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6 formas en que los festivales musicales pueden reducir su impacto ambiental

Los festivales de música lo hacen todo a lo grande: grandes bandas, grandes audiencias y grandes desperdicios. ¿Por qué escuchar a nuestras bandas favoritas durante varios días debería afectar al medio ambiente? Los festivales no son sólo rock y diversión: después de que los reflectores se apagan nuestra huella medioambiental ha dejado toneladas de basura y desechos a su paso.

Aquí algunas ideas que seguramente serán obligatorias en un futuro próximo de festivales verdes:

 


© Orange

Cargadores para celular renovables

De acuerdo, tal vez tener batería en el celular no salve al mundo del calentamiento global, pero podemos usar la misma tecnología que usamos para inflar colchones portátiles en demostrar la utilidad de dispositivos de energía limpia en un contexto donde hay mucha, mucha basura. Lo que nos lleva al siguiente punto.

Basura aprovechable

El Festival Rock-A-Field en Luxemburgo no sólo ha colocado contenedores de basura de manera apropiada en sus ediciones, sino que ha vuelto una norma que los vendedores de comida utilicen materiales biodegradables para facilitar el aprovechamiento de los desechos orgánicos como composta. Como resultado, en el 2011 se redujo 75% el material no reciclable. También se prohibió que los vendedores y patrocinadores repartieran volantes y material promocional; utilizaron 100% energía verde y se aseguraron de que la mayor parte de la comida y bebida fuera producida por fuentes locales, haciéndolo probablemente el festival ecológicamente más comprometido de todos.

 

Sanitarios de composta

En álgebra básica, los desechos orgánicos que el cuerpo de una persona produce se multiplican exponencialmente si juntas a miles de personas comiendo y bebiendo durante varios días. Por eso es buena idea utilizar contenedores como el baño de composta Thunderbox o el the P-Tree, los cuales evitan la contaminación de las redes de drenaje locales (si las hubiera), además de reciclar nutrientes aprovechables para uso futuro.

Crear conciencia

Los festivales son un gran foro de exposición para las mejores propuestas musicales del mundo, lo cual no está alejado de la cultura y la política medioambiental, asuntos que, como el rock, nos competen a todos. En el festival de Bonnaroo en el 2009, los organizadores decidieron utilizar la plataforma del festival para promover el uso de filtros de agua entre los asistentes, tanto como alternativa para la compra de agua embotellada (y el consiguiente residuo de PET), así como para crear conciencia sobre la falta de agua en distintas partes del mundo.

 

Transporte verde

Los grandes festivales en ocasiones se ubican cerca de ciudades, pero también en campos donde pueden llegar miles de personas, con miles de autos y gastando miles de litros de combustible fósil, eso sin contar la pesadilla de estacionarse y los embotellamientos al entrar o salir. En Coachella de 2008 se contrató un tren entero para transportar a los fans desde las ciudades cercanas, con lo cual se redujo la huella ambiental (y la de cientos de miles de neumáticos).

 

Energía verde

A todos nos gustan los enormes shows de luz y sonido, los grandes escenarios y el volumen a decibeles que sobrepasan una turbina de avión jumbo. De eso se trata el poder de la música en vivo también. Pero el fundador del festival de Glastonbury en Inglaterra, Michael Eavis, ha ido un paso más allá, instalando una de las instalaciones solares privadas más grandes del país para uso del festival, con lo que se espera reducir el uso de plantas portátiles de energía, así como el uso de hidrocarburos que algunas utilizan.

[Tree Hugger]

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