Arrecifes de coral viven la peor degradación de la historia (VIDEO)

Debido a diversas actividades del ser humano, aunado al calentamiento global, están devastando los arrecifes del planeta Tierra. Si esta masiva destrucción continúa, para el 2030 todos estarán en grave peligro.

El cambio climático ya no es una novedad. Lo que resulta preocupante es la rapidez con que éste afecta a los diversos ecosistemas. Uno de ellos son los arrecifes coralinos.

El Triángulo de Coral es una enorme área (que abarca del sudeste asiático hasta el borde del Pacífico occidental) de las más amenazadas por este fenómeno que se está acelerando exponencialmente, sobrepasando los límites previstos.

Los motivos de su rápida destrucción se deben principalemente a la pesca, al desarrollo costero y a la contaminación terrestre. Este conjunto de factores ambientales amenaza al 85 % de los arrecifes del Triángulo de coral. Expertos en el tema seguran que para el 2030, el 100% estarán afectados por la acidificación de los océanos y el calentamiento global.

En Cairns, Australia, durante la celebración del Congreso Internacional sobre Arrecifes, 2 mil 600 contíficos de todo el mundo firmaron una petición que exige una acción urgente que ayuda a la preservación de los arrecifes.

Según los firmantes de la petición del 25 al 30 % del total de los arrecifes están gravemente dañados, lo que representa un desafío para la población mundial y para las autoridades ecológicas de cada país.

La acidificación del océano es un proceso de degradaciíon que se debe a la absorción de dióxido de carbono que abunda en la atmósfera terrestre. Datos de Natural Resorces Defense Council, la acidez en los océanos ha aumentado 30% en los últimos 250 años.

[HUFFINGTONPOST]



Los arrecifes de coral podrían desaparecer si no se actúa contra el calentamiento global

La extinción de los arrecifes, principalmente los de las 29 áreas de arrecifes Patrimonio Mundial, comenzará –y en algunos casos continurá– con una decoloración grave por década

Una de las principales consecuencias del calentamiento global se encuentra en las profundidades del mar, en los arrecifes de coral que se encuentran alrededor del mundo. Actualmente los arrecifes de coral, tanto los de la Gran Barrera australiana como los de Seychelles en las costas orientales de África, están en peligro de desaparecer por completo. De acuerdo con un estudio publicado por la UNESCO, esta extinción tendrá lugara mediados del siglo, y podrá revertirse a menos que se reduzcan en cantidades suficientes las emisiones de carbono para disminuir los efectos del calentamiento global sobre los océanos. 

La extinción de los arrecifes, principalmente los de las 29 áreas de arrecifes Patrimonio Mundial, comenzará –y en algunos casos continurá– con una decoloración grave por década, dejando en vulnerabilidad a todos los sistemas de arrecifes del planeta. De acuerdo con la UNESCO, esto “matará rápidamente a la mayoría de los corales presentes e impedirá una reproducción exitosa, necesaria para la recuperación de los corales.” Se trata de una situación que, en palabras del expero en arrecifes de la Administración Nacional Océanica y Atmosférica –NOAA, por sus siglas en inglés– y autor principal del informe, Mark Eakin, “Hemos llegado al punto en el que actuar es algo esencial. Es urgente.”

 

 

Los arrecifes, también denominados como selvas tropicales de los océanos, ocupran menos de 1 por ciento del lecho océanico, sin embargo fungen como hábitat para más de un millón de especies y 1/4 de los peces del planeta. Además que fungen como protectores de las costas contra la erosión provocada por las tormentas tropicales y el aumento del nivel del mar. De modo que, según Ruth Gates, directora del Instituto hawaiiano de biología marina en Kaneohe, Hawái, “Es terrorífico pensar en las repercursiones de la pérdida a gran escala y a nivel global de los arrecifes. La reducción de los suministros de alimentos, la falta de protección en las costas a medida que los arrecifes desaparecen y la erosión del suelo subsiguiente harán que algunos lugares sean inhabitables y que las personas se vean obligadas a desplazarse. Por no mencionar la desaparición del turismo relacionado con los arrecifes.”

De modo que los especialistas consideran alarmante que en los últimos tres años, 25 arrecifes –3/4 de los sistemas de los arrecifes del mundo– han experimentado fenómenos de blanqueo cada vez más graves. Por ejemplo, la Gran Barrera de Coral ha sufrido un blanqueo grave que ha marcado significativamente la biodiversidad de la región, así como las Seychelles, en Nueva Caledonia, afectando a Australia, Hawai y Flórida. Además, algunas personas ya están viviendo las consecuencias, cada vez más graves del blanqueamiento: “En las ilsas de baja altura como Kiribati, una serie de 33 atolones de coral en el océano Pacífico central, el agua salada ya ha inundado las fuentes potables de agua dulce. Las mareas cada vez más altas y los arrecifes que desaparecen están causando más marejadas ciclónicas. Pronto, la pérdida de coral, especialmente cuando se combina con la sobrepesca global, se traducirá en menos peces y en la falta de fuentes de proteína a nivel local. Se trata de problemas reales que está experimentando gente real. Esto está ocurriendo.”

Los investigadores de la UNESCO continúan alarmando al respecto, “incluso los modelos más rudimentarios de hace dos décadas predijeron el tipo de daño en los arrecifes que estamos presenciando en la actualidad. Si lo que proyectaron los modelos de entonces ha empezado a hacerse realidad, incluso con todos los problemas que tenían entonces deberíamos tener fe en la ciencia tras las proyecciones actuales. Y esas proyecciones dicen que si no actuamos, habrá muchos impactos graves.”

 

 

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Lo políticamente incorrecto en el arrecife veracruzano

A diestra y siniestra se han realizado acciones antropogénicas perjudiciales, como la descarga de aguas residuales en zonas cercanas al ANP, introducción de especies invasoras, encallamiento de buques en los arrecifes, actividad portuaria, entre otras…

Autor: Jazmín Neri López

En la buena gobernanza ambiental se tiene en cuenta la función de todos los agentes que repercuten en el medio ambiente. Desde los gobiernos hasta las organizaciones no gubernamentales (ONG), el sector privado y la sociedad civil, la cooperación es fundamental para lograr una gobernanza eficaz (PNUMA, s.f.); para tal finalidad, el instrumento de política ambiental con mayor definición jurídica para la conservación de la biodiversidad son las áreas naturales protegidas (ANP) (CONANP, s.f). Sin embargo, la inexistencia de un plan de manejo, el constante conflicto de interés, la falta de presupuesto y la corrupción han mermado los principios básicos de este instrumento de política ambiental, convistiéndose así en una perfecta paradoja legal. El presente ensayo se enfoca inicialmente a definir el concepto de gobernanza ambiental, posteriormente hablaremos de la problemática de gobernanza del Parque Naicional Sistema Arrecifal Veracruzano (PNASAV), así como la importancia del parque y como el conflicto de intereses amenaza su existencia.

La gobernanza ambiental es definida como el proceso de dirección sociopolítica que incrementa las interacciones de los actores sociales y gubernamentales (Kooiman, 2003), citado por Martínez y Espejel, (2015); que surge a partir de haberse probado diversos instrumentos políticos para contener el deterioro del ambiente; pretendiendo con tales instrumentos, que la toma de decisiones ambientales sea más incluyente y transparente, además de generar corresponsabilidad y gestar visiones reflexivas sobre nuestra realidad al buscar la efectividad y la ejecución de las políticas públicas como un principio fundamental. (Cohen, 2013).

Sin embargo, de la teoría a la práctica existe un gran abismo, es decir, el cumplimiento de la participación imparcial de los actores para la creación de políticas públicas, así como para la toma de decisiones, no se lleva a cabo y por tanto el conflicto de interés de los actores gubernamentales influye gravemente sobre el alcance de la participación de los actores sociales.

Recientemente, tal situación estuvo presente en PNASAV, que tuvo su decreto inicial como ANP en 1992 (DOF, 1992), tal declaratoria de protección, se debe a la relevancia ecológica que radica en la diversidad de flora y fauna asociada a los arrecifes, pastos marinos y manglares con los que cuenta, la presencia de 37 especies consideradas en categoría de protección, su papel en la regulación del clima y como barrera contra los nortes y huracanes, entre otros (Jiménez-Badillo, et al., 2014). Las ANP se han convertido en el principal instrumento de política pública para la conservación in situ de la biodiversidad. En parte, esto se debe al reconocimiento general que se le otorga a estas áreas como un instrumento eficiente, más no suficiente (Toledo, 2005) citado por Durand (2012).

Así mismo ha recibido otros títulos de protección: en 1998 fue considerado dentro del Programa de Regiones Prioritarias para la Conservación de la Biodiversidad de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONABIO) (Cabrera, et al., 1998); en 2004, quedó registrado en la lista RAMSAR bajo el número 1346 (particularmente, se hizo énfasis en que se encuentra seriamente amenazado por la contaminación antropogénica y las actividades portuarias).

A grosso modo se puede pensar que el área está ampliamente protegida y que los instrumentos de gobernanza y las políticas públicas son bastas para tal finalidad, pero en realidad existen vacíos legales que impiden una ejecución efectiva; un proceso fundamental para lograr el manejo adecuado de un ANP, es el diseño de un programa de manejo apropiado; ya que éste es el instrumento rector de planeación y regulación que establece las actividades, acciones y lineamientos básicos para su manejo y administración (LGEEPA, 1988), instrumento con el cual el PNSAV no cuenta desde hace 25 años (fecha de decreto).

A diestra y siniestra se han realizado acciones antropogénicas perjudiciales, como la descarga de aguas residuales en zonas cercanas al ANP, introducción de especies invasoras, encallamiento de buques en los arrecifes, actividad portuaria, entre otras; pero para la temática que concierne en este ensayo, enfocaré la atención al conflicto de intereses por parte de actores gubernamentales, que puede ser considerado como otro tipo de daño hacia el ANP, y que a final de cuentas se suma a la falta del plan de manejo; y que por finalidades económicas, estos actores propiciaron las vías jurídicas para la modificación del polígono de protección, lo que beneficia a unos cuantos y perjudica a demasiados.

De acuerdo al Estudio Previo Justificativo (EPJ) para la modificación de la declaratoria de ANP (CONANP, 2011), la CONANP se manifestó a favor de la desincorporación de Bahía Vergara y Punta Gorda; y el 29 de noviembre de 2012 se publicó en el DOF el decreto modificatorio del ANP, en donde se argumenta el incremento de la superficie de conservación de 52, 238 ha a 65,516 ha en la parte norte, este y sur de la poligonal original, la corrección de las imprecisiones técnicas de la poligonal, la conservación de Punta Gorda y la exclusión de Bahía Vergara (DOF, 2012).

Lo anterior, surge de la “necesidad” de realizar la ampliación del puerto, ante la intensa competitividad internacional, tal modificación sería sobre la parte norte del ANP, argumentando la degradación de los arrecifes de la zona, con lo cual se propone desincorporar esta zona del Parque para autorizar la ampliación del puerto (Jiménez-Badillo, et al., 2014). Esta decisión, con un trasfondo permisivo para la ampliación, tuvo un proceso jurídico poco transparente, para que todo quedará “dentro de los marcos normativos” al momento de la declaratoria. Y es que, como mencionan Legorreta y Márquez (2015), la política ambiental “se encuentra entrampada en un círculo vicioso resultado del predominio de formas autoritarias de toma de decisiones”. En este caso, las decisiones tomadas no se basan en información debidamente sustentada, ya que lo mencionado en el EPJ difiere de estudios realizados en el área y sus alrededores.

Además la consulta pública sirvió como un instrumento para legitimar la decisión en vez de funcionar como un instrumento de defensa para las personas afectadas por el proyecto. Diversos funcionarios gubernamentales, señalaron en diversas ocasiones, que los argumentos de los actores sociales y a su vez opositores (académicos de diversas universidades, cooperativas de pescadores y prestadores de servicios e integrantes de la comunidad), carecían de validez y que el proyecto seguía en marcha; motivo por el cual se interpuso un amparo por parte de los opositores (el cual fue declinado).

Se debe entender que los conflictos socio-ambientales son “un proceso de interacción colectivan caracterizado por una dinámica de oposición y controversia entre grupos de interés, que resulta de sus incompatibilidades reales o percibidas en torno al control, uso y acceso al ambiente y sus recursos” (Rodríguez y Correa, 2005) citado por FFLA-UMB (2015).

Los tomadores de decisiones olvidaron considerar la colaboración con el sector académico (universidades, centros de investigación, etc.), el cual es fundamental para retroalimentar a los sistemas oficiales (Cortina-Segovia y Zorrilla-Ramos, 2009). No obstante, la mayoría de los estudios ecológicos del área provienen de investigaciones financiadas por las instituciones educativas o en su defecto la información proviene de tesis de licenciatura o posgrado que a veces es financiada por los mismos alumnos; esto muestra el grado de preocupación por parte de las administraciones competentes por generar sus propias investigaciones, aún con ello, se dan el lujo de ignorar argumentos con bases científicas, para conseguir sus fines, sin importar el daño ambiental que causó este proyecto, no sólo al ecosistema, sino también a los grupos dependientes de los recursos provenientes de esta ANP.

En conclusión, la forma de actuar de las autoridades mexicanas es ignorar institucionalmente a las personas afectadas. Finalmente, lo sucedidó en este caso, deja a los actores sociales como ignorados, no porque carezcan en realidad de argumentos válidos, sino porque, se puede ver de manera contundente, como la toma de decisiones a cargo de personajes llenos de corrupción y con falta de ética. Adémas actuan con la mentalidad de defender el dearrollo económico por encima de lo ambiental y esto rebasa por completo la inexistencia de instrumentos de política ambiental (programa de manejo). Si bien, existen ejemplos de ANP que cuentan con planes de manejo, sin embargo, esto no garantiza su ejecución a porcentajes favorables, ya que de nueva cuenta sin una inversión para llevarlo a cabo, resulta equiparable a que no existiera.

Por lo cual, creo importante recalcar, que la toma de decisiones debe correr por cuenta de personas calificadas y expertas, que adjudiquen el valor ambiental real sin dejar de lado el beneficio económico, pero sin magnificarlo. Existen vacios legales que seguirán siendo obtáculos para la conservación de los recursos, pero es momento de diseñar más instrumentos efectivos, para lo cual segurá siendo vital la robusta participación de actores sociales, ya que de la teoría a la práctica quíenes llevan la ventaja son aquellos que dependen e interactuan directamente con los recursos.



Jamás viste a los corales moverse de esta manera (TIMELAPSE VIDEO)

Bajo el título de Slow Life, la vida de los corales parece ser más dinámica de lo que a simple vista se observa.

Además de ser hermosos, los corales representan la base de un ecosistema subacuático en numerosas regiones del mundo. Basta con observar con atención para descubrir la hipnotizante vida de los corales, y así conocer a profundidad la perfección de la naturaleza. 

Bajo el título de Slow Life, la vida de los corales parece ser más dinámica de lo que a simple vista se observa. El trabajo de Daniel Stoupin mete en perspectiva la inmortalidad de la naturaleza en un lapso de tiempo de nueve meses: “Lo organismos más importantes que juegan funciones clave en la biósfera no parecen ser seres emocionantes bajo el enfoque de motion. Plantas, fungi, espongas, corales, plancton y microorganismos hacen la vida en la Tierra. Y similares a todos los seres vivientes, son dinámicos, móviles y con propiedades fundamentalmente similares a las nuestras. Ellos crecen, se reproducen, se expanden, se mueven hacia la energía y se alejan de condiciones no favorables. Sin embargo, su velocidad parece no estar en sincronía con nuestra percepción. Nuestros cerebros están conectados a comprenden y seguir eventos rápidos y dinámicos, especialmente a aquellos con una velocidad similar a la nuestra. 

 

Slow Life from BioQuest Studios on Vimeo.

 



Esto es lo que dice Greenpeace acerca del ecocidio en el manglar de Tajamar

El fin de semana las autoridades del Gobierno de Quintana Roo destruyeron 57 hectáreas de manglar para dar paso a un proyecto turístico impulsado por Fonatur sin importar el destino de flora y fauna única del lugar.

Antes de la madrugada de este sábado, si pasabas por Tajamar, en Cancún, podrías ver 57 hectáreas de manglar que aún daban la lucha por sobrevivir. Este mangle había logrado sobrevivir gracias a las acciones del movimiento “Salvemos Manglar Tajamar” y hasta de un grupo de niños quienes se organizaron para defenderlo de la codicia de empresarios y autoridades que buscan crear el complejo turístico “Malecón Tajamar”.

Este manglar de miles de años fue devastado con la ayuda de policías municipales, estatales y de toneladas de maquinaria pese a las irregularidades en las que incurrió el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), quienes falsearon información al punto de negar incluso la existencia del mismo manglar. Esta zona destruida con el visto bueno de las autoridades estatales y federales era el hogar de cocodrilos, iguanas, aves y serpientes entre otras especies.

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La pérdida de un manglar no es ni debe ser trivial, hablar del manglar es describir las costas mexicanas, pues México es uno de los países que más extensiones de manglar tiene en el mundo, de acuerdo con Conabio (1). Estos arbustos y árboles retorcidos modelan las desembocaduras de agua dulce al mar, pues entre sus características está soportar la salinidad del agua que se encuentra entre los límites del agua dulce con el agua salada. Allí forman un paisaje único, permitiendo la coexistencia de un sinnúmero de especies que se ven beneficiadas por la protección que esta vegetación otorga.

El manglar provee al ser humano de una gran cantidad de beneficios también llamados servicios ecosistémicos, albergan una gran cantidad de especies que se utilizan para el comercio pesquero, es utilizado como una fuente de energía al servir de leña y además forma una barrera natural contra las inundaciones, por lo que actúa como un muro contra huracanes. También impide la erosión de las zonas costeras, actúa como un filtro natural manteniendo la calidad del agua y es refugio para una gran cantidad de flora y fauna.

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De acuerdo con la FAO, en las últimas dos décadas más de 35 por ciento (2) del manglar se ha perdido en gran parte por su tala indiscriminada y los efectos del cambio climático, sin embargo la destrucción de este bosque con fines inmobiliarios ha sido una de las mayores causas de su extinción en México. No es de sorprendernos que las inundaciones golpeen más frecuentemente en estas zonas afectando, de sobremanera, a quienes menos tienen.

Greenpeace México condena la destrucción del manglar de Tajamar y exige a las autoridades federales y estatales detener estas obras que atentan contra el ecosistema hasta que no se resuelvan y transparenten los procesos y recursos interpuestos por la sociedad civil. Si las obras son suspendidas es posible que el manglar se recupere de forma natural. Con el proyecto depredador de Fonatur no sólo se le ha dado un golpe duro al manglar mexicano, también a muchas plantas y animales que dependen de él, a México, su riqueza natural y a la sociedad.

Para encontrar más información con respecto al trabajo de las organizaciones de la sociedad civil en Tajamar entrar a la web de Salvemos Manglar Tajamar.

*Miguel Rivas es responsable de la campaña de Océanos de Greenpeace México y actualmente es candidato a Doctor en Ciencias Biológicas por la Universidad Nacional Autónoma de México.

Twitter del autor: @migrivass

Referencias

1) http://www.biodiversidad.gob.mx/ecosistemas/manglares2013/pdf/minuta_tipos_de_manglar.pdf

2) Status and trends in mangrove area extent worldwide. By Wilkie, M.L. and Fortuna, S. Forest Resources Assessment Working Paper No. 63. Forest Resources Division. FAO, Rome, 2003.

Crédito de las fotos: Salvemos Manglar Tajamar



Descubren un coral en forma de abanico en Baja California

Forma parte del género Pacifigorgia, tiene 8 brazos y forma distintas colonias en forma de tubos.

Foto:etrnoticias.mx

Los corales son un animal muy extraño y fascinante. Con forma de planta, pero muy alternativa, atrapan plancton y peces, y pese a su forma vegetativa en realidad es más como un animal carnívoro.

Por su peculiaridad ha sido estudiada ampliamente y genera fascinación especial en los científicos. En México recientemente un grupo de investigadores  ha descubierto una nueva especie coralina en la Bahía de Magdalena, Baja California Sur.

Este nuevo descubrimiento ha sido llamado provisionalmente como Pacifigorgia naranja. Forma parte de una serie de corales que además son magnéticas por su forma de abanico:

La pacifigorgia o abanico del Pacífico tiene aproximadamente de 35 a 40 especies diversas. Es una especie de la que sus rasgos específicos son muy difíciles de identificar, necesita microscopia electrónica, morfología y sobre todo muchos buceos para reconocer cuál es su hábitat principal.

Los rasgos que me permiten distinguir ese género (Pacifigorgia naranja) es que no la hemos visto en todo el Pacífico mexicano, ni en las condiciones descritas y que es una especie de aguas un poco más frías”, agregó Carlos Armando Sánchez Ortiz, responsable de la investigación para la Jornada.

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