Buycott, la app para comprar responsablemente y saber si tu dineró terminará en manos de las corporaciones

La app Buycott permite saber la información necesaria para un consumo responsable mediante el escaneo de los códigos de barras.

buycott

Una nueva app llamada Buycott, desarrollada por Ivan Pardo,  tiene como razón de ser que los consumidores encuentren qué corporaciones son dueñas de los productos, mediante el escaneo de los códigos de barras. De esta manera se puede evitar comprar a la compañías que indeseables.

Por ejemplo, al escanear una botella de agua Ethos la app revelará que pertenece a Starbucks. Si se escanea Honest Tea, la app dirá que es de Coca-Cola. Buycott provee información de las compañías como teléfono de contacto, página de Facebook y Twitter. También un “árbol genealógico” de la línea corporativa, para ligar marcas a cadenas de subsidiarios.

Lejos de sólo proveer información, a través de Buycott también es posible unirse a campañas por causas como “Avoid Koch Industries” o “Demand GMO Labeling”. Una vez que te unas, la app indicará si el producto que escaneaste rompe con algunos preceptos de las campañas de las que eres miembro, por ejemplo, indicará si alguna marca ha donado a las campañas anti etiquetado de GMO, como Monsanto.

Buycott se define a sí misma como “lo opuesto a un boycott. Es una campaña activa para comprar productos o servicios de una compañía o marca particular.” El objetivo es que el consumidor tenga la opción de decidir con conocimiento.

 [Co. Exist]



¿Cuántos recursos consumirás en toda tu vida?

En 65 años habrás comido más de 13 mil huevos.

Todos los días consumimos, ya sea alimentos, ropa, tecnología, papelería, agua o cualquier otro artículo que nos resulte necesario para sobrevivir. El planeta nos brinda todos estos elementos con la materia prima para transformarlos a nuestra utilidad.

Sin embargo, actualmente se consumen recursos naturales más rápido de lo que se pueden volver a generar y se desechan residuos más rápido de lo que pueden ser degradados. Se calcula que actualmente el medio ambiente tarda 18 meses en recuperarse de lo que los humanos gastan y desechan en un año.

Ser consciente de lo que se consume y desecha implica una serie de pequeñas decisiones día con día, ¿beber café en vaso de unicel?, ¿reutilizar o no el papel?, ¿qué envoltura utilizar para envolver un regalo?, etc.

A lo largo de toda una vida habremos consumido una gran lista de productos naturales y manufacturados, mismos que se traducen en enormes cantidades de residuos, por ejemplo, se calcula que en México existen 65,000,000 de teléfonos celulares y cada año se desechan 15,000,000 de los mismos.

Para hacernos una idea de cuánto consume una persona en toda su existencia, la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) hizo el cálculo promedio de una vida de 65 años.

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Los resultados son los siguientes:

* 13,345 huevos

* 5,272 manzanas

* 400 cremas

* 5,800 pañales

* 4,280 barras de pan

* 15 cerdos

* 845 latas de alimentos

* 190 shampoos

* 78 cepillos de dientes

* 35 geles para el cabello

* 270 desodorantes

* 2,450 periódicos

* 16 teléfonos celulares

* 1,200 pollos

* 7,550 litros de leche

* 10,866 zanahorias

* 276 pastas de dientes

* 5.6 bronceadores

* 21 borregos

* 4 vacas

* 4,500 litros de cerveza

* 5,600 litros de refrescos de cola

* 4,000 rollos de papel higiénico

* 11,000 toallas sanitarias o tampones

* 10,000 barras de chocolate

A cada habitante del planeta nos corresponde un promedio de 1.8 hectáreas para satisfacer nuestras necesidades, el equivalente a 2.5 canchas de fútbol, sin embargo, actualmente cada persona consume 2.7 hectáreas, es decir, 3.6 canchas.

Sin duda, estas cifras nos hacen considerar integrar prácticas a favor del consumo responsable que pueden resultar muy sencillas como consumir productos locales, frutas de temporada y elegir productos ecoamigables. Con pequeñas acciones se pueden resultar grandes resultados. Y tú ¿cuánto consumes?



Ciudadanos demandarán en La Haya a Monsanto por crímenes de lesa humanidad

Las pruebas sobre todo de los productos tóxicos y cancerígenos que nos peligran como humanidad son evidentes.

Foto: g.foolcdn.com

Cuando uno mira hacia la historia de algunas corporaciones del planeta, que como de película son los malos evidentes del relato contra la humanidad misma, la ficción-realidad es entonces sorprendente.

Es verdad, existen algunas corporaciones que como en una distopía descarada buscan privatizar el agua del planeta, por ejemplo, Nestlé. O el caso cada vez más famoso de Monsanto,  quienes han llegado al extremo de demandar a campesinos pobres de la India por un supuesto robo de semilla cuando estas contaminan los campos que se se encuentran a kilómetros, y la compañía lo sabe.

Han también bloqueado información que habla sobre el potencial cancerígeno de sus productos transgénicos, pero sobre todo, han creado productos, muchos insecticidas, probadamente tóxicos. Uno de ellos es el glisofato, calificado recientemente por la OMS como cancerígeno; este es el herbicida de Monsanto más usado en el mundo.

En el planeta han habido muchas protestas contra esta corporación pero jamás había sido usado un recurso legal internacional para frenar sus prácticas (recordemos que en muchos países, como México, las luchas legales han sido una buena manera de frenar los abusos ambientales, por ejemplo).

Organizaciones como las siguientes han anunciado que interpondrán en el Día Mundial de la Comida (16 de octubre de 2016) ante La Haya un recurso por crímenes de lesa humanidad: The Organic Consumers Association (OCA), IFOAM International Organics, Navdanya, Regeneration International (RI), y Millions Against Monsanto.

Estos son los productos más nocivos creados por Monsanto y en parte por los que interpondrán esta demanda:

PCBs (biofileno policlorinado): es uno de los contaminantes que afectan la fertilidad de los animales.

Ácido tricolorofenoacético: este componente de los desfoliantes fue usado en la guerra de Vietnam, conocido por su color naranja, y aún continúa causando defectos de nacimiento y cáncer.

Lasso: este herbicida ahora está prohibido en Europa.

RoundUp: es categorizado por la OMS como un posible cancerígeno, es un herbicida tóxico que ha protagonizado algunos de los escándalos ecológicos más escandalosos.



Estudiantes dan consejos para un estilo de vida más sustentable

Gracias a su asequibilidad y sencillez, tanto niños, jóvenes como adultos pueden formar parte del movimiento ecológico.

La sustentabilidad es un estilo de vida que ofrece la posibilidad de económicamente cuidar y agradecer al medio ambiente. Gracias a su asequibilidad y sencillez, tanto niños, jóvenes como adultos pueden formar parte del movimiento ecológico.

Y estos son algunos consejos de los jóvenes estudiantes que proponen una consciencia ecológica:

Investiga y elige alternativas ecológicas en cuanto a la electricidad y el gas. Desconecta todos los aparatos electrodomésticos que no estés utilizando, invierte en opciones ecológicas como paneles solares, etcétera.

Involucra a todos los habitantes del hogar para recrear alternativas acerca de la energía, la eficiencia del agua, el mantenimiento de la estructura y el bienestar integral.

Analiza lo básico que necesitas para vivir adecuada y placenteramente. Elimina los excesos innecesarios. Reduce el gasto ahorrando el dinero.

Al vivir con compañeros de departamento, es importante  aplicar un sistema de reciclado.

Disfruta de una sexualidad plena con las luces apagadas, lencería casual, juguetes sexuales ecoamigables, afrodisiacos sustentables (como plátanos o espárragos).

En vez de usar un coche por cabeza; compartan el transporte, caminen o utilicen bicicletas.



¿Tienes una mente verde? Descúbrelo

Para conseguir un consumo responsable, es importante reflexionar sobre actividades y actitudes que te permitan cuidarnos, a los otros y al medio ambiente

El consumo responsable es la capacidad de satisfacer necesidades y deseos reduciendo al máximo las consecuencias en el medio ambiente como en el bienestar de otros como de uno. Por lo que a la hora de escoger un producto contaminante tiene repercusiones en diferentes niveles: individual, social y ambiental.

Para conseguir un consumo responsable, es importante reflexionar sobre actividades y actitudes que te permitan cuidar esos tres niveles. Esto formará a una mente verde, la cual cuenta con ciertas características indispensables; tales como:

Compra los productos por su contenido (en vez de su presentación), revisando la información y comparando precios.

Escoge los productos con menos envoltorios plásticos.

Reduce el uso de artículos desechables.

De preferencia elige aquellos hechos a nivel nacional.

Toma en cuenta la etiqueta de la certificación de los productos.

Reduce la cantidad de basura al reducir, reutilizar y reciclar.

Utiliza la donación como un método para reutilizar.

Junta y aplasta los envases de aluminio para reducir su volumen.

Reutiliza y recicla todos los artículos al darles nuevas funciones; como por ejemplo, transforma las latas en lapiceros, joyeros o macetas, usa las bolsas del supermercado para los residuos, entre otras.

Cuida el agua potable.

Coloca un balde para acumular el agua fría de la regadera en lo que se calienta.

Cierra las llaves del agua mientras te lavas los dientes, te enjabonas o afeitas.

Si el agua de la limpieza se encuentra libre de productos químicos, úsala para regar el jardín (o en su defecto, las plantas).

En caso que sea complicado plantar un árbol, mantén plantas en casa.

No dejes basura en calles ni áreas verdes. Recoge la que encuentres (aunque no sea tuya), ya que estás cuidando a tu hogar.

Aprovecha al máximo la luz natural.

Si necesitas pilas, procura que sean recargables.

No abuses de los aparatos electrodomésticos.

Ve la televisión cuando realmente te interese un programa.

Desconecta los aparatos que no estés ni vayas a utilizar.

¿Cuáles son tus características de una mente verde?



Ecuador adopta el sistema de semáforo en sus productos alimenticios

El sistema de semáforos se basa en el uso de los colores para señalar la salubridad de los productos: el rojo es la alerta máxima sobre el exceso de sal, azúcar o grasas en un alimento; el amarillo, una advertencia; y el verdes, cero riesgo.

Ecuador se convierte en el primer país de América Latina en adoptar el sistema de semáforo en sus productos alimenticios, y así alertar  a los consumidores acerca de la cantidad de grasas, azúcares y sales.  La guía para el correcto etiquetado de los alimentos  estará disponible en el Reglamento del etiquetado de alimentos procesados para el consumo humano, elaborado por la Agencia Nacional de Regulación y Control Sanitario (ARCSA). 

Esta iniciativa se inspiró en el éxito de este sistema en el Reino Unido, el cual fue fuertemente apoyado por organizaciones como la British Medical Association y  la Consumers International. Debido a que el objetivo principal del proyecto es prevenir, de manera sencilla, a las personas de los alimentos dañinos, el sistema  de semáforos se basa en el uso de los colores para señalar la toxicidad de los productos: el rojo es la alerta máxima sobre el exceso de sal, azúcar o grasas en un alimento; el amarillo, una advertencia; y el verdes, cero riesgo.  De ese modo, toda la población ecuatoriana recibirá información clara y sencilla acerca de lo que está consumiendo.  

De acuerdo con la Tribuna Ecuatoriana del Consumidor: “El semáforo es parte de la lucha contra la obesidad y promueve una alimentación saludable. Es una alerta sobre los contenidos de grasas, azúcar y sal en los alimentos y ayuda a los consumidores a decidir qué comer.

La ARCSA dispone de brigadas de técnicos encargados para aclarar a los usuarios las dudas sobre el reglamento, así como la manera en que se deben ingresar los datos del producto al sistema informático. De ese modo, las fábricas de los productos alimenticios pueden realizar los trámites, cargar la etiqueta y la información del análisis bromatológico (contenido de los nutrientes que debe tener el producto).  Y en 72 horas, los técnicos de la brigada se encargarán de dar la autorización para imprimir la nueva etiqueta de los productos con la nueva norma de etiquetado. 

De acuerdo con la Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria de Ecuador, el nuevo etiquetado debe ocupar los colores requeridos, bajo una normalización del formato, ubicación y porcentaje de  tamaño en el etiquetado (de un 15 al 20 por ciento).  Así, todos  los alimentos procesados  que requieran registro sanitario deben tener el nuevo sistema de etiquetado, donde el semáforo indique los nutrientes de los productos (básicamente en el contenido de grasas, azúcares y sales). 

Este nuevo sistema es un método innovador que ayudará a prevenir que los casos de obesidad y diabetes continúen creciendo. Además, es una manera de integrar a la población a entender los productos que están consumiendo e ingiriendo; de ese modo, pueden tomar una decisión consciente en relación con su salud. 

Observatorio

Seguimiento a los asuntos ambientales y de ecología más urgentes de México.

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