Conoce el “Sahara Brasileño” en Lençóis Maranhenses, las dunas en la selva (FOTOS)

No hay vida vegetal en este desierto acuático, que sin embargo es el hogar de una enorme variedad de peces

La primera impresión de Lençóis Maranhenses puede ser la de estar en un sueño: ¿de qué otro modo podríamos estar frente a una red de oasis en medio del desierto? Pero más importante, ¿cómo es que puede haber un desierto en Brasil, uno de los lugares de mayor humedad en el mundo? El nombre “Lençóis Maranhenses” significa sábanas de cama, y desde que los indios caeté vivían en sus inmediaciones hace cientos de años, la tierra en este lugar sólo puede dar pesca de temporada.

Lençóis Maranhenses se sitúa justo en las inmediaciones del Amazonas y las enormes pilas de agua se forman debido a la larga temporada de lluvias, entre julio y septiembre. No hay vida vegetal en este desierto acuático, que sin embargo es el hogar de una enorme variedad de peces; se cree que sus huevecillos fueron traídos a este lugar en las patas de las aves migratorias.

El área de Lençóis Maranhenses, de unas 600 millas cuadradas, es conocida también como “el Sahara Brasileño”, por el peculiar contraste del agua clara con las dunas secas, y es una de las menos visitadas en el noreste de Brasil, una verdadera belleza escondida.

 

[Kuriositas]



En Rusia, un volcán en erupción se encontró con un cometa (FOTOS)

Cambiando el ángulo con un lente de 35mm, la imagen consiguió precisar la sorprendente iluminación de la lava durante el proceso en que la niebla inundaba el espacio.

Los habitantes de Kamchatka, al este de Rusia, fueron testigos de fenómenos naturales y astronómicos congeniándose entre sí: a mitad de una erupción volcánica apareció un cometa que deslumbraba los cielos. Se trata de una maravilla natural que muy pocos han logrado capturar en cuestiones de segundos, como lo hizo el fotógrafo de Tomas vdW Photography al embarcar un camión Kamaz visitando la región. 

Cambiando el ángulo con un lente de 35mm, la imagen consiguió precisar la sorprendente iluminación de la lava durante el proceso en que la niebla inundaba el espacio. De alguna manera, estos 15 segundos lograron ser perfectos para el paisaje del invierno ruso debajo de los cometas. Un fenómeno único en la vida, y este es el testigo que lo evidencia: 

 



Esta es la hipnótica y psicodélica mina de Rusia (FOTOS)

Actualmente sólo una pequeña parte de la mina tiene fines industriales, por lo que el resto del sitio está conformado por túneles hipnóticos que son accesibles al público –aunque no se permite fotografiar–.

En la ciudad de Yekaterinburg, en Rusia, hay una mina de sal abandonada. Se trata de un lugar naturalmente psicodélico, pues tanto sus cuevas como corredores están cubiertos de patrones coloridos e hipnotizantes. Gracias al mineral carnalita, un cloruro de magnesio y potasio hidratado, la mina ha adquirido colores vibrantes entre amarillo cobre, azul o morado. 

Actualmente sólo una pequeña parte de la mina tiene fines industriales, por lo que el resto del sitio está conformado por túneles hipnóticos que son accesibles al público –aunque no se permite fotografiar–. La mayoría de los visitantes se quedan anonadados, por lo que explican que la sensación de estar ahí es indescriptible pues se pierde la noción del tiempo y el aire es muy seco. El aire parece estar siempre lleno de pequeñas partículas de sal, por lo que siempre se queda la sensación de sed. 

Se trata de un laberinto natural que impacta al momento de vivirlo, ahí, en la inmediatez: 

[TimeWheel]

 



El maravilloso manto de flores que cubre el desierto de Atacama (FOTOS)

Por la inusuales lluvias de este marzo, han nacido miles de flores violeta, amarillas, rojas y blancas en el desierto más árido del mundo.

Foto: EFE

De 105 000 km, ubicado al norte de Chile, este desierto es considerado el más árido de todo el mundo. Aún así, en primavera, cuando baja la suficiente agua de las montañas, se llena de flores una vez al año este sitio. Este 2015, ha ocurrido un fenómeno que no había sido registrado hasta hoy: una segunda floración en meses más próximos al invierno.

Esto ha sucedido por las torrenciales lluvias que sucedieron en Marzo como parte del fenómeno llamado El Niño. Por este escenario, este año ha habido un aumento en la afluencia de turistas y se considera como la floración más espectacular de los últimos 50 años; la última vez que sucedió algo parecido fue en 1997.

En esta época el desierto alcanza los 40 grados Celsius: las flores en colores  amarillo, rojo, blanco, pero sobre todo violeta, se despliegan como una maravillosa manta. Los nombres de las principales de estas son Suspiros de Campo (las violeta), Añañucas ( las amarillas), Garras de león (las rojas) y Patas de Guananco.

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Foto: Geoturismo

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Foto:EFE

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Foto:Geoturismo



10 sorprendentes lugares naturales que aún son vírgenes

Su paisaje prístino es una realidad, incluso su sonido y su dinámica de vida animal y vegetal.

Somos más de 7 mil millones de personas y la cifra va en aumento… Jamás tantas personas en el mundo habían tenido las posibilidades de movilidad que hoy existen, y aunque la mayoría vivimos prácticamente hacinados en las ciudades, uno pensaría que al menos los intereses de las corporaciones han llegado a todos los parajes terrestres.

Pero no es así, existen aún magníficos rincones de naturaleza que no han sido intervenidos por el hombre de ninguna manera; ni si quiera con una casa. Sitios exuberantes de vegetación y vida, algunos de ellos, francamente un secreto sobre su ubicación exacta para que ni los viajeros los vuelvan, posteriormente, turísticos.

Te presentamos una fina selección de genial.guru que se sale de lo convencional sobre este tipo de notas.

Lago del Bosque:

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 Foto:earth-chronicles

Se encuentra en Rusia, cerca de los montes Urales.

Tepuy, Venezuela:

155005-R3L8T8D-1000-0_9e42d_810e0609_XXL155055-R3L8T8D-1000-1Foto: kn3 / blazepress / samsebemagellan

El lugar significa la “Gran Morada de los Dioses”, en la sabana venezolana.

Cataratas Honokohau,Maui:

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Bosque lluvioso amazónico:

155505-R3L8T8D-1000-6014304-8968346155305-R3L8T8D-1000-3Fotos:lejournalinternational / schraubwerk / brasileiro

Toca hasta 9 países: Brasil, Perú, Colombia, Venezuela, Ecuador, Bolivia, Guyana, Surinam, y Guyana Francesa.

Gangkhar Puensum:

154955-R3L8T8D-1000-0_144f0e_8e9bb029_orig155355-R3L8T8D-1000-4-1Fotos:imgur / amazonaws / lh4

Entre Bután y China. Esta montaña de una altura de 7570 metros es la más alta del mundo que no ha sido conquistada por el hombre.

Tsingy de Bemaraha, Bosque de rocas, Madagascar:

155105-R3L8T8D-1000-1307205230_mir0-1155405-R3L8T8D-1000-5Fotos: eclipses / travelel / mandalay

Rocas y cañones formadas incluso bajo tierra; algunas torres y cañones tiene una profundidad de hasta 120 metros.

El Archipiélago de Kerguelen:

155855-R3L8T8D-1000-Kerguelen_RallierDuBatty155455-R3L8T8D-1000-6Fotos: wikimedia / tomclarkblog

Conocida también como la Isla Solitaria, se encuentra en el océano Indico.

Islas Rock, Palau:

155905-R3L8T8D-1000-Limestone_Island_Palau155555-R3L8T8D-1000-7Fotos: gifsanimes / goodwp / medias

Alguna vez estuvieron habitadas por indígenas, pero llevan muchos años deshabitadas.

Dallol, Etiopía:

155805-R3L8T8D-1000-dallol_1155655-R3L8T8D-1000-8Fotos: flickr / wikimedia / turcanin

Atolón, Palmyra:

156455-R3L8T8D-1000-StrawnIsland155705-R3L8T8D-1000-9-1Fotos:wikimedia / werc / coastalcare

Ubicada en la zona ecuatorial del Pacífico, al sur de Hawai.



El viaje al fondo de unas desconocidas cuevas

Lucía Treviño nos cuenta las maravillosas sensaciones inmersas en los milenarios cenotes y cuevas mayas.

Foto: wishbird

Una camioneta va por la carretera Federal 307 de Tulum hacia Cancún, por detrás del parque Kantun Chi. A los 40 km se detiene, da vuelta en “u” y toma una desviación de terracería envuelta en manglar, son tres kilómetros de verde que te quiero verde hasta que no hay más por avanzar. Una pequeña solitaria palapa es la antesala de una desconocida serie de cuevas. Aquí, Mario –el guía, dueño, descubridor de las cuevas– abre un gran contenedor de plástico para repartir unos trajes de neopreno. La expedición comienza: todos cruzan hacia la frontera desconocida por el gran arco de piedra.

Cavidades a desniveles, unas dentro de otras sobre-entre-bajo-dentro de otras formas de piedra. La iniciación: un ritual hacia el descubrimiento, poco a poco la luz del sol va disminuyendo hasta volverse un punto y desaparecer. Ahora la única iluminación surge de linternas y lámparas sumergibles que se repartieron a las diez personas que van haciendose parte del paisaje lunar.

Tonos oscuros de azules y grises, negros y blancos, ámbar, estalactitas, estalagmitas, estalactitas besando a estalagmitas se extienden a lo largo de los túneles de piedra, de las paredes de piedra, de las piedras que se hilan a más piedras creando una espiral. La posibilidad de ser microscópicos en un camino entre huecos de aire frío y del agua que afila las piedras.

El grupo camina hasta tener que nadar y alcanzar un pedacito de tierra firme, arena movediza, arcilla y barro. Una linterna alumbra una estalactita gris, otra se dirige hacia una cavidad rojiza, una más sigue el contorno del agua, otra capta el vuelo de un murciélago. Una voz pregunta –¿A cuántos metros por debajo de la tierra estamos? ¿Es posible ahogarse?– Otra voz asegura que estamos respirando menos aire, y una (voz) más interrumpe sorprendida “increíble”, y el cuestionamiento que surge del miedo se esfuma porque el encuentro supera cualquier expectativa.

Para realizar el cruce entre cuevas es necesario nadar y flotar hasta alcanzar el pequeño borde de arena que se forma por debajo del agua, un delicado y diminuto estrecho de Bering. Hay una cueva amarilla que tiene una cavidad muy honda, un azul entre turquesa y marino. Dos personas saltan desde una piedra, otra persona escala para brincar de más alto y así llegar más hondo. La exploración de la Tierra desde dentro de ella, sentirla respirar pausadamente.

Se dice que los mayas solían hacer sacrificios humanos en los cenotes y las cuevas, que hace 13 mil años estas cuevas no tenían agua y estaban habitadas por nuestros antepasados, por eso se siente una atracción grávida que coquetea con tu cuerpo (y alma) y que es posible encontrar visiones etéreas.

El registro de la experiencia es tardío, se va esculpiendo gotita a gota como cae el agua de las estalactitas a las estalagmitas esculpiendo el paisaje de piedra.

En una de las cavernas rojas, que contenía una peculiar profundidad, una persona se aventuró a recorrerla con una lámpara sumergiéndose y nadando hasta donde le era posible llegar. Desde la orilla donde quedó el resto del grupo se vislumbraba la cabecita (de la persona) circulando entre el agua y las estalactitas. La linterna iba de un fondo azul turquesa a un fondo azul marino, la cabecita volvió con el resto del grupo para expresar “qué (chingado) miedo, es demasiada belleza”. También suelen asegurar que el sumergirte entre cavernas es  terapéutico, ya que estás abocado al descubrimiento de cada detalle del presente desconocido. Por ello se vuelve difícil desarrollar la ficción que genera el miedo. Sin embargo, hay personas que no logran desconectarse (de ese miedo) y deben volver a la superficie antes de que la ansiedad los lleve a sentirse asfixiados.

En un punto del trayecto el grupo realizó el experimento y a coro contó hasta tres para apagar sus lámparas y quedar en silencio. El negro y el silencio que siguió fue indescriptiblemente nítido. Un silencio de agua donde la contemplación plantea la premisa de darle espacio al espacio, de no perturbarlo (casi) ni con tus pensamientos; un bosque de piedra que te lleva al presente nato, ya que todo es “lo desconocido”, nada “existe” hasta que lo vas descubriendo.

Transcurrieron cuatro horas y media donde cada detalle te enrolaba a una particularidad que se abría en una más y otra más, podías sumergirte más profundo, explorar más lejos, detenerte más tiempo entre las formaciones de ámbar, azufre, arcilla, roca caliza y arena… una superficie debajo de la superficie en la que siempre has vivido.

Se cierra el ciclo. El grupo regresa al comienzo para emerger a la superficie, volviendo a la conocida realidad del ser humano, a los rayos de un sol que va atardeciendo y a la camioneta. El recuerdo te mantiene vulnerablemente maravillado pensando que todo fue un sueño, un sueño alojado en lo profundo de una imaginación fuera (o por debajo) de este mundo.

Twitter de la autora: @luciatciula

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