¿Qué tanto afecta a nuestro cuerpo la falta de sueño?

Dormir menos de 6 horas por varios días seguidos o varias semanas puede alterar hasta 700 genes, provocar enfermedades cardiacas, obesidad, pobres funciones cerebrales e inmunológicas.

bostezo

¿Qué ocurre dentro de nuestros cuerpos después de una racha de noches con poco sueño? Puede afectar a nuestro cuerpo en muchos niveles, de acuerdo con un estudio de la Universidad de Surrey.

Se analizó la sangre de 26 personas después de que habían pasado una semana durmiendo hasta 10 horas cada noche. Luego pasaron una semana durmiendo menos de 6 horas diarias, y se compararon ambas muestras.

Se descubrió que más de 700 genes se alteraron durante este cambio. Cada uno de ellos contiene las instrucciones para construir proteínas, así que se alteró el contenido químico del cuerpo. En ocasiones se produjeron más proteínas, pero en otros casos se entorpecían las funciones.

También se encontró que se ven afectados el sistema inmune y la forma en que el cuerpo responde al daño y al estrés. “Claramente, el sueño es crítico para reconstruir el cuerpo” dijo el profesor Colin Smith, “si no podemos reparar y reemplazar a nuestras células, entonces eso nos llevará a enfermedades degenerativas”.

Por si fuera poco, existen demasiadas personas que obtienen mucho menos horas de sueño, o por tiempos más prolongados, que los sujetos del estudio, así que estos padecimientos son comunes. Por suerte, se pueden prevenir con tomar una o dos horas extras de sueño.

[BBC]

 

 



¿Dónde está el dinero asignado para los bebederos en las escuelas? Cuestionan organizaciones mexicanas al gobierno

Aún no hay información sobre cuántos bebederos han sido instalados aún cuando el dinero ha sido asignado.

Foto:www.chilango.com

Cuando se trata de encontrar los motivos por los cuáles la población mexicana, sobre todo en las últimas décadas, ha aumentado exponencialmente sus niveles de obesidad, las respuestas suelen apuntar a que se trata de un asunto cultural. Sin embargo, es muy curioso, pues el aumento alarmante de los niveles de obesidad justo coincide con el tiempo en que las fronteras han sido abiertas a la entrada masiva de comida chatarra.

Estudios apuntan cómo en México no solo es más barato comer chatarra que comida sana, también cómo la distribución de los productos hace que sea mucho más accesible conseguir una producto chatarra que uno sano…

Lo anterior es un indicador de que la cultura mucho se define por lo que hay disponible. Es decir, si las personas, quienes generalmente tienen poco tiempo libre, en sus tiempos de compra disponen mucho más fácilmente comida chatarra, esto perneará su cultura.

Lo anterior es altamente importante, y apunta a que es necesario volver accesibles los productos sanos para los habitantes. En parte por ello en la estrategia nacional contra la obesidad es importante para decenas de organizaciones civiles la incorporación de miles de bebederos a las escuelas públicas.

Los niños han ido en las últimas décadas acostumbrándose a beber bebidas azucaradas cuando tienen sed; lo que resulta fatal para su salud. Por ello es crucial que aumente la cultura del consumo gratuito de agua natural en las escuelas con los bebederos.

Este es el Cuestionamiento

En 2015 fueron asignados $1 mil 360 millones 87 mil 240 pesos para la instalación de bebederos en las escuelas. Sin embargo, la organización El Poder del Consumidor ha encontrado que es inexistente la información sobre el tema. Según el director general del Instituto Nacional de Infraestructura Física Educativa (Inifed), para 2015 se tenía programada la instalación únicamente de 1 mil 500 bebederos. De estos, aún no se cuenta con información sobre cuántos han sido instalados y cuánto han costado.

Según un censo de 2013 del Cembe, en 2013, de 145 mil 427 escuelas públicas de nivel básico, solo el 18% tenía bebedores instalados. Es decir, aún faltaban 118 mil planteles por cubrir.

Ante la nula información organizaciones de la Alianza por la Salud Alimentaria cuestionan al gobierno. ¿Dónde está el dinero y los bebederos en las escuelas?

Si te suena, pregúntaselo tu también a Aurelio Nuño y a la SEP.



Tribus comprueban que quizá no necesitamos dormir tanto como creemos

Las 8 horas de sueño recomendadas globalmente quizá lo sean mucho en comparación con el tiempo que duermen comunidades que aún viven como tribus.

 

Foto:photography.nationalgeographic.com

 

Todo lo que vemos o parecemos es solamente un sueño dentro de un sueño

Edgar Allan Poe.

El sueño es la necesidad quizá más poética. En esas horas de reposo, los niveles de actividad del organismo bajan más que nunca, y los estímulos externos afectan a lo mínimo a los sentidos. Estos últimos parecieran apagarse para activar la maquinaria de imágenes formadas en nuestro cerebro mientras ocurre esta no-actividad.

Un buen sueño está ligado naturalmente a una buena calidad de vida, y su contraparte puede resultar en problemas físicos como obesidad, diabetes, depresión, alta presión sanguínea, etc. Por ello, millones de personas en el mundo se esfuerzan diariamente por alcanzar como mínimo las 8 horas de sueño que recomiendan múltiples estándares en el mundo ( aunque se reconoce que esta puede variar también según la persona).

Pero ¿cuánto dormían nuestros ancestros? Estos solían seguir más los ritmos naturales del día, levantarse al amanecer y acostarse simplemente al oscurecer. No existía la luz eléctrica y mucho menos los dispositivos electrónicos que hoy absorben nuestra atención nocturna. Para resolver este interrogante, un grupo de científicos investigó a 3 tribus actuales, que aún viven bajo las condiciones prístinas de los primeros asentamientos humanos, e incluso algunas son cazadoras.

Este trabajo publicado en el diario Current Biology, estudió los hábitos de sueño de los Tsimané (Chimané), cazadores y horticultores de Bolivia; los Hadza, cazadores que viven cerca del Parque Nacional Serengeti de Tanzania y los San, cazadores que habitan en el desierto Kalahari de Namibia.

Los resultados apuntan a que en este trío de tribus las horas de sueño son de un promedio de 6 horas, uno que en occidente sería considerado como deficitario. Los resultados están basados en las necesidades de sueño de los adultos de la tribu. La mayoría duermen unas tres horas luego de que se ha puesto el sol y despiertan al inicio del amanecer.



¿Por qué hoy debes dormir las horas que necesitas?

Sin las suficientes horas de sueño, tanto el cuerpo como la mente no son capaces de regenerar y renovar células, quemar calorías y descansar de todas las actividades de la vigilia

Ante la presión de una deadline, muchos de nosotros sacrificamos horas de sueño para cumplir responsablemente con el objetivo. Somos capaces de sentir un flujo de adrenalina (a veces mezclado con un poco de fatiga) por nuestro cuerpo, como si nos supiéramos invencibles con un cuerpo y una mente inquebrantables.

No obstante, sin las suficientes horas de sueño, tanto el cuerpo como la mente no son capaces de regenerar y renovar células, quemar calorías y descansar de todas las actividades de la vigilia; ya que, como recordaremos, con esta actividad pasiva el cuerpo genera energía que nos protege de virus y gérmenes que perjudican a nuestra salud integral.

De acuerdo con el investigador Matt Walker, de la Universidad de Berkley, es muy fácil medir las discapacidades en el funcionamiento del cerebro y del cuerpo en caso que durmamos menos de, al menos, siete u ocho horas por cada ciclo de 24 horas. Y es que dormir es un hecho biológico necesario que se vio perjudicado por premisas culturales como la asociación del trabajo excesivo y el éxito, así como la invención de la electricidad (y ahora del internet) para mantenernos despiertos durante más tiempo en la oscuridad.

Desgraciadamente, las horas de sueño perdidas son difíciles de recuperar después. Sin importar cuántas horas duermas al día siguiente, no podrás retroceder el daño al cuerpo… En especial cuando se trata del aspecto cognitivo. Y es que, el buen dormir juega un papel importante en la consolidación de las memorias. En su libro The Organized Mind, Daniel Levitin explica que si no dormimos (bien) durante tres noches seguidas, probablemente nos cueste trabajo recordar eventos que vivimos en ese lapso de tiempo. Esto se ve mayormente afectado cuando el cerebro está en pleno desarrollo, como es en el caso de los niños.

Otra de las afectaciones de la falta de sueño es la alta incidencia de enfermedades. De hecho, de acuerdo con la OMS (Organización Mundial de la Salud), el trabajo nocturno incrementa el riesgo en mujeres de contraer cáncer de mama. Esto sucede ya que el cuerpo interrumpe la producción de melatonina, este antioxidante capaz de reducir el nivel de estrógeno y, por tanto, del cáncer de mama. Así mismo, el sistema inmune pierde su vitalidad hasta en un 70 por ciento si sólo consigues dormir cuatro horas de sueño por noche: se vuelve cada vez más difícil para tu cuerpo el metabolizar los carbohidratos, desencadenando un cuadro de diabetes.

Por estas razones es indispensable adquirir horarios estables de sueño, donde permitamos relajarnos y renovar la energía invertida en el día. A veces sacrificamos nuestro autocuidado por preocupación o exceso de trabajo, provocando sensación de insomnio. En caso que lo sufras o te interese el tema, te compartimos los siguientes enlaces para combatir las pocas horas de sueño:

¿Quieres ser una persona sana? Entonces necesitas dormir más 

¿Cuántas horas necesitas dormir según tu edad?



Un nuevo mapa muestra una reconfiguración de los países más obesos en el mundo

Este nuevo análisis muestra cómo algunas islas del pacífico son las más obesas del mundo.

Comer sanamente no es solo una cuestión de salud y de calidad de vida individual. La  obesidad, por ejemplo, es un problema que se convierte también en un obstáculo financiero para optimizar las economías del mundo por el gran gasto público en los sistemas de salud. Como hemos estado documentando, la globalización ha implicado el empeoramiento de las dietas actuales y la chatarrización del mundo es un tema ampliamente estudiado. 

Aún así, hay algunos países que han logrado conservar o adoptar una cultura de dieta más sana, logrando que sus niveles de obesidad se mantengan bajos. Como cada año, muchos estudios se hacen sobre la obesidad en los distintos países, en esta ocasión, los resultados incluyeron  algunos poco estudiados como las islas del pacífico que se han llevado la batuta y desplazado a los países ya clásicos como los más obesos del mundo, donde suelen figurar México y Estados Unidos en los primeros sitios. 

El análisis fue hecho por el CIA’s World Factbook, y los datos fueron convertidos en gráficos por Clinic Compare. En general, en el mundo hay unas 700 millones de personas con obesidad. Descubre con los siguientes mapas nuevos datos que han reconfigurado la clásica distribución de la obesidad en el mundo. (Los rojos son los países más obesos).

25946-1j8prtk

Por regiones:

islas

 

25946-g5b6aa

 

25946-1fjjthj

25946-19hptz1 

25946-lbdcxr

 

25946-m3cc8r

 

 

 

 

 



Ciudades céntricas VS Ciudades desbordadas: ¿Cuál provoca más obesidad por su infraestructura?

Los resultados mostraron que los vecinos con una estructura vial densa (compacta) tienen un índice de obesidad menor.

En los últimos hemos visto numerosas propagandas que denuncian la obesidad: folletos que recomiendan actividades que previenen esta condición, estudios que advierten sus posibles consecuencias en la salud, datos que resaltan la gravedad de su incidencia, entre otros. 

La obesidad y el sobrepeso se definen como la acumulación excesiva de grasa que es perjudicial para la salud (OMS, 2012). Estas condiciones son medidas con base en el índice de la masa corporal (IMC), que se calcula dividiendo el peso de una persona en kilos por el cuadrado de su talla en metros. En otras palabras, un IMC igual o superior a 25 se califica como sobrepeso; mientras que uno igual o superior a 30, es categorizado como obesidad. 

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 2008, 1400 millones de adultos mayores de 20 años tenían sobrepeso; y dentro de esa misma población, más de 200 millones de hombres y 300 millones de mujeres eran obesos. Mientras que, en 2010, alrededor de 40 millones de niños menores de cinco años tenían sobrepeso.

Es sabido que el conjunto de hábitos alimenticios insalubres y la presencia del sedentarismo, son las dos principales causas del sobrepeso y la obesidad.   Sin embargo, un nuevo estudio de la Universidad de Colorado, en Denver, y de la Universidad de Connecticut consideró que había otro factor influyente: una posible correlación entre la infraestructura urbana y la salud pública. 

Tras la rigurosa observación de 24 ciudades en California, donde la mitad contaba con buenos registros de mortalidad vial y la otra, con pobres registros, los investigadores clasificaron cada ciudad según la densidad de redes de las calles, su conectividad y la configuración de sus calles. Después, compararon los índices de obesidad, diabetes, presión sanguínea alta, enfermedades cardiovasculares y asma. 

Los resultados mostraron que los vecinos con una estructura vial densa (compacta) tienen un índice de obesidad menor, así como de diabetes,  presión sanguínea alta, enfermedades cardiovasculares (mas no asma). Mientras que las ciudades con una estructura vial más amplia (para el flujo de los coches), cuentan con índices más altos de obesidad y diabetes; al igual que áreas de restaurantes de comida rápida. 

Los autores concluyeron que mientras es posible cambiar el estilo de vida a uno más saludable en cualquier tipo de ciudad, los resultados sugieren que las personas que viven en ciudades más compactas tienden a gozar de una mejor salud (en relación con el sobrepeso y obesidad). 

Observatorio

Seguimiento a los asuntos ambientales y de ecología más urgentes de México.

Biblioteca Ecoosfera

Una compilación de lecturas (libros, ensayos, etc) disponibles en PDF sobre temas como sustentabilidad, medioambiente y salud.

Ir a Biblioteca