Top 10: tipos de basura más comunes en el mar y playas (INFOGRÁFICO)

Todos sabemos que el océano está excesivamente contaminado por objetos no-biodegradables, aquí los 10 tipos de basura más comunes.

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A estas alturas hemos visto miles de imágenes de las islas de basura que se forman en los océanos y también, muchos de nosotros hemos visto basura tirada en nuestro ambiente inmediato. Las consecuencias de ver nuestros mares como basureros son innegables, especies marinas amenazadas hasta la extinción, remolinos de basura y playas contaminadas.

Voluntarios del Ocean Conservacy’s International Coastal Cleanup recogen la basura de playas y la categorizan. Sus resultados, aunque chocantes, no son sorprendentes: De los once millones de artículos que recogieron este año (el segundo número más alto en los 27 años del programa) el Top 10 de los objetos encontrados fue:

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Entre los artículos menos comunes que recogieron los voluntarios estuvieron: 4,159 velas, 236 cepillos de dientes y 117 colchones. El especialista de escombros marinos de Ocean Conservacy, Nicholas Mallos señala que lo último se debe a que las playas no ofrecen mucha privacidad, por lo que las personas prefieren botar los artículos grandes en bosques.

Mallos también menciona que la región define el tipo de basura que encuentran: “En la costa de Alaska, encontramos grandes cantidades de espuma de poliestireno que resultaron del tsunami de Japón. En algunas playas hay cantidades 50 o 100 veces más altas de espuma que antes en la historia”.

Lamentablemente aunque limpiar las playas ayuda a mejorar el problema un poco, el impacto es muy bajo. El hecho es que mientras que no cambiemos la manera en la que abusamos de materiales no-biodegradables la situación no cambiará. Parte de la solución es reducir nuestro consumo de artículos desechables.

[Co.Exist]



Conoce por qué los químicos siguen contaminando a los productos envueltos en plástico

Una nueva investigación reveló que los químicos que remplazaron el BPA podrían ser igual de dañinos para la salud.

Hace algunos años, se dieron a conocer los efectos negativos en la salud que eran producidos por el aditivo de plástico, Bisferol-A (BPA). Este hecho se propagó alrededor del mundo, yendo de boca en boca de todos sus consumidores preocupados por su salud física y mental. Y gracias a la presión social que se ejerció sobre las empresas que vendían esos productos, desde2012, se prohibió y eliminó el uso de BPA en la producción de plásticos.

Se llegó a afirmar que el BPA influía en los niveles de estrógeno dentro del cuerpo humano, relacionándose con la incidencia de enfermedades  como: diabetes, obesidad, cáncer de pecho y paros cardíacos, problemas en el desarrollo de órganos en niños. Incluso, un estudio estimó que el uso del aditivo en los contenedores de comida y de bebidas era responsable de tres mil millones de dólares al año en gastos de salud.

Y ahora, la reportera de la revista Mother Jones, Mariah Blake, explica que los productos de plásticos que ahora se venden con la etiqueta de “Libre de BPA”, siguen liberando estrógeno sintético:

BPA es un químico que influye en la hormona del estrógeno. Muchas personas recordarán que, en 2008, los peligros del BPA eran bastante conocidos. Hubo un escándalo. Las grandes empresas tuvieron que quitar el BPA de sus estantes. Y muchos fabricantes empezaron a introducir productos que eran libres del BPA. Pero resultó que los químicos que se utilizaron para remplazarlo, eran similares, y además no habían sido examinados para ver si tenían o no propiedades similares al BPA, si en esencia influían o no en el estrógeno. Surgió que la mayoría de esos químicos sí lo hacen, implicando que también podían tener efectos similares en la salud de las personas. La industria sacó estudios basados en que esos químicos no eran dañinos; pero se apoyaron en científicos que, en muchas ocasiones, ayudaron a desacreditar a la misma ciencia que trató de relacionar las consecuencias dañinas al fumar. Entonces, en muchas maneras, enterraron la verdad.

Dentro de su investigación, Mariah Blake encontró que el suplemento del BPA es el Tritan, el cual dicen que es un componente libre de químicos, y que muchas agencias internacionales de regulación sanitaria han aprobado su propuesta, con el fin de cuidar a los consumidores cuando están tomando de una botella de agua o de contendedores de comida.  No obstante, al indagar a profundidad acerca de ese elemento, se descubrió que es realmente un producto más estrogénico que el policarbonato:

Los estudios están diseñados específicamente para garantizar que no se encuentre ninguna actividad estrogénica. Por ejemplo, ellos usan un tipo de rata; se llama la rata Charles River Sprague Dawley. Esta rata es conocida por ser insensible al estrógeno, por lo que puede resistir dosis 100 veces más grandes que una mujer, y además sin tener algún efecto secundario. También los científicos usan dosis a un nivel en el cual no tendrán ningún efecto visual, por lo que son dosis que no causan ninguna consecuencia.

Para concluir, la reportera enlista algunos consejos que pueden ayudarte a cuidar tu salud de estos químicos: primero, hay un tipo de contenedores hechos con plástico a base de maíz y que es biodegradable; segundo, remover todo el plástico de la casa y cambiar a materiales naturales; usar contendedores de cristal o acero inoxidable en vez de plástico; considerar que, aún si el plástico es inevitable, al menos intentar minimizar su uso.

 



¿Sabías que el plástico transfiere toxinas al pescado de tu sushi?

Un estudio reciente sugiere que toda la contaminación que flota en el mar se está filtrando en nuestros alimentos, en especial, al pescado que consumimos.

Chelsea Rochman de la Universidad de San Diego encabezó un estudio que tenía como propósito definir el impacto que la Isla de Basura del Pacífico tiene sobre el pescado que consumimos, los resultados fueron realmente impactantes.

En los últimos años ha surgido mucha evidencia que confirma que los animales marítimos consumen plástico, es casi inevitable pensar en los cadáveres de albatros cuyos estómagos están repletos de basura, pero, se le ha dado poco seguimiento a los peces que consumen basura y que después nosotros comemos.

Según Rochman, que estudió la Isla de Basura, hay muchos pedazos pequeños que los peces pueden confundir con alimentos, esto es particularmente preocupante ya que el plástico absorbe toxinas peligrosas del agua, por ejemplo policlorobifenilos (PCB) y polibromodifenil éteres (PBDE).

Para comprender exactamente cuanto afecta a los peces consumir plástico, Rochman y sus compañeros estudiaron al pez-arroz japonés. Los científicos dividieron a los peces en tres grupos: el primero fue alimentado con pequeños pedazos de plásticos que habían sido remojados en agua de la Bahía de San Diego por tres meses, el segundo con pedazos de plástico limpio, y el tercer grupo tuvo una dieta normal y libre de plástico.

Los resultados fueron muy claros: “Estamos completamente seguros de que el plástico funge como un vector que transfiere químicos nocivos a los peces y a nuestra cadena alimenticia”, explica Rochman.

Los peces que habían consumido el plástico remojado en agua contaminada desarrollaban problemas de salud, afectando principalmente el hígado, algunos de los peces incluso desarrollaron tumores. Los químicos de filtraban directamente al cuerpo de los peces.

El estudio es desconcertante porque estos pequeños peces son la base de la alimentación de muchos otros más grandes, por ejemplo del atún, uno de los pescados que más consumimos actualmente.

Rochman explica que “Si estos pequeños peces están comiendo el plástico y están siendo expuestos a estos químicos, y un pez más grande se come a cinco peces pequeños, está comiendo cinco veces la dosis, y luego el siguiente pez, digamos que un atún, se come cinco de esos peces, está consumiendo veinticinco veces esa dosis”.

Dada la enorme contaminación de los mares, es recomendable limitar nuestro consumo de peces grandes, en vez es recomendable consumir peces más pequeños como las sardinas.



Microplásticos de exfoliantes contaminan los Grandes Lagos

Granos de plástico utilizados en productos de belleza plagan los Grandes Lagos de EUA, según explica un estudio sobre impacto ambiental.

Desde hace varios meses, científicos advirtieron la presencia de grandes cantidades de microplásticos del tipo que utilizan los exfoliantes en la Región de los Grandes Lagos. Las partículas son tan pequeñas que son imposibles de remover.

En un artículo publicado en ScienceDirect, los investigadores Marcus Eriksen y Sherri Mason explican lo siguiente: “Las altas concentraciones de microplásticos [en esta región] rebasa la mayoría de las muestras en océanos de todo el mundo”. Según sus resultados, se pueden encontrar hasta más de 450 mil partículas que miden menos de un milímetro por kilómetro cuadrado. Y agrega: “Los granos de plástico utilizados en muchos exfoliantes no son filtrados adecuadamente por el tratamiento de aguas residuales”.

El investigador explica que puede haber hasta 6,000 granos de plástico en un miligramo de exfoliante, por lo que los peces pueden, debido a su tamaño, confundir una partícula con un huevo de pez y tragárselo. También es posible que químicos insolubles se adhieran a las mismas envenenando a la flora marina.

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Las marcas Unilever, Johnson & Johnson, The Body Shop, L’Oreal y Colgate-Palmolive son algunas que han prometido dejar de utilizar los microplásticos. Algunas alternativas biodegradables para exfoliar son las semillas de chabacanos y sal marina.

Eriksen concluye: “Productos desechables que utilizan un material diseñado para durar miles de años son inaceptables en el siglo XXI.”

Por todo lo anterior, es importante recordar que todas nuestras acciones se ven reflejadas en nuestro medio ambiente; por ello, es esencial buscar siempre una opción natural.



La historia de las ballenas está escrita en la cera de sus oídos

Nuevas investigaciones descubrieron que se puede saber la edad y la salud de una ballena estudiando la cera de sus oídos.

Tal vez las ballenas también tangan algo de árboles, y no solo por su paz y su tamaño, sino porque van registrando el paso de sus años en añillos al igual que ellos. Solamente que los anillos de las ballenas se forman en la cera de sus oídos, capa por capa. De acuerdo publicado en NPR, estas columnas de cera de oídos (de treinta centímetros, aproximadamente) contienen un registro de la contaminación de los océanos.

El estudio usó la cera extraída del cadáver de una ballena azul que encalló en las costas de California en 2007. Cada capa, descubrieron, corresponde a seis meses de la vida de una ballena, así que al multiplicarlos se puede saber su edad, como con un árbol. Pero la investigación se centró más bien en estudiar que los residuos de DDT y productos ignífugos están afectando a las ballenas.

Y aunque hayamos descontinuado el uso del DDT hace más de treinta años, aun está presente en altas concentraciones, apuntan. También se determinó que un porcentaje significativo de exposición a contaminantes viene de la leche de la madre, cuando los ballenatos son muy jóvenes.

Estas investigaciones pueden proporcionar el mejor entendimiento que hasta ahora se ha tenido de los posibles impactos de los químicos en ballenas. Y de cómo ha habido daños irreversibles en los océanos que hayamos descontinuado siguen teniendo efecto en las criaturas marinas. Un indicio más para proteger al océano cuanto antes.

 



Diez tips para ayudar al océano desde tu casa

Aunque no vivas cerca del mar, te sorprendería saber cómo la mayoría de las cosas que haces y consumes lo afecta. Te ofrecemos diez tips para ayudar a su conservación y regeneración desde tu casa.

Tristemente, el océano es el mayor receptáculo de casi toda la basura del mundo. Es en gran medida por ello, además del calentamiento global y la pesca desmedida, que sus ciclos vitales están colapsando. Pero todos podemos ayudar, aunque no vivamos cerca del mar. A continuación algunos consejos para ayudar a su conservación y crecimiento.

1. Compra alimentos del mar sustentables

Asegúrate que los alimentos marinos que consumes sean sustentables. El programa Monterey Bay Aquarium Seafood es un gran recurso para saber qué especies son las mejores en cada temporada.

2. Minimiza tu basura

Desafortunadamente mucha basura termina en los océanos del mundo, donde potencialmente puede tomar millones de años en desintegrarse. En el Océano Pacífico hay unos bancos gigantes de bolsas de basura, y mientras la basura lentamente se desintegra, los animales se la comen y reducen su posibilidad de procrear, o simplemente mueren.

3. Reduce tu uso de electricidad

Investigadores aseguran que la demanda de energía es una de las partes responsables del cambio climático. Considera contactar a un electricista para instalar aparatos de eficiencia energética; deja tu auto en casa si puedes y busca renovaciones ecológicas para tu casa. Al reducir tu demanda de energía ayudaras a bajar tus gastos y ayudar al medioambiente.

4. Cuida de la playa

Si eres tan suertudo como para vivir cerca del mar, ¿por qué no regalarle algunos días del año? Participa en una limpieza grupal o en un programa de conservación de playas. También puedes simplemente recoger toda la basura que encuentres a tu paso y dejarla en un basurero para que no se la lleve el mar.

5. Compra cosméticos, joyas y demás accesorios que sean amigables con el mar

Aléjate del coral, productos hechos con conchas o caracoles u otros materiales que sean parte de la explotación del océano.  En lugar de eso puedes explorar el mundo de opciones recicladas que existen. Ten cuidado con el escualeno, un compuesto orgánico comúnmente derivado de los tiburones, aunque también puede derivarse del aceite de olivo. Y ya que esta en eso, evita los empaques de plástico muy aparatosos: busca envolturas naturales o sustentables.

6. Cuidado con el fertilizante

Cuando cuides tu jardín ten cuidado con los fertilizantes. Si aplicas demasiado, no llegará a tus plantas; llegará a una escorrentía que eventualmente entrará al océano, causando un problema conocido como “contaminación de nutrientes”, que lleva a lo que se conoce como “zonas muertas” en el océano que son lugares repletos de brotes de alga que ahogan cualquier otra clase de vida marina.

7. Ya que estás en eso, considera volver orgánico tu jardín

Si estas usando pesticidas, herbicidas y otros químicos en el jardín, considera un cambio. Esos químicos son malos para el jardín, malos para el ambiente, malos para tus mascotas y malos para ti. Y al igual que los fertilizantes, cuando se van en el agua terminan contaminando los acueductos y llegando al océano. Comprométete a hacer el cambio e investiga todos los productos orgánicos que existen para los mismos efectos que los químicos.

8. Vuélvete no-tóxico en casa

Busca productos de limpieza que no tengan ingredientes tóxicos o ahorra dinero usando productos de cocina como el vinagre para limpiar. Estarás haciendo tu parte en evitar que los químicos se vayan al caño y a los sistemas de agua. Asegúrate que tu plomería esté en buenas condiciones también, especialmente si vives en la costa donde se drena directamente al mar.

9. Si vas de vacaciones al mar, demuéstrale un poco de amor 

Trata de visitar los lugares respetuosamente. Y si tienes tiempo, trata de limpiar el océano de basura y monitorear el nacimiento de tortugas para que lleguen a salvo al agua.

10. Tira responsablemente toda la basura peligrosa

Quizá tengas un poco de pintura que te sobró de pintar un cuarto, o baterías viejas, o medicamentos caducos. Asegúrate de recolectarlos responsablemente y tirarlos en los lugares específicos para ellos. Recicla también tus teléfonos y computadoras viejas regalándolas a alguien o regresándolas a la tienda de dispositivos eléctrónicos.

[MNN]

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