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El calentamiento global: el nuevo Edén para ciertas inversiones

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El cambio climático y calentamiento global representa una amenaza que cada día es más tangible para la mayoría de las personas. Podemos ver las consecuencias en temperaturas extremas, y científicos estiman que el calentamiento que estiman aumentara las temperaturas por 4° C para el final del siglo. Sin embargo, ante este escenario tan poco prometedor, compañías como KKR, Morgan Stanley y Goldman Sachs han encontrado maneras de aprovechar la situación para generar ganancias.

Al suponer que el cambio climático es inevitable, compañías e individuos ya no buscan invertir en energía renovable sino en el cambio climático. Ahora deben invertir en plantas que tratan el agua, mosquitos que propagan la cura del dengue y tierra de cultivo en Australia entre otros.

Empresarios que piensan en inversiones a corto plazo han comenzado a invertir en agua y plantas que la procesan ya que las sequías que se han experimentado en gran parte del mundo han llevado a muchos a verla como oro líquido. De manera que el agua, elemento esencial para toda la vida en el planeta se ha vuelto un bien material que puede ser poseída y vendida al mejor postor.

Derivativos que ayuden a proteger a compañías de cambios climáticos anormales y catástrofes naturales han llamado la atención de grandes inversores. Compañías como Nephila Capital, un fondo de inversiones basado en las Bermudas, comercia en derivativos del clima y vale alrededor de 8 billones de dólares.

Tierras de cultivo en Australia también se han vuelto altamente atractivas para algunos inversores ya que consideran que está suficientemente lejos de la pleamar constante causada por el deshielo de los casquetes, pero bastante cerca al creciente mercado asiático para valer la inversión. La compañía Suiza Baar invirtió 80 millones en estas tierras, cuatro veces lo que invirtieron en el 2011.

NunaMinerals, una compañía minera de Groenlandia ha invertido en la exploración en busca de oro en un área que solía estar cubierta por un glaciar local. Similarmente Avanna Resources, una compañía danesa invirtió en excavaciones en busca de cobre en la región.

Mosquitos anti-dengue: una inversión particularmente interesante e innovadora creada por la compañía inglesa Oxitec. La compañía ha desarrollado un mosquito que ayuda a prevenir el dengue ya que no se puede reproducir de manera eficaz porque las crías no sobreviven hasta la adultez. La compañía ha llamado la atención de inversores fuertes como Jason Drew que ha invertido alrededor de 30 millones de dólares en ella.

Otra manera de invertir en el calentamiento global es en la infraestructura y tecnología que buscan disminuir los efectos del cambio climático. Las Naciones Unidas estiman que el valor de las inversiones será alrededor de 130 billones de dólares para el 2030. La compañía que va liderando este movimiento es Arcadis, una compañía holandesa que ofrece servicios  protectores durante inundaciones.

Aunque es fácil juzgar este tipo de inversiones y señalar que sería más productivo invertir en energías renovables, el hecho es que todos (no solo los poderosos inversionistas) hemos perdido el interés en vivir en sintonía con la tierra. A partir de la crisis económica nos hemos preocupado más por cosas “tangibles” como el desempleo, en vez de cosas “abstractas” como el calentamiento global, pensando que de alguna manera estos son polos opuestos y no partes del mismo problema. Es innegable que algunas personas están dispuestas a adaptarse a un mundo de caos antes que a cambiar sus malos hábitos, pero no todos tenemos millones de dólares que invertir en el cambia climático para usarlo en nuestro favor.

[Business Week]

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