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El brócoli: Una nueva generación de antioxidantes (II)

El Brócoli, en particular, y las crucíferas , en general, han sido objeto de un creciente interés científico en las últimas décadas. Las evidencias continúan acumulándose y demuestran, sin lugar a dudas, que el consumo regular de estos vegetales puede actuar notoriamente a favor de nuestra salud, ayudando a prevenir diversas enfermedades crónico degenerativas.

Una de las sustancias generadas en nuestro organismo por el consumo de dichos vegetales, es conocida como sulforafano (SF). El SF ha  sido  el centro de atención de los miles de estudios generados sobre el tema.

EL SF Y EL BALANCE DE NUESTRAS DEFENSAS ANTIOXIDANTES.

Hoy sabemos que un buen balance entre nuestros niveles de oxidación y antioxidación, es crítico para el mantenimiento de la salud  a nivel celular. Por desgracia la vida moderna genera un desequilibrio en dicho balance llevando al predominio de la oxidación.

El estrés de la vida moderna, el consumo de comida rápida y chatarra, la ingesta de enormes cantidades de azúcar y harinas refinadas, la vida sedentaria, el consumo excesivo de bebidas alcohólicas, el tabaquismo, el aire poluido de las grandes urbes, etc. contribuyen al predominio de la oxidación en nuestro organismo. Y como la fuente principal de aporte de antioxidantes, a saber: el consumo de frutas y de verduras, casi ha desaparecido de nuestras vidas, dicho predominio oxidativo se agrava.

Esto genera un proceso silencioso, pero persistente, de destrucción celular , que a largo plazo puede llevar al desarrollo de la enfermedad crónico degenerativa. Hoy en día , la investigación científica ha asociado más de 250 enfermedades con la oxidación crónica.

El SF actúa sobre los mecanismos de defensa antioxidantes de nuestro organismo, pero lo hace de manera indirecta. Es decir que no se involucra directamente en la neutralización de los famosos radicales libres,  sino que participa estimulando diversos mecanismos naturales de destrucción de los radicales libres. Curiosamente, esto le permite llevar a cabo una acción de protección antioxidante más amplia y efectiva en comparación con los antioxidantes clásicos aportados por una dieta sana, como la vitamina C,  la vitamina E, la vitamina A, etc. 

EL SULFORAFANO DEL BROCOLI Y LA FUNCION DETOXIFICADORA DEL ORGANISMO

En la historia natural de la vida en nuestro planeta, los organismos vivos aprendieron a interponer barreras energéticas, químicas y físicas para evitar el ingreso de sustancia ajenas hacia su interior. Sin embargo, algunas sustancias logran rebasar dichas barreras y penetran en el interior, siendo potencialmente lesivo su contacto directo con los fluidos y tejidos de los organismos vivos. Frente a esta situación los organismos vivos desarrollaron mecanismos para la eliminación de dichos compuestos. De no ser así , la acumulación de dichos compuestos dañaría rápidamente la salud de los organismos vivos.

Nosotros no somos la excepción. Una de las funciones principales de defensa en nuestro organismo, lo constituye un mecanismo conocido como enzimas de Fase I y Fase II, ( presentes en numerosos organismos vivos) que actúan en diversos tejidos pero con mayor importancia en   el hígado, contribuyendo a la destoxificación de nuestra sangre, y de nuestros tejidos,  para eliminar elementos extraños potencialmente  tóxicos, radicales libres, y otros elementos como fármacos, tabaco, alcohol, polución, agentes químicos, sustancias presentes en la dieta, que pueden causar múltiples enfermedades, entre ellas cáncer.

En la actualidad, más que nunca antes, estos mecanismos constituyen un escudo indispensable para mantenernos con salud y proteger la vida. En efecto, el explosivo desarrollo de la industria química en las últimas décadas ha lanzado al medio ambiente miles de sustancias (agroquímicos,  polución,  aditivos alimentarios,  fármacos,  petroquímicos, etc). Se calcula que cada año se añaden 1000 nuevas sustancias al repertorio ya existente y muchas de ellas entran en contacto directo con nuestro cuerpo.

Los mecanismos a través de los cuales el hígado y todos nuestros tejidos  llevan a cabo esta labor destoxificadora , esencial para la vida, son enzimáticos .Como sabemos, las enzimas son sustancias capaces de desdoblar sustancias químicas sin verse afectadas en ese proceso.

El mecanismo enzimático sobre el cual actúa de manera extraordinariamente benéfica el sulfurafano, es complejo, pero podemos explicarlo de manera sencilla del modo siguiente:

Se han clasificado estas enzimas  destoxificadoras en dos subgrupos: enzimas de Fase I, y enzimas de Fase II.

ENZIMAS DE FASE I

Las enzimas de Fase I se encargan de localizar las sustancias potencialmente tóxicas y cancerígenas presentes en el organismo, y las hacen más solubles en agua y más fáciles de eliminar por parte de las enzimas de Fase II. Sin embargo, la intervención de las  enzimas de  Fase I entraña una desventaja: las sustancias se hacen más reactivas, y por ende, potencialmente más cancerígenas.

LAS ENZIMAS DE FASE II

Las enzimas de Fase II, se encargan  directamente de la destoxificacion del organismo, y son capases de llevar a cabo un poderoso proceso antioxidante que neutraliza las sustancias activas generadas por las enzimas de Fase I, ya sea atacándolas directamente, ya sea neutralizando su reactividad, para finalmente ayudar a expulsar dichas sustancias por las vías de eliminación normal del organismo.

Como el lector lo entenderá, el equilibrio de este complejo enzimático es crucial para el cuidado de nuestra salud, en general, y para la prevención del cáncer en particular, de suerte que cualquier desequilibrio que exacerbe unilateralmente la Fase I, o  debilite la Fase II,  o ambas cosas al mismo tiempo, será suficiente para que nos veamos expuestos a una agravación de la toxemia y del riesgo de sufrir cáncer.

Desde los inicios de la identificación de este mecanismo en los años 50´s, hasta la fecha , nuestros conocimientos al respecto han avanzado enormemente. Y es en este mecanismo protector en donde el sulforafano actúa de una manera totalmente sorprendente.

El equipo del Dr. Talalay, y otros investigadores en diversas partes del mundo,  habían buscado de manera infructuosa sustancias que intervinieran de forma favorable sobre este mecanismo enzimático destoxificador.

La comprensión de los alcances y la importancia de dichos procesos destoxificadores  catapultaron a los científicos hacia  a la búsqueda de sustancias que pudieran incrementar la eficacia de ese escudo protector. Imagine Ud., querido lector, lo que significaría lograr  potencializarlo: obtendríamos un poderoso mecanismo de protección contra numerosos factores desencadenantes de envejecimiento y enfermedad.

Sin embargo las investigaciones tropezaban una y otra ves con el mismo obstáculo:  de un lado, cuando lograban inhibir los procesos de la Fase I que activan las sustancias cancerígenas, al mismo tiempo disminuían la eficacia de la Fase II que neutraliza dichas sustancias. Y por el otro lado, cuando lograban   fortalecer la actividad de la  Fase II, también incrementaban  la Fase I.

Al parecer resultaba imposible disociar los aspectos positivos de este mecanismo respecto de sus aspectos negativos, por lo cual lo más sabio parecía dejar que la naturaleza siguiera su curso y olvidarse del sueño de potencializar este básico mecanismo de defensa .

Y ahí fue donde apareció el sulfurafano, que actúa potenciando la Fase II,  sin incrementar la Fase I,  pero además inhibiendo algunos procesos potencialmente nocivos de la Fase I.

UN NOVEDOSO ANTIOXIDANTE

El Dr. Talalay y su equipo de colaboradores, desentrañaron los mecanismos de acción del sulforafano. Se percataron de que el sulfurafano no actúa como los antioxidantes clásicos:  que trabajan neutralizando directamente los radicales libres, en una lucha uno a uno, quedando a su vez oxidados  después de dicha acción. Por el contrario, el sulfurafano actúa desatando un marcado incremento de la acción de las enzimas de Fase II, que incluyen una diversidad de procesos de eliminación de radicales libres.. Como lo describe el Dr. Talalay: «Actúa como un mecanismo de defensa, al provocar una amplia actividad antioxidante que neutraliza muchos radicales libres, haciendo el ciclo una y otra vez, antes de que los radicales libres puedan causar el daño celular que podía llevar a mutaciones y provocar cáncer».

A todo lo cual hay que añadir que los efectos antioxidantes del sulfurafano pueden durar días, a diferencia de los antioxidantes comunes que actúan sólo por unas cuantas horas. El sulforafano, según vemos, constituye  un nuevo tipo de antioxidante, pues crea un gran ejército de antioxidantes enzimáticos que actúan durante días, que beneficia a todas las células del cuerpo y que no se agota directamente en el proceso. Por el contrario los antioxidantes comunes actúan localmente, se desgastan en el proceso y su acción dura pocas horas.

Pero, ¿ Qué pasa si el sistema enzimático de Fase II falla, y los tóxicos cancerígenos llegan a las células del organismo y producen daño genético o mutaciones?. La respuesta pudiera proporcionarla un estudio francés publicado en el 2000, que demostró que el sulforafano tiene la capacidad para promover la apoptosis (muerte celular programada) de las células cancerosas.

LA ACCIÓN ANTIOXIDANTE DEL SULFORAFANO.

La tabla siguiente resume lo anterior:

* Electrófilo: una molécula que tiene un centro de carga positiva, de modo que pueda reaccionar con los centros ricos en electrones( de carga negativa) tales como los que existen en el ADN y causar daños. Muchas sustancias químicas cancerígenas son electrófilos o convertidos a electrófilos.

* El glutatión (GSH) es una enzima  de origen natural,  presente en altas concentraciones en las células. Es el principal antioxidante natural,  protege a las células contra el daño oxidativo.

CONCLUSIÓN

Una vez más la conjunción de Ciencia  y Naturaleza nos sorprende gratamente. Al conocer la aventura intelectual que condujo, primero al descubrimiento del Sulforafano, y posteriormente, al auge explosivo de estudios al respecto, ilustra cual debe ser el camino de una ciencia médica integral.

Para concluir esta entrega sobre el brócoli, paso a compartir con mis lectores las recomendaciones prácticas que nos permiten beneficiarnos de las bondades de este vegetal.

¿ CUÁNTO Y CÓMO DEBEMOS CONSUMIR EL BRÓCOLI, PARA OBTENER SUS BENEFICIOS?.

1.La cocción disminuye la disponibilidad del sulforafano, de suerte que es mejor consumir el brócoli crudo, o sólo levemente cocinado.

2. El brócoli es el vegetal crucífero que contribuye con la mayor cantidad de Sulforafano en nuestra dieta, sin embargo como las cantidades que aporta son pequeñas, es necesario consumir brócoli, u otras crucíferas cotidianamente.

3. Para obtener todos los beneficios del brócoli debemos comprarlos  bien verdes, y evitar aquellos brócolis que ya se ven amarillos.

4. El vegetal más rico en sulforafano son los germinados de brócoli de 3 días de crecimiento.

5. Una forma práctica de incrementar el consumo de brócoli es consumiendo jugos.

Comparto algunas combinaciones:

– Pasar por el extractor 3 zanahorias y un brócoli. Consumirlo 1 vez al día.

– Pasar por el extractor 1 o 2 manzanas y un brócoli.

– Pasar por el extractor 3 zanahorias, ¼ de betabel y un brócoli.

CONCLUSIÓN:

El desafío y la oportunidad por delante es proporcionar un vínculo directo entre las sustancias alimenticias que son directos antioxidantes y fitonutrientes que inducen las enzimas antioxidantes. La disponibilidad de variedades vegetales que se enriquecen en ambas de estas sustancias dietéticas sería valioso recurso en el estudio de los efectos aislados y combinados de estos nutrientes y fitonutrientes dieta, como glucorafanina, para su beneficio global en la salud y el bienestar.


Andrés Sierra es licenciado en Etnología. En 1983,  por necesidades de cuidado de su propia salud, se acercó a las Medicinas Alternas. Desde entonces se ha dedicado  al estudio, la práctica y  la enseñanza de la Medicina Natural, con especial énfasis en  el uso curativo de los alimentos.

Ha participado en numerosos programas de radio, y ha impartido múltiples cursos y diplomados en la materia.

Actualmente funge como subdirector académico de la  Licenciatura en Medicinas Alternativas y Complementarias, impartida en la Escuela de Estudios Superiores en Medicinas Alternativas y Complementarias MASHACH en la ciudad de Puebla, y dirige el Centro Naturista “Naturalmar” en esa misma ciudad.

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