
  9. ¿puedo convertirlo en composta o reciclarlo después?
  10. ¿Cuál será el impacto ambiental del producto, desde su manufactura, empaque, hasta que lo deseche?

Sea una licuadora, un suéter, el último gadget o una caja de galletas, pregúntate qué pasaría si decides no comprarlo. Si no pasa nada, lo más probable es que no lo necesites. Parece obvio, pero cuidar del medio ambiente no tiene por qué hacer que tu vida sea más cara o difícil. Piensa que esos “lujos” innecesarios que serán utilizados una vez para después ser relegados  a un rincón en donde acumularán polvo, contaminan al planeta, en algunos casos contribuyen a la explotación de personas, y, además, te hacen gastar dinero que podrías invertir en algo realmente necesario y sostenible.

Otra manera de ser autosustentable es evitar alimentos procesados: si cocinas todo a partir de productos básicos evitas ingredientes nocivos, paquetes contaminantes y, en muchos casos, calorías.



Costa Rica anuncia planes de cerrar sus zoológicos y liberar a los animales

Costa Rica ha demostrado ser uno de los países con más conciencia ecológica y empatía con los animales, pero esta noticia es la más extraordinaria. El próximo año liberará a todos los animales que retiene en cautiverio.

Los bosques de Costa Rica ocupan solo el 0.03% de la superficie del planeta, y sin embargo es casa de más de quinientos organismos únicos, representando más del 4% de todas las especies conocidas de la Tierra. Pero para los cientos de animales mantenidos en cautiverio dentro de los zoológicos del país, esta ebullición de vida ha sido reemplazada por barras de jaula.

Pero ahora, en un grandioso afán de restaurar el orden natural, el gobierno costarricense ha anunciado planes de cerrar sus zoológicos, liberando a los animales de su larga cautividad.

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“Estamos deshaciéndonos de las jaulas y reforzando la idea de interactuar con la biodiversidad en parques botánicos de una manera natural”, apuntó la Ministra del Medioambiente, René Castro. Las instalaciones que albergan a animales en cautiverio: el Zoológico Simón Bolívar y el Centro de Conservación Santa Ana serán transformados en parques urbanos o jardines donde la vida salvaje puede vivir en libertad.

Se cree que la mayoría de los animales podrán ser relocalizados en las vastas preservas boscosas de la zona, pero a los que se considere no aptos para su liberación serán enviados a pasar sus días bajo el cuidado de santuarios de vida salvaje o centros de rescate.

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Esta movilización por parte de Costa Rica se aúna a la increíble noticia de que India prohibió la explotación de delfines (Costa Rica ya lo había hecho) y Estados Unidos limitó al máximo la captura de chimpancés.

Aunque aún falte un largo camino para que el mundo considere inhumanos a los zoológicos, la pauta está marcada, y esperemos que sus ecos resuenen en otros países.

 [TreeHugger]

Observatorio

Seguimiento a los asuntos ambientales y de ecología más urgentes de México.

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Una compilación de lecturas (libros, ensayos, etc) disponibles en PDF sobre temas como sustentabilidad, medioambiente y salud.

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